Presentación

Amantes de mundos fantásticos, bisoños aventureros en busca de tesoros, criaturas de la noche, princesas estudiantiles y fanáticos de cachas de postín, ¡sed bienvenidos!. Invitados quedáis a rebuscar en mi colección de VHS, acomodar vuestras posaderas en una mullida butaca, darle al play, y disfrutar de lo bueno, lo malo y lo peor que dio una década.

ADVERTENCIA: Aquí no se escribe crítica cinematográfica (ni se pretende). Las reseñas son altamente subjetivas y el único objetivo es aprender y disfrutar del cine y, por supuesto, de vosotros.

Mutantoys


Mutantoys es una tienda online en la que puedes encontrar figuras de acción, merchandising oficial de cine/tv y todo tipo de artículos relacionados con los cómics y videojuegos. Nace oficialmente en 2016 pero empezó a gestarse muchos años atrás tirados en el suelo de tierra del colegio a la hora del recreo. Mientras inventábamos aventuras con nuestros muñecos de La Guerra de las Galaxias y desgastábamos las coderas apoyados en los escaparates de las jugueterías del barrio. Una época maravillosa llena de buenos recuerdos y plásticos de calidad. Star Wars, He-Man y Los Masters del Universo, Secret Wars, Brave Star, G.I.Joe, Las Tortugas Ninja, etc. La televisión y el cine fabricaban los héroes que nosotros adorábamos y como nos sabía a poco, cada vez que ahorrábamos un poquito, nos acercábamos al kiosco a por una buena ración de tortas para los malos. Daba igual lo que cayera en nuestras manos, Capitán América, Hulk, Tormenta, Los Cuatro Fantásticos, Lobezno, Spiderman, Batman, etc., era un tesoro valiosísimo y cómo tal lo guardabas a salvo de las garras de tus hermanos. Así crecimos heredando la ropa de los mayores y descubriendo nuevos mundos. Luego vino la época de consumir bits en salas de videojuegos y la microeconomía con las pagas, eso sí que era ingeniería financiera. Estos son los cimientos de Mutantoys, y a pesar del inexorable paso de los años seguimos con esta filosofía. Nos mantenemos fieles a esa sensación de bienestar producido al abrir el blíster de una figura o al ver el cojín de Batman luciendo sobre el sofá.

Piérdete con nosotros entre cientos de artículos de merchandising oficial de todas las películas y series legendarias que nos dejaron marcados para siempre. La sonrisa del Joker del Batman de Tim Burton, Gizmo y sus tres reglas básicas para que los Gremlins no se desboquen, la cara de los Cazafantasmas al ver el Marshmallow gigante y la nuestra propia al descubrir el parentesco que unía a Luke Skywalker con Darth Vader, el solo de guitarra de Marty McFly en la inolvidable Regreso al futuro, el extraordinario valor de la teniente Ripley en su lucha contra los Aliens, la innovación de los dibujos animados representada en los Simpson, miles y miles de momentos cinematográficos y televisivos grabados a fuego en nuestras retinas que ahora toman forma en artículos y productos originales listos para disfrutar. Vente a descubrir los personajes más famosos del Manga actual como los protagonistas de One Punch-Man o One Piece o de las sagas legendarias de Dragon Ball o Lupin. Revela el “gamer” que llevas dentro dándote un capricho relacionado con tu videojuego favorito, una gorra de Pokemon que te quite el sol en tus cacerías domingueras o una taza con encanto del fontanero más famoso del mundo, Super Mario Bros. Una pregunta recurrente en el mundo de los cómics es si eres fan de Marvel o DC, nosotros seguimos sin tenerlo claro, nos gustan todos, por eso procuramos traer todo el material molón de ambos mundos. En Mutantoys intentamos que cada artículo transmita una historia propia que puedas hacer tuya, por eso ponemos énfasis en las descripciones de cada producto y en la manera de hacerlo. Aquí tú eres el Master, por eso, si buscas alguna figura o algún artículo que no tenemos en nuestro catálogo o simplemente tienes dudas, no lo pienses, contacta con nosotros por cualquiera de nuestras vías para tratar de solucionarlo.

