Presentación

Amantes de mundos fantásticos, bisoños aventureros en busca de tesoros, criaturas de la noche, princesas estudiantiles y fanáticos de cachas de postín, ¡sed bienvenidos!. Invitados quedáis a rebuscar en mi colección de VHS, acomodar vuestras posaderas en una mullida butaca, darle al play, y disfrutar de lo bueno, lo malo y lo peor que dio una década.

ADVERTENCIA: Aquí no se escribe crítica cinematográfica (ni se pretende). Las reseñas son altamente subjetivas y el único objetivo es aprender y disfrutar del cine y, por supuesto, de vosotros.

Pesadilla en Elm Street (1984, Wes Craven) A Nightmare on Elm Street


Varios jóvenes de una pequeña localidad tienen habitualmente pesadillas en las que son perseguidos por un hombre deformado por el fuego y que usa un guante terminado en afiladas cuchillas. Algunos de ellos comienzan a ser asesinados mientras duermen por este ser, que resulta ser un asesino al que los padres de estos jóvenes quemaron vivo hace varios años tras descubrir que había asesinado a varios niños. (http://www.filmaffinity.com/es/film183669.html)


Uno, dos, Freddy viene por ti 

Tres, cuatro, cierra la puerta 

Cinco, seis, coge un crucifijo 

Siete, ocho, mantente despierta 

Nueve, diez, nunca mas dormirás 


El 30 de agosto del 2015 Wes Craven, uno de los directores de terror más importantes e influyentes de los ochenta,  moría a causa de un cáncer cerebral. Me resulta por tanto inexcusable dedicar un tiempo a comentar una de las sagas de terror más célebres que se inica de la mano del propio Craven así como otras de sus películas menos afortunadas o desconocidas.


Craven - que estaba de capa caída tras los fracasos de La cosa del pantano y Las colinas tienen ojos 2-  comenzó a escribir el guión de Pesadilla en Elm Street en 1981, siendo este rechazado por varias productoras como Walt Disney Pictures o la Paramount para ser finalmente aceptado por la productora independiente New Line Cinema. Tras severos problemas económicos por parte de la productora y gran espíritu de sacrificio de los miembros del rodaje (estuvieron varias semanas sin cobrar) el proyecto salió adelante y se rodó en 32 días en localizaciones de Los Angeles (California).


La historia se le ocurrió tras leer varias noticias acerca de un grupo de refugiados jemeries que tras huir a Estados Unidos por el genocidio de Camboya empezaron a sufrir horribles pesadillas, negándose muchos, a raíz de esto , a dormir; incluso varios de ellos murieron mientras lo hacían. Este sorprendente hecho recibió el nombre de "El síndrome de la muerte asiática".


Para la concepción del la gran baza de la película, el villano Freddy Krueger (Robert Englund, quien se inspiró en Klaus Kinski y James Cagney para interpretarlo y que a la postre se convertiría en el único Freddy Krueger de toda la saga; exceptuando el remake), Wes Craven se basó en experiencias personales. Fueron dos hechos los que le influyeron: la visión de un anciano extraño caminando por las inmediaciones de su casa y el niño que se burlaba de él en el colegio ... Sí, lo habéis adivinado, su nombre era Fred Krueger.

El personaje Krueger iba a ser en principio un pederasta, pero debido a una serie de casos de abusos sexuales ocurridos en California que coincidieron con el rodaje, tornó en asesino de niños. Para su apariencia física utilizó el jersey del personaje Plastic Man de DC Cómics, pero empleando los colores rojo y verde cuando leyó que eran los más chocantes para el  ojo humano. El guante de cuchillas es una mezcla de las garras de su propio gato con los anuncios televisivos de cuchillos. 


El reparto, a causa del relativamente bajo presupuesto (1.800.000 dólares), está plagado de rostros desconocidos, aunque incorporó en sus filas a dos veteranos como Robert Englund ( ya  muy conocido por su papel de Willie en V) y el incombustible John Saxon. Supone el debut del archiconocido Johnny Deep y también una de las primeras películas de Heather Langenkamp quien repetiría el rol de Nancy en tres ocasiones (Pesadilla en Elm Street 3 y La nueva pesadilla de Wes Craven)  junto con John Saxon en el papel de su padre (en realidad en La nueva pesadilla de Wes Craven se interpretan a ellos mismos, pero esa es otra historia). 




