Presentación

Amantes de mundos fantásticos, bisoños aventureros en busca de tesoros, criaturas de la noche, princesas estudiantiles y fanáticos de cachas de postín, ¡sed bienvenidos!. Invitados quedáis a rebuscar en mi colección de VHS, acomodar vuestras posaderas en una mullida butaca, darle al play, y disfrutar de lo bueno, lo malo y lo peor que dio una década.

ADVERTENCIA: Aquí no se escribe crítica cinematográfica (ni se pretende). Las reseñas son altamente subjetivas y el único objetivo es aprender y disfrutar del cine y, por supuesto, de vosotros.

Cocoon (1985, Ron Howard) Cocoon


Un grupo de científicos llega a la costa de Florida bajo el pretexto de la búsqueda de unas conchas marinas gigantes. Según van encontrado estas conchas las depositan en la piscina de un hotel cerrado. Tres ancianos residentes en el asilo cercano al hotel descubren que al bañarse en esta piscina su energía y vitalidad aumentan y que su proceso degenerativo causado por el envejecimiento o la enfermedad se detiene.  La realidad que se esconde tras esto hechos sorprendentes es que las conchas son capullos de naturaleza extraterrestre (cocoon es capullo en inglés). Los investigadores son en realidad unos extraterrestres provenientes del plantea Anterea  que tratan hacer regresar a sus congéneres hibernantes en esos capulllos  desde hace 10.000 años, tras el hundimiento de la Atlántida…



El nombre de un tal Robert Zemeckis era el que, en principio, iba a figurar en los títulos de crédito (llegó a trabajar un año en su desarrollo) como director de Cocoon. Pero tras los fracasos comerciales de Locos por ellos (1978) y de Frenos rotos, coches locos (1980), unido a que la 20 Century Fox (tras valorar su avance) supuso que Tras el corazón verde (1984) iba a materializarse en otro batacazo, lo despidió y contrató a un Ron Howard  que sí había tenido éxito en taquilla con Un, dos, tres… Splash (1984). Tras el corazón verde fue, sin embargo, la película que permitió a Zemeckis rodar su mayor éxito: Regreso al futuro; pero esa es otra historia…

Para interpretar a los ancianos se eligió a un elenco actoral de veteranos como Don Ameche (quien ganó el  Oscar a mejor secundario en esta película), Wilford Brimley, Hume Cronyn, Jack Gilfort, Maureen Stapleton, Gwen Verdon, Herta Ware y Jessica Tandy.  Otros actores muy conocidos son  Brian Dennehy (el sherif de Acorralado), el entonces estrella ochentera Steve Guttenberg (el gran Mahoney de Loca academia de policía) y la joven promesa Barret Oliver (La historia interminable). La mayoría de ellos repitieron rol en la secuela Cocoon: el regreso (1988). Señalar como curiosidad que Hume Cronyn y Jessica Tandy fueron matrimonio en la vida real y participaron en varias películas juntos; entre ellas se encuentran las dos partes de Cocoon y otra de extraterrestres buenos : Nuestros maravillosos aliados (1987).
Esta amplia franja de edades del elenco electoral ayudó sin duda a su éxito al poder identificarse sectores de casi todos los públicos con los personajes: los ancianos del asilo, el joven nieto (Oliver) y la historia de amor entre dos treintañeros (Gutenberg y Tahnee Welch).




Cocoon es una historia de extraterrestres muy cándida , dulcificada y, por qué no decirlo, infantil: desde el modo en que los extraterrestres se camuflan, a su apariencia ingenua o al hecho de la confianza ciega que depositan en los humanos al permitirles bañarse en su piscina con tal de que guarden el secreto.
Nos encontramos frente a producto dirigido a todos los públicos de espíritu puramente spielbergiano que nos recordará irremediablemente a películas como E.T , Encuentros en la tercera fase o la ya nombrada Nuestros maravillosos aliados. Películas en la que los extraterrestres son muy buenos y en las que sólo la maldad o la estupidez del hombre pondrá en peligro una relación que de otro modo resultaría idílica: en este caso los ancianos saltan en masa a la piscina poniendo en riesgo la vida de los visitantes.

