Presentación

Amantes de mundos fantásticos, bisoños aventureros en busca de tesoros, criaturas de la noche, princesas estudiantiles y fanáticos de cachas de postín, ¡sed bienvenidos!. Invitados quedáis a rebuscar en mi colección de VHS, acomodar vuestras posaderas en una mullida butaca, darle al play, y disfrutar de lo bueno, lo malo y lo peor que dio una década.

ADVERTENCIA: Aquí no se escribe crítica cinematográfica (ni se pretende). Las reseñas son altamente subjetivas y el único objetivo es aprender y disfrutar del cine y, por supuesto, de vosotros.

Jóvenes Ocultos (1987, Joel Schumacher) The Lost Boys


Sam (Corey Haim) y Michael Emerson (Jason Patric) son dos chicos americanos muy convencionales. Tras el divorcio de sus padres, se instalan con su madre en la tranquila ciudad de Santa Carla (California), donde corren rumores sobre vampiros. La personalidad de Michael cambia sensiblemente cuando empieza a ir con una banda de moteros cuyo líder es el carismático David (Kiefer Sutherland). A su madre no le gustaría nada saber en qué se está convirtiendo. (http://www.filmaffinity.com/es/film369140.html)


Bienvenidos a Santa Carla. Capital criminal del mundo.

 Luchamos por la verdad, la justicia y el modo de vida americano.

Tío, te has convertido en un vampiro. ¡Mi hermano es un vampiro de mierda!... verás cuando se entere mamá

Lo único que nunca me ha gustado de Santa Carla son estos malditos vampiros.


La historia de Jóvenes ocultos surge de Janice Fischer y James Jeremias. La idea era hacer una versión vampírica de la novela del Peter Pan de James Matthew Barrie (de ahí el título The Lost Boys: los niños perdidos del País de Nunca Jamás). Finalmente , sólo se tomaría como base el libreto porque el guión fue reescrito por Joel Schumacher junto a Jeffrey Joam (El chip prodigioso, Indiana Jones y la última cruzada,  Arma Letal 2). La cuestión es que a Schumacher no le gustó el original al recordarle a unos Goonies pasados por el tamiz del chupasangre; de ahí que hiciese hincapié en la carga sexual y modificase la edad de los protagonistas situándolos en la adolescencia. El productor ejecutivo Richard Donner (que volvería a trabajar con el difunto Harvey Bernhard quien ya había producido trabajos de Donner como La profecía, Los Goonies, Lady Halcón y ésta que nos ocupa) iba a dirigir la película, pero rechazó el trabajo para centrarse en Arma Letal (1987) y al final- después de barajar otros directores como Richard Franklin o Mary Lambert - la dirección recayó en un Schumacher que tenía tablas en televisión, pero que había rodado películas tan dispares como La increíble mujer menguante (1981), Los locos del taxi (1983) o St.Elmo. Punto de encuentro (1985).

Para el director suponía un cambio considerable respecto a sus películas anteriores y le planteó un reto por hacer algo original que otorgara un soplo de aire fresco al tradicional y encasillado cine de vampiros que permaneció incólume hasta principios de la década .  Sus influencias fueron las novelas Entrevista con el vampiro y Lestat el vampiro de Anne Rice. En cuanto al cine bebió de Nosferatu (1979) de Herzog , Drácula (1979) de Badham y El ansia (1983) de Tony Scott.; otras influencias fueron la mezcla de terror y humor presente en algunas películas de Hitchcok y en las de Abbott y Costello. 


Desde el principio, Schumacher decidió que el escenario contemporáneo de Jóvenes ocultos necesitaría redefinir el poder seductor y el horror asociado a los vampiros. Así, el estilo visual de la película, diseñado para provocar un efecto misterioso e inquietante, destaca por sus fuertes contrastes: para las escenas diurnas quería captar una sensación sutil de peligro; las escenas nocturnas son misteriosas y surrealistas, como si todo transcurriese dentro de un sueño. La iluminación, la estética de las vestimentas y los decorados son tan arriesgados como rompedores. Se combinaron elementos del mundo real y familiar con otros ligeramente surrealistas y extraños; un proceso que aportó un efecto desorientador. La guarida de los vampiros, por ejemplo, se diseñó como el vestíbulo de un hotel victoriano que se hundió en una gigantesca falla durante el gran terremoto de San Francisco de 1906. No es baladí señalar el detalle de que la guarida esté decorada con una gran fotografía de Jim Morrison (líder y cantante del grupo The Doors); sin duda, Morrison es un gran icono pop que desborda la sexualidad y el nihilismo que Schumacher quería encarnar en el grupo de jóvenes vampiros.



