Presentación

Amantes de mundos fantásticos, bisoños aventureros en busca de tesoros, criaturas de la noche, princesas estudiantiles y fanáticos de cachas de postín, ¡sed bienvenidos!. Invitados quedáis a rebuscar en mi colección de VHS, acomodar vuestras posaderas en una mullida butaca, darle al play, y disfrutar de lo bueno, lo malo y lo peor que dio una década.

ADVERTENCIA: Aquí no se escribe crítica cinematográfica (ni se pretende). Las reseñas son altamente subjetivas y el único objetivo es aprender y disfrutar del cine y, por supuesto, de vosotros.

Socios y sabuesos (1989, Roger Spottiswode) Turner & Hooch


Supongo que todos conoceréis algún “buddy film”, es decir, una película basada en la relación de dos colegas (generalmente masculinos) cuyas radicalmente distintas maneras de ser dan lugar a las más alocadas situaciones. Abundan ejemplos en el cine clásico : Abott y Costello, Laurel y Hardy …

En los ochenta fue muy popular un subgénero de las “buddy films” en la que los protagonistas, aparte de ser como la noche y el día, eran policías; a estas películas se les dio el nombre de “buddy cop films”. Quizás la primera buddy cop film sea El perro rabioso (1949) de Kurosawa y otro ejemplo muy interesante es El calor de la noche (1967), pero en los ochenta fue 48 horas (1982, Walter Hill) la que abrió la veda. Claro está a esta le siguieron Arma Letal, Tango y Cash, Lo oculto, Alien nación y un largo etcétera.


Lo que riza el rizo es que Socios y sabuesos entra dentro de un subgénero del subgénero, y es que estamos ante uno de los más destacados ejemplos (no fue la primera ya que se estrenó meses antes Superagente K-9 , protagonizada por James Belushi) de lo que se llamó “buddy cop-dog films” (manda …). Es decir, una película en la que un policía y un perro son los protagonistas.


¿Y qué nos encontramos en Socios y sabuesos? A mi ver es una película muy justita dirigida por Roger Spottiswode (El tren del terror, Dispara a matar) que mezcla comedia, acción, amor y un poquitín de drama sin destacar en nada en particular. Sin embargo, fue un éxito en taquilla, hecho que se explica (creo) al ser su protagonista nada menos que el amado Tom Hanks. A mi parecer es quizás una de sus películas menos interesantes, aunque no quite que sea entretenida y por momentos logre su propósito: divertir.

Scott Turner (Hanks) es un pulcro y metódico detective de una de las ciudades más tranquilas de los Estados Unidos que justo cuando se dispone a trasladarse a otra comisaría más movida se ve involucrado en un caso de asesinato. Como no, tendrá que hacerse cargo del perro de la víctima que resulta ser un bestial Dogo de Burdeos cuyos hábitos chocarán con el meticuloso estilo de vida del detective. Turner y Hooch, que así se llama el perro y así se tituló la película, establecen una caótica relación que dará lugar a las más tronchantes situaciones. Al tiempo, Turner, junto con su compañero David (Reginald VelJohnson, ¡ el Carl Winslow el de Cosas de casa que, para variar, actúa de policía!) se verán metidos en algo más que un caso de asesinato. Por si fuera poco, Turner, encontrará el amor en la veterinaria Emily Carson (Mare Winningham), con cuya perrita acabará también liado Hooch. 

Si bien el 90 % del metraje es comedia, el tramo final deviene en una película de acción con sorpresa y un final lacrimógeno que decepcionará a más de uno.


GERMÁN FERNÁNDEZ JAMBRINA




No hay comentarios: