Lo bueno , lo malo y lo peor del cine de los setenta , ochenta y noventa.
Presentación
Amantes de mundos fantásticos, bisoños aventureros en busca de tesoros, criaturas de la noche, princesas estudiantiles y fanáticos de cachas de postín, ¡sed bienvenidos!. Invitados quedáis a rebuscar en nuestra colección de VHS, acomodar vuestras posaderas en una mullida butaca, darle al play, y disfrutar de lo bueno, lo malo y lo peor que dieron estas décadas.
ADVERTENCIA: Aquí no se escribe crítica cinematográfica (ni se pretende). Las reseñas son altamente subjetivas y el único objetivo es aprender y disfrutar del cine y, por supuesto, de vosotros.
Cogemos el Delorean y nos vamos a 1995. En esa época Las estanterías del videoclub se llenaban de películas de acción, con argumentos imposibles, portadas que lo molaban todo y sobre todo, actores y actrices que buscaban ser los nuevos Van Damme, Seagal, Norris o Rothrock del cine màs marcial.
Ahí surgían nombres como Jerry Trumble, Marc Dacascos, Don Wilson, Mathias Hues y dos que aparecen hoy en el blog, como son Billy Blanks y Jalal Merhi.
Junto a ellos encontramos a una jovencísima Laurie Holden , a Anthony De Longhis y al Tarzàn televisivo Wolf Larsson.
Sin màs dilación nos metemos en el Mundo virtual de Expect no mercy, o como se conoció aquí: Sin piedad.
El argumento habla de como un agente federal (Blanks) se infiltra en una organización regida por Wolf Larsson , que bajo la tapadera de una academia de artes marciales virtuales (sic) opera una red ilegal de asesinos a quienes Blanks y Merhi (otro agente infiltrado) deben destruir.
Aprovechando la llegada de la realidad virtual a nuestras vidas, se coge esa nueva tecnología, se pasa por el filtro de los videojuegos (Mortal Kombat como claro exponente) y Zale Dalen nos trae una película de ostias de las que molan, de ostias como panes, de coreografías marciales muy, muy buenas coreografiadas por Merhi y donde tanto Blanks como Jalal tienen cuota compartida de reparto de ostias a cada cual màs conseguida.
Destacan sobremanera la que tiene Blanks contra cinco esbirros de Larsson, haciendo un despliegue de patadas helicóptero made in Van Damme, de patadas imposibles y uppercuts brutales que te dejan sin aliento.
Y como no, el final contra un sobreactuado Wolf Larsson, que demuestra sus nulas capacidades marciales y aún así da el pego como villano de la trama, mostrando ese físico de Tarzàn que cautivaba en los noventa en oposición a la mole que es Billy Blanks, la #RosaNegra , el Van Damme de color, que estaba en plena forma y que su sola presencia intimidaba y acojonaba por partes iguales y que las ostias que le da a Wolff, traspasan la pantalla porque te duelen de lo impactantes que son.
Pero no puedo olvidarme de un secundario de lujo, el Blade de Masters del Universo, Anthony De Longhis que aquí hace de lugarteniente de Larsson y que demuestra que el uso del làtigo y de las tonfas son cosa suya y es de agradecer que Merhi le permita lucirse, sobre todo en la escena en la que se enfrentan mientras intenta rescatar a Laurie y donde De Longhis se marca una retahíla de acrobacias con el làtigo cojonudísima.
CURIOSIDADES:
Olivier Gruner iba a ser el protagonista en lugar de Blanks
El villano iba a ser Gary Daniels en vez de Larsson (hubiese subido el nivel seguro)
Las escenas en Las que se meten en la VR se basan en Mortal Kombat pero sin fatalities
Nota Ochenter=7/10 Pechos Palomo y ostias. Te pillas una pizza y unas birras y a gozarlo
Hoy llega al blog una joyita de videoclub, un éxito de estantería surgido al calor de la fiebre kickboxer provocada por la película del mismo título protagonizada por Jean Claude Van Damme.
Hoy nos llega la mítica el rey de los kickboxers .
Fecha de lanzamiento : 9 de Agosto 1991 (USA) directa a VHS en España
País: USA
Director : Lucas Lowe
Protagonistas: Loren Avedon , Richard Jaeckel, Billy Blanks, Don Stroud, Keith Cooke y Sherrie Rose
SINOPSIS:
Un policía ( Avedon) acude a Tailandia con la misión de acabar con una mafia dedicada rodar snuff movies de artes marciales. Allí descubrirá que la principal estrella es la persona que asesinó a su hermano en el mismo país doce años atrás.
ESTRELLAS MARCIALES
Parece una perogruyada, pero es así, no todas las películas de artes marciales, han sido y son interpretadas por cinturones negro de diferentes disciplinas ( casos como Keanu Reeves en Matrix o Scott Wolf en Doble Dragon así lo atestiguan), pero hete aquí, que en esta película ese no es el caso:
Loren Avedon: nuestro protagonista , fue entrenado por Simon y Philippe Ree protagonistas de Campeón de Campeones y es cinturón negro tanto de taekwondo como de Hap-Kido .
Billy Blanks: conocido como la Rosa Negra, fue siete veces campeón del mundo de karate y capitán del equipo americano del mismo deporte. Creador del método ''Tae Bo'', basado en sus conocimientos de Taekwondo y Karate, aún hoy en día sigue siendo uno de los más seguidos métodos de entrenamiento
Keith Cooke: cinturón negro de WuShu y cinco veces campeón del mundo de Karate.
UN POCO DE HISTORIA:
En unos años en los que Van Damme era el rey de las patadas, el kickboxing era la nueva gallina de los huevos de oro del cine y del videoclub y a raíz del éxito de la película Kikcboxer, interpretada por el belga, surgió un movimiento que podemos denominar como ''Kickboxplotation'' , centrado en meter este arte marcial o simplemente su nombre en el título del film, con el fin de atraer a los fans del género.
Películas como American Kickboxer, Kickboxer Kid, Kickboxer the Champion o Kickboxer 2025 con un pseudo Terminator y las cuatro secuelas de Kickboxer pululaban a sus anchas por las estanterías de los videoclubs con diferente éxito, pero a fin de cuentas, con éxito, que era lo que sus productores buscaban
Pero de todas ellas, la que mejores críticas recibió fue la que detallamos hoy. ¿Por qué? Porque tiene dos escenas que son las que más se recuerdan, especialmente la coreografía final de la que más tarde hablaremos.
COREOGRAFÍAS E HISTORIA :
El director Lucas Lowe ya había trabajado en su debut con Loren Avedon ( Hermanos de sangre /1990) y cómo éste había firmado un contrato con la productora para tres películas, decidió que ésta fuese su segunda colaboración.
El rodaje duró cuatro infernales semanas con multitud de retrasos e incovenientes, pero ninguno tan grande como la explosiva Sherry Rose, quien se mantuvo enfrentada a Loren durante todo el rodaje, a pesar de ser amantes en la película , no sólo eso, si no que se enfrentaba contínuamente con él e hizo arruinar la renovación de su contrato con la productora, yendo a pasar los siguientes proyectos a otra de las estrellas videocluberas del género, como fue Don ''The Dragon'' Wilson.
Pero a pesar de todo, la película pudo acabarse, con una historia que en muchos sentidos bebía de su madre , es decir de Kickboxer, no en vano, si nos atenemos al entrenamiento de Loren con Keith Cooke, es prácticamente un calco al de Van Damme en la película homónima, salvo lo del bailecito borracho, lo demás es casi idéntico.
Aunque la presentacion de Cooke es cuanto menos impactante y donde ya vemos un cambio a unas coreografías más espectaculares si cabe que las que vimos en Kickboxer. La rapidez con la que tumba a un grupo de pandilleros con un dominio bestial de la técnica de piernas es simplemente espectacular a nivel visual igual que la intro de la película.
En esta intro, vemos el asesinato del hermano de Avedon a manos de Blanks tras hacerse éste con el título de campeón del mundo de Kickboxer ( otra coincidencia con Kickboxer) y aquí la enorme mole de Blanks, muestra un doble golpe mortal , primero con sus brazos y luego con un salto y golpeo a dos piernas simplemente espectacular que indicaban que al menos, en cuanto a coreografías marciales, íbamos a tenerlas de nivel.
Y nos vemos al combate final:
Dos semanas de rodaje, una cúpula de bambú en medio del agua y dos oponentes, Blanks vs Avedon.
A los dos nos los presentan vestidos, uno con la máscara y la ropa de Ravana, demonio Hindú en caso de Blanks y Avedon representado como la deidad Hanuman, es decir el mal contra el bien o el bien contra el mal, como mejor os venga.
El resultado es una de las mejores escenas vistas en el cine de artes marciales, con dos artistas en plena forma, con una rapidez y agilidad tan dinámica y explosiva y sobre todo desarrollada a una velocidad inusual para las producciones de la época , encarnada sobre todo en Avedon que sorprende una y otra vez con giros y patadas de una persona con unos reflejos felinos, tan felinos como los de Blanks, el cuál aúna además una potencia descomunal, acorde a esa enorme masa muscular que se gastaba el actor de color en aquella época y que aún hoy en día a pesar de rondar los sesenta aún se gasta .