Pese a ello, no nos olvidemos que en los ochenta  temas que hoy serían imposibles en una producción destinada a todos los públicos  se mostraban de manera natural. Así , en Cocoon, la vejez, la enfermedad, la muerte, las relaciones sexuales entre ancianos e incluso entre humanos y extraterrestres …campan a sus anchas.



Comercialmente resultó un éxito al recaudar más de 76 millones de dólares en Estados Unidos con un presupuesto de 17 y medio. Aparte del Oscar al mejor secundario de Don Ameche ganó otro en la categoría de efectos visuales. Por cierto, la preciosa música es obra del difunto James Horner.



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GERMÁN FERNÁNDEZ JAMBRINA

SYLVESTER STALLONE.


SYLVESTER STALLONE.


Mi artículo de hoy va sobre la figura de Sylvester Stallone, y centrarme más profundamente en sus inicios y en sus películas ochenteras.

Es uno de los mayores iconos de la cultura ochentera, con un gran número de trabajos que nos mantuvo pegados a la pantalla, ya sea de cine, o de un televisor. Sus películas eran de las más demandadas en cualquier video club, y siempre era un sinónimo de bombazo taquillero y de entretenimiento sin límites. Aunque su vida no siempre ha sido un camino de rosas, no tuvo unos buenos comienzos y a lo largo de su vida ha vivido algún que otro mal trago.

BIOGRAFÍA:

Su auténtico nombre es Sylvester Gardenzio Stallone, por los apellidos adivinamos un origen italiano, pero él nació el 6 de julio de 1946 en el barrio neoyorquino de Hell´s Kitchen. Su madre tenía orígenes judeo-rusos y franceses, y su padre un peluquero de origen italiano, más concretamente de Bari. También tuvo dos hermanos ( Frank Stallone y Toni Ann D´Alto). Su hermano Frank, es músico y a veces a actuado, algunos de sus temas han sonado en las bandas sonoras de algunas de las películas de Slylvester.

El parto de Sly fue complicado y los médicos tuvieron que hacer uso de fórceps. Esto hizo que cortaran un nervio en la cabeza del recién nacido, lo que le provocó una parálisis en su rostro. Como bien sabemos, esta es una de las características de Sly, debido a ello tiene una parálisis en la parte inferior izquierda de su cara, que hace que tenga esa forma de hablar tan característica arrastarando las palabras.


No fue un buen alumno y tuvo problemas que hicieron que le expulsaran de varios centros. Finalmente, a principios de los 70, ingresó en una academia de arte dramático. Y para sufragarse los gastos tuvo que actuar en una película porno que se titulaba The Party al Kitty and Sttud´s. No le quedó más remedio, ya que en ese momento sólo tenía 20 dólares en su poder.

A parte de esa película porno, se movió bastante buscando papeles de extra, y consiguió una breve aparición en Bananas del director Woody Allen. También tuvo un breve papel en un capítulo de la serie Kojak. Como anécdota, Sly se presentó al casting para conseguir un papel en El Padrino.

Finalmente optó por escribir guiones. Y aquí es donde su destino empieza a cambiar. Una noche asiste a una velada pugilística, nada más y nada menos que Muhammad Alí, que se enfrentaba a un boxeador blanco en horas bajas y con un mal récord llamado Chuck Wepner.

Tras el combate, se le encendió la chispa de la inspiración y fue a su casa. Y al cabo de tan sólo 3 días tenía acabado el libreto de lo que sería el guión de ROCKY. Él tenía la intención de venderlo a las productoras siendo  él mismo el protagonista. Gustó mucho a varias, pero incluso pagaron buenas sumas de dinero para que rechazara ser el protagonista, pero las rechazó, hasta que por fin un estudio le dio el visto bueno para que fuera el protagonista de Rocky.



El resultado fue un éxito rotundo, de taquilla y de premios y reconocimientos. Fue nominado al Óscar como mejor actor y como mejor guion, pero sólo se llevó (el más preciado, quizás) el de mejor película.

Tras este gran éxito, se lanzó a escribir el guion de Rocky II, y el éxito en taquilla fue rotundo, ya que llegó a recaudar 220 millones de dólares. Y sobre todo, creó un personaje icónico para el cine de los 80, y elevó a Sly a lo más alto de Hollywood.


