Dark Angel (1990/ Craig R.Baxley) Ángel de la muerte

Vengo en son de paz. Cinco palabras que dieron categoría de culto a un personaje e hicieron de la película de la que vamos a hablar hoy, una joya de videoclub, una joya Sci-fy protagonizada por uno de los action-man de los años 80 y 90: Dolph Lundgren.
SINOPSIS:
Un policía debe unir sus fuerzas con un agente del FBI, con el fin de hacer caer un poderoso cártel de la droga...o eso es lo que ambos pensaban...



CD-ROM:
Si por algo es conocida esta película es por dos cosas: presentarnos un narcotraficante de otra galaxia y por el arma que usa para acabar con sus oponentes...un CD imantado y altamente afilado y mortal.
La originalidad del tema del CD, radica en que allá por el año 1989, año del rodaje de la película, era la época en la que empezábamos a ver los inicios de la era del susodicho objeto, el cuál con el paso del tiempo iba a substituir a nuestro añorado cassette. De hecho el principio de la película ya nos presenta el CD como algo novedoso y nos da una pista de lo que vamos a encontrarnos en los apenas noventa minutos de metraje de una película, que se pasa volando, nunca mejor dicho.
La escena que se nos presenta, es la de un anónimo conductor, probando su flamante coche y su novedoso sistema de CD incorporado, cuando de repente, el aparato empieza a sonar revolucionado y escupe el disco a toda velocidad. Al intentar volver a ponerlo, pierde el control del auto, yendo a parar a un descampado, donde, una vez fuera del coche, contempla como éste explota ante la colisión de un objeto flameante caído del cielo y del que surge el villano de nuestra historia...el gran Mathias Hues


MATHIAS HUES:
Primero centrémonos en quién es Mathias, antes de analizar su paso por la película. Mathias, germano para más señas, era todo un personaje. Había sido miembro del equipo campeón de Alemania de Penthatlon y había estudiado administración y finanzas para así poder dirigir uno o varios hoteles. 
Pero hete aquí que fascinado por el deporte ,vio la oportunidad en hacerse cargo de un par de gimnasios , consiguiendo las licencias de las clases de Jane Fonda, que en aquella época se hizo muy famosa no por sus dotes actorales, si no por sus clases de aeróbic. Mathias, que olía un buen negocio a millas, se enamoró del estilo de vida americano y se obsesionó con llegar a triunfar en suelo americano, de ahí que gracias a sus gimnasios, pudo contactar con cierto agente que había perdido a Van Damme y le contrató para la secuela de Retroceder nunca, rendirse jamás y viendo su porte, el avispado Joel Silver le contrató para que fuese el oponente de Dolph Lundgren en esta película , dicho lo cual, a día de hoy éste ha sido su papel más recordado.

EL DIRECTOR:

Craig R.Baxley, es un reputado coordinador de especialistas y director de segunda unidad, cuyos trabajos fueron muy notables en películas como Depredador /1987, Rojos /1981 o los Amos de la Noche/1979. Estos trabajos le valieron para que hiciese su debut tras las cámaras, en algunos episodios de la serie The A-Team /1983. Su trabajo llamó la atención del famoso productor Joel Silver, quien le propuso su primer trabajo para la gran pantalla Action Jackson/1988 con Carl Weathers como protagonista.
Silver quedó encantado con su buen hacer y le propuso como director de esta película , donde vemos como a este hombre le gusta arrasar con todo al más puro estilo Silver o Michael Bay .
Lo que sí le ha caracterizado siempre , dicho por quienes le conocen, es por ser muy leal a sus amigos, amigos como Al Leong, que ya había aparecido en Acción Jackson y a quien solía recurrir siempre que podía por considerarle casi como un hermano.
Como dato curioso, Craig fue presidente de la asociación de especialistas y su hijo es especialista también

LA PELÍCULA

Bueno pues vamos al lío, la película, la joyita.
Pura diversión, pura serie B, acción sin freno y también sin sentido a veces, pero un divertimento de principio a fin.
El prólogo que he comentado al principio , nos sirve de carta de presentación del alien intrepretado por Mathias Hues. Tras presentarnos nos vamos a una comisaría donde se infiltran unos narcotraficantes con el fin de plantar una bomba y así limpiar las pruebas que puedan haber contra su jefe. La explosión es brutalísima, del estilo al que nos tiene acostumbrados cualquier producción ochentera del señor Silver. 
Tras la potente deflagración, la acción nos lleva a Dolph Lundgren quien aquí encarna a un policía que está en medio de una operación contra el tráfico de drogas y tiene a uno de sus compañeros infiltrado en un trato de compra de heroína, pero...


Todo se tuerce  cuando tiene que intervenir en el atraco a una tienda y no puede evitar que su compañero infiltrado sea asesinado por el cártel de la droga y tampoco puede evitar que la droga desaparezca, porque cuando llega , lo que contempla es una masacre.
Dicha masacre ha sido provocada por Mathias Hues quien primero se presenta con Vengo en son de paz , I come in peace,  original (y que de hecho es el título de la película y no el Dark Angel por el que la conocemos) y luego ataca con el CD .
Dicho ataque presenta al CD volando de cabeza a cabeza como si de un boomerang se tratase y en cierto modo, esos planos recuerdan a la mitiquísima bola asesina de la saga Phantasma.

Tras esta parte , lo que se nos presenta es al típica secuencia, en la que Lundgren es abroncado por su capitán y como los federales meten sus narices en la investigación del caso, no por la droga, si no porque saben la verdad sobre quién ha realizado la matanza. 
Obligados por ellos Lundgren /Frank se ve obligado a trabajar con un agente federal llamado Smith e interpretado por Brian Benben y a quien muchos recordamos por su rol en la serie Sigue soñando. 
Si bien aquí se le quiere presentar como el graciosete, en realidad lo convierten en un patoso y seguidor del manual federal, que a fin de cuentas, acabará por convertirse en el mejor complemento del duro policía .

De aquí en adelante , la acción se va a dividir en dos partes: una centrada en la investigación por parte de Frank y Smith y otra en la que vemos los asesinatos cometidos por el alien intrepretado por Hues.
Asesinatos que no acabamos de comprender y que tienen el mismo modus operandi: lo primero es dejar el pecho de su víctima al descubierto, después clavarle un aguijón verde a través del cual le inyecta una sustancia ( más adelante sabremos que es la heroína que ha robado en el principio de la película) y luego hace una punción en la frente de donde extrae un líquido transparente que mantiene refrigerado...
Pronto descubriremos que no ha venido sólo, si no que tras él ha llegado un policía interestelar que quiere capturarlo, policía a quien Frank conocerá en un intercambio de material con Al Leong, cuya actuación queda reducida a un simple cameo, en el que lógicamente muere y en donde Frank es lanzado por los aires por Mathias en su primer cara a cara y es salvado de morir por el susodicho policía interestelar y donde vemos la potencia demoledora de las armas desintegradoras que ambos alien portan.

Y de aquí nos podemos ir de frente a lo mejor de la película, que aparte de los asesinatos del delincuente espacial, son los últimos treinta minutos donde el director pone la carne en el asador y da rienda suelta a su estilo más dinámico y explosivo.
Todo comienza con un asesinato fallido de Mathias gracias a la intervención de su oponente planetario y donde lucen brillantamente tanto el CD letal de Mathias, como el arma desintegradora del poli espacial.
Pero éste es herido gravemente y sólo puede acudir a Frank para que haga la labor que por desgracia él no va a poder acabar. Cuenta que Mathias es un traficante espacial y que lo que busca son las endorfinas que provoca el subidón de la droga, endorfinas escasas en su lugar de origen y que en el caso de que las llevase a su planeta natal, más como él vendrían a nuestro planeta, ocasionando una catástrofe de mayor volumen que la que él está ocasionando.
La muerte del policía a través de un estallido de luz, es similar a la que vemos en Golpe en la Pequeña China, cuando Lo-Peng implosiona.

Antes de morir les da la ubicación del escondrijo de Mathias y aquí no sólo le consiguen quitar las endorfinas sino que gracias a que Smith a conseguido recuperar el arma del policía, lo que vemos es un duelo a ver quien destroza más , entre ambos bandos, dejando un reguero de fuego y destrucción que inunda la pantalla y que deriva en una trepidante persecución en coche con un espectacular tiroteo por en medio en el que Mathias trata de recuperar las endorfinas a toda costa  y que nos conduce al clímax final, en una fábrica en medio de la ciudad.
Un clímax final donde nos centraremos en el duelo entre Mathias y Frank. Aquí el actor sueco da rienda suelta a sus dotes marciales (recordemos que es cinturón negro de Tae-Kwondo), pero dichas dotes no son capaces de mover un cm al fornido actor germano, quien por cierto, no usó dobles para sus escenas debido a que no había doble que supliese el enorme armario empotrado que encarnaba Mathias. El caso es que Mathías lanza su aguijón verde contra Dolph y éste como si fuese una serpiente que intenta morder a su presa, intenta por todos los medios evitar su picotazo, mientras Mathias pone cara de mala baba y gruñir haciendo que se está dándolo todo para drogar a Frank ...sin éxito ya que Frank logra que Mathías se pinche con su propio aguijón y aprovechando su debilidad le lance una patada lateral que le empale contra una tubería.

CURIOSIDADES:

  • En 1995 se llegó a planear una secuela, pero sin los caracteres de la primera película. Silver no lo vio nada claro y nunca más se supo de una posible secuela, aunque tanto como Lundgren como Hues, siempre han tenido la esperanza de retomar sus papeles.
  • Lundgren le partió la cara a uno de los especialistas en una de las escenas rodadas en las oficinas de los narcotraficantes debido a que éste había perdido su marca.
  • El rol del alien iba a ser para...Arnold Schwarzenegger, pero su éxito en Predator, hizo que su sueldo se elevase tanto que decidieron fichar a Hues para ese rol
  • El guión hubo de ser reescrito a causa de quitar a Arnold de la ecuación y el encargado de esa reescritura fue el afamado David Koepp
  • Si bien su presupuesto fue de sólo 7 millones de dólares, su recaudación en cines apenas si alcanzó los 5 millones, pero la incursión en el mercado de alquiler hizo que esa recaudación se duplicase.
NOTA FINAL 7/10 
Es una joya de finales de los ochenta, acción sin freno, guión simple y directo, sin complicaciones. Totalmente recomendada para pasar un muy buen rato 

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