En 1984 el subgénero slasher estaba más que trillado. El slasher , salvo contadas excepciones, agota muy pronto sus recursos al repetir una estructura tan manida como simplona, por eso, cuando Wes Craven irrumpió con su Pesadilla en Elm Street no sólo tambalearía sus cimientos (lo mismo repetiría , aunque de otro modo y en otra década, con su Scream) sino que ofrecía un revulsivo para el terror de la década. Pesadilla en Elm Street conjuga a la perfección fantasía y terror y sorprende con su atmósfera onírica y surrealista - que bebe tanto del cine de Polanski como de Buñuel-  y su contenido psicológico, además, nos muestra por primera vez al icono de terror moderno Freddy Krueger. 

Si bien inserto en el terreno del slasher por la presencia de un asesino de jóvenes, podemos dejar de sacar similitudes con el subgénero. En primer lugar, lejos de las escuálidas producciones que lo caracterizan, su puesta en escena está muy cuidada y destaca por sus efectos especiales y visuales, por su música y por su guión. En segundo lugar, el consabido asesino psicópata ni siquiera tiene presencia en "la realidad" sino que habita en los sueños y es ahí desde donde ejecuta sus crímenes (él se define como El Dios de los sueños). En tercer lugar, el número de muertes sólo alcanza las tres personas, alejándose de las masacres perpetradas en películas como Viernes 13 o similares. 

La atmósfera onírica se logra de dos modos. Por medio de imágenes surrealistas y perturbadoras que podríamos extraer de cualquier pesadilla y mediante esa inquietante y repetitiva música electrónica a base de sintetizador y de fuerte carácter industrial compuesta por Charles Bernstein que ya quedaría asociada para siempre con la saga (tampoco olvidemos la tétrica cancioncita infantil).  




Si bien, como he señalado las muertes son únicamente tres, dos de ellas son tan brutales y sangrientas como impactantes. Curiosamente las dos fueron rodadas en el mismo cuarto cuya principal característica es que era una estructura giratoria. La de Tina es quizás una de las mejores (y no soy un sádico, eh) de la historia del cine de terror. Para la de Glen (Johnny Deep ), se decoró el cuarto como si estuviera al revés y colocaron la cámara de forma que pareciera que estaba derecho para después verter litros y litros de agua roja resultando un geiser de sangre demencial. También queda para la historia la escena de las cuchillas emergiendo entre las piernas de Tina mientras se da un baño. 

Lejos queda Pesadilla en Elm Street de ser un slasher vacío de contenido. Al margen de su indiscutible calidad técnica pueden interpretarse de muchas maneras y extraerle multitud de implicaciones que van desde el papel que juegan los sueños y el subconsciente freudiano (con multitud de referencias al sexo), las experiencias traumáticas de los jóvenes, los conflictos intergeneracionales o la percepción entre lo que es real y no lo es (el que muere en el sueño lo hace también en la realidad, la no creencia de Tina en Freddy hace que este desaparezca ...). 

En cuanto al final, la intención de Craven era uno más feliz en el que Tina derrotaría a Freddy al dejar de creer en su existencia y no el que todos conocemos que es muy ambiguo (¿otra pesadilla?) y deja pie a una secuela. 





Tanto crítica como público se rindieron ante el fenómeno Elm Street recaudando la nada desdeñable cantidad de más de 26 millones de dólares sólo en Estados Unidos y siendo considerada instantáneamente como un clásico del cine de terror. Para mí es otra de esas piezas clave en la conformación del terror moderno y una película tan novedosa como perturbadora.

GERMÁN FERNÁNDEZ JAMBRINA


TRAILER

MUERTE DE TINA

MUERTE DE GLEN


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Pesadilla en Elm Street 2

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