Presentación

Amantes de mundos fantásticos, bisoños aventureros en busca de tesoros, criaturas de la noche, princesas estudiantiles y fanáticos de cachas de postín, ¡sed bienvenidos!. Invitados quedáis a rebuscar en nuestra colección de VHS, acomodar vuestras posaderas en una mullida butaca, darle al play, y disfrutar de lo bueno, lo malo y lo peor que dieron estas décadas.

ADVERTENCIA: Aquí no se escribe crítica cinematográfica (ni se pretende). Las reseñas son altamente subjetivas y el único objetivo es aprender y disfrutar del cine y, por supuesto, de vosotros.

LIVE AID: El Festival que salvó millones de vidas


A pesar de que durante nuestra Historia hemos demostrado con creces ser nuestro propio y peor enemigo, ha habido ocasiones en que la actividad del ser humano ha logrado reflejar justo el extremo opuesto, tendiendo puentes y lamiendo las heridas de un prójimo que, aunque normalmente desconocido y a miles de kilómetros de distancia, posee una vida no menos valiosa que la de cualquier otra persona a nuestro alrededor.

Resulta curioso el hecho de que el ser humano en lugar de mantener una férrea disciplina de mutua protección y hermandad, prefiere operar sin embargo a base de fugaces destellos de humanidad, tendiendo a sacar lo mejor de sí mismo cuando las situaciones se tornan especialmente graves, como ocurre con los desastres naturales y las hambrunas. Y es que parece que de un modo u otro hacemos por "lavar nuestra imagen" en relación a las guerras, la contaminación y todo el daño que en general infligimos a nuestros semejantes y demás seres vivos en nuestra codicia y falta de sentido común y de respeto por la vida y la Naturaleza.

Pero lo cortés no quita lo valiente mas no todo está perdido porque como digo a veces, sólo a veces, somos capaces de algo más allá de lo extraordinario y gran prueba de ello fue lo que aconteció un 13 de Julio de 1985 a una y otra orilla del océano Atlántico gracias al mayor evento músico-solidario hasta la fecha y que la propia Joan Báez califico como “la respuesta de los 80 a Woodstock”.

Hay que decir que un artículo completo sobre el Live Aid - el cual tuvo una duración de unas 16 horas - podría dejar exhausto a cualquiera, no sólo a quien lo escriba – que no voy a ser yo - sino también a quienes lo leyeran. Por ello vamos a hacer un “muy resumido resumen” valga la redundancia, de este colosal evento empezando por arrojar unas cuantas cifras que considero importantes para comprender la magnitud del Live Aid:
  • Gracias a los 69 artistas que en él participaron, se recaudaron unos - presumibles - 140 millones de dólares de la época, habiéndose aspirado en un primer momento a una cifra sustancialmente inferior (1,9 millones de dólares).
  • Se estima que el evento fue seguido por entre 1500 y 1900 millones de personas en todo el mundo, siendo retransmitido vía satélite en 72 paises.
  • Y por último, el dato que considero más importante es la estimación de que entre 1 y 2 millones de vidas - de principalmente somalíes y etíopes - fueron salvadas gracias a todo esto.

Poco antes de este macro festival, el mundo de la música había dado muestras de su compromiso para ayudar a paliar la situación del África oriental, concretamente a través del single “Do They Know It’s Christmas?” de 1984, algo posible gracias a una mágnífica unión de caras conocidas del mundo de la música de aquel momento bajo el nombre de Band Aid y el archiconocido tema “We Are The World” - escrito por Michael Jackson junto con Lionel Ritchie y con Quincy Jones en la producción – que también sería una realidad gracias a otra gran alineación de artistas usando el nombre de USA For Africa. Ambas coaliciones merecerían sin duda su propio artículo.