Sly se centró más en personajes de tipo héroe de acción, ya que sus intentos de adentrarse en papeles dramáticos o de comedia no han tenido ni de lejos el éxito que le han aportado los personajes musculados de acción.

Aún así, quiero mencionar una película dos películas dramáticas muy buenas a mi entender, que no tuvieron mucho éxito, como son F.I.S.T y Paradise Alley.También mecionar su papel en la gran producción Evasión o Victoria. El lastre que la crítica veía en Sly era que le veían demasiado musculado y atlético para ese tipo de papeles.


Luego llegó el otro gran acierto de Stallone, no fue otro que el personaje interpretado en Acorralado (First Blood). Rambo era un veterano de la guerra de Vietnam que regresa a su país y choca con un jefe de policía de un pequeño pueblo. Aquí nace otro icono cinematográfico de los 80, que tuvo dos secuelas más con enorme éxito en taquilla.


Más tarde entró en contacto con la productora Cannon films y los famosos Golam & Globus. Consiguió dos películas, una fue Cobra y la otra Yo, el Halcón. En su momento fueron dos batacazos enormes en cuanto a taquilla y crítica, pero tengo que reconocer, como ochentero, que a mí me encantan, y a gran parte de la generación de los 80. Pero es verdad que fue un pequeño declive en su carrera.



Tampoco ayudó su papel en la comedia de acción Tango y Cash.

Posteriormente a sobrevivido gracias a estirar las sagas de sus dos personajes más famosos Rambo y Rocky. Ahora parece que ha vuelto a encontrar la fórmula del éxito con la saga de Los Mercenarios, donde da cabida a otros grandes héroes de acción de los 80 y 90  como Arnold Schwarzenegger, Jason Staham, Jet Li, Dolph Lundgren, Mickey Rourke, Bruce Willis, Eric Roberts y Jean Claude Van Damme.


Ya he comentado que no todo en su vida ha sido éxito y cosas buenas. A unos comienzos duros, hay que sumar el palo más gordo de su vida, el fallecimiento de su querido hijo Sage Stallone.

Sage fue hallado muerto un 13 de julio de 2012 a la edad de 36 años. En principio las malas lenguas hablaron de sobredosis, pero la posterior autopsia desveló que la causa fue un ataque cardíaco debido a una enfermedad coronaria causada por arterosclerosis. Sage llegó a interpretar al hijo de Rocky Balboa en 1990 en Rocky IV.



CURIOSIDADES:

Vamos a hacer un ejercicio de imaginación, lo digo por imaginarnos como hubieran sido ciertas películas si Sly no hubiera rechazado estos papeles que le fueron ofrecidos y él rechazó.

Terminator, Instinto básico, American gigoló, Oficial y Caballero, Pretty Woman, Superman, Superdetective en Hollywood, ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, los papeles de Buce Willis en Jungla de cristal y Pulp fiction. El de Brad Pitt en Seven, el de Kurt Russell en Death proof….. etc.

Hay que echarle mucha imaginación, pero hubiera sido curioso verle en muchos de esos papeles, los cuales luego dieron mucho éxito a los actores que lo interpretaron.

Sly es pintor, pinta óleos ya que uno de sus grandes ídolos es el gran Leonardo Da Vinci.

Cuando tenía 15 años de edad, fue elegido por sus compañeros de clase como la persona con más probabilidades de acabar en la “silla eléctrica”. Lo cual nos dice lo problemático que era por aquel entonces.

A pesar de ser uno de los actores más querido por los ochenters, tiene el récord de premios Razzie (los peores) con 30 nominaciones y diez premios obtenidos. Entre ellos el de “peor actor del siglo” en el año 2.000.

Es un gran fan y amigo de Elton John.

Todos sabemos que es muy dado a interpretar el mismo, y con realismo, las escenas de acción. Debido a esto tuvo un grave percance, fue durante el rodaje de Rocky IV, en una escena le dice a Drago que le golpeé lo más fuerte que pueda en el pecho. La consecuencia fue que Sly estuvo cuatro días ingresado en urgencias.

