Ejecutor (1986-John Irvin) Raw Deal

Entre Comando y Depredador, Arnold dejó sus músculos al servicio de una trama policial, que simplemente fue un mero vehículo para que pudiese lucirse y de paso finiquitar su relación con la familia De laurentiis

La trama
John Irvin, director conocido por films como Los perros de la Guerra de 1980, La Colina de la Hamburguesa de 1987, junto a los guionistas Norman Wexler y Gary Devore nos traen al sheriff Kaminsky ( Chuache) viviendo en un olvidado pueblo de las afueras de Chicago, donde ha sido degradado de su puesto en el FBI.
Sin embargo, cuando el hijo de un ex-compañero es acribillado en medio de una operación para asesinar a un testigo protegido, debe retomar en la clandestinidad su antiguo rol a petición de su antiguo compañero.

La gomina
Con el pelo repeinado con un kilo de gomina, el roble austríaco realiza en esta película uno de esos papeles de pecho palomo que tanto nos gustaron en los ochenta y que ayudaron a aumentar la clientela en cientos de gimnasios, con aquellos adolescentes deseando convertir sus esmirriados cuerpos en unos forzudos actioners al estilo de Arnold. 
Si bien la película en sí, nos cuenta una historia mil veces vista, con el poli infiltrado en la mafia con el fin de destruirla desde dentro, no es menoscabo decir, que el físico de Arnold y su porte hierática dan un toque de estilo a la trama.
Esta película fue la última colaboración de Arnold  con De Laurentiis y realizada a toda prisa con el fin de que el cineasta consiguiese liquidez y poner en marcha el proyecto de Desafío Total (1990).
Por desgracia la poca recaudación de la película, no dio pie a esa realización y la productora se sumió en la bancarrota, con lo que los derechos del film que años más tarde realizaría Arnold pasarían a manos de la productora Carolco.
¿Y porqué os cuento esta movida, os preguntaréis?, pues por que como se suele decir, las prisas son malas consejeras y esas prisas se notan y mucho en la realización del film, gomina incluida en el pelo de Arnold.

La película
Bien, el principio nos muestra a un Arnold haciendo de sheriff, atrapando a un motorista que se hace pasar por policía, al más "puro" estilo Arnie, es decir prendiendo un purito y arrojando la cerilla en un río de gasolina, para atrapar al motorista.
Después lo veremos en su casa, con una mujer harta de vivir en un pueblucho y haciéndole un pastel por un aniversario que nuestro prota no recuerda y que no quiere comer porque "no se sabe cuento engorda".
De ahí pasamos ya al meollo, recibiendo el encargo de convertirse en Joseph P.Brenner e intentar ganarse el favor de Luigi Patrovita ( Sam Wanamaker) culpable de la muerte del hijo de su compañero.
Aquí es donde luce la película, no en todas, pero sí en buena parte de las escenas de acción. 
Arnold atravesando un casino ilegal con una grúa, no sin antes haber dado una paliza a los delincuentes de turno, lanzando incluso a uno de ellos a una viga del techo, es una buena tarjeta de visita, como para no llamar la atención del lugarteniente de Patrovita, el señor Rocca ( Paul Shenar) y del lugarteniente de éste Max Keller ( Robert Davi), uno de los villanos por excelencia de los ochenta y de quien podríamos decir que es la versión occidental de Al Leong, puesto que al igual que éste, la palma en todas en las películas.
Sin embargo, el haber llamado la atención, es indicador de que Keller tenga la mosca detrás de la oreja y más cuando Arnie le levante a su chica Monique (Kathryn Harrold).
A medida que Arnold va pasando información a su compañero y Patrovita se vea acorralado, llegamos al culmen de la película donde hay escenas muy reseñables.
Una es la persecución en el puerto, con Arnold disparando a un coche, mientras le dicen "es a prueba de balas" y la cámara enfoca al cristal donde pone, adivinad...pues sí bullet proof, por si no nos quedaba claro.
Tras ésta asistimos a la muerte de Harry el amigo de Arnold, a manos de Keller, quien a su vez es asesinado por Arnold en un momento en el que su tapadera ya estaba al descubierto y esta escena es la que da rienda suelta al último cuarto de hora, donde sí parece que se dejó las manos libres a Arnie con el fin de que hiciese lo que mejor sabe, es decir, repartir estopa y matar a todo aquel que se interpusiese en su camino.
El culmen
Pelo engominado, chupa de cuero, camiseta de tirantes blanca, una bolsa llena de todo el arsenal que uno puede llevar, coche descapotable y sin lunas con el fin de pegar tiros de forma más fácil y certera.
Ah y una casette con los Rolling Stones a todo trapo.
Con eso se nos planta el austríaco para acabar con todos los delincuentes de una cementera y así acabar con el centro de blanqueo de dinero de Patrovita y como no ha saciado su sed, rápidamente se va al tugurio de Patrovita y al más puro Arnie Style vacía todoa su munición en todo aquel que se interpone en su camino, Patrovita incluido, sobre el que descerraja los cartuchos de su escopeta.
El veredicto
De las más flojas del roble austríaco, un producto alimenticio, hecho con prisa y con desgana, que sólo sirve para que nuestro actioner luzca músculos y llene su cuenta corriente


1 comentario:

  1. Fernando, Córdoba, Argentina21 de abril de 2019, 5:39

    Hola, muy buena tu crítica pero veo que eres de la mayoría que no gusta de ésta película. A mi me parece una de las películas mas subestimadas de Arnold, si bien tiene una apariencia corriente en un primer acercamiento, mirándola en profundidad se aprecia mucho más y resulta más entretenida que esa pila de películas de acción que se hacen hoy en día, sin nada de gracia. Un film entretenido, que fluye convincentemente, menos valorado de lo que merece, como lo son también otras películas del roble como End Of Days, Eraser y ni hablar la fenomenal Red Heat. De todas maneras aprecio tu opinión, por supuesto. Un saludo.

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