Presentación

Amantes de mundos fantásticos, bisoños aventureros en busca de tesoros, criaturas de la noche, princesas estudiantiles y fanáticos de cachas de postín, ¡sed bienvenidos!. Invitados quedáis a rebuscar en nuestra colección de VHS, acomodar vuestras posaderas en una mullida butaca, darle al play, y disfrutar de lo bueno, lo malo y lo peor que dieron estas décadas.

ADVERTENCIA: Aquí no se escribe crítica cinematográfica (ni se pretende). Las reseñas son altamente subjetivas y el único objetivo es aprender y disfrutar del cine y, por supuesto, de vosotros.

Una habitación con vistas (A room with a view, James Ivory, 1985)


         
Ochenters, recordamos la deliciosa “Una habitación con vistas”, un melodrama romántico y costumbrista ambientado a principios del siglo XX, en la Florencia de los inicios de lo que hoy conocemos como turismo, y en la Inglaterra eduardiana encorsetada por los convencionalismos de clase.
        Dirigida por el especialista James Ivory, y basada en la novela homónima de E. M. Forster, cuenta en sus papeles principales con los por entonces jovencísimos Elena Bonham-Carter, Julian Sands y Daniel Day-Lewis, junto a excelentes veteranos como Maggie Smith, Delholm Elliot o Judi Dench.
         La película tiene una estructura en actos, separados incluso por carteles como si fuera una película muda. La primera parte sucede en Florencia, en la soleada y bucólica Toscana italiana, y las dos restantes en la campiña de Surrey, a las afueras de Londres.

EL ARGUMENTO Y LOS PERSONAJES
         La trama gira en torno a las tribulaciones y angustias de Lucy Honeychurch, una joven confusa, indecisa e inconformista, de clase acomodada, interpretada por una estupenda Elena Bonham-Carter, que más tarde se convertiría en actriz de carácter, fetiche de Tim Burton e icono del cine fantástico con títulos como “El planeta de los simios” o Harry Potter.
         En un rasgo de absoluta originalidad del director James Ivory, la protagonista de “Una habitiación con vistas” es una joven muy alejada del arquetipo y el canon habitual, y no solo en el cine de Hollywood sino de la propia novela clásica británica. Nuestra heroína no es una esbelta belleza de cabellos rubios y lánguidos suspiros, sino una enérgica joven menuda, de piel macilenta, con rasgos redondeados y una melena rojiza de rizos descontrolados que disimula con unos peinados extravagantes, que juega al tenis e interpreta a Veethoven al piano.
Su madre, una viuda adinerada, harta de sus dudas, la envía a un viaje de placer por el continente junto con su prima, más bien parece su tía, Charlotte Bartlett, una madura solterona con aire más victoriano que eduardiano, estirada hasta el extremo, presa de la etiqueta y el "qué dirán", e incapaz de mostrar lo que realmente piensa o siente. Un papel que venía como anillo al dedo a la siempre efectiva Maggie Smith, especialista en ese tipo de roles tanto en el cine como en la televisión, y a la que recientemente hemos visto, ya muy veterana, como profesora de Harry Potter.
El viaje las lleva  a la renacentista y evocadora Florencia de los Medici. En la pensión donde se alojan (en la que Charlotte se queja de que no tengan “una habitación con vistas” a los monumentos de la ciudad), coinciden con un grupo variopinto de anglosajones. Entre ellos, una famosa escritora (Judi Dench), y los Emerson, un padre y un hijo, interpretados por el siempre impecable Delholm Elliot (secundario de lujo al que hemos visto, por ejemplo, en Indiana Jones), y el jovencísimo Julian Sands (que protagonizó “Warlock el brujo”, pero al que su prematura alopecia le condujo después a papeles de malvado o secundario).
El señor Emerson (Elliot) es el arquetipo de hombre culto y librepensador, padre comprensivo y tolerante. Un aparente despistado, pero que se entera de todo, y es certero en sus comentarios. Tiene una excelente relación con su hijo, y ambos se adoran. George Emerson (Sands) es el joven que todos queríamos ser: sencillo, noble, determinado y de elevados ideales (lo de alto, rubio y guapo viene ya por añadidura).
En un arrebato impulsivo, George besa a Lucy en una excursión por la Toscana, y la recoge cuando cae desmayada en plena escalinata de la Piazza della Signoría tras presenciar una reyerta con sangre entre dos jóvenes florentinos. Entre ellos ha surgido la chispa del amor.
Sin embargo, a su vuelta del viaje, no se vuelven a ver, y Lucy regresa a los corsés de la vida de la clase alta en la Inglaterra eduardiana, y, sin saber cómo, se ve comprometida con un joven adinerado, Cecyl Vyse (un Daniel Day-Lewis lejos del status de héroe que alcanzaría con “El último mohicano”). Cecyl es un personaje mezquino, superficial, insulso a más no poder, incapaz hasta de dar un beso; en lenguaje coloquial, un auténtico panoli. Lucy lo tolera, pero no le gusta, y en secreto sueña con su amor perdido, el descontrolado y pasional George Emerson al que nunca volverá a ver.
En su angustia y su lucha interior solo encuentra consuelo en su hermano pequeño Freddy, un adolescente descarado y divertido interpretado por Rupert Graves, y también en un amigo de la familia, el reverendo Beebe (Simon Callow), Un personaje delicioso, que casi nos reconcilia con el clero, aunque en este caso sea el anglicano, siempre menos siniestro y ultramontano.