Página web : https://mutantoys.es/



El círculo de hierro (1978- Richard Moore) The Silent Flute/ Circle of iron

De vez en cuando uno se encuentra con rarezas que desconocía de su existencia, rarezas sumergidas en el fondo del cine de serie B o incluso Z, pero que al ver el reparto con el que contaba y de quien venía la idea del guión, era irremediable que mi interés fuese atraído. Hoy os voy a describir una de esas rarezas, que no alegran la vista, pero que no dejan indeferente. Vamos con el Círculo de Hierro

Sinopsis
En una tierra lejana e inhóspita, un joven guerrero Cord (Jeff Copper) busca un libro místico que se haya en poder de Zetan (Christopher Lee), con la ayuda del hombre ciego (David Carradine) .Pero para encontrarlo primero deberá enfrentarse a varias pruebas que pondrán en juego su vida y su destreza en las artes marciales.

Reparto y desarrollo

Basada en una idea original de Bruce Lee, el proyecto databa de 1969 cuando el joven artista marcial empezaba a despuntar en la televisión americana. Él y su amigo James Coburn buscaban financiación para la película e incluso ya tenían idea de quien podría se el protagonista principal, quien no era ni más ni menos que Steve Mc Queen, quien entrenaba en el gimnasio de Bruce. Si bien todos los planes fueron al traste debido a la negativa de Mc Queen y posteriormente ocurrió el fallecimiento de Lee, quedando el proyecto en el limbo.
Sin embargo David Carradine ( Kung-Fu), compraría los derechos del guión y consiguió financiación con el fin de poner en marcha la producción de la obra.
Para la silla del director se eligió a Richard Moore, quien debutaba en el largometraje con esta película, si bien es más conocido por su faceta como guionista, formando parte del desarrollo de entre otras películas ( Annie/1982) y en quien se confiaba para que le diese el aura mística que necesitaba la película.
Una vez conseguido el director tocaba elegir a los actores principales. Para ello Carradine se cogió el papel que hubiese interpretado el fallecido Lee, interpretando cuatro papeles diferentes en la película ( el ciego, el hombre mono, la muerte, que por cierto parecía una versión Z de Black Panther y Changsha).
Como el guerrero Cord se eligió a un actor muy televisivo como era Jeff Cooper que se había ganado cierta fama interpretando en dos películas mexicanas a Kalimán, una especie de héroe especialista en artes marciales.
Por último se cogieron a dos glorias del cine como Ellie Wallach, interpretando un curioso papel de un hombre metido en una barrica con aceite, para así deshacer sus piernas ( imperdibles sus escenas) y Christopher Lee como Zetan , el guardián del libro de la Sabiduría.
El rodaje se desarrollaría en Israel, donde la producción se desarrolló sin mayores incidencias, exceptuando las dos veces en que Carradine se rompió la nariz.

Opinión

Recordemos que la época en la que se realizó coincidió con un boom de las artes marciales brutal, derivado del reciente éxito de Bruce Lee y su posterior fallecimiento, de ahí que tras su muerte pululasen productos que buscaban seguir con el filón del éxito del  pequeño Dragón.
Como todos sabemos, muchos de aquellos productos carecían de la calidad necesaria para ser considerados éxitos y ésta película es una de ellas, cuyo mayor reclamo era el pequeño saltamontes David Carradine y la siempre inquietante (esta vez risible y muy breve), presencia de Christopher Lee.
Las escenas de acción están muy, pero que muy mal rodadas, bochornosas, donde la falta de unas meras nociones de artes marciales por parte de los actores son la nota predominante, porque lo de David Carradine es un chiste mal contado, con esa sonrisa picarona y chulesca, haciendo poses muy de Lee, pero sin llegar a nada (lo del combate final interpretando a Changsha es para darle de comer a parte).
 Si bien es verdad que el espíritu de Bruce Lee, puede llegar a percibirse en cuanto a ciertos aspectos filosóficos, con frases demoledoras como "cuatro pájaros juntos tienen cuatro alas pero no pueden volar" , también es verdad que con su presencia en lugar de Carradine la cosa hubiese tenido mucha más espectacularidad, porque no vayamos a pensar que el señor Cooper ayuda, no que va, a parte de lucir músculo y melenilla y poner cara de no saber donde narices se ha metido, su actuación es un  querer y no poder sin rumbo definido.
Para el recuerdo nos puede quedar la imagen de la muerte (Carradine) ataviado cual Black Panther  de los 80 o de la del circo lleno de árabes, egipcios y romanos en medio del desierto, celebrando una especie de orgía como telón de fondo de una pelea entre Carradine y Jim el Negro y bueno ya puestos, ojo a los perseguidores de nuestros protagonistas en cierta fase de la película: bárbaros, romanos, árabes, egipcios...vamos, que como toda la película, no tiene ni pies ni cabeza.


Conclusión
Si os gustan las rarezas, esta película es una buena muestra de ello. ¿Qué hubiese sido de este film, con Bruce Lee de protagonista y Robert Clouse de director?, por desgracia nunca lo sabremos, porque esta película quiso ser algo en algún punto y se quedó en nada en el final.
Como apuntes finales quiero mencionaros que la flauta que toca el amigo Carradine es la misma que toca en Kill Bill 2 y así mismo, el final de la película con el libro de espejos, fue copiado para el final de otra cinta de artes marciales, en este caso de animación, como fue Kung Fu Panda (2008).

Nota Ochenter: 4/10




Lo mejor del blog en el 2017




 Otro año más y cada vez mejor  ... ¡Oh, he blasfemado!

La verdad es que considero que este humilde blog , que funcionaba a trancas y barrancas y que se perpetró hace ya más de una década por quien subscribe, ha mejorado mucho desde que decidí incluir sangre nueva. Sinceramente, hoy día,  no sólo creo que hemos mejorado por cuanto a cantidad de publicaciones anuales, sino en cuanto a CALIDAD , puesto que esta página se ha visto enriquecida con distintos puntos de vista.

Por eso , y a elección nuestra,  hemos seleccionado una pequeña muestra de lo que a nuestro juicio han sido los mejores artículos que hemos escrito durante este finito 2017. Hemos elegido dos por autor (salvo en el caso de "El hombre de neón" que es su primer y único artículo de ese año). Debajo de cada fotografía encontraréis los links directos a los textos.

Espero que los disfrutéis...


BENJAMÍN CARRETERO MONTES









CARLOS DÍAZ








EL HOMBRE DE NEÓN



MOANBE








VÍCTOR SÁNCHEZ



















LA GUERRA DE LAS GALAXIAS: Episodio IV - Una nueva esperanza (1977, George Lucas) Star Wars: Episode IV - A New Hope


Ochenters, vamos a dedicar tres emocionados especiales a las películas de la saga clásica, empezando por la primera de ellas: "La guerra de las galaxias".
Es tanto lo que se ha escrito, hablado, filmado, e incluso filosofado sobre ella que es difícil contar algo que no se haya repetido ya. Por lo tanto, no trataremos de ser pretendidamente originales, ni hablar de un argumento del todo conocido, sino tan solo aportar una mirada más, desde la fidelidad y el cariño, a cómo fue posible que llegara a los cines en 1977 la cinta que marcó a nuestra generación, significó un antes y un después en la historia del séptimo arte, fue el comienzo de lo que hoy es un fenómeno social y cultural en plena vigencia a nivel mundial, y que comenzó "hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana..."

EL GENIO DE GEORGE LUCAS
No es posible hablar de Star Wars sin hacerlo de su creador, el cineasta californiano George Lucas. Nacido en la pequeña ciudad interior de Modesto, que luego recrearía de forma ideal en "American Graffiti", Lucas se veía más como un innovador técnico y narrativo que como un director comercial de éxito, como queda patente en su primer largometraje, "THX 1138", un extraño triller futurista ambientado en una sociedad distópica, deshumanizada y opresiva, protagonizado por Robert Duvall, y que solo le dio un cierto renombre entre los especialistas del mundillo. Pese a ello, y gracias a su amigo y mentor Francis Ford Coppola, que ya había obtenido el éxito con "El padrino", consiguió 700.000 dólares de Universal para hacer otra película, la mencionada "American Graffiti" (1973), un film parcialmente autobiográfico sobre las vivencias de juventud en los años cincuenta, que protagonizaron unos jovencísimos Richard Dreifuss o Ron Howard y en la que Harrison Ford tenía un pequeño papel. Para su sorpresa, la cinta fue todo un éxito y obtuvo cinco nominaciones a los oscar lo que le abrió definitivamente las puertas de los grandes estudios. Así, 20th Century Fox, entonces dirigida por el productor Alan Ladd Jr. (personaje clave en los inicios del fenómeno Star Wars), le ofreció la nada despreciable cifra de 10 millones de dólares, una fortuna en la época, para realizar su siguiente film con absoluta libertad creativa.



