Presentación

Amantes de mundos fantásticos, bisoños aventureros en busca de tesoros, criaturas de la noche, princesas estudiantiles y fanáticos de cachas de postín, ¡sed bienvenidos!. Invitados quedáis a rebuscar en mi colección de VHS, acomodar vuestras posaderas en una mullida butaca, darle al play, y disfrutar de lo bueno, lo malo y lo peor que dio una década.

ADVERTENCIA: Aquí no se escribe crítica cinematográfica (ni se pretende). Las reseñas son altamente subjetivas y el único objetivo es aprender y disfrutar del cine y, por supuesto, de vosotros.

Cazafantasmas II (1989, Ivan Reitman) Ghostbusters II



Han pasado cinco años desde que los Cazafantasmas entraron por última vez en acción. El doctor Peter Venkman, notable parapsicólogo de persuasivos encantos, ha quedado relegado a maestro de ceremonias de un programa de televisión donde se discuten fenómenos psíquicos. Ray Stantz y su colega Winston Zeddemore se ganan la vida entreteniendo a niños en fiestas infantiles, y el mago tecnológico Egon Spengler continúa sus investigaciones sobre los efectos de las emociones humanas en el campo de energía psicomagnética … (http://www.filmaffinity.com/es/film938328.html)


Yo, Vigo, el azote de los Cárpatos, la tristeza de Moldavia, te lo mando. En un monte de calaveras en el Castillo del Dolor yo me sentaba en un trono de sangre. Lo que era, volverá a ser, lo que es, dejará de ser. Ahora empieza la era de la maldad

Algo raro sucede en Nueva York.  La extraña viscosidad rosa que emerge del pavimento parece alentar el odio que los neoyorquinos sienten unos por otros, mientras,  Dana Barrett (Sigourney Weaver), contempla atónita cómo el carricoche de su pequeño hijo Óscar se desplaza solo hasta el centro de la carretera. Sin duda es un campo abonado para Los Cazafantasmas, pero muchas cosas han cambiado desde que nuestros héroes vencieran, épico combate mediante, al dios sumerio Gozer. La popularidad de entonces se arrastra por los suelos, no hay registros de actividad fantasmal, y para sobrevivir han de desempeñar labores muy alejadas del exterminio espiritual: Ray Stantz (Dan Aykroyd) regenta la librería de ocultismo Ray´s Ocult Books al tiempo que anima fiestas de cumpleaños junto con Winston Zeddemore (Ernie Hudson); Peter Venkman (Bill Murray) pelea con la  variopinta fauna invitada al horrible programa de televisión que presenta, El Mundo Psíquico; y Egon Spengler (Harold Ramis) se dedica al campo de la investigación. Por si esto fuese poco, Dana y Venkman ya no salen juntos, y esta ha tenido un hijo fruto de un matrimonio fallido. Pero el extraño suceso que ha experimentado Dana abre la puerta para que el grupo se vuelva a reunir.



Cinco años después del éxito de Cazafantasmas (1984, Ivan Reitman) se estrenó esta secuela que si bien generó ingentes beneficios - 215 millones de dólares no están nada mal, aunque sea una cifra algo alejada de los 291 de la original - no logró encandilar al público del mismo modo que la primera. Y eso que, en líneas generales, se apostó por un equipo ganador. Repitió Reitman dirección y Ramis y Aykroyd en el guión. No falló ningún actor del elenco principal y las nuevas incorporaciones también son muy acertadas. Además, se mejoraron considerablemente los efectos especiales y visuales - en cinco años la técnica evolucionó considerablemente-. Quizás las sustituciones de Elmer Bernstein por Randy Edelman en el apartado musical, y de John de Cuir por Tom Duffield en la dirección artística se notan en cuanto al descenso de calidad, pero esto no supone en modo alguno lastre de considerable importancia. A esto hay que añadirle un presupuesto de 37 millones de dólares, cinco millones más que en 1984. ¿Y si en lo sustancial Cazafantasmas II lo tenía todo volver a conectar con el público, por qué no lo hizo?



Quiero que quede claro que las críticas cinematográficas me suelen importar un pimiento. Si una película me gusta pues me gusta y punto. No me dejo condicionar por opiniones ajenas (aunque se pueda aprender mucho de estas). Pero en esta ocasión coincido con ese sentir general de que esta secuela no me llena como la anterior. Y no me malinterpretéis, Cazafantasmas 2 me parece divertida y entretenida, con situaciones francamente buenas, pero cae en el gran error de tratar de repetir la misma estructura de la anterior. Y es que da la sensación de que uno ya ha visto esta película, concretamente bajo el nombre de Cazafantasmas. El fallo fundamental, por tanto , es el guión. Ramis y Aykroyd no arriesgaron lo suficiente y se contentaron con tratar de emular la misma fórmula de éxito que resultó cinco años atrás. Quizás mucho tenga que ver que ellos mismo eran reacios a escribir una continuación, pero , sea como fuera, esa repetición mató la magia original. Todo nos remite al principio: Dana pide ayuda a Los Cazafantasmas; Los Cazafantasmas están acabados, pero vuelven a empezar; Dana y Veckman han roto, así que vuelven a salir juntos; Dana tiene un pretendiente plomo que caerá bajo el influjo del mal, ahora es Janosh en lugar de Louis Tully; el ayudante del alcalde les hace la puñeta en sustitución del odioso funcionario medioambiental Walter Peck; el alcalde, en principio reticente, terminará por confiar en ellos; si el edificio donde vivía Dana era una antena receptora de fantasmas , ahora es el río de mocos rosas el que se concentra en el museo donde trabaja; en la parte final los fantasmas se desatan; La Estatua de la Libertad camina por Nueva York en lugar del malvavisco gigante; por último, lucha final contra Gozer, digo , Vigo el Cárpato; Los Cazafantasmas vencen y la gente vitorea y festeja ¡Por Crom! ¡Si es que es prácticamente igual! 