Sin embargo, no todo está perdido para Lucy, porque, una casualidad del destino, hace que los Emerson, sin saberlo, alquilen una pequeña casa muy cerca de la suya.
Pronto, George y Freddy se hacen amigos y empiezan a coincidir, ya sea en una partida de tenis o en un paseo por el bosque, como en la divertida e inocente secuencia la que los dos jóvenes se están dando un baño en una charca y convencen al reverendo para que una a ellos en una escena de desnudos masculinos muy poco habitual en el cine, incluso en los menos recatados ochenta. Mientras juegan a tirarse agua, les pillan Lucy y Cecyl, que pasean junto con su madre, la señora Honeychurch, y tienen que huir a la carrera mientras el pacato Cecyl trata de apartarlas la vista.


EL TRASFONDO DEL FILM
“Una habitación con vistas” es una película diferente incluso en el contexto del cine de los ochenta. Un film con aire de pieza de cámara, que trata sobre una mujer que lucha contra la rígida educación y los convencionalismos de su época, una joven que despierta al mundo, ansiosa por asumir sus propios anhelos más que engañarse a sí misma y a la sociedad que le rodea, y toma las riendas de su destino en un proceso que la lleva a la madurez.
James Ivory aprovecha el éxito de “Pasaje a la India” (David Lean, 1984), para hacer una nueva adaptación de una novela de E. M. Forster, un autor cercano al círculo de Bloomsbury, amigo de Keynes y Litton Strachey, y que fue retratado por Dora Carrington. En esta, como en otras de sus novelas, se abordan las diferencias de clase y la hipocresía de la sociedad británica.
Además, en la película juegan un papel importante la escenografía, la ambientación, y la música, que acompañan en su devenir emocional a la protagonista. Así, las estatuas de la Piazza della Signoría y el episodio de violencia reflejan la turbación personal  de Lucy, a la que siguen unas hojas que caen al río. También el aria “O mio babinno caro” de Puccini, que suena en el momento en que tiene que tomar una decisión, el divertimento que toca junto a su hermano al piano, que es una variación del que vemos en la famosa escena del “piano de pies” de “Big”, o la energía de Lucy que hace exclamar al reverendo que “una joven que interpreta a Veethoven con esa pasión no puede ser débil de ánimo”.
Incluso Ivory distingue entre la alambicada y convencional urbanidad que atrapa a los personajes,  en contraposición con el verdor de la naturaleza en la que son libres, felices y dan rienda suelta a su emociones, como el beso de Lucy y George en el prado de amapolas de la Toscana, o el jovial baño desnudos en la charca del bosque, de los muchachos.

CONCLUSION
         “Una habitación con vistas”, rodada con muy poco presupuesto, se convirtió en la película más rentable de James Ivory, y también en una pequeña joya imprescindible, y que se revisiona con agrado como si no hubieran pasado los años. Además, recibió tres premios Óscar en 1987: a la mejor dirección de arte y escenografía (Gianni Quaranta, Brian Ackland-Snow, Brian Savegar, Elio Altramura), mejor diseño de vestuario (Jenny Beavan y John Bright), y mejor guion (Ruth Prawer Jhabvala).