Antes de hacer Rocky, vivía en su apartamento con un perro. Ese perro es el famoso perro que sale en las primeras películas de la saga. Pues bien, antes de hacer Rocky, tenía tanta hambre y tanta necesidad que tuvo que vender a su perro por 25 dólares. Luego, tras cobrar fue corriendo a localizar a la persona a la que él vendió el perro y lo volvió a comprar.


Pues nada más. Para mí ha sido un placer escribir este artículo sobre uno de mis actores fetiche de los 80. Grandes e inolvidables películas, icónicos personajes y fantásticas bandas sonoras en casi todas sus películas. Para mí un referente cinematográfico que ha sabido entretener y divertir a muchas generaciones. Gracias Sly por todo lo que nos has dado, sobre todo en los 80.

Benjamín Carretero Montes.

Dirty Dancing (1987, Emile Ardolino) Dirty Dancing


Para mi Bea. Bailemos hasta quedar exhaustos ...

"¡ A mí me da miedo todo! Me da miedo lo que vi, me da miedo lo que hice, quién soy, y especialmente tengo miedo de salir de este cuarto y no volver a sentir en toda mi vida lo que siento estando contigo."

" No permitiré que nadie te arrincone."



 1990. Un imberbe chavalín de 9 años pasaba junto a su familia las vacacionesde verano en un balneario salmantino. De entre las variadas actividades que se ofrecían a los jóvenes en aquel idílico balneario (natación, tenis, terapia termal ...) había una que copaba la mayoría de su tiempo: las proyecciones cinematográficas. Así es, todas las mañanas, sobre las once de la mañana, en lugar de refrescarse en la piscina, él y otros futuros antisociales se refugiaban de la canícula en una pequeña sala con una televisión, un reproductor Vhs y unas decenas de películas (ahh, y aire acondicionado). Algunos de los títulos que cayeron fueron Terminator 2, La mujer explosiva, Solos con nuestro tío ... Dirty Dancing fue otra de ellas. Y sí, suponéis bien: el friqui que huía de la piscina en pos de quemar su retina frente al televisor era yo. 

 Y hablando de verano ...

Verano de 1963 (aún no habían matado a Kennedy), la familia Houseman va a pasar el verano en un resort situado en las montañas Catskill llamado Kellerman´s. A "Baby"(Jennifer Grey)  , una soñadora chica de diecisiete años, la acompaña su padre el doctor Jake (Jerry Orbdach), su madre Marjoire (Kelly Bishop) y su hermana Lisa (Jane Brucker). Pero los cimientos de esta familia de bien se tambalearán cuando Baby conozca a John Castle (Patrick Swayze), un profesor de baile...



La historia de Dirty Dancing contiene tintes biográficos de su guionista Eleanor Bergstein: su padre era doctor y le llamaba Baby , veraneaba en las Catskills y practicó "dirty dancing". El personaje de John Castle está basado en un bailarín llamado Mike Terrace al que Bergstein conoció en su juventud. 
El guión fue rechazado por varias productoras hasta que una recién nacida Vestrom Pictures lo aceptó. Se eligió a Emile Ardolino como director aunque nunca hubiera rodado una película para el cine (venía del mundo de la televisión y había ganado un Oscar en 1984 por el documental He Makes Me Like Dancing) por el entusiasmo que mostró acerca de las posibilidades de la película. El coreógrafo fue Kenny Ortega. El presupuesto de Dirty Dancing fue muy bajo, seis millones de dólares, cuando un presupuesto normal rondaba por entonces los doce . La película, pese a transcurrir en verano, fue rodada en otoño (tuvieron que pintar las hojas de los árboles de verde), por eso no se encontraron alojamientos en los Catskills y las localizaciones se asentaron en Lake Lure (Carolina del norte) y en Mountain Lake Hotel (Virginia). 

Para elegir a los actores Ardolino quiso desde el principio que fuesen bailarines que supiesen actuar. La primera en ser elegida fue Jennifer Grey (cuyo padre, también bailarín, había ganado un Oscar por Cabaret en 1972). Para el papel de Castle se barajó en un primer momento a Billy Zane, pero las pruebas de baile con su compañera no dieron los resultados esperados. El papel recayó en Swayze, pese a que su agente se oponía. Swayze y Grey habían trabajado ya juntos en Amanecer Rojo (1984). También ser barajaron nombres como los de Val Kilmer y Sarah Jessica Parker.