Curiosidades:
Las escenas entre Averon y Stroud que hace aquí de su enlace , fueron rodadas en diferentes días, por lo que realmente no coincidieron en el rodaje en ningún momento
Fue rodada entre Ontario y Bangkock , donde tuvo lugar sobre todo el rodaje de la escena final
Aquí os dejo el entrenamiento de Avedon en la película, por si queréis ponerl oen práctica algún día queridos/as ochenters.
Año 1989, buen año para el cine de artes marciales, donde coincidieron Cyborg, Kickboxer y a rebufo de esta última nos llegaba la que se suponía que iba a ser la película definitiva de artes marciales, porque juntaba a lo mejorcito de aquella época y que iba a suponer el lanzamiento de una nueva estrella: Don "The Dragon" Wilson
Sinopsis:
Manila, Filipinas. Tras un torneo de Kickboxing, el vencedor es asesinado a la finalización del mismo.
El muerto resulta ser el hermano de Jake (Don Wilson) quien raudo y veloz acude a Filipinas con el fin de averiguar los motivos y quien asesinó a su hermano, motivo por el cual se verá obligado a pelear en el Ta-chan, un torneo de artes marciales.
La previa:
Como vemos en los carteles de promoción de la película, los protagonistas se suponen que deberían ser Don Wilson , el mejor kickboxer de la historia con once campeonatos del mundo y Billy Blanks, 7 veces campeón del mundo de Karate y creador del método Tae Bo fitness.
A ellos dos habría que sumarle a Rob Kaman, campeón de peso ligero de Kickboxing, Chris Aguilar, campeón asiático de Kickboxing .
Estos cuatro lebreles, deberían ser sinónimo de que lo que íbamos a ver sería un digno espectáculo marcial al estilo de Operación Dragón (1973-Robert Clouse) o Contacto sangriento (1988), pero...
Primer round:
Terence H.Winkless, fue el director elegido para esta película. Primer error. Sin experiencia en escenas de acción y menos en el cine de artes marciales era nulo al igual que el del guionista Robert King, quien años más tarde prepararía una copia burda con diferentes personajes personificada en la película Full Contact (1992).
Tan nula era la experiencia de ambos, que sin pudor ni rubor alguno, copiaron secuencias de Contacto Sangriento o Kickboxer , aunque claro está con unos medios precarios, ya que estamos hablando de una producción de la factoría Corman, con lo que si se hubiese sabido quien estaba detrás del meollo, nos hubiésemos ahorrado la entrada o incluso el alquiler del VHS.
Segundo round:
La trama es un mero refrito de las dos películas antes mencionadas. Podemos ver el entrenamiento de Wilson con Kwong, muy parecido al de JCVD en la jungla en Kickboxer.
La parte del torneo es una burda copia de Contacto Sangriento, cambiando los tableros con los nombres de estos, por fichas de Mah-Jong.
Aquí en vez de ver a cada combatiente entrenar en su lugar habitual, los vemos a todos juntos entrenando en un tugurio que se cae a trozos, dejándonos al supuesto asesino, el equivalente a los Chong-Li o Tong-Po como personaje desquiciado, con una cicatriz como la de Po, si bien aquí se le incluye un pasado como ex-soldado en Vietnam ( de ahí lo de quitarle la cinta del pelo con la bandera americana a Baby tras derrotarlo, ¿os suena no?), para darle más emoción al asunto, aunque Tung Pin (el nombre suena también no?) (Edgardo Castañeda), no tenga el nivel marcial de los antes mencionados.
La rubia de turno y la chica oriental no podían faltar, si bien aquí optaron por emparejar a la rubia con Wilson y a la chica oriental con el colega de turno, es decir Baby.
KO:
Pues sí, KO. Porque lo que te interesa de una película de artes marciales, es ver leñazos sin ton ni son, buenas coreografías, pero...
Aquí tenemos fallos flagrantes, con muchos actores cayendo sin que ni siquiera se les toque, saltando despedidos hacia atrás sin haber recibido patada alguna.
Lo mejor sin duda es la pelea entre Billy Blanks y Wilson, donde al menos sí que podemos ver el impacto de los golpes y donde ambos muestran sus buenas dotes marciales. pero es lo único reseñable junto a la escena final, no el combate final, ya que el villano real no es Tung Pin, no, que va es Kwong y aquí al menos sí que dan un poco de empaque al hacerlo de noche y rodarla bajo la lluvia.
Lo que pasa es que si de toda la película uno tiene que quedarse con sólo dos combates y sin ninguna imagen que quede grabada en la retina, pues el veredicto no puede ser bueno,