Por Víctor Sánchez González






Desmadre a la americana (1978-John Landis)-National Lampoon´s Animal House


1978. Un año en el que los estrenos en el cine, nos ofrecían películas bélicas como La Cruz de Hierro, Un puente lejano, Fuerza 10 de Navarone , comedias como Los Caraduras y Dos misioneros y el acontecimiento del año, como sería el Superman de Donner.
Pero por encima de todas ellas, surgió una comedia, un desmadre de comedia, que tras cuarenta años de su estreno, se ha erigido en una película de culto para muchos de nosotros/as: Desmadre a la americana.


Sinopsis:
Estamos en 1968, en el inicio del curso universitario donde Kent y Larry (Tom Hulce y Stephen Furst) buscan fraternidad a la que asociarse.
Tras ser aislados en la pija Omega, deciden ir a Delta House donde descubrirán el significado de la fraternidad, la diversión, el desmadre y por supuesto, lo que es una fiesta toga, todo en medio de un guerra abierta contra el decano Vormer ( John Vernon), que busca la expulsión de la fraternidad de la Universidad a cualquier coste.

Opinión:
Blutarsky, Día D, Nutria, Lenguado, Niedermayer...ochenters de mi vida, quien no se ha quedado con estos nombres, no sabe de cine. Sí, son nombres que han calado tan hondo en nuestra cultura cinéfila, que es inevitable oirlos y automáticamente relacionarlos con esta comedia desmadrada ( de ahí su traducción al castellano), porque sí, es un completo desmadre desde el principio, cuando Larry y Dorman , llegan al hogar de la fraternidad en medio de ese Louie ,louie y sale volando los restos de un maniquí por la ventana...declaración de intenciones del señor Landis ya desde el principio.
Y a quien se encuentran a la entrada de la casa, con una borrachera tremenda, es a uno de los personajes emblemáticos de la película Bluto (cuarenta años llamándole Pluto y mira por donde resulta que es Bluto) que a parte de miccionarles encima, es su guía de acceso a la fraternidad.
A partir de aquí lo que veremos es una guerra abierta entre el decano Vormer  y la hermandad Omega, versus Delta , con escenas icónicas por medio hasta el clímax final en el desfile por el pueblo.
Porque vamos a ver queridos y queridas ochenters, quien no recuerda la escena del caballo ( me duele la mandíbula de reírme cada vez que la veo, cuando le da el ataque al corazón del disparo de fogueo) o aquel desmadre en la fiesta toga con un Otis Day dándole al clásico Sout a todo trapo, fiesta toga que ha sido homenajeada con la imagen de John Belushi en múltiples películas y series ( Los Simpsons sin ir muy lejos) o qué me decís de la escena (totalmente improvisada por John Belushi) en el comedor de la Uni, acaparando toda la comida posible y soltándolo todo encima de los Omega.
Y como no lo mejor es el clímax final en medio del desfile, donde sacaron todo el arsenal que tenían para dejarnos con la mndíbula partida.
La película es simple, pero efectiva, busca entretenimiento puro y duro y a fe que lo consigue, convirtiéndose en referencia de muchas otras películas que veríamos en décadas posteriores de temática similar ( Los albóndigas, Porky`s, American Pie ).
Sí es verdad que hay momentos que cojean ( la escena del porrete en casa de Donald Sutherland sobra a mi entender, no aporta nada) o bien el tocar temas como el puritanismo o el sexo ( los Omegas serían los castos y los Deltas los viva la Virgen), estos dos sin irnos a los extremos y que le dan un toque irónico o de denuncia de lo que era la sociedad norteamericana en aquellos tiempos. 

Ochentesidades:
  • Muchas universidades, viendo la temática, negaron ceder sus instalaciones para el rodaje, de modo que hubo de rodarse en Eugene en la Universidad de Oregón
  • Ned Tanen presidente los estudios Universal se negó en rotundo a rodar la escena del Dexter Lake Club por temor a revueltas, ( donde por cierto los afroamericanos hubieron de ser traídos de diferentes estados ya que en Oregón no encontraban suficientes). Ante la negatividad de rodar esa escena, Landis envió una copia a Richard Pryor, el cual quedó tan encantado con la película que textualmente dijo: "La película es jodidamente divertida, pero los blancos estáis como cabras"
  • Kevin Bacon  debutó en el cine con esta película. De hecho en el estreno hubo de sentarse con el público, no con sus compañeros de reparto, pues nadie creía que fuese parte de la plantilla del film
  • Donald Sutherland, estaba tan convencido de la falta de potencial de la película, que renunció al porcentaje de beneficios de la película, con lo que a día de hoy una buena cantidad de millones se dejó por el camino
  • Para hacer más veraces sus papeles, todo el casting Delta, asistieron a fiestas de otras fraternidades, que por cierto salieron casi igual que lo que vemos en la película. Exceptuando a John Belushi que se negaba a abandonar su puesto en el Saturday Night Live Show y que rodaba sólo de lunes a miércoles, el jueves se lo pasaba volando a New York , ensayaba el viernes y mañana del sábado para el programa y luego cogía el avión de vuelta a Oregón. La leyenda cuenta que aquí se inició su adicción a las drogas que acabarían con su vida trágicamente
  • Para el clímax final, Landis, necesitaba mil extras, por lo que acudió a la oficina del paro del pueblo y preguntó cuanta gente estaba al paro en el pueblo, "mil" le dijeron, "los contrato a todos/as" replicó. Aquel día no hubo ni un desempleado en Eugene
  • John Belushi era un improvisador nato. Dos muestras: la escena del comedor en la que amontona comida y la acaba con el "soy una foca", fue completamente improvisada, siendo genuino todo lo que ocurrió en aquel momento. Dos, la escena en la fiesta toga, en la que baja la escalera y ve al bigotes tocando la guitarra para unas chicas, le pilló de tan mala leche por los viajes y la bronca que habían tenido sus compañeros de reparto en la fiesta de la fraternidad, que no se le ocurrió otra cosa que coger la guitarra y estamparla y destrozarla contra la pared. No sólo la cara del guitarrista era un poema, si no que el boquete que hizo fue el único incidente en la casa, la cual era de una fraternidad (Sigma Nu) y que como homenaje, no sólo no arregló el boquete, si no que lo rodeó y lo marcó como un homenaje a la película
  • La escena del desnudo de Karen Allen, fue hecha gracias a que Donald Sutherland, accedió a mostrar sus posaderas, para que ella no se sintiese incómoda. De hecho el propio actor siempre ha dicho que a pesar de que no confiaba mucho en la película, sí es cierto que fue la experiencia más divertida de toda su carrera, puesto que toda la plantilla de Delta, hacían fiesta todas las noches con el fin de ser más creíbles en sus papeles
  • El papel de Día D, en principio fue inspirado y escrito para Dan Aykroid compañero de Belushi en el SNL, pero la amenaza de que fuese despedido del `programa hizo que el papel recayese en Bruce Mc Gill ( sí el jefe de Mc Gyver), papel que borda, sobre todo en la escena ( improvisada como no) en la que sube con la moto las escaleras y se pone a tocar con la garganta 
  • La película inspiró una serie protagonizada por el propio Mc Gill llamada Delta House que apenas duró en antena una sola temporada
  • Es considerada como una de las 50 mejores comedias de la historia del cine
  • Si se hubiese cogido al casting original, hubiésemos tenido a Bill Murray, Chevy Chase y Dan Aykroid en lugar de Tom Hulce , Stephen Furst y Bruce Mc Gill. Considerando que Harold Ramis era uno de los guionistas, Ivan Reitman uno de los productores...hubiésemos tenido a media plantilla de los Cazafantasmas en esta comedia
Te gustará:  Si te gustan las comedias descerebradas sin más intención que la de ofrecerte un rato de diversión pura y dura, ésta es tu película sin dudarlo
Pasarás de ella: ¿En serio?, ¿se puede pasar de ella?...NO su visión y revisión es obligada una vez al año


TORTUGAS NINJA (1990, STEVE BARRON) T.M.N.T


TORTUGAS NINJA (1990, STEVE BARRON) T.M.N.T


“¡Son verdes! ¡Son ninjas! ¡Son mutantes! ¡Son tortugas adolescentes! Y además… ¡Les gusta la pizza!”

Sí, todo eso y mucho más fue el comienzo de una de las franquicias más queridas y seguidas de la denominada Cultura Pop de los 80-90, (y sigue en nuestros días aunque con distinta suerte y según género) maravillosa época cultural en la que crecimos. Sin duda, esta etapa de Hollywood nos dio grandes sueños en los que crecer creyendo, bien fuere para ponernos tras el volante de un DeLorean, cargar una mochila de protones a nuestras espaldas o comer pizza en una alcantarilla de Nueva York con nuestros quelonios favoritos. Amigos, hoy me toca hablar directamente de mi infancia, pues las “Tortugas Ninja” son para mí un referente de felicidad, un recuerdo de las tardes con los amigos al grito de “Cowabunga” ("De Puta Madre" según versiones) o “Pizza Time” y discutiendo por quién era quién, aunque más o menos siempre lo tuvimos claro cada uno (Yo Raphael, por supuesto).

Fue dirigida por Steve Barron ("Los Caraconos", "Pinocho, La Leyenda"...) que nos regaló una exquisita primera cinta (para el recuerdo, siempre aclaro) 


Y con un guion compuesto por los mismísimos Peter Laird y Kevin Eastman, padres originales y hacedores de esta curiosa pandilla de hermanos, que nacieron en una noche de “burla” hacia los famosos superhéroes del momento y del mundo del cómic.


Peter Laird (Izquierda) Kevin Eastman (Derecha)

Antes de entrar en materia con la cinta que nos ocupa, me gustaría contaros un poco (aunque ya muchos conoceréis) cómo empezaron a dar patadas mis cuatro hermanos favoritos. Como he dicho líneas atrás, fueron producto de la imaginación de Eastman y Laird que, en un momento de descanso mientras hacían otras historias totalmente ajenas a las Tortugas Ninja, empezaron a bromear con distintos bocetos de una tortuga experta en artes ninja, cada uno en su estilo.



Les gustó el resultado y siguieron con la “parodia” haciendo claras referencias a la obra de Frank Miller, “Daredevil” (entre otras), veréis, ¿recordáis cómo Matt Murdock (Daredevil) consigue sus poderes? (además de su ceguera) Haremos memoria; en sus orígenes, escapa por poco de ser atropellado por un camión con carga radioactiva, aun así, recibe una dosis de dicho material que, aun dejándolo ciego, aumenta de manera sobrehumana sus demás sentidos, había nacido "Daredevil". Éste es el origen muy resumido que Frank Miller dio a este superhéroe del que os recomiendo encarecidamente todas sus obras.


Pero volviendo al tema que nos ocupa, ¿qué pasó con el resto de sustancias radiactivas que rociaron toda la carretera? Pues según Eastman y Laird, la sustancia radioactiva cayó por una alcantarilla salpicando y afectando a una rata y a cuatro pequeñas tortugas, (las cuales habían terminado allí gracias a la torpeza de su amo, un niño) convirtiéndoles también en superhéroes humanoides adolescentes y mutantes (en el caso de las tortugas) Fue aquí el origen de “Las Tortugas Ninja” de Eastman y Laird, cómic publicado en 1984 por Mirage Studios.


Cómic que fue anunciado en una guía de cómics, despertando la atención de fanáticos de historias nuevas, con un toque más cómico y del que sólo sacaron unos tres mil ejemplares, ya que se suponía que sólo iba a ser una parodia de una sola edición, pero el éxito fue tal que dura hasta nuestros días. 
Pero pasemos ya a lo que nos ocupa, veamos qué hicieron en 1990 con la adaptación al cine de “Las Tortugas Ninja”.

A partir de ahora, habrá destripe total de la trama, así que, ¡avisados estáis!


La historia comienza con la reportera April O’Neil, (interpretada por Judith Hoag)


haciendo un reportaje para el Canal 3 (Canal 6 en otras versiones) narrando la decadencia y declive que está sufriendo la ciudad de Nueva York debido a una serie de robos con violencia de una misteriosa banda denominada “El Clan Del Pie” (en Daredevil existía una banda llamada “El Clan De La Mano” ¿os resulta familiar?) Esta secta, es una organización criminal cuyos integrantes enmascarados son especialistas en artes marciales con armas blancas al estilo ninja.


Tras esto y a su salida del Canal 3, April es atacada por una banda de ladrones, pero por suerte para ella, recibe la ayuda de cuatro misteriosos amigos que la rescatan y huyendo al instante antes de que la señorita O’Neil ni nadie pueda si quiera verlos. Pero por desgracia, uno de estos vengadores pierde su arma, un “Sai” que April O’Neil guarda como prueba y evidencia de su rescate.