CÓMO SE GESTA UNA EPOPEYA
Desde antes de "American Graffiti", Lucas venía trabajando en el guión de una aventura espacial al estilo de los seriales televisivos de su infancia, como Flash Gordon o Buck Rogers, a la que llamó "Star Wars", con el objetivo de revitalizar ese género, que tuvo su esplendor en los cincuenta y que estaba de capa caída.
La ciencia ficción futurista o fantástica que se hacía en los setenta había ido derivando, tras la incomprendida y controvertida "2001 una odisea en el espacio" a visiones apocalíticas, extrañas, excesivamente complejas e intelectuales con títulos como Zardoz, La fuga de Logan o Naves misteriosas. Lucas quería recuperar el espíritu aventurero e intrascendente de los clásicos de los cincuenta y sesenta. Sin embargo, su historia también contenía un poso de intensidad dramática influenciado sobre todo por su director más admirado, el japones Akira Kurosawa, en cuya filmografía y estilo se inspiró, sobre todo en el clásico de aventuras medievales "La fortaleza escondida" de 1958, de la que recoge gran parte de los personajes y el entramado argumental para "La guerra de las galaxias".
Para su epopeya espacial, Lucas escribió un relato de unas doscientas páginas del que se podían extraer hasta nueve películas. Ni el mismo creía que pudiera rodarlas, así que se centró en la parte más factible y épica que se situaba en la parte media de la historia y de ahí salió el guión para "La guerra de las galaxias".
Sin embargo, al ser tan novedoso y rupturista, Lucas pensó que no podía presentarse ante los directivos de Fox con solo unos escritos, así que recurrió al artista gráfico Ralph McQuarrie para que hiciera unos espléndidos bocetos que plasman toda la esencia de lo que luego sería la película.


 

UN CASTING DE MIL PERSONAS
Tal y como hizo para "American Graffiti", Lucas buscó un elenco protagonista entre actores desconocidos o casi debutantes. Prácticamente todos los jóvenes actores y actrices de Hollywood pasaron por las pruebas para ser Luke, Leia o Han Solo.
Para ahorrar dinero Lucas compartía casting con su amigo Brian de Palma que preparaba el film de terror "Carrie", por lo que pasaron por allí William Katt, para ser Luke, o Sisy Spacek para el papel de Leia, al que optaban también Terri Nunn, Jodie Foster o Cindy Williams.
Al final, el papel principal del joven protagonista, Luke Skywalker, fue para el desconocido Mark Hamill, que dejó la serie "Con ocho basta" de la que había rodado el piloto, y el de la princesa Leia para Carrie Fisher, un personaje que la venía como hecho a medida ya que pertencía a la aristocracia de Hollywood (era la hija de la estrella de los cincuenta Debbie Reynolds y el cantante Eddie Fisher).
Para el papel del contrabandista Han Solo se barajó a Kurt Russell, Nick Nolte, Christopher Walken, Perry King o incluso Billy Dee Williams, interpretaría a Lando Calrissian en la segunda entrega. ¿Cómo llegó entonces el papel a Harrison Ford? En principio, Lucas quería caras nuevas y era reacio a contar con actores de "American Graffiti", sin embargo ofreció a Ford, que recientemente había arreglado una escalera de madera en su casa (recordemos que en sus inicios alternaba la carrera de actor con el oficio de ebanista, como deja patente su personaje en "Unico testigo"), un puesto de ayudante