Volviendo al Live Aid, es necesario apuntar que, aunque en un 99% todo lo referente a ello fue evidentemente positivo, hubo un 1% restante que no lo fue dado que, además de muchas luces, también trajo consigo ciertas sombras en la forma de llamamientos a la participación desoídos por ciertos artistas - alegando desde escepticismo a que el dinero llegara realmente a los necesitados hasta necesidad de descansar de las giras propias - , conductas ciertamente reprobables por parte de otros que sí acudieron (como el uso de drogas en el backstage o la declaración - totalmente fuera de lugar - de Bob Dylan de destinar parte de los fondos al pago de las hipotecas de granjeros estadounidenses) y además el hecho de que este evento fue un gran punto de inflexión para muchas de las bandas que en él actuaron ya que mientras unas quedaron todavía más consagradas, otras no ofrecieron su mejor exhibición, viendo algunas de ellas cómo su carrera entraría en barrena tras aquel Live Aid.


Es hora de mencionar a los 2 grandes responsables del festival que no fueron sino Bob Geldof, cantante de una banda de fugaz estrellato como fue The Boomtown RatsMidge Ure, líder de Ultravox. Ambas figuras fueron igualmente las precursoras de esa iniciativa previa que fue la Band Aid anteriormente mencionada y además volverían a la carga en 2005 organizando el Live 8 con fines similares.

Curiosamente, una de las bandas damnificadas por el Live Aid fue Ultravox ya que, como según ha declarado el propio Midge Ure décadas más tarde, cuando todo acabó y tocó regresar al estudio, los puntos de vista y la conexión entre los miembros del grupo habían cambiado sustancialmente, teniendo esto como resultado un nuevo – y de hecho último - disco bastante flojo que determinaría la liquidación de la banda.

Tanto The Boomtown Rats – con un Geldof recibido por el público como el héroe solidario que era - como Ultravox actuaron en la primera tanda de conciertos en el Wembley Stadium que - junto con el JFK de Philadelphia - fue uno de los dos estadios a ambos lados del Atlántico que albergarían el evento, sin contar las diferentes conexiones con otras países los cuales ofrecerían su granito de arena apoyando a través de las actuaciones de algunas de sus bandas patrias.

Como decía, esto va a ser algo muy simplificado por ello, hablemos sólo de algunas de las actuaciones de todo ese conglomerado de bandas y artistas que tuvieron a bien regalar algo de su tiempo en pos de una buena causa:

(WEMBLEY) QUEEN

Los amigos de la página de Más Que Cine de los 80 no perdonarían el no empezar hablando de Queen quienes no fueron ni mucho menos los primeros en actuar - en Wembley - sino que salieron al escenario ya en la - épica - séptima tanda de conciertos - tras U2 y Dire Straits – para llevarse el gato al agua con una actuación a todas luces inolvidable y que cuenta de hecho con artículos sólo para ella.

Queen estiró bien los 15-18 minutos que cada grupo tenía hasta el punto de tomarse alguno más como licencia. Empezaron con Mercury al piano para tocar “Bohemian Rhapsody”, levantándose poco después de una muy corta versión de ese primer tema para regocijo de un público que iba a disfrutar acto seguido con una más animada “Radio Ga Ga”. Tras la canción que mucho tiempo después “cierta Lady” cogería prestada para su nombre artístico, llegaría el momento que todo melómano conoce de cuando Freddie Mercury dirigió con cánticos al público el cual procuraba en vano hacer lo imposible: seguir e imitar las entonaciones de la mejor voz del Rock de todos los tiempos. Esto acrecentó aún más la leyenda de Queen colocándola - más si cabe - en el firmamento del Rock, porque si hubo una banda que brilló con intensidad en aquel evento fueron ellos.
Tras aquel ejercicio vocal de plena sintonización con el público siguieron los temas “Hammer To Fall”, “Crazy Little Thing Called Love” (con Freddie armado con una guitarra) y los himnos “We Will Rock You” (en versión mini) y la más que idónea “We Are The Champions”. Posteriormente, ya en la tanda final, Brian May y Freddie regresarían al escenario para deleite del público presente e interpretar “Is This The World We Created...?”, tema muy adecuado para la ocasión.
 