El rodaje comenzó el 5 de septiembre de 1986 en mitad de una ola de calor de 41º que produjo lipotimias a varios actores, además, Swayze se lesionó la rodilla. Para colmo las temperaturas bajaron drásticamente hasta los 4º causándoles un frío tremendo en la escena del lago. Habría que sumar a estos inconvenientes el hecho de que la relación entre Grey y Swayze no era de todo buena (este problema ya se arrastraba desde Amanecer Rojo), aunque parece ser que los ánimos se calmaron y lograron trabajar bien. 
Pero no todo fueron complicaciones. A los actores se les permitió beber alcohol y bailar a su antojo para meterse en la piel de los personajes y Ardolino dio pie a la improvisación de muchas escenas. Como curiosidad señalar que la escena en la que John acaricia el brazo de Baby y esta se ríe causando el enfado de Swayze fue real.



A pesar de un inicio flojo en taquilla la recaudación terminó por ser fantástica superando los 170 millones en pocos meses y siendo la primera película que logró alquilar más de un millón de copias en los videoclubs. Y eso teniendo en cuenta que Dirty Dancing escandalizó por tratar sin tapujos temas tan controvertidos en los EEUU como el aborto o la crítica a las pudientes clases sociales.. Y es que Dirty Dancing es una de las películas favoritas y más vistas por el público femenino aún hoy día ¿En qué radica el secreto de su éxito? Pues yo creo en que las protagonistas absolutas de esta película son las mujeres.

En primer lugar Jennifer Grey representa a una chica normal, no una belleza al uso (como si lo era Cynwthia Rhodes en su papel de Penny). Esto en fundamental para que la mayoría de mujeres se identifiquen con ella. Además, sufre una transformación vital, no sólo por el descubrimiento del sexo, sino por el cambio de su mentalidad idealista a otra mucho más realista en la que termina por poner al descubierto la hipocresía de su padre (y de la clase a la que ella pertenece) en un maravilloso diálogo : "Siento haberte mentido, pero tú también me mentiste. Me dijiste que todos éramos iguales y que merecíamos la misma oportunidad. Pero hablabas de los que son como tú. Deseabas que yo cambiara el mundo, que lo mejorara. Pero te referías a que me hiciera abogado o economista y a que me casara con alguien de Harvard..."


En segundo lugar, el ya mencionado tema del aborto, tratado aquí sin ningún tipo de tapujos ni ambigüedad moral : Penny tiene claro que va a abortar y ella decide. No hay margen de lo contrario, ni siquiera pese a que arriesgará su vida en manos de un "carnicero".

En tercer lugar, la relación entre Baby y John no es una relación de amor al uso. Se produce un cambio de roles nunca visto. Será Baby la que termine, en una transformación radical, por convertirse en la personalidad fuerte de la relación frente a un Castle que destruirá su imagen de tipo duro en un arranque de sinceridad brutal : "Me utilizan a mí", le contesta a Baby en referencia a las relaciones que hasta entonces mantenía con sus ricachonas clientes. 


Por último, y más evidente, Dirty Dancing es una película muy entretenida que invita a la alegría con sus estupendas coreografías (recordemos obra de Kenny Ortega) y una banda sonora que quita el hipo y que vendió 32 millones de copias y logró permanecer 18 semanas en el número 1 del Billboard. 
Resulta curioso que la canción She´s Like the Wind la canta Patrick Swayze. Esta canción la había escrito Swayze junto con Stacy Widelitz para la película Grandview U.S.A. ,sin embargo quedó fuera de la banda sonora. Cuando Swayze le puso la demo a la productora Linda Gottlieb y al director Ardolino les encantó y se la pasaron a los productores ejecutivos de la banda sonora quienes no dudaron en incluirla. 
La canción principal , (I´ve had) The Time of My Life, ganó el Oscar a la mejor canción original en 1988.



El legado de Dirty Dancing continuó con una segunda parte, Dirty Dancing: Habana Nights (2004), un musical (que vi en Gijón precisamete este año cuando se cumplió el 30 aniversario de su estreno) y un remake estrenado este año que creo que es horrendo.

