Calles de fuego (1984, Walter Hill) Streets of Fire


Una fábula de Rock and Roll

Otro tiempo 
Otro lugar ...


Con estas dos frases impresas en los créditos iniciales (influenciadas por el mítico inicio de La Guerra de las Galaxias de Lucas) y un inicio a ritmo de batería y montaje de videoclip, para acto seguido enlazar con la canción  Nowhere Fast, Walter Hill nos deja más que claras sus intenciones de crear una película donde el musical, la acción, el amor y pinceladas de humor se dan la mano en una historia que repite la estructura del western clásico, pero con una ambientación urbana, lúgubre, sucia y decadente (muchas de las escenas fueron rodadas en estudio y los exteriores en Chicago, Los Angeles y California) y que conjuga elementos estéticos de los cincuenta y los ochenta (de ahí lo de Otro tiempo. Otro lugar ...) para conformar una obra única en su especie, una fábula de Rock and Roll ... 

Después del éxito de Límite 48 horas (1982) a Hill se le ocurrió escribir una película sobre todo lo que le gustaba cuando era adolescente y aún le seguía interesando en aquel momento: cochazos, luces de neón, besarse bajo la lluvia, trenes en la noche, persecuciones de alta velocidad, rock stars, motocicletas, chistes en situaciones difíciles, chaquetas de cuero y cuestiones de honor (que se resuelven en este caso a mazazo limpio). Todos estos clichés los materializó literalmente en la gran pantalla.



Hill quería que el protagonista fuera como el héroe de un cómic, pero como no encontraba ninguno que le cuadrase creó su propio héroe: Tom Cody. El guión lo coescribió Hill junto a Larry Gross. Hill le presentó la primera historia protagonizada por Tom Cody de lo que él había concebido como una trilogía de este personaje. El éxito de Flashdance (1983) les influyó para convertir la película en un musical, asimismo les influenciaron las películas de John Hughes, de ahí que no aparezca ningún adulto en el metraje y que aunque sea una película de acción y muestre violencia (y decenas de explosiones) no es una película sangrienta y nadie muere.

La historia narra como la superestrella del pop Ellem Aim (Diane Lane) es secuestrada por un grupo de motoristas llamados Los Bombarderos liderados por el salvaje Raven Shaddok (Willem Dafoe). Reva Cody (Deborah Van Valkenburgh) escribe a su hermano Tom Cody (Michael Paré), ex soldado y ex novio de Ellem Aim, para que la rescate. Tom regresa y junto con otra ex soldado llamada McCoy (Amy Madigan) y el manager y actual pareja de Ellen (Rick Morianis, en su papel más odioso) emprenden su búsqueda.



El título de la película proviene de la canción homónima de Bruce Springsteen incluída en su disco Darkness on the Edge of Town. Se negoció con Springsteen para que la canción fuese regrabada con voz femenina pero este declinó y en su lugar se compuso Tonight is What it Means to Be Young.

En cuanto al casting, los nombres que más sonaron para interpretar a Tom Cody fueron los de Eric Roberts, Tom Cruise y Patrick Swayze. Gross quería a Cruise , pero había aceptado otro trabajo así que basándose en la recomendación del mismo agente que recomendó a Hill a Eddie Murphy para la película 48 horas contrataron a un neófito Michael Paré. Para el papel de Ellen Aim se pensó en Daryl Hannah, pero no se pudo hacer el trato a tiempo, y cuando Diane Lane se presentó Hill era reacio a contratarla porque sólo contaba con 18 años, pero quedó muy impresionado con ella que acabó por añadir escenas extras suyas en la película (y es que Lane ya llevaba rodadas diez películas entre las que se encontraban Rebeldes y La Ley de la Calle de Coppola). Originalmente McCoy iba a ser un hombre, pero Amy Madigan (que hizo la audición para interpretar a Deva, la hermana de Cody) convenció a Walter Hill para que se lo adjudicase a ella. Willem Dafoe fue recomendado por Kathyrn Bigelow. También aparece el fallecido Bill Paxton como camarero.



De la banda sonora - con temas de Marilyn Martin, The Fix o The Blasters, entre otros – destacaría las canciones Nowhere Fast y Tonight is What it Means to Be Young, ambas escritas por Jim Steinman y cantadas por Laurie Sargent y Holly Sherwood bajo el nombre de Fire Inc. En ese orden abren y cierran la película dos temazos de rock épico, el primero más acelerado y el segundo más intenso y que pone el broche de oro para un final al estilo de Casablanca donde nuestro anti héroe Cody renuncia a su amor Ellem Aim al ser consciente de que pertenecen a dos mundos distintos.

En taquilla fue un desastre al recaudar 8 millones de dólares (en Estados Unidos) con un presupuesto de 14,5. Y es que por entonces quizás el público no supo apreciar una película adelantada a su tiempo. Fue el fin de las andanzas de Tom Cody , tal y como las había planteado Hill como una trilogía, hasta que en 2008 Albert Pyun dirigió Road to Hell, una secuela no oficial con Michael Paré de nuevo en la piel de Cody y  Deborah Van Valkenburgh repite como su hermana.

Como anécdota final señalar que Calles de fuego influenció de manera decisiva al videojuego Final Fight (1989, Capcom).






GERMÁN FERNÁNDEZ JAMBRINA

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