Estos cuatro defensores nocturnos, resultan ser cuatro antropomórficas tortugas llamadas Leonardo, Michaelangelo, Donatello y Raphael, cuatro hermanos con dotes ninja que viven en las alcantarillas junto a su sabio maestro y padre, Splinter, una rata humanoide a la que le falta un trozo de oreja.


Tras su vuelta a las alcantarillas, Raph no lleva muy bien el hecho de haber perdido uno de sus “Sai” ya que era su primera incursión en la superficie, suponiendo para él un fracaso total, por lo que termina discutiendo con su hermano Leo, líder del joven grupo. Tras esta discusión y ataviado con una gabardina y sombrero a lo “Humphrey Bogart”, Raphael decide volver a salir fuera de las alcantarillas, para despejarse un poco y de paso, buscar malhechores con los que pelear (y desahogarse) pues no soporta recibir órdenes de su hermano Leonardo. Tras salir del cine y criticar la ridiculez de que existan películas “absurdas” como “Los Critters” (sublime)


Raph presencia el robo de un bolso que detiene sin muchos problemas, los delincuentes intentan huir a través de Central Park al ver que va armado con un Sai.


Y aquí hace su aparición otro de los personajes relevantes de la historia, Casey Jones, interpretado por Elias Koteas (“La Delgada Línea Roja”, “Déjame Entrar”…) amante de armas contundentes como el stick de Hockey o el bate de Baseball y que va ataviado con una máscara de Hockey, el cual también ha presenciado el robo y decide dar una lección a los ladrones de poca monta siendo interrumpido por Raph, que reclama a los delincuentes, ladrones que él había visto primero así que ambos se enzarzan en una cómica pelea para dilucidar de quién es la tarea de defender la ciudad y ajusticiar a los malhechores.


Tras considerarlo vencido, Casey Jones se marcha, dejando la pelea sin resolver, cosa que enfurece a Raph que decide volver aún más frustrado a su hogar, las alcantarillas.

April por su lado, recibe en su piso la visita de su jefe en el Canal 3, Charles Pennington, interpretado por Jay Patterson, el cual le recrimina su actitud agresiva en las entrevistas, actitud que le está reportando quejas de los superiores de la cadena, así como del hijo de éste, Danny (al que interpreta Michael Turney) que pasa su tiempo libre con los adolescentes que roban para la banda de El Clan Del Pie.


Aun así, April sigue indagando e informando en el Canal 3 de la existencia de la secta “El Clan Del Pie”, ahora con una entrevista al capitán Sterns, interpretado por Raymond Serra, el cual no considera relevante ni veraz la idea de que exista una banda ninja criminal organizada que esté azotando la ciudad de Nueva York.


Aquí hace su primera aparición uno de los principales villanos del universo de las TMNT, Shredder, interpretado por James Saito (“Pactar Con El Diablo”, “La Jungla De Cristal 3”…) líder de El Clan Del Pie, que furioso por la publicidad y revelaciones que la señorita O’Neil está haciendo sobre ellos, pues prefieren seguir en la sombra y que la ciudad de Nueva York los considere una leyenda urbana más, ordena castigar a April O’neil para que no divulgue más información sobre ellos.


Siguiendo las órdenes de su señor, el maestro Tatsu (interpretado por Toshishiro Obata, el cual no es actor como tal si no doble y experto en la vida real en las artes marciales), manda a varios ninjas del clan a por April.


Los esbirros del clan acorralan a April en el metro para darle el mensaje de Shredder, la golpean y dejan inconsciente pero por suerte Raph, que la seguía para recuperar su Sai, intercede justo en el momento del ataque de El Clan Del Pie y los derrota, rescatando a April y llevándola consigo a las alcantarillas para protegerla. Como es normal, esto molesta a Splinter que quiere, sobretodo, mantener el anonimato para proteger a sus hijos.
April despierta, y tras superar la primera impresión de ver a cuatro tortugas y a una rata enormes que le hablan, Splinter la tranquiliza y le relata la historia de sus orígenes y de cómo aprendió el arte de los ninja imitando los ejercicios de su amado dueño, Hamato Yoshi, maestro de Spinjitzu.