El reparto principal fue una elección arriesgada ya que la mayoría de los actores eran principiantes. Corey Feldman era, de entre los jóvenes, el que había participado en películas de más renombre como Gremlins, Goonies o Cuenta Conmigo. El resto (Jason Patric, Corey Haim, Kiefer Sutherland, Jami Gertz ...) se enfrentaban a la producción más "seria" de sus carreras como actores principales. Entre los actores veteranos cabe destacar a Edward Herrmann como Max, a Dianne Wiest (tantas veces vista en películas de Woody Allen) en el papel de la madre de Michael y Sam , y a Barnard Hughes interpretando al cachondo abuelo de la familia. En principio, los nombres de los personajes iban a estar también basados en la novela Peter Pan,  así David (Kiefer Sutherland) iba a llamarse Peter y Lucy (Dianne Wiest ), Wendy. Estas referencias fueron eliminadas, sin embargo hay otros guiños como el del nombre de los hermanos Edgar y Alan Frog (Corey Feldman y Jamison Newlander) en honor a Edgar Allan Poe , o el de Max (Edward Herrmann ) por Max Schreck (investigad el porqué). 

Como anécdota puede citarse que de entre el elenco actoral surgieron dos amistades muy fuertes (aunque corrieron desigual suerte con el tiempo). La primera de ella fue entre los dos Coreys (Haim y Feldman). Una amistad que se materializó en diversas películas que protagonizaron juntos como Papá Cadillac (1988) o Una chica de ensueño (1989) y que duraría hasta la desgraciada muerte de Corey Haim en 2010. Distinta suerte corrió la iniciada entre Jason Patric y Kiefer Sutherland: Sutherland quedó anodadano cuando Patric le birló a su prometida, Julia Roberts, días antes de la boda (aunque parece que hubo una reconciliación entre ambos en 2011).






Gran parte del rodaje transcurrió en la comunidad costera de Santa Cruz, California del norte, o en sus alrededores.  El popular paseo nocturno de Santa Cruz sirvió como lugar preferido por los vampiros adolescentes y el Pogonip Country Club hizo de hogar rústico , estilo de pabellón de caza, del abuelo (Barnard Hughes).  Miles de residentes de la localidad respondieron al anuncio de selección de familias y tribus urbanas tipo punks, surferos, patinadores y hippies. Unos 2000 candidatos firmaron para varias noches de trabajo en la que fue la mayor producción cinematográfica hasta el momento en la zona.



Para mostrar el poder sobrenatural de la banda de vampiros fue necesario una variedad de efectos especiales. Schumacher quería que fueran capaces de volar con rapidez y de repente parar en el aire sin descender lentamente. Este efecto era imposible usando sólo arnés y rendaje. Para lograrlo se utilizó una combinación de técnicas de pantalla azul y control de movimientos computerizado (que implica cambios de iluminación, movimientos de cámara y montajes ópticos). El director de efectos, Eric Breig, explica que el tiempo necesario para crear esos efectos dejaría pasmado a cualquier aficionado del cine.  Por ejemplo, en la escena en la que un vampiro se estrella contra el equipo de estéreo los efectos requirieron dos semanas de trabajo mientras en la pantalla la secuencia dura 10 segundos. Aún así no se abusa mucho de este tipo de efectos; de hecho, no vemos volar a los vampiros hasta la batalla final y cuando se suceden los primeros ataques sabemos que lo hacen porque la cámara nos muestra una visión subjetiva aérea; es decir,  algo ataca volando, pero no vemos qué. Destaca también el maquillaje del ganador de tres Oscars , Greg Cannom, quien les dota de unos rasgos grotescos, feroces y demoníacos.