Y es que las pequeñas novedades que se introducen en la trama no cambian lo sustancial de una historia que se repite. Ni que Dana haya tenido un hijo con otro hombre, ni que haya roto con Veckman, ni el romance entre Louis y Janine (Annie Potts) ayudan de nada a la trama. Eso por no hablar de ciertas licencias que debemos dejar pasar, haciéndonos ligeramente los tontos, para poder disfrutar de la historia. Para empezar, que sea precisamente el hijo de Dana el que se vea desplazado hacia el centro del río de mocos es un recurso fácil para que esta acuda a los Cazafantasmas,  porque resulta que Vigo no sabe de la existencia de este hasta que Janosh se lo dice. ¡Menuda casualidad! Otra casualidad es que Dana sea restauradora en el Museo de Arte de Manhattan. ¡Vamos a ver! ¡En la primera parte la tía es una música que toca nada menos para la Orquesta de Nueva York y ahora es restauradora de cuadros en el Museo de Manhattan! ¡Ni Leonardo Da Vinci, amigos! Total, que el guión aparte de repetitivo es endeble. Una continuación hubiese demandado dosis de atrevimiento y creatividad,  labor por las que entonces, Ramis y Aykroyd, no estaban.




Pero no quisiera terminar sin señalar nada positivo, no sea que el río de mocos rosa emerja por las bañera alimentado por mi negatividad y me llene la casa de fantasmas. Ya he dicho antes que Cazafantasmas II me parece divertida y entretenida. Ahora, a pesar de los palos que le he dado, también digo que me gusta. Lo que ocurre es que porque me guste y considere que es una película con la que puedo pasar un rato agradable, no quiere decir que no me defraude en parte y sea capaz de señalar lo que considero carencias. Pero virtudes también tiene. Los actores principales, a excepción de Hudson - lo siento, pero no puedo con él, y vuelvo a decir que para mí, Louis Tully (Rick Moranis) siempre será el cuarto caza fantasmas - , están pletóricos, con un Bill Murray desatado como maestro de ceremonias. Las nuevas incorporaciones me parecen muy acertadas. Por un lado tenemos a un fantástico Peter McNicol (El dragón del lago de fuego, y la archiconocidísima serie Ally McBeal), en el descacharrante papel de director de restauración del Museo de Arte de Manhattan, y por otro al terrorífico Wilhelm von Homburg (La jungla de cristal, En la boca del miedo) en la piel del malo malísimo Vigo el Cárpato, un poderoso mago del siglo dieciséis cuyo espíritu se haya atrapado en un cuadro del Museo de Manhattan. Quizás sea Vigo el mayor acierto de la película. Un malo icónico cargado de frases épicas que difícilmente escapará de nuestra memoria. De hecho, las partes que más me gustan de la trama son las relativas a estos dos personajes. Lo efectos especiales y visuales están cuidadísimos. Destacan las escenas de Vigo dentro del cuadro, la lucha en el juzgado contra los hermanos Scoleri, la de Janosh en plan niñera surcando los aires, o la invasión fantasmal plagada de las más variopintas entidades; desde dinosaurios hasta el Titanic. En el apartado musical destaca la canción On Our Own que ganó el premio a la mejor canción en los BMI Film and TV Awards.

GERMÁN FERNÁNDEZ JAMBRINA



 Ficha técnica y artística

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4 comentarios:

Ocio en pocas palabras dijo...

Está claro que no está al nivel de la primera y que, como acertadamente comentas, la estructura es casi idéntica. Aún así yo le tengo mucho aprecio y está entre mis favoritas.

Creo que además de todo lo que mencionas, el mayor problema ha sido ese acercamiento excesivo que hace hacia los espectros, tratándolos incluso en algunos momentos casi como colegas. Creo que le resta empaque al conjunto de la cinta.

Buena crítica.

Herman Master dijo...

Muchas gracias por tus comentarios. Siempre anima ver como la gente se toma la molestia de escribir.

Un saludo.

Eber dijo...

Esta secuela y su predecesora son las películas de mi vida y mis referentes cinematográficos (junto a la primera Batman de Burton), de no haber sido por los Cazafantasmas nunca hubiese descubierto el cine que siempre ha sido mi primer amor y mi primera pasión.

Sergio Sardi dijo...

Es muy buena película, la vi en el cine a la edad de 11 años. Hoy en día digo que podría haber sido mejor, lo sé. Pero no hay mucho de que quejarse, al menos están los mismos actores de la primera, eso es genial. Vigo quedará para la historia, un gran villano! Muy entretenida comedia de ciencia ficción.

SERGPF1