Presentación

Amantes de mundos fantásticos, bisoños aventureros en busca de tesoros, criaturas de la noche, princesas estudiantiles y fanáticos de cachas de postín, ¡sed bienvenidos!. Invitados quedáis a rebuscar en nuestra colección de VHS, acomodar vuestras posaderas en una mullida butaca, darle al play, y disfrutar de lo bueno, lo malo y lo peor que dieron estas décadas.

ADVERTENCIA: Aquí no se escribe crítica cinematográfica (ni se pretende). Las reseñas son altamente subjetivas y el único objetivo es aprender y disfrutar del cine y, por supuesto, de vosotros.
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Madres Caníbales (1989, James Aviles Martin) Flesh Eating Mothers


Madres Caníbales (1989, James Aviles Martin) Flesh Eating Mothers.


Queridos ochenters, ¿habéis tenido alguna vez esa sensación de inquietud irracional, ésa que os hace estremecer hasta el último vello de vuestro cuerpo, sin que sepáis cómo controlarlo? Pues así me he sentido yo durante este artículo, y no por el terror que pueda infundir esta película, si no por el horror literal de que exista esta película; como diría aquel, tiene que haber de to’ y es que si Ed Wood fue considerado el peor director de cine de la historia, James Aviles Martin debería ser considerado su sucesor espiritual en cuanto a cine de serie Z o psicotrónico se refiere, o sea, cine sin presupuesto ni talento.

Para comenzar, os contaré un poco de qué va la trama de esta cinta de terror y comedia. Agarraos a donde podáis...

Nos situamos en el típico barrio americano normal y corriente a las afueras de la ciudad, donde un padre cliché y promiscuo se dedica a tener relaciones sexuales con toda mujer casada que se preste del barrio, (y se prestan casi todas) El altruista personaje de pelo en pecho sigue a lo suyo y aprovecha cualquier oportunidad para satisfacer sus deseos sexuales (algunas situaciones son realmente absurdas rozando el mal gusto, ¿que una mujer sufre malos tratos? pues me acerco y me la llevo a la cama, tal cual) 
Tras tanto desfogue, decide hacerse unos análisis de sangre, ya que según sus propias palabras "hay que cuidarse".

Aquí el hombre en cuestión preocupado por su salud genital.

Tras estos análisis donde no le detectan nada fuera de lo normal, y después de una absurda charla de promiscuidad con el doctor presumiendo ambos de sus "logros" y conquistas se despide, no sin antes pedirle al médico que lo atiende (y no es broma) el teléfono de alguna de sus “amigas”, a lo que el doctor lejos de ofenderse y con una sonrisa de oreja a oreja le responde (y tampoco es broma) facilitándole una tarjeta de un burdel al que suele acudir con asiduidad.

El doctor golferas.

Tras marcharse de la clínica, la enfermera que trabaja para el doctor, que parece sacada de una película erótica de los 80, entra en escena para pedirle consejo clínico a su superior ya que, volviendo a analizar la sangre del paciente (el papi seductor), ha encontrado un virus muy raro que no es capaz de identificar.

¿Recordáis a la sargento Callahan de Loca Academia de Policía? Pues su hermana enfermera.

Tras la duda de su ayudante, el doctor haciendo gala de su profesionalidad, le responde que si no es gonorrea o sífilis no lo moleste, ya que es lo único que tratan en ese consultorio (¡toma ya!)

Tras esto, el padre sigue repartiendo placer a diestro y siniestro. Hasta aquí todo “normal”, pero al poco, las mujeres que han mantenido relaciones sexuales con él empiezan a sentir un hambre incontrolable.

Es una hamburguesa, que no panda el cúnico.

Además empiezan todas a la vez, (como quien le da a un botón) y tras ver que no satisfacen su apetito con nada, deciden seguir comiendo lo que encuentren, por ejemplo a sus hijos que los pillaban a mano (así, como suena, ¿que no tengo nada en la nevera? Me como a mi niño) Por suerte, la escasez de presupuesto hace que todo esto se represente de manera tremendamente cutre y cómica, que es lo que se pretende.

Aquí ya empiezan a cobrar importancia otros personajes que han ido apareciendo durante la película de manera anecdótica, como el forense que intenta resolver la situación (a la izquierda de la foto), el teniente manco que actúa de manera extraña y quiere impedir que se investigue el virus (centro), y el respetable policía (el personaje con el botellín de cerveza en mano con uniforme y todo.

¿Dónde me habré dejado yo la sierra?

Tras su merecida cerveza en la morgue durante su tiempo de descanso, el policía decide volver a casa, pero al entrar oye unos ruidos extraños que lo alarman (y más con un tercio en el cuerpo) ¿y qué encuentra allí? Pues…

Me como al niño con cáscaras y todo.

Ante la dantesca escena de ver a su mujer devorando a su hijo, decide sacar la pistola y actuar con toda la serenidad que un agente de la ley pueda tener

Sí, es un tiro en la frente y su correspondiente chorrito. (¡Ahí va qué chorrazo!)

Tras esta estampa y como es normal, sus compañeros creen que se ha vuelto loco, que es un psicópata, pues ha matado a su mujer y ha descuartizado (a mordiscos) a su hijo por lo que termina detenido. Lo de los restos de carne humana entre los dientes de su mujer ya si eso lo miran otro día.

Aquí ya empiezan a entrar en escenas todas las madres caníbales que poco a poco van pasando de un sutil maquillaje con sombra de ojos a parecer que quieran matar a Batman.

Dime chico, ¿has bailado con el demonio a la luz de la luna? - Joker, Batman (Tim Burton) 

La película es una sucesión de malas actuaciones muy a tener en cuenta. También atesora un sinfín de clichés en lo que a personajes se refiere, por ejemplo, entre los adolescentes (de treinta años); podemos encontrar a los abusones


A las dos típicas amigas de “amigas para siempre” 


Y el novio ligón de una de ellas que también intenta seducir a todo lo que se mueve


O el típico adolescente que sufre acoso pero que tiene más cuerpo que los abusones


Y el matón con buen corazón que es el primero en ayudar


Por suerte (y digo suerte porque realmente son los que nos dan las mejores frases) los adolescentes durante la trama empiezan a cobrar fuerza, indignándose porque sus madres se los quieran comer y deciden fugarse.

“¿Pero qué se ha creído? no le bastaba gritarme que ahora intenta comerme” (Madres Caníbales)

Aquí debo detenerme para comentar una pequeña conversación absurda, que de verdad me sacó una carcajada digna de cualquier comedia de David Zucker..
Os pongo en escena; tras el mencionado malestar de los adolescentes, se van encontrando los unos con los otros y cada uno expone sus penas. Aparece el siguiente adolescente muy afligido 




Y se produce este diálogo:


- Mi madre… se ha comido a mi hermano
- Mi madre también
- ¿También se ha comido a mi hermano?
- Y la mía se ha comido a mi padre
- ¡Pero tu madre no ha estado en mi casa!

Y así sigue el nivel del drama. Por cierto, y como dato para conocer la profundidad de este último personaje y de su difunto hermano, se divertían jugando a darse puñetazos mientras su madre pre-venérea leía plácidamente un libro en su sillón favorito.

La sombra son ellos dándose puñetazos a lo Bud Spencer y Terence Hill.

No os quiero destripar el final de esta curiosa película slasher carne de videoclub de finales de los 80 y posteriormente de cestas olvidadas repletas de DVD’s de alguna tienda, (sí, esa que está al final de esa calle oscura de vuestro barrio que nunca entráis) de hecho yo la encontré por un precio ridículo en un mercado oriental del que si llego a seguir buscando me vuelvo con un Mogwai. Aun así y sin contaros más, sí que os tengo que enseñar las cotas de calidad que puede llegar a tener esta cinta. 
Por ejemplo, la famosa venérea vista al microscopio que va infectando a todas las mujeres, enfermedad que sólo afecta a las que ya han sido madres.

Esa bolita negra con ojos y boca, que parece fruto de una infidelidad de la Sra Pacman, es el virus que devora las células de las madres y las vuelve caníbales.

O su posible cura, que viene a ser penicilina (sin más)

Las células se enfadan y golpean al virus.

O conversaciones inspiradas de los personajes, como la que tienen un par de madres ya con el virus en sus cuerpos y buscando carne humana que se preocupan porque se han dejado la plancha encendida.

Las madres en cuestión, preocupadas por la plancha.

