Presentación

Amantes de mundos fantásticos, bisoños aventureros en busca de tesoros, criaturas de la noche, princesas estudiantiles y fanáticos de cachas de postín, ¡sed bienvenidos!. Invitados quedáis a rebuscar en mi colección de VHS, acomodar vuestras posaderas en una mullida butaca, darle al play, y disfrutar de lo bueno, lo malo y lo peor que dio una década.

ADVERTENCIA: Aquí no se escribe crítica cinematográfica (ni se pretende). Las reseñas son altamente subjetivas y el único objetivo es aprender y disfrutar del cine y, por supuesto, de vosotros.

Los Inmortales (1986, Russell Mulcahy) Highlander



 
 Del amanecer de los tiempos venimos, hemos ido apareciendo silenciosamente a través de los siglos hasta completar el número elegido. Hemos vivido en secreto luchando entre nosotros por llegar a la hora del duelo final, cuando los últimos que queden lucharán por el premio. Nadie jamás ha sabido que estábamos entre vosotros...... hasta ahora. Al final sólo puede quedar uno.

  Los inmortales son humanos que solo pueden morir mediante la decapitación y han existido a lo largo de los tiempos. Uno de ellos es Connor Mac Leod, su enemigo es El Kurgan. El destino de los inmortales es combatir entre ellos a muerte para alcanzar el Premio, que obtendrá el vencedor del duelo final (http://es.wikipedia.org/wiki/Highlander_%28pel%C3%ADcula%29)

El público del Madison Square Garden asiste enfervorizado a un combate de lucha libre. Pero no todos los asistentes comparten tal entusiasmo. Russell Nash , un anticuario de Nueva York, vislumbra, entre golpe y golpe de los rabiosos luchadores, vestigios de un pasado remoto que sorprendentemente ha vivido. En realidad, Nash, es Connor Mc Leod, un escocés nacido en 1518, un inmortal que en medio de esa vorágine adrenalínica siente la llamada de otro de su misma ralea y acude a su encuentro para destruirlo del único modo posible: cortándole la cabeza.

Tras la muerte por decapitación de su contrincante, Iman Fasil, en el aparcamiento del estadio, la policía abre una investigación que apunta a Nash como principal sospechoso. A raíz de este acontecimiento asistiremos, por medio de recurrentes flash backs intercalados con la línea argumental de la investigación que transcurre en el presente,  a la verdadera historia de Connor Mac Leud. Su conversión en inmortal, el exilio de su pueblo, la historia de amor con la bella Heather, su entrenamiento de la mano del carismático Juan Ramírez Sanchez Villalobos … hasta una situación actual que amenaza con desvelar su verdadera naturaleza al tiempo que inexorablemente se aproxima el duelo final contra el más feroz e implacable enemigo, El Kurgan, cuya rivalidad no será únicamente debida a su condición de inmortales, sino a una cuestión muy personal...
 
 
Lo que en esencia es el argumento de una película de acción y fantasía repleta de combates, sangre y cabezas cercenadas se ve desbordado por otras líneas argumentales como la nueva historia de amor de Nash con Brenda, y la investigación policial que otorga un toque noir. Estas confluyen en una sola que remite al contenido de los flash backs que, aparte de mostrarnos el pasado del protagonista, nos ofrecen información sobre los inmortales y ahondan en la personalidad de un Connor cuya inmortalidad torna en hiel al descubrir que nunca podrá tener hijos y que asiste impotente (en una bellísima secuencia acompañada por la canción Who wants to live forever, de Queen) a la muerte de Heather, su primer gran amor. 
 
 
 A partir de una historia de Gregory Widen , toma las riendas el director Russell Mulcahy, a quien se nota su procedencia del video clip por una iluminación y unos movimientos de cámara muy efectistas que nos recuerdan de manera inevitable a Tony Scott - de los que ya había dado cuenta en la , para mí, genial, Razorback, los colmillos del infierno (1984) - . La secuencia inicial mediante el revolucionario empleo de una Skycam que gira sobre el Madison Square hasta enfocar a Nash es tremenda. Lo mismo podría decirse de las escenas en que Nash gana el combate, con un vendaval eléctrico que desata una gran explosión. Mulcahy supo imprimir grandes dosis de espectacularidad y un montaje muy ágil acompañado de forma sempiterna por la banda sonora de Queen , perteneciente al disco Kind of Magic. Michael Kamen compuso algunos temas para la banda sonora, pero seamos sinceros, cuando uno piensa en Los Inmortales lo que le viene a la cabeza son unas canciones de Queen que le van como anillo al dedo, potenciando esa estética videoclipera que comentaba al hablar de Mulcahy, un director que en sus inicios apuntaba alto, pero cuya carrera irregular hace que hoy sea uno del montón.