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Big (1988, Penny Marshall) Big


En 1988 - después de comedias como 1,2,3 Splahs (1984), Despedida de soltero (1984) o Esta casa es una ruina (1986)- Tom Hanks era ya una estrella internacional amada por público y crítica que se consolidaría en los noventa y cuya estela (en lo que constituye un verdadero rara avis) se prolongaría hasta la actualidad. Paradójicamente, esta perenne permanencia en la cresta de la ola,  fue debida a su distanciamiento con el género que lo encumbró en los ochenta: la comedia. Sus posteriores incursiones en distintos géneros cinematográficos - desde el drama de Philadelphia (1993) al bélico de Salvar al soldado Ryan (1998) pasando por el cine negro de Camino a la perdición (2002) – lo avocaron a desarrollar un amplio y rico registro interpretativo que parecía imposible para alguien que hasta entonces, a excepción del romance Mil veces adiós (1986), parecía destinado a protagonizar exclusivamente comedias.


Big supone  la última gran comedia - aunque siento debilidad por No matarás al vecino (1989, Joe Dante) - protagonizada por Tom Hanks en su década dorada de los ochenta, y posiblemente su mejor interpretación en este campo; siendo nominado ese año a un Oscar como mejor actor que se le resistiría, pero que ganaría por dos veces consecutivas con Philadelfia en 1993 y con Forrest Gump en 1999. En esto mucho tiene que ver que el papel de “niño adulto” le viene a como anillo al dedo. Y es que , tanto por su físico (esa cara de niño bueno) como por su forma desenfadada de actuar, siempre me ha recordado a un niño grande. Por eso, su papel en Big no pudo ser ni más acertado ni más adecuado, y la realidad es que eclipsa completamente a sus compañeros de reparto. No obstante, esto no fue sólo fruto de su gracia: David Moscow (el joven Josh) tuvo que grabar todas las partes de Hanks y luego este estudió los vídeos a conciencia para que su actuación fuese lo más semejante a la de un niño de doce años.

Penny Marshall (Jumpin Jack Flash, Despertares) dirige esta historia - escrita por Anne Spielberg (sí, la hermana de un tal Steven Spielberg) junto con Gary Ross – en la que un niño de doce años llamado Johs Baskin (David Moscow de joven y Hanks de adulto) , harto de ser pequeño, desea ser “grande” a una enigmática máquina de feria llamada Zoltar . Su deseo es concedido y al día siguiente se despierta en su cuerpo adulto de 30 años. Como curiosidad señalar que Marshall fue la primera directora en superar los cien millones de dólares de recaudación (Big rozó los 115).


Debido a esta premisa hay quien cataloga a esta película como “body swap movie”, aunque,  a mi juicio, no debería incluirse en este subgénero. Las “body swap movies” tienen su origen en un recurso literario conocido en el mundo angloparlante como “body swap” (por ejemplo la novela Vice Versa de 1882)  y que consiste en que dos personas (o seres) intercambian sus mentes. Ejemplos cinematográficos serían  De tal astilla, tal palo (1987) o Viceversa (1988). En estas películas las mentes de los hijos pasarían a los cuerpos de los padres y las de los padres a los cuerpos de los hijos.  Pero en el caso de Big lo que sucede es que el cuerpo físico de Josh crece hasta los treinta años de un día para otro permaneciendo su mente en su mismo lugar. Por tanto, creo,  no se puede hablar de “body swap movie”.

El eje central de Big gira entonces en torno a las contradicciones que se producen entre el comportamiento de Josh (propio de un niño de doce años) frente a las expectativas de un mundo adulto, lejano y antinatural para él, pero al que se supone que (físicamente) pertenece. Josh llora invocando a su madre cuando tiene que pasar la noche en un hostal de mala muerte, lo festeja a lo grande con su amigo Billy (Jared Rushton) cuando cobra su primera paga, juega en la juguetería en la que (como no) ha conseguido su trabajo y amuebla su piso con máquinas recreativas, una canasta de baloncesto, una cama litera y cientos de juguetes; y es que esto sería lo más normal en un chico de su edad.



Sin embargo, Josh termina por adaptarse de forma no sólo satisfactoria, sino notable en un contexto carcomido por la envidia – como la que siente por el Paul (John Heard)-  y la doble moral. Es la inocencia de Josh unida a su bondad, a su actitud transparente (aún no está corrompido por el mundo adulto) , a su energía y alegría juvenil (que contagia) lo que le lleva a ser ascendido a vicepresidente por su jefe MacMillan (el gran Robert Loggia) y  a ser amado por su compañera Susan (Elisabeth Perkins). Al final parece que el único sensato ante tal panorama es el niño de doce años : “Él es adulto” le espeta Susan a Paul cuando lo abandona por Josh.

Lógicamente, para aceptar este planteamiento, el espectador debe consentir ciertas licencias que de otro modo impedirían disfrutar de la película si nos ponemos serios y meticulosos. El principal sería el aceptar la presencia de una persona adulta sin ningún tipo de documentación ni cuenta bancaria que es contratada por una empresa.



Estoy seguro de que hay dos momentos que nunca se habrán borrado de la cabeza de aquellos que hayan visto Big en su juventud.

El primero es cuando Josh encuentra a Zoltar. Imponente la figura del mago artificial encerrado en una máquina de feria, con esos amenazadores ojos rojos incandescentes y una boca que se abre y se cierra como si fueran las fauces de una bestia. A esta escena la acompaña la inquietante música de feria ambulante obra, como la banda sonora, del oscarizado Howard Shore (asiduo colaborador de Cronenberg y compositor de la banda sonora de la trilogía de El señor de los anillos).


El segundo (estoy seguro que todos recordáis esta escena) es Cuando Josh y su jefe MacMillan tocan con sus pies sobre ese piano gigante  instalando en el suelo de la juguetería la canción popular Heart and Soul. Por cierto, la escena la rodaron Haks y Loggia de verdad (se nota en la película como disfrutaron al rodarla) y el piano también existía en la tienda, pero construyó uno más grande para que los actores lo pudiesen tocar.


Otra gran baza de Big es que todos los adolescentes nos sentíamos identificados con su propuesta. ¿Quién no quiso ser mayor antes de tiempo? Pero, ¿y si se consiguiese? Si de repente un día despiertas y aunque sigas siendo un niño tienes un cuerpo de treinta años, ¿se solucionarán tus problemas o más bien desearás con más fuerza que antes el volver a ser el niño que eras?

Esta propuesta es extensible también a los adultos al funcionar como metáfora del fugaz paso del tiempo. A muchos, los años desde la adolescencia hasta el presente, nos han durado un suspiro. Parece que nos hemos despertado un día reparando en que ya no somos  unos críos , pero que en realidad, poco, o mucho menos de lo que creíamos, hemos cambiado desde aquella adorada e idolatrada época. En este aspecto, Susan rompe el mito de que cualquier tiempo pasado fue mejor cuando rechaza regresar con Josh a la infancia: “Ya fue bastante difícil la primera vez …”

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ESCENA DEL PIANO

Supersonic man: Héroe de cartón

Pues sí ochenters, España también tuvo su super héroe y con capa no vayáis a creer, aunque visto lo visto, me quedo con nuestro amado Super López, a expensas de ver como lo plasman en la versión cinematográfica.

Sinopsis:
Kronos (Richard Ayestarán) es enviado a la Tierra con el fin de desbaratar los planes del mad doctor Gulik (Cameron Mitchell) cuyos planes pueden alterar el equilibrio de la Galaxia.

Opinión:
Rodada en Alicante, Madrid y Nueva York (esto último en duda) y dirigida por el valenciano Juan Piquer Simón, uno de los directores que mejor se movieron el ámbito del cine exploitation y conocido por películas como Slugs, muerte viscosa o La grieta, la película es una de sus más reconocidas producciones para la cual tuvo la ayuda del guionista debutante Sebastian Moi, que después de esta película no hizo nada más como guionista, cosa por otro lado, nada extraño.
Aprovechando el estreno de Star Wars en 1977 y Superman en 1978, cogiendo los mad doctors de 007 o ya puestos copiando al Lex Luthor de Gene Hackman, la película es un batiburrillo de todo aquello que estaba en auge en aquella época, cinematográficamente hablando y musicalmente también todo hay que decirlo, porque el tema de la intro, española eso sí, era Supersonic Man, I wanna be, muy de música disco, si bien en la versión inglesa, el tema original era parte del score de John Williams para Superman.
Richard Ayestarán muy conocido en el mundo del culturismo, construye un hierático héroe, que hablar no habla, porque en toda la película yo no le vi mover los labios, pero oír se le oye...magia del cine diréis, pero es que además, no se le consigue ver con la soltura que por ejemplo si tenía el fallecido Christopher Reeves como Superman, aunque es de recibo decir que bien por esa capa, o el casquete que llevaba puesto para ocultar su identidad o ese traje quizás demasiado apretado para su musculatura, parece normal que estuviese tan rígido.
Al menos el guionista le confirió más poderes que a Superman, ojo a cuando transforma unas pistolas en plátanos o cuando de la nada hace aparecer una red para atrapar a sus secuestradores y lo que más me impactó era el modo en el que se transformaba en Supersonic, hablando a su reloj y diciendo: " Que la fuerza de las galaxias sea conmigo", toma ya ni Obi Wan ni Jedi ni tonterías, ole, ole, y encima salía afeitado, que su alter ego Paul (Antonio Cantafora) se gastaba un mostacho y un pelazo de los de la época.
Del resto de actuaciones, poco hay que decir la verdad, salvo la sobre actuación de Cameron Mitchell, elevada hasta el extremo y que a veces parece darse cuenta por la cara que pone, de menudo desastre en el que me he metido y por encima de todas las actuaciones, uno tiene que quedarse con la del robot, sí queridos ochenters, el robot, ese robot con lanza llamas, con lanza cohetes y que se movía igual que un playmobil, y cuya inutilidad es palpable en todo momento, como cuando ataca a la hija del profesor y a Paul en casa de esta última y pesar de estar a un metro de ellos no es capaz de quemarlos, claro que a lo mejor al ser made in Spain tiene algo que ver ¿no?.
FX y curiosidades varias:
Partiendo de la base que estamos hablando de un producto ibérico y que no podemos compararla en presupuesto con producciones como Superman o Star Wars, la película tiene unos efectos especiales, que cantan pero no chirrían, es decir, nuestro protagonista vuela, bien, esa parte la clavan, la hacen creíble, al menos que yo me haya fijado no vi ningún cable por ahí.
Eso sí lo que no cuadra tanto, son las escenas en la ciudad, donde según dice la leyenda, las imágenes que vemos de New York, fueron tomadas prestadas de Superman y desentona en exceso el contraste de Madrid a Nueva York.
Siguiendo con el super héroe, la transformación de humano a súper, la salvan eficientemente con una aureola brillante y cegadora que da paso a nuestro musculoso protagonista, mismo tipo de aureola aunque en versión reducida que se usan para simular los rayos láser que disparan los secuaces del villano de turno.
En cuanto al tema de las explosiones, bueno, son del estilo de la época, es decir del tipo de caer un coche por un barranco y al iniciar la bajada explotar o bien en lo referente a las coreos de lucha, en la mejor escena de la película, es decir la que tiene lugar en un bar, vemos como los oponentes apenas se rozan, caen redondos, en fin al menos esta escena tiene algo de gracia.
Como curiosidad y ya que estoy con los efectos especiales, hay unas escenas, que si bien en el montaje original de Superman no aparecieron, sí aparecerían en su versión extendida y me refiero a aquellas escenas casi al final de la película en la que Supersonic es quemado, helado y luego sonorizado en un vano intento de acabar con él .

Opinión final:
Es mala, muy mala, pero de lo mala y bizarra que es, es adorable y os apuesto a que en cuanto oigáis la melodía original, la vais a tener metida en bucle en vuestra cabeza y qué coño, podemos decir que en España tenemos un super héroe con capa y antifaz que vuela, además de Super López, vamos que si le sumamos al Capitán Trueno, Anacleto y el guerrero del Antifaz nos sale un equipín, que reíros de los de la Liga de la Justicia.

Nota ochenter: 4/10

Molano