Sus muchos fallos de raccord, que son los errores que se suelen cometer al romper la continuidad de las escenas, también es una tónica a repetir que os encontraréis con frecuencia. Podremos ver personajes que se desplazan en el espacio sin lógica alguna, bebidas que se llenan por arte de magia, distintas poses durante la misma escena… Un sinfín de errores que banalizan la importancia del papel del script.
“Madres Caníbales” es considerada a día de hoy, sobretodo en terreno americano, una película de culto y con un 4,2 en IMDb (ahí queda eso). Su director y escritor, James Aviles Martin, (del que no he podido encontrar ni una simple foto…) tiene otras joyitas en su haber que os pueden resultar igual de interesantes como “I Was A Teenage Zombie” pero que no llega a la altura de “Madres Caníbales”. Os dejo el tráiler con estas madres en bata de boatiné, en VO eso sí, ya que no he podido encontrarlo en castellano, para que podáis ver todo esto que os comento en movimiento.


Para ir terminando, quiero comentar algo que tiene gran importancia en la trama, y me refiero a su BSO. (Sí, tiene BSO) dirigida por Hayley Moss y sus efectos de sonido.
Las degluciones de las madres caníbales están acompañadas de un sinfín de sonidos guturales y de eructos que son el resultado de mezclar en el editor todos los sonidos desagradables que el editor ha encontrado, hasta cierta parte de la película que sin saber por qué, se sustituyen por el estridente alarido de un cerdo (pero sólo uno) que se repite hasta la saciedad ya que no se han molestado en buscar distintos quejidos del pobre animal para hacernos más amenas las escenas caníbales. Con respecto a su BSO, ¿conocéis esos “Free Samples” que algunas páginas ofrecen con descarga gratuita para usar libremente porque no tienen derechos de autor? Pues la BSO se ha montado exclusivamente con estos “Free Samples”. Pero además sin sentido alguno ni mucho menos buscando transmitir algo; da igual que sea una escena u otra, van cogidos a dedo (creo que sin previa audición) y han ido acompañando a las escenas. Eso sí, merece especial atención la canción con la que empiezan los créditos iniciales, “Suburbia” muy acorde también a la ilógica del montaje.


Poco más puedo contaros de esta cinta amigos, y, durante todo el artículo he pensado si recomendar si visionado o no, pero creo que con los datos que os he dejado, cada uno sabéis perfectamente si queréis verla o desechar la información recibida. (Eso sí, para Halloween os puede hacer un apaño cómico curioso)

No puedo despedirme sin antes dejaros una galería de fotos de las auténticas protagonistas, las madres caníbales, y si tenéis la “suerte” de encontrar la película en un polvoriento estante de un viejo y recóndito videoclub, tened lástima del pobre que la llegó a alquilar…

¡Hasta el próximo artículo!









¿Quién Engañó a Roger Rabbit? (1988, Robert Zemeckis) Who Framed Roger Rabbit?

¿Quién Engañó a Roger Rabbit? (1988, Robert Zemeckis) Who Framed Roger Rabbit?


“Toc-toc-toctoc-toc…” U-na-copi-ta…” Si ya habéis saltado entre espasmos y rompiendo la pared en mil pedazos para gritar “¡De Ojén!” ésta es vuestra lectura. 

No puedo referirme a otra película que no sea “¿Quién engañó a Roger Rabbit?” Y permitidme que me recree en este comentario, pues apenas tenía cuatro añitos cuando se estrenó y le guardo especial cariño, además de por su casting, pues siempre quise quiero y querré a Bob Hoskins y a Christopher Lloyd, si no por su magistral forma de mezclar una historia del cine negro clásico de Hollywood con lo mejor de cada casa del mundo de la animación.

Hoy día puede que lo veamos menos impresionante de lo que lo veíamos por aquel entonces (que no) pero esta cinta, con un presupuesto de setenta millones de dólares, llegó a necesitar la friolera de trescientos veinte animadores que tuvieron que dibujar ochenta y dos mil ochenta fotogramas y hacer alrededor de un millón de dibujos… Ahí queda eso. Por suerte la película fue un auténtico éxito generando más de ciento cuarenta millones de dólares. Pero pasemos ya a desgranar un poco la trama, por si hay alguien despistado (que acabase de despertar de una catalepsia mínimo) y que aún no sepa de qué estamos hablando.

En “¿Quién engañó a Roger Rabbit?”, producida por Steven Spielberg (Tiburón, E.T. El Extraterrestre, Indiana Jones…) y dirigida por el gran Robert Zemeckis (Trilogía de Regreso al futuro, Forrest Gump, La Muerte os sienta tan bien…) nos extrapolan a un mundo alternativo donde los dibujos animados son actores y protagonistas de sus propias películas y conviven con los humanos en su día a día, con exigencias y sueños al igual que los de cualquier actor de  carne y hueso de Hollywood. Basada en la novela de Gary Wolf “¿Quién censuró a Roger Rabbit?”


El film nos cuenta la historia de un detective privado venido a menos, Eddie Valiant, contratado por R. K. Maroon, productor de películas de animación, para investigar la infidelidad de Jessica Rabbit, novia del famoso “dibu” (pues así llaman a los protagonistas animados) Roger Rabbit, pues éste no consigue concentrarse en su trabajo tras leer una publicación en el periódico de la noticia de la posible infidelidad por parte de su mujer, Jessica. La idea es sacar unas fotos a la señora Rabbit con su amante, para intentar hacer que Roger acepte la situación y abra los ojos ante esta traición amorosa. Eddie acepta a regañadientes, pues odia a los “dibus” y hace unas fotos comprometidas a Jessica (palmas palmitas) junto al conocido magnate y dueño de “Dibullywood” Marvin Acme, Como era de esperar y ante la confirmación del hecho, Roger no acepta que su querida Jessica le sea infiel y desaparece. Al día siguiente, Marvin Acme aparece muerto, pues alguien lo ha asesinado tirándole un piano a la cabeza (a lo dibu) por lo que todas las sospechas apuntan a Roger Rabbit. Esta historia, digna de cualquier película de cine negro de la época, es la que nos va a ir desgranando Robert Zemeckis.

Robert Zemeckis y Roger Rabbit durante el rodaje de la película.

Pero dejemos la historia a un lado de sobra conocida por todos y centrémonos en los protagonistas, empezando por el propio Eddie Valiant. Interpretado por el fallecido Bob Hoskins, (Hook, El Mundo Perdido…) el cual es una de las piezas claves para el buen funcionamiento de la película. Hoskins brilla en esta cinta interpretando a un detective venido a menos, deprimido y serio, un papel que le va como anillo al dedo. La causa de su tristeza es debida a la reciente muerte de su hermano, con el que compartía la agencia de detectives Valiant&Valiant, pues un dibu lo ha asesinado.


Lo curioso es que antes de pensar en Bob Hoskins, Zemeckis y compañía barajaron muchos nombres para interpretar este papel, entre ellos se encuentran Robert Redford, Harrison Ford, Sylvester Stallone, Jack Nicholson, Ed Harris y el favorito del director, el Cazafantasmas Bill Murray, al que fue imposible encontrar y tuvieron que desecharlo. Posteriormente Bill Murray se arrepintió de haber estado “desaparecido” pues le hubiese encantado interpretar al detective.

Pasemos a otro de los personajes que hoy día resultaría polémico, pues es un bebé gruñón y mujeriego que fuma puros (ahí es nada) nos referimos a Baby Herman,

“Lo malo es que tengo una lujuria de cincuenta años y un pito de tres” Baby Herman.

compañero y amigo de Roger Rabbit y uno de los pocos que confía en la inocencia del conejo animado. Este dibu, que interpreta a un bebé que tiene que ser atendido por Roger Rabbit en ausencia de su madre, es en realidad un adulto al que han dibujado con el cuerpo de un bebé. Tras todo lo acontecido con Jessica y el posterior asesinato de Marvin Acme, pide a Valiant que investigue y ayude a su amigo Roger, ya que cree que le han tendido una trampa para endosarle al muerto (que me viene al pelo).
Otro de los personajes clave para el desarrollo de la historia es la despampanante y voluptuosa Jessica Rabbit, que consigue transmitir más sensualidad que muchas actrices de hoy día.

“Esa mujer es puro veneno pero él se cree que es Blancanieves” (R. K. Maroon)

Este dibu, es la perfecta recreación del clásico personaje de cine negro conocido como “Femme Fatale” y desencadenante de todo. De hecho tiene una de las mejores frases de la película de la cual salió multitud de merchandising, y es la sentencia de “Yo no soy mala… es que me han dibujado así”. Contaba con la apariencia física del resultado de la mezcla de tres mujeres del cine clásico; el atuendo de Rita Hayworth en Gilda, el pelo de Verónica Lake y la mirada de Lauren Bacall. Además contó con la voz de Katheleen Turner y la voz de la actriz Amy Irving para la canción “Why you don’t do right”, canción con la que nos detendremos más adelante.

Seguimos ahora con el villano más terrorífico que recuerdo en mi niñez, y como supondréis nos referimos al Juez Doom,

Marty, tenemos que regresar al futuro.

Interpretado magistralmente por Christopher Lloyd (La Familia Addams, Regreso al futuro, Alguien Voló Sobre el Nido del Cuco, Cluedo…), este personaje es el juez y verdugo que va tras el conejo. Tiene la “misión” de ajusticiar con pena de ¿baño? a todos esos dibus que se salten la ley. El “baño” era una mezcla de trementina, acetona y benceno y también lo único que podía matar a un dibu. Aún recuerdo con estremecimiento el sonido de ese dibu, un risueño zapato, disolviéndose en este baño, gritando de terror e implorando por su vida mientras el Juez Doom lo introducía en esta mezcla y ese desagradable sonido del roce del guante de goma cubierto con los restos de pintura (roja para causar más impresión) del ajusticiado dibu…


Este juez tiene varias escenas que todos recordaremos con mayor o menor impresión (depende de la edad con la que la vierais) sobre todo su trágico final, a lo bruja de Oz.
Tampoco nos podemos olvidar de los “esbirros” que acompañaban a este juez, Las Comadrejas. Incansables dibus que seguían las ordenes de su jefe, y que también iban tras la pista del conejo para que cumpla con su pena.


A pesar del magnífico resultado, Christopher Lloyd tampoco fue la primera opción para interpretar al Juez Doom, pues se barajó a Tim Curry para darle vida a este personaje (sí sí, el mismísimo Pennywise de los 90) pero resultó tan terrorífico que fue descartado.

¿Habéis visto a un conejo flotar?

Otro de los personajes recordado y querido por muchos es el taxi Benny, un dibu que protagoniza varias de las frenéticas y divertidas persecuciones de la película, incluso sale en la portada de la misma.


También es amigo de Roger, cree en su inocencia y se ofrece para ayudar al conejo y a Valiant en todo lo que necesiten. Le prestó su voz Charles Fleischer, que no os sonará de nada, pero si os pide con voz rasposa que salvéis el reloj de la torre, quizá os suene algo más.


Y para terminar, no podemos dejar atrás al personaje que da nombre a esta cinta, Roger Rabbit.


 Es la personificación de un bufón animado, creado simplemente para hacer reír, de hecho no concibe un mundo sin risas. De su diseño se encargó Richard Williams, director de animación de la película, y para crearlo utilizó tres premisas; cara al estilo Warner Bros, cuerpo basado en los dibujos de Disney y la excentricidad de los personajes de Tex Avery, todo combinado con unos pantalones al estilo de Goofy, los clásicos guantes de Bugs Bunny o Mickey Mouse y la pajarita de Porky, y para rematar, mezclando los colores de la bandera americana para conseguir la simpatía subliminal del público americano.

Este personaje, fue interpretado por Charles Fleischer, y digo interpretado porque algunos de los actores que interpretaban a los “dibus” estaban de cuerpo presente para evitar que los actores de carne y hueso replicaran a la nada. Para conseguir una mayor sincronía con el personaje, Fleischer acudía a los rodajes ataviado con un cutre disfraz de Roger Rabbit.


La gente que pasaba por los estudios, trabajadores de otras películas y demás, veían a Fleischer de esta guisa y cuchicheaban sobre la extraña película que allí se estaba rodando y bromeaban por el escaso presupuesto que ésta debía tener.
Fue tal el éxito de Roger y de la película, que se lanzaron tres divertidos cortometrajes de animación que fueron proyectados en el cine antes de distintas películas a la antigua usanza. Os los dejo para que los disfrutéis

El primero es “Algo se Cuece”


El segundo es “Roller Coaster Rabbit”


Y el tercero es “Trail Mix Up”


Ahora toca hablar de su BSO, a la que podríamos tratar casi como a un personaje más. Si bien no podemos concebir a Tim Burton sin musicalizar por Danny Elfman, con Robert Zemeckis nos ocurre exactamente igual, pero con su compañero inseparable Alan Silvestri. Por desgracia, este compositor puede resultar menos conocido que otros igualmente grandes como son John Williams, Ennio Morricone o el ya citado señor Elfman, pero sin duda, películas como Regreso al Futuro o la que nos ocupa no habrían sido lo mismo sin el maestro Silvestri. Dotó a la cinta de una maravillosa BSO con tonos de Jazz y Blues clásico, muy típico en películas detectivescas de la época dorada del cine negro pero con su toque particular, pero sobretodo donde podemos ver cómo se crece en las escenas de gran tensión adaptando la música perfectamente, como en el tema “Doom’s a Toon!” que os dejo a continuación.


