Presentación

Amantes de mundos fantásticos, bisoños aventureros en busca de tesoros, criaturas de la noche, princesas estudiantiles y fanáticos de cachas de postín, ¡sed bienvenidos!. Invitados quedáis a rebuscar en nuestra colección de VHS, acomodar vuestras posaderas en una mullida butaca, darle al play, y disfrutar de lo bueno, lo malo y lo peor que dieron estas décadas.

ADVERTENCIA: Aquí no se escribe crítica cinematográfica (ni se pretende). Las reseñas son altamente subjetivas y el único objetivo es aprender y disfrutar del cine y, por supuesto, de vosotros.

Street Fighter (1994/ Steven E. De Souza) Street Fighter

Una de las cincuenta peores películas del siglo XX. Una obra póstuma de Raúl Julia, una joya de culto para algunos/as y vilipendiada por otros/as. Un caos de rodaje, en resumen: Street Fighter


ARGUMENTO:
El coronel Guile ( JCVD) dirige una fuerza especial de la ONU, con el fin de derrotar a un peligroso y maníaco criminal conocido por el nombre de Byson (Raúl Julia)

RODAJE MALDITO:
Capcom y Universal apostaron muy fuerte por esta película, no en vano sería la primera PG-13 de Van Damme.
Pero los problemas ya empezaron bien pronto para el director Steven E. de Souza, sí el genio que escribió  La Jungla de Cristal o Comando .
Problemas con nombre y apellidos, Jean Claude Van Damme. La estrella belga fue un continuo dolor de muelas para todos sus compañeros y compañeras de reparto desde el principio, con numerosas peticiones de divo, desde pedir una suite de lujo con gimnasio incluido, hasta continuos retrasos a la hora de presentarse al rodaje. Dichos retrasos eran debidos en su mayor parte al hecho de que se fundiese diez mil dolares diarios en cocaína y a pesar de que se sabían esos problemas y que el estudio había contratado a un asistente que solventase esos problemas, dicho asistente resultó ser peor que el propio belga.
Para colmo de males, el salario de Van Damme y Juliá, se llevaba casi todo lo destinado para el reparto, extras y dobles, de ahí que el propio De Souza, tuviese que aportar parte de su propio salario con el fin de que todo pudiese hacerse de una manera aceptable, aunque como he mencionado anteriormente, el hecho de que Van Damme fuese un foco de problemas y sumando que Raúl Juliá enfermó de cáncer y estaba sumamente débil, hizo que la improvisación en todos loas ámbitos del rodaje fuese una constante, redundando en las mediocres coreografías marciales que podemos ver en el film, no por culpa del encargado de ellas, Benny The Jet Urquídez, si no porque el pobre hombre apenas tenía medios y tiempo para prepararlas.
Con todo ello y si no fuese poco, aún hubo que sumarle un ambiente de golpe de estado en Tailandia y el hecho de que el agravamiento en la enfermedad de Julia, hiciese que aquellas escenas en las que se requería de cierta pericia física, tuviesen que ser hechas en los primeros días de rodaje, cuando ya Van Damme daba muchos problemas.
Para el recuerdo nos queda además ese affaire amoroso entre Van Damme y Minogue.

OPINIÓN PERSONAL:
Nunca fui un afamado jugador de videoconsolas, salvo los de fútbol tipo PC Fútbol o el FIFA, nuca fui mucho de pasarme horas delante del mando, pero el Street Fighter, fue uno de aquellos juegos entrañables, que evocaban en cierta manera a la esencia del cine de mamporros, con lo que en mi caso, fui uno de los afortunados/as que pudo ir a ver el estreno de esta película en cines.
Claro que con 17 años uno va a ver leñazos e identificar en cierto modo a aquellos personajes que usaba en la PlayStation y ver si se le parecían. En este caso y hablando de los noventa, la copia es fiel, con aquellos kimonos cantosos de Ken y Ryu  o las garras y máscara de Vega o incluso el vestuario de Bison.
Vale con 17 años quiero ver mamporros, tiros y copia fiel al video juego, bien por ahí bien, pero cuando uno ve la películas 25 años después, no lo ve desde la misma perspectiva y aparte de que ciertos efectos han envejecido de pena ( los rayos de Byson, esas botas luminiscentes que parecen las que llevan los guajes ahora que van caminando y se iluminan...) y qué decir de Blanca, que parece un revival del Hulk  de Ferrigno pero con más melena.
Y luego las coreografías...pobre Jet Urquídez, todo su trabajo en balde, tirado por la borda, salvo brotes verdes como la escena final entre Van Damme y Julia, con esas patadas giratorias tan made in Bélgica que sin embargo esta vez no lucen como debieren.
A parte de eso ,el cartón piedra presente en todo momento, el diseño tan rudimentario de los escenarios, hacen que la película confiera un sabor añejo, artesanal, que si bien canta mucho en estos días, no es óbice para que yo le siga teniendo un cariño especial más si cabe gracias a ver a una jovencísima Ming Na-Wen que parece haber hecho un pacto con el diablo si nos atenemos a su presencia en Agentes de SHIELD y ver a un Van Damme que a pesar de sus excesos sigue siendo un icono para muchos de los que amamos el cine de mamporros.

NOTA OCHENTER: 10/10 para los adolescentes de los 90 6/10 para los cuarenters del milenio



Desde Cine de los 80 y un servidor desearos un feliz 2020 lleno de cine y series 


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