Así como el origen de sus pequeños, las tortugas a los cuales ha ido transfiriendo su legado en las artes marciales.


Tras esto, deciden escoltar de vuelta a April a su casa.

Una vez de regreso a las alcantarillas, las tortugas descubren que todo está destrozado y que Splinter ha desaparecido, previamente habíamos visto cómo un integrante de El Clan Del Pie los había seguido hasta su guarida. Desesperados, deciden volver a casa de April que los acoge, confiando en cualquier noticia que April pueda conocer de este misterioso clan para investigarla, pasando los días sin suerte. Raphael discute con Leonardo, pues él quiere ir a buscar a su maestro y padre, pero Leonardo considera que es mejor esperar a tener alguna pista fiable. Raph los deja y se marcha a la azotea del edificio, donde un grupo de ninjas de El Clan Del Pie le tiende una emboscada, mientras Casey Jones lo ve todo desde una azotea anexa. Mientras April los lleva a ver la vieja tienda de su padre, en la que Raphael aterriza cayendo por la cristalera del techo, lanzado por los del Pie. Aquí comienza una pelea entre los hermanos restantes y el clan, ayudados por Casey que aparece para darles algo de ventaja.


Finalmente escapan y todos ponen rumbo a la vieja casa de campo donde April se crio.


Allí, cada uno de los hermanos busca un quehacer para no tener que pensar en la situación que les embarga, salvo Leo que vigila incansable la lenta evolución de su hermano Raphael y no se aparta de su lado, el cual yace en una bañera con un poco de agua.


A los pocos días, Raphael se recupera y Leonardo comienza la meditación ninja, teniendo una revelación de su padre Splinter, el cual se le aparece para darle esperanzas. Leonardo muy emocionado, pues su padre está vivo, pide a sus hermanos que mediten con él, cosa que hacen recibiendo nuevamente la visita de Splinter que les habla y reconforta, pidiéndole que estén más unidos que nunca, momento muy emotivo de la película y que nos hizo soltar alguna lágrima a nuestros “yo” pasados.


A partir de aquí y con la ayuda de Danny, hijo de Charles jefe de April, consiguen saber dónde está Splinter retenido.

Y creo que es correcto amigos, dejaros aquí la historia, pues la gran mayoría sabéis cómo sigue y el que no la recuerde, espero dejarle el gusanillo de revivir las aventuras de estos peculiares hermanos.  

Cabe mencionar también la banda sonora que, aunque discreta, acompaña a la perfección toda la cinta. Fue compuesta por John Du Prez, dándole un tono muy comercial pero a su vez contaba con ciertos toques que nos recuerdan a las películas clásicas de karate y cultura japonesa; compositor que sería un habitual en el resto de películas de la saga, así como en varias películas de los Monty Python.


Os dejo también con el tema principal de la cinta


A partir de aquí, pasaremos a conocer algunos datos y curiosidades interesantes de la película.


-Gran parte de la película se grabó en Carolina del Norte, por ejemplo, la emisora de la cadena de April (el Canal 3) es en realidad una emisora real de Wilmigton, ciudad donde se grabó la mayor parte de interiores y exteriores y la red de alcantarillado corresponde a un elaborado set, por lo que sólo un porcentaje muy pequeño se rodó realmente en Nueva York


-El hecho de que fuesen animatronics complicaba mucho la grabación, pues los actores no veían nada y además se rodaban las escenas y luego se grababan las voces, complicando mucho su rodaje, teniendo que hacer uso de toda la capacidad creativa de Barron para intentar que todo cuajase como lo hizo.



-Desde un primer momento, Steve Barron quiso darle el tono de los cómics, mucho más oscuro y gore, de hecho sólo tenemos que recordar una de las escenas finales de Shredder y Casey Jones que activa el camión de basura que por lo menos, al que os escribe, marcó... 


Este hecho tenía muy preocupados a los productores ejecutivos que veían peligrar el éxito de la película en taquilla, los cuales consideraban y demandaban que la película fuese una película más infantil, colorida y más cercana a la serie animada de 1987 (como pasó en su segunda parte) para no asustar a los niños. Por suerte, Barron hizo oídos sordos y dio el toque que merecían nuestras tortugas en su primera incursión al cine. A pesar de todo y del buen resultado que obtuvo de crítica y público, Jim Henson, artífice de mil mundos mágicos entre ellos estas tortugas, quedó desilusionado y mostró su desagrado frente al tono que Barron le dio a la cinta.


-Como bien hemos dicho anteriormente, los actores no tenían visión al rodar y sólo podían ver a través de unas pequeñas aberturas que había en la boca de las enormes cabezas, pudiendo observarse claramente en algunas de las escenas, como sucede en ésta, donde podemos ver al actor a través de la boca de Donny, lo cual provoca escalofríos.


Es un momento Kodak, desde luego…

-Josh Pais, actor que interpretaba a Raphael, tenía claustrofobia, por lo que el equipo tenía que estar pendiente de él por si hacía algún gesto para acudir rápidamente y quitarle la cabeza del disfraz y así conseguir que respirase, proceso que, por desgracia, era más lento de lo que el pobre Josh hubiese deseado.


-Como ocurría en “La Tienda De Los Horrores”, debido al caminar lento de las tortugas por lo incómodo de los animatronics y a que los trajes pesaban sesenta kilos, muchas escenas tuvieron que acelerarse en post-producción. Además, llevar puestos los trajes era un auténtico infierno debido al calor que provocaban y la nula transpiración que estos permitían, cada actor llegó a perder una media de veinte kilos tras el rodaje.


Un poquito de agua, por favor…

-Fue la película más taquillera del cine independiente, pues todos los estudios importantes desecharon realizar el proyecto y se empezó a rodar sin tener ningún acuerdo con ninguna productora, pues nadie se quería involucrar en ello. Por suerte y debido al éxito de los dibujos animados, pudieron seguir adelante con el proyecto y fue en el primer trailer cuando algunos productores ganaron en interés. Finalmente la película resultó un rotundo éxito, ganando más de ciento treinta y cinco millones sólo en taquilla y únicamente superada por “El Proyecto De La Bruja De Blair” nueve años más tarde.


-Debido al enorme tamaño de las tortugas, las tapas de las alcantarillas de la ciudad de Nueva York tuvieron que hacerse a medida. 


-En la escena que vemos a Splinter llorar, Steve Barron quería más agua para simular unas lágrimas profusas, cosa que le discutía el equipo encargado de los animatronics, pues el agua corroía el látex de los trajes y estropeaba la máscara.


-La secuencia de la gran pelea final se rodó en un set muy elaborado imitando a la perfección la ciudad de Nueva York, este set fue posteriormente reutilizado para filmar varias escenas de “Golpe En La Pequeña China”


-Elias Koteas, (Casey Jones) tuvo la libertad de poder reescribir buena parte de sus escenas para darles un toque más cómico y adulto, cosa que hizo a la perfección.


-Al principio de la cinta, podemos ver a April O’Neil portando una gabardina amarilla, ésta es en homenaje a la vestimenta de la "April" de la serie de animación de 1987.



-Los actores bajo los trajes de las tortugas también aparecen en la película a modo de cameo; por ejemplo Michelan Sisti, además de portar el traje de Michaelangelo, también es el repartidor de pizzas que le entrega la pizza al mismo personaje a través de las alcantarillas o Josh Pais, que además de dar vida a Raph, es el pasajero del taxi que atropella al enfurecido Raphael tras la pelea con Casey Jones.


-El merchandising tras la película se multiplicó, dándonos algunas réplicas muy interesantes aún a día de hoy. Os dejo alguna muestra de este merchandising.



-Las Tortugas Ninja, han disfrutado de multitud de aventuras, lo que quizá no sabíais es que han visitado distintos universos a modo de Crossover en el mundo del cómic, entre ellos "Usagi Yojimbo", "Batman" o los mismísimos "Cazafantasmas".




Pues bien amigos, por hoy me despido, deseando haberos hecho amena la lectura y que hayáis revivido parte de ese sentimiento que os embargaba cada vez que veíais a vuestras tortugas favoritas ya sea en cómic, cine o televisión. Una gran adaptación que nos regaló Barron y con la que, aún a día de hoy, recordamos con una gran sonrisa en la cara. Yo por mi parte volveré a esta Nueva York para revivir una y otra vez sus historias y disfrutar de mis personajes favoritos de la infancia y mirando con recelo a cada pizzero que para junto a una alcantarilla por si asoma un billete de diez dólares para pagarle. Disfrutad de vuestros recuerdos. Hasta el próximo escrito amigos.