Para mí Jóvenes ocultos es un clásico ochentero que contribuyó a revitalizar un subgénero de vampiros que en los setenta se encontraba en estado catatónico. Si bien no fue la primera - El ansia (1983) de Tony Scott bien podría ostentar tal honor-, sí que fue de las pioneras junto con Noche de miedo (1985, Tom Holland) y con Los viajeros de la noche (estrenada tamién en 1987). Estas películas son las que abrieron el camino a producciones como Blade (1998) ,  Underworld (2003) o Crepúsculo (2008) en su intento de modernizar la imagen y la temática clásica del vampiro.

La novedad que presenta Jóvenes ocultos respecto a sus coetáneas  reside en centrarse en la figura del vampiro adolescente. ¿Y si fueses inmortal y conservases para siempre tu aspecto a la edad de 20 años? ¿Estarías dispuesto a pagar el precio?
Esa es la disyuntiva a la que se enfrenta Michael (Jason Patric) , cuando tras los pasos de una bellísima mujer , Estrella (Jami Gertz) , da con un una banda de motoristas que resultarán ser unos sanguinarios vampiros (liderados por un tremendo Kiefer Sutherland) responsables de cientos de desapariciones en Santa Carla. Michael, engañado, bebe de una botella que contiene la sangre del vampiro jefe y comienza su transformación. Pero la sed es cada vez más acuciante y él, al contrario que sus compañeros, no es un asesino. Con ayuda de Estrella (con quien entablará una relación amorosa), de su hermano Sam (Corey Haim) y de los hermanos Frog (genial Corey Feldman) tratarán de matar al vampiro jefe para acabar con la maldición que pesa sobre ellos.




Como película de entretenimiento, Jóvenes ocultos, funciona al 100 % . La mezcla de humor y terror está bien dosificada y el público juvenil se identifica enseguida con los personajes, ya sean los buenos (algunos genuinamente frikis como el abuelo o los hermanos Frog) o los malos (aunque reconozcámoslo, ¿nunca soñasteis con pertenecer a la banda de vampiros macarras?) , y es atrapado por esa estética desbordante. Son muchas las escenas que no se borran de la memoria: los ataques aéreos, la llegada de Sam y Michael a Santa Carla sonando People are strange de The Doors (versioneada por  Echo & the Bunnymen), la escena del puente, el momento "gastronómico" de Michael dentro de la guarida, la batalla final ... Además cuenta con una gran banda sonora compuesta por Thomas Newman en la que el uso del órgano y la orquesta le da una atmósfera oscura que le va como anillo al dedo. Pero también contiene canciones como I still believe de Tim Capello, la versión de People are strange de Echo & the Bunnymen, Lost in the shadows de Lou Gramm (cantante de Foreigner), y la guinda del pastel, Cry little sister de Gerard McMahon, el tema principal que se repite a lo largo de la película y cuyos coros, tan angelicales como inquietantes, difícilmente podremos sacar de la cabeza.

Por poner algún pero creo que, en ocasiones,  el guión juega al despiste de forma gratuita, sobre todo en lo relativo a la identidad del vampiro jefe: la entrada de los vampiros al videoclub, la caída de la cometa con forma de murciélago en la casa de Max, la invitación a la casa de Lucy ...También flojea mucho el final, que encima de apresurado es rocambolesco, por no decir de traca.
Aún así es una de mis películas favoritas de la década y toda una referencia en el subgénero de los vampiros.



En taquilla funcionó bien: 32 millones de dólares con un presupuesto de 8,5. Dio lugar a una adaptación literaria y a cómics, y se barajó una secuela bajo el título de The Lost Girls que no se realizó. En su lugar , en 2008 se estrenó Jóvenes ocultos 2: vampiros del surf , y en 2010 Jóvenes ocultos 3: sed de sangre, ambas de bajo presupuesto y protagonizadas por Corey Feldman.

GERMÁN FERNÁNDEZ JAMBRINA

Ficha técnica y artística

TRAILER


ESCENA PEOPLE ARE STRANGE


CRY LITTLE SYSTER


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Noche de miedo



1 comentario:

Jack dijo...

Película que influyó y no precisamente poco en Buffy Cazavampiros, tanto en la película original como en la posterior (e insuperable) serie de TV.

Un clásico OCHENTER de cajón.

Gracias por el blog.