Black Rain (1989, Ridley Scott) Black Rain



Sato parece norteamericano. Los tipos como él sólo respetan una cosa: el dinero.

Yo tenía 10 años cuando aquel B-29 llegó. Mi familia vivió bajo tierra tres días. Cuando salimos la ciudad había desaparecido. Luego el calor trajo la lluvia. Lluvia negra. Ustedes la hicieron negra y nos hicieron tragar todos sus valores. Nosotros olvidamos quienes éramos. Ustedes crearon a Sato y a miles como él. Ahora les pago en la misma moneda.




Los productores Stanley R. Jaffe y Sherry Lasing - productores también de la taquillera Atracción fatal (Adrian Lyne,1987), protagonizada por Michael Doublas y Glen Close - habían pensado en Paul Verhoeven para dirigir Black Rain, pero este había firmado otro compromiso y no puso hacerla.  Cogió el testigo Ridley Scott, quien, en su sexta película, siguió alejándose de sus anteriores producciones fantásticas (Alien, Blade Runner, Legend) como ya había hecho con el Thriller La sombra del testigo (1987) para ofrecernos una buddy cop movie que tiene puntos en común con Blade Runner por su estética visual desbordante: oscuridad, lluvia, construcciones gigantescas, luces de neón, aglomeraciones ... Sin duda la estética de Black Rain marcaría el consiguiente cine de acción de los noventa.
El director de fotografía es Jan de Bon (Jungla de Cristal, La caza del Octubre rojo, Línea Mortal ... ) y el excelente score es obra de Hans Zimmer quien a partir de esta película colaboraría con Scott en varias ocasiones (Telma y Loise, Gladiator, Hannibal ...)


Black Rain se estrenó el mismo año que la película homónima de Shoei Imamura. Una historia sobre la supervivencia de una familia japonesa tras la bomba de Hiroshima. La expresión Black Rain (lluvia negra) es usada para referirse a las consecuencias de la bomba atómica como podéis comprobar en las frases que encabezan el artículo de boca del jefe de los Yakuza de Osaka; aunque esta será la única referencia de una película más centrada en la introducción de un capitalismo depredador en Japón por parte de Estados Unidos que en los efectos del poder nuclear (como es el caso de la de Imamura). Y es que tras finalizar la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) , recordemos, con el lanzamientos de sendas bombas nucleares sobre Hiroshima y Nagasaki, Japón fue ocupado hasta 1952. 

El guión de Craig Bolotin y Warren Lewis nos narra la misión de los policías Nick Conclin (Michael Douglas) y Charlie Vincent (Andy García) a quienes se les ha asignado escoltar al despiadado Sato (Yusaku Matsuda), mienbro de la Yakuza japonesa, a Osaka después de haber cometido dos asesinatos en Nueva York. Una vez en Japón, Sato escapa del aeropuerto y junto con la ayuda del subinspector japonés Masahiro (Ken Takakura) tratarán de volver a detenerlo.

Esta incursión de un occidental en Japón para desfacer algún entuerto no resulta pionera - recordemos la magnífica Yakuza (1974, Sydney Pollack) protagonizada por Robert Mitchum y cuyo acompañante nipón es precisamente Ken Yakakura - pero si aporta aire fresco a las buddy cop movies e influiría en películas posteriores como por ejemplo Sol naciente (1993, Philiph Kaufman). Lo que se destaca en Black Rain son las diferencias culturales entre ambos policías, sobre todo el marcado indivisualismo encarnado en Nick Conklin (Douglas) frente al trabajo grupal y el concepto de honor de Masahiro (Ken Takakura). Ambos tendrán que trabajar juntos y terminan por aprender el uno del otro.



El reparto consta de nombres muy conocidos tanto en el occidente como en el oriente. Michael Douglas es la estrella principal cuyo nombre de ficción (Nick) sería el mismo de sus personajes posteriores en Instinto Básico (1992, Paul Verhoeven) y The Game (1997, David Fincher). Andy García (que había despuntado en Los intocables de Elliot Ness de Brian de Palma) interpreta a Charlie Vincet, el compañero de Nick. Y cierra el ala occidental una preciosa (jamás estuvo tan fabulosa) Kate Capshaw (Willie en Indiana Jones y el Templo Maldito y esposa de Steven Spielberg) cuyo personaje mantiene un pequeño "afair"sumamente candoroso  con Nick Conklin (acostumbrados como estamos a algunos de los papeles de Douglas).
En cuanto a las estrellas niponas están el "Clint Eastwood japonés", Ken Takakura como Masahiro y a Yusaku Matsuda como el despiadado Sato, ambos grandes estrellas en Japón. Tal era la popularidad de Takakura que las autoridades japonesas no permitieron que rodase escenas en las calles de Japón por temor a la reacción de la gente al verlo; esas escenas tuvieron que ser grabadas en Los Angeles (aunque gran parte de la película se rodó en Osaka). En cuanto a Matsuda señalar que fue su última película ya que murió ese año de cáncer de vejiga; al parecer ya se lo habían detectado antes de rodar , pero rechazó tratarse con quimioterapia porque no quería que este procedimiento médico interfiriese en su actuación ... Tremendo.






En mi opinión Matsuda, en su papel de Sato,  se come al resto del reparto. Y es que no sólo su presencia es imponente, sino que nos ofrece escenas inolvidables como la decapitación del pobre Charlie Vincent (Andy García) o la del ritual Yubitsume en la que Sato se amputa el meñique para enmendar sus ofensas a los Yakuza. 
Sato es fruto del capitalismo exacerbado, y como tal sólo seguirá sus ansias de poder y dinero aunque para esto deba enfrentarse tanto a los policías norteamericanos y japoneses como a la propia Yakuza a la que pertenece. Sato simboliza el individualismo extremo y despiadado del liberalismo más conservador; es la punta del iceberg de una nueva hornada de japoneses criados en el umbral de dos culturas antagónicas.



Black Rain fue nominada a dos Oscar por Mejor Sonido y mejores Efectos de Sonido, además funcionó de maravilla en taquilla recaudando más de 134 millones de dólares con un presupuesto de 30.

GERMÁN FERNÁNDEZ JAMBRINA








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