También mencionar la que es, para mí, la mejor canción de toda la película. Como supondréis es la canción de Jessica Rabbit “Why Don’t You Do Right” interpretada como dijimos anteriormente por Amy Irving. Esta canción, grabada originalmente como “Weed Smoker’s Dream” de los Harlem Hamfats, fue adaptada en 1941 por McCoy, creador de la misma, a la versión del tema que conocemos hoy, ésta fue interpretada por Lil Green. El significado de la letra viene a ser los reproches y castigos de una mujer a su hombre venido a menos por su manera de arruinarse por no hacer buenos negocios, no como otros hombres que sí tienen éxito. Posteriormente fue versionada por Peggy Lee, pues quedó maravillada con la canción, así como por infinidad de cantantes.

Pero centrémonos en disfrutar la que nos ocupa, y lo maravilloso de la escena. A los instrumentos, los cuervos de Dumbo y Jessica Rabbit siendo la auténtica protagonista de la escena por más dibus que puedan aparecer en ella (Lo siento Betty... aunque todavía pitas)

Recordadla

Para ir terminando os dejo con algunas curiosidades que he ido recopilando de la película.
-La primera que os traigo hace mención al famoso túnel que conecta Hollywood con Dibullywood. Este túnel es el mismo que sale en “Regreso al Futuro 2” en la escena que Marty intenta recuperar el almanaque deportivo que el Biff del futuro robó y entregó usando el Delorean al Biff joven.


-En los carteles originales de cine, y a pesar de que el título es claramente una pregunta, se suprimió el signo de interrogación, pues esto era sinónimo de fracaso comercial. (Sí, todos sabemos del poder de los signos de interrogación con respecto al éxito en nuestro subconsciente)

-“¿Quién engañó a Roger Rabbit”, se hizo durante “el descanso” que Zemeckis se tomó entre “Regreso al Futuro“ y su secuela “Regreso al Futuro 2” (el resto de los mortales entre descansos hacemos el intento de pensar en hacer algo que no terminamos de pensar si quiera…)

-Se llegaron a hacer hasta cuarenta versiones de guion y en algunas, Jessica o Baby Herman eran los malos de la historia. Incluso hubo una versión donde el Juez Doom se declara como el villano de la película y a su vez el cazador que acabó con la madre de Bambi.


-El director de animación Richard Williams tenía tres reglas básicas para conseguir esa calidad en el acabado con la animación y poderla integrar de la mejor manera con la imagen real; la primera es que las cámaras se moviesen todo lo posible para que los personajes no pareciesen superpuestos en la imagen, la segunda es que las luces y sombras también tenían que estar reflejadas en los personajes animados, y la tercera, que los personajes reales debían interactuar todo lo posible con los personajes animados. Además, los actores de carne y hueso tenían que agarrar a los personajes animados sin dejar ningún espacio entre los dedos, pues dibujar entre estos huecos al personaje de animación era tremendamente caro, de ahí que todos sujeten a los personajes animados de la misma forma.


-“¿Quién engañó a Roger Rabbit?” tiene el logro de haber reunido a más personajes de Warner Bros y Disney en una misma película, como a Donald con El Pato Lucas o a Mickey con Bugs Bunny, la única condición que pusieron las productoras, dueñas de estos personajes, es que el personaje de la compañía rival no podía ocupar más tiempo en pantalla que el propio, de ahí a que los personajes más característicos de cada compañía compartan escenas.



-Cuando el Juez Doom pregunta en el bar si han visto al conejo animado, uno de los parroquianos dice que sí, que está en ese mismo bar, cuando el juez se acerca le responde que está justo a su lado y hace ademán de abrazar a un conejo llamado “Harvey”.


Muchos creen que hace referencia al conejo “Harvey” de la película de 1950 “El Invisible Harvey” donde vemos a un James Stewart conversar con su amigo imaginario, un conejo gigante llamado Harvey.


Y bien, ¿cómo es que hacen referencia a un personaje ficticio de 1950 si la película se centra en 1947?, Zemeckis ya aclaró en su día que esta película nunca pretendió ser una guía exacta de los personajes animados, sino un homenaje a ellos, y podría pasar por válida esta respuesta, pero no es así, ya que la obra de teatro basada en la misma película de Stewart se estrenó en Broadway en 1944.

Pues nada amigos, espero que mi visita guiada os haya resultado agradable. Yo seguiré mientras tanto buscando el cartel apuntando a Dibullywood y cruzaré el túnel sin miedo alguno, pues como decía aquel “Ríe y verás como este mundo es un magnífico lugar”

Eso es to-… Eso es to-… ¡Eso es todo amigos!