Las actuaciones que más me gustan son las de Chistopher Lambert en el papel de Nash/Connor, que nos ofrece otro personaje icónico después de su Greystoke, la de Sean Connery como Juan Sanchez Ramírez Villalobos, y la del siempre interesante Clancy Brown como El Kurgan. Claro que Lambert es el protagonista absoluto y como he apuntado crea un personaje absolutamente icónico, pero es imposible no sentir debilidad por la actuación de su antagonista, Clancy Brown. Y es que El Kurgan es un malo malísimo que no sólo logrará aterrorizarnos con su violencia desmedida sino que también nos arrancará alguna carcajada con ese espíritu punk completamente desquiciado. De Connery qué decir que no sepamos. Su naturalidad y carisma es tal que lo poco que aparece en pantalla eclipsa a los actores con los que comparte plano. Muy acertado como mentor de Mac Leud. Los secundarios cumplen y no acaparan excesiva atención exceptuando los dos amores de Connor/Nash interpretados por Beatie Edney en el papel de la dulce Heather y Roxanne Hart en el de Brenda.
 
 
 Los exteriores fueron rodados en Escocia, Inglaterra y Nueva York, destacando sobre todo las tomas de Escocia por la belleza de sus paisajes y la estupenda fotografía a cargo de Gerry Fisher. En una entrevista, Lambert comentó que durante las tomas en Escocia (en las secuencias de las batallas) el servicio médico tuvo que emplearse a fondo, ya que los extras escoceses, después de acompañar la comida con güisqui, vino y champán, ponían un entusiasmo desmesurado en sus actuaciones y los heridos por cortes y golpes fueron frecuentes. Quizás ese realismo se deja notar a la hora de ver esas escenas de la película… A destacar también el vestuario a cargo de James Acheson y el cuidado diseño de producción de Allan Cameron. Los efectos especiales, lejos de espectaculares, cumplen a la perfección y en ningún momento se abusa de ellos.
 
 Con un presupuesto de unos 16 millones de dólares, no alcanzó los 13 de beneficios, pero, sin embargo, fue un éxito en los videoclubs y se convirtió en una película de culto. Desgraciadamente, la segunda parte, pese a repetir Mulcahy, Lambert y Connery, es un truñazo de proporciones épicas. Cosa que no fue óbice para dar lugar a una saga de un total de cinco películas, una serie de televisión, una película anime, cómics y, ya sabéis, todo el merchandising imaginable con objeto de sacar su tajada de pastel.

Acción, fantasía, aventuras y  amor en el mismo lote,  ¿alguien da más?

¡Sólo puede quedar uno!

GERMÁN FERNÁNDEZ JAMBRINA


TRAILER

MUERTE DE HEATHER

5 comentarios:

Adolfo dijo...

Evidentemente un clásico ochentero por muchas razones, pero voy a dar la primera por empezar una película con ese temazo de Queen "Princes of the universe", la segunda porque sale Mr. Perfect, el luchador de pressing catch que marcó mi infancia, con unas pintas ochenteras (menudo pelazo en la pechada) y porque Clancy Brown es un cojonudísimo actor que lo miso te hace de malo en Los inmortales que en Cadena Perpétua. Una entrada genial, no te digo más que me he puesto a ver la peli aprovechando mi día libre. Saludos

Herman Master dijo...

Gracias, Adolfo. Clancy Brown me parece un gran actor. Me gustó mucho en la serie Carnivale. ¿La has visto?

Adolfo dijo...

Empecé a verla y me pareció que tenía buena pinta. Luego me quedé colgado. Está en mi lista.

Jack dijo...

El romance con Brenda siempre me pareció algo forzado. Por lo demás es un CLASICAZO. Clancy Brown y por supuesto, Sean Connery con LA REPERA.

Connery absorbe cada una de las escenas en las que aparece. Como siempre (acuerdate de los escasos minutos que aparece, por ejemplo, en Robin Hood y roba la película por completo a sus protagonistas).

Y QUEEN... Al igual que en FlASH GORDON, esta película le debe como mínimo un cincuenta por cien de su exito y de su estatus de "culto" a esas canciones tan icónicas de la banda britanica. IMPAGABLE.

Gracias por el blog, otra vez.

Orient Diaz dijo...

El Kurgan es para mi gusto el villano definísimo. Vale decir que soy fan de la saga.