(JFK) BLACK SABBATH

Al otro lado del charco, para comenzar la segunda tanda en el JFK Stadium, tocaron los Black Sabbath. El Live Aid trajo consigo muchas cosas, entre ellas reunificaciones históricas de algunas bandas y esto fue lo que pasó – al igual que con The Who y Led Zeppelin – con Black Sabbath, pues el plantel original acudió a la cita para aportar un poco de Heavy Metal a la causa solidaria.


La actuación de Black Sabbath se ajustó bastante bien al poco tiempo del que cada banda o artista tenía y tocaron 3 temas: “Children of the Grave”, “Iron Man” y “Paranoid”. A pesar de que la voz de Ozzy Osbourne no estaba al 100%, los Black Sabbath dieron un espectáculo decente destacando además las pintas de su cantante.
 
(WEMBLEY) U2

De vuelta en Wembley y de nuevo en la fenomenal séptima tanda que precisamente éste grupo iniciaría, debemos mencionar a los U2, quienes fueron otro de esos grupos que dio el campanazo en el evento, protagonizando además  algunas de las anécdotas más curiosas. Para empezar está la tirada de trastos de Freddie Mercury a Bono con arrinconamiento en el backstage incluido, interrogando al estupefacto irlandés acerca de cómo se pronunciaba su nombre.
Luego está el hecho de que tras haber empezado con “Sunday Bloody Sunday” y ya durante la interpretación de “Bad”, “el bueno de Bono” al ver a una chica – de 15 años y que a saber qué hacía entre toda esa marabunta agolpada – dentro del público de las primeras filas pasando un mal rato, acudió a su rescate cual caballero andante (¿qué mejor escenario para quedar bien que teniendo al mundo entero como público?). Un gesto que en mi opinión puede verse tan loable como oportunista pero que desde luego – junto con el posterior abrazo y besos tanto a la chica como a otras que por ahí andaban - adornó a la perfección una notable actuación por parte de los de Dublín, que además durante su eterno “Bad” hicieron guiños a otros artistas al cantar Bono – en comunión con el público - algunas líneas de “Satellite Of Love” (Lou Reed), “Ruby Tuesday” y “Sympathy For The Devil” (Rolling Stones) y “Walk On The Wild Side (de nuevo Lou Reed).
Aunque la carrera de U2 ya había más que despegado desde antes del Live Aid y, aun quedándose sin interpretar una – supuesta - tercera canción debido al incidente antes mencionado, se marcharon de allí con su popularidad elevada a la enésima potencia.


(JFK) JUDAS PRIEST

Rob Halford y los suyos quisieron dar un buen espectáculo y decidieron empezar fuerte con su “Living After Midgnight”. Aunque fue una de las varias bandas que sufrirían por fallos técnicos de sonido, ello no impediría que Halford, con sus característicos cueros y sus buenas gafas de sol, caminase cómodo de un lado a otro del escenario mientras su gran voz, en conjunción con el resto de la música de la banda, hacía el resto para configurar una de las actuaciones más memorables del Live Aid, dejando bien claro - y sin necesidad de recurrir a artificios de ningún tipo - quienes mandaron en el JFK Stadium.

 
(WEMBLEY) DAVID BOWIE

El Duque Blanco fue otro de esos grandes que no quiso perderse tamaña cita y aunque tuvo la “mala suerte” de salir tras los grandes ganadores de Wembley (Queen, evidentemente) y justo antes de – unos reunificados - The Who, con su popularidad y saber hacer Bowie se metió al público en el bolsillo con los temas “TVC 15”, “Rebel Rebel”, “Modern Love” y ese “Heroes” tan fantásticamente elegido para la ocasión.


Estas son sólo algunas de las actuaciones de este irrepetible macrofestival cuyo cartel se vería enormemente ensanchado gracias no sólo a estos artistas sino también a tantos otros con mayor o menor relación con los estilos guitarreros pero que en ese 13 de Julio de 1985 vendrían querer contribuir a hacer del mundo un sitio mejor.



Entre todos esos nombres nos encontraríamos también a Phil Collins (¡quien actuó en los 2 estadios gracias a un vuelo en Concorde!), Elvis Costello, Dire Straits, Elton John, Paul McCartney, Status Quo, Sting, Wham!, The Who, Bryan Adams, The Beach Boys, Eric Clapton, Duran Duran, The Style Council, Mick Jagger, Kenny Loggins, Madonna, Boy George, Led Zeppelin, Robert Plant, Tina Turner, Lionel Richie, Santana, Simple Minds, Rod Stewart, Tears For Fears, Stevie Wonder, INXS, Neil Young y muchos, muchos más.

El festival terminó con geniales broches ya que mientras en Wembley ello tuvo lugar con la reunión en el escenario de muchas de las estrellas de la noche para tocar/cantar el "Do They Know It's Christmas?"...


... en Philadelphia ocurrió algo muy parecido pero optándose por el también mítico "We Are The World".


En 2010, la BBC - basándose en el supuesto testimonio de dos mandos del Frente de Liberación Popular de Tigrayan (conocido como Woyane) - se sacó de la manga un artículo en el cual afirmaba que la mayor parte del dinero se destinó en realidad a armas. Poco después, esta cadena se vió obligada a retractarse con las consiguientes disculpas tanto al Gobierno de Etiopía como a los propios organizadores del evento. Bob Geldof, aunque en un principio - y como era de esperar - se cabreó bastante por el reportaje de la BBC, aceptó finalmente esas disculpas si bien puntualizó que lo que había hecho la cadena de televisión fue temerario ya que podría perjudicar seriamente la fe pública en las campañas solidarias.

Tras el Live Aid de 1985 cada 13 de Julio celebramos el Día Mundial del Rock, y en mi opinión no podría haber mejor motivo. Muchísimas gracias por tu lectura.



Karate Kid II, la historia continua (1986 - John G. Avildsen) The Karate Kid II


Con el éxito de su antecesora, era normal que los avispados productores de Columbia, decidiesen realizar una pronta secuela de Karate Kid, en la que como no contaríamos de nuevo con el inolvidable Noriyuki Pat Morita ( señor Miyagi ) y su alumno Ralph Macchio ( Daniel Larousso).

SINOPSIS
Daniel  y Miyagi, deben viajar al pueblo natal de éste, Okinawa, con el fin de que el maestro de su último adiós a su anciano padre.
Pero el retorno es algo complicado, puesto que Miyagi tuvo que abandonar su pueblo, rehusando combatir con su mejor amigo Sato (Dany Kamekona) por el amor de una mujer Yukie (Nobu McCarthy).
Al dejar en evidencia a su amigo, la vuelta se convierte en un asunto de honor, argumento sobre el que girará la trama de la película.
John y Miyagi puliendo cera en una pausa


OPINIÓN
John G.Avildsen, ya se había ganado cierta fama antes de llegar a la saga Karate Kid, puesto que fue el director del inicio de la saga de Rocky , es decir que en el arte del mamporro, era ducho en la materia.
Si en la primera parte se nos ofrece el proceso de aprendizaje del alumno con el maestro, llegando al culmen en la victoria final en el tatami, en ésta las tornas cambian a una vertiente más filosofal y dramática, que en su predecesora.
Si bien, las primeras escenas nos muestran de nuevo la victoria de Larousso en el torneo, se ahonda más en lo que ocurre después, con la aparición estelar de Martin Kove como Kreese, siendo derrotado a manos de Miyagi, el cual intenta salvar a Johnny ( William Zabka), antes de que Riggs lo estrangule.
Esta parte nos daba una idea, que podíamos volver a ver una continuación directa a la primera parte, pero varios motivos, hicieron que hubiese un cambio de rumbo.
Lo primero es que Elisabeth Shue (Alli), no iba a poder aparecer en esta secuela, por tema de estudios, con lo cual hubo de fingir una ruptura entre ella y Daniel y segundo, la productora quería mostrar parte de la vida de Miyagi por lo que ya planeada una tercera entrega, decidieron que la susodicha fuese la continuación directa de la primera y ésta nos llevase al país y al pueblo natal de Miyagi, Japón y Okinawa.
Vamos a practicar tamborileiro Daniel san
De ahí que la dirección tomada por el guionista Robert Mark Kamen (Capturado, El Quinto elemento, Gladiator) quizás no fuese la más acertada en mi opinión, aunque ellos lo veían como una continuación del proceso de aprendizaje de Daniel con Miyagi.
Con la llegada al país del Sol Naciente (que no lo era, puesto que la película se rodó en Hawaii), ya la cosa se tuerce, aunque a primeras no lo parezca, ya que nuestros protas son recibidos por un enviado Chozen ( Yuji Okumoto-Origen), que no tardaremos en intuir que será la versión nipona de Johnny y a buena cuenta que nos enteraremos, cuando descubramos que éste es ni más ni menos que el sobrino de Sato, el cuál sólo permite a Miyagi ver a su padre y luego cerrar cuentas con él, largos años atrasadas.
Kumiko devorando a Daniel San con su mirada
De aquí en adelante, la película es un contínuo proceso de enseñanza de lo importante que es el honor para Miyagi y del enamoramiento de éste de nuevo con Yukie que le ha estado esperando todos estos años de ausencia y luego de Daniel con Kumiko ( Tamlyn Tomita), la cual hacía su debut en esta película y a la cual podemos ver en múltiples series como Teen Wolf o the Good Doctor .
A través de una Okinawa, donde no parece haber pasado el tiempo, es más parece haberse quedado estancada en los años cincuenta, por sus edificios y vehículos y completamente convertida en una base más del ejército americano.
En uno de sus bares, veremos una de las escenas icónicas en aquellos tiempos para los que pudimos disfrutar del estreno de la película en cines...me refiero a aquella en la que Daniel y Kumiko, entran en un bar donde los soldados apuestan a ver quien rompe más láminas de hielo (a algunos nos evocaba a Karate a Muerte en Bangkock), pues bien, como no, el toca narices de Chozen hace su aparición apostando a ver cuantos rompe Daniel y en ese momento entra Miyagi y apuesta a que romperá los seis...y con enfoque, para sorpresa de todo el mundo, Daniel incluido, romperá los seis.
No busquéis escenas marciales en esta película, puesto que escasean ante el rechazo de Miyagi de rendir cuentas con Sato...hasta que el pueblo se ve amenazado y decide aceptar el desafío...pero...tifón al canto, lo que ocurre es que Sato es sepultado por su propia casa, mientras que su sobrino Chozen lo deja por muerto y son Daniel y Miyagi quienes tienen que rescatarlo y como consecuencia Chozen es desprestigiado por su tío, es decir, pierde todo su honor y dicho honor es lo que va a provocar el fin de fiesta de la película, que no nos podían dejar sin mostrarnos las dotes marciales de Daniel (esperar que me deshuevo un poco, que tengo reciente Cobra Kai y el señor Macchio sigue sin tener ni idea de Karate)
Pero claro es una película de karate y tiene que haber ostias como panes, queridos ochenters, y a mi manera de verlo,la escena fue rodada a toda mecha, la pelea final entre Chozen y Daniel, carece de la épica del combate final de la primera parte, volviendo a recurrir a la grulla, pero al final retomando el camino del enfoque para acabar la pelea tal y como Miyagi hiciese con Riggs.

Voy darte lo tuyo y lo de tu kimono
PARA RECORDAR:
El inicio ,continuación directa de la primera parte, y el final, no tanto por la pelea, sino por el baile de Kumiko y el escenario donde se desarrolla.
La música: la partitura de Bill Conti ,Two looking at one y el Glory of love de Peter Cetera, son todo un acierto

PARA OLVIDAR:
El personaje de Chozen , está sobre actuado y podría haber dado más de sí.
Los decorados de la ciudad de Okinawa, anclados en los años 50
Se centra demasiado en la filosofía o en la cuestión del honor así como en un drama de lágrima fácil ( la escena de la playa hablando de la muerte de sus padres, entre Miyagi y Daniel)

VALORACIÓN FINAL 
Inferior a la primera, mantiene su magnetismo, gracias a los personajes de Miyagi y Larousso, pero no es lo que se esperaba  en un principio, amén de haber envejecido bastante mal con el paso de los años.