Presentación

Amantes de mundos fantásticos, bisoños aventureros en busca de tesoros, criaturas de la noche, princesas estudiantiles y fanáticos de cachas de postín, ¡sed bienvenidos!. Invitados quedáis a rebuscar en mi colección de VHS, acomodar vuestras posaderas en una mullida butaca, darle al play, y disfrutar de lo bueno, lo malo y lo peor que dio una década.

ADVERTENCIA: Aquí no se escribe crítica cinematográfica (ni se pretende). Las reseñas son altamente subjetivas y el único objetivo es aprender y disfrutar del cine y, por supuesto, de vosotros.

Por encima de la ley (1988, Andrew Davis) Above de Law




Steven Seagal: un nuevo héroe de acción

Los 80, la década por antonomasia de las películas y los llamados héroes de acción; un género, el de acción, que arrasó en cines y videoclubs.

Nos encontramos en1988 y Sylvester Stallone era la estrella del género más cotizada tras los incontestables éxitos de las cuatro entregas de “Rocky” y las dos entregas de “Rambo” (ese mismo año se estrenaría la tercera).Tras él, Arnold Schwarzenegger estaba próximo a alzarse con el cetro del género tras “Conan”, “Commando”, “Perseguido” o “Depredador”.

Sin embargo, dos figuras irrumpían con fuerza a finales de esa década para consolidarse posteriormente en los 90. Ellos eran, Jean Claude Van Damme y nuestro protagonista de hoy, Steven Seagal.



Aikido, un arte marcial desconocido

Que puedo decir de este noble arte marcial desarrollado por el maestro japonés Morihei Ueshiba en la primera mitad del siglo XX. Yo mismo practico desde hace tiempo aikido y no puedo decir más que maravillas sobre este arte que hasta la irrupción de Seagal, era prácticamente desconocido para la gran mayoría del mundo occidental.

Steven Seagal se crió en California y ya en su juventud, cuando trabajaba como lavaplatos en un restaurante, practicó karate gracias al maestro Sakamoto que trabajaba en dicho local. Más tarde, por el trabajo de su padre, tuvo que emigrar a Japón a los 17 años de edad donde entró en contacto con el Aikido. Y cabe diferenciar que Seagal no era un “artista marcial”, sino un auténtico maestro que alcanzó el grado de 7º Dan y se convirtió en el primer occidental en abrir un Dojo de dicha especialidad en el propio Japón.

Seagal se ganó la vida de muchas maneras por aquel entonces, una de ellas como guardaespaldas de personalidades estadounidenses que por diversas circunstancias, ejercían actividades en Japón; así es como conoció a la modelo y actriz, Kelly Lebrock, que posteriormente se convertiría en su esposa.


A mediados de los 80 regresó a Estados Unidos para trabajar como coreógrafo de películas de acción, y fue gracias al caza talentos Michael Ovitz lo que le llevó a conocer al productor y director Andrew Davis, para más tarde, firmar un contrato con la Warner.



El héroe de acción de la Warner

La Warner produjo prácticamente todas las películas de éxito de Steven Seagal, y pese a ser un hombre de carácter difícil y dotes interpretativas mínimas, lo cierto es que esta mítica productora repleta de éxitos, supo reconocer la profesionalidad y el talento marcial de Seagal dotándole de un poder de decisión en las producciones, inusual para un tipo recién llegado a la escena Hollywoodiense. Quiero destacar a su vez, que si bien fue Jean Claude Van Damme el que gozó de la simpatía y el cariño de todos nosotros forjándose como un icono de nuestra infancia/adolescencia, fue Seagal el que gozó de un mayor éxito comercial consiguiendo cada una de sus producciones una gran recaudación económica.

Seagal nos mostró un arte marcial nuevo para la gran mayoría de nosotros, siendo predominantemente defensivo y usando la inercia del oponente contra si mismo; con unas coreografías elegantes a la par que brutales. Si bien Chuck Norris y Van Damme nos habían enseñado como hacer morder el polvo a los maleantes, Seagal iría un paso más allá mostrando una violencia sin par a la hora de luxar y romper rostros y articulaciones.



La primera película de Steven Seagal


Fue Andrew Davis, director y productor de películas de acción el encargado de dirigir a Steven Seagal en su primera producción. Años más tarde el propio Davis dirigiría el mayor éxito de Seagal, “Alerta Máxima” y la extraordinaria “El Fugitivo” con Harrison Ford. Y si bien la producción contaba con un escaso presupuesto, hay que reconocer que el resultado final fue tremendamente efectivo y consiguió el favor del público estadounidense asegurando a Seagal un sin fin de películas posteriores.

Reconociendo a su vez que la película adolece del típico guión de narcotraficantes zafios contra policías que han de usar técnicas fuera de la ley, destaco que el film posee uno de los elementos característicos de las producciones de Seagal, y es la denuncia a las malas prácticas de la CIA y ciertos organismos gubernamentales estadounidenses; algo bastante valiente en la era Reagan.

También podemos disfrutar de una reaparecida Pam Grier, musa del cine de acción de serie B de los 70, y una Sharon Stone previa a la mega estrella en la que se convertiría años después.



Conclusión

“Por encima de la Ley” o “Nico” (como se la conoció también en España) es una película sencilla, que no llega al nivel de otras producciones como “Señalado por la muerte” (mi peli favorita de Seagal), pero es la primera producción de uno de los héroes de acción de nuestra infancia/adolescencia, donde podemos verlo fibroso y en plena forma, y que nos enseño una nueva manera de repartir “hostias como panes”, y eso es mucho.



Por Rafael Fernández Moreno

1 comentario:

Miguel López Casellas dijo...

Yo la tenía en VHS original, la veía una y otra vez, me encanta esta peli...aunque llevo muuuuuchos años sin verla.

Muy buena crónica de la peli y más de Steven Seagal, de quien no tenía yo info ninguna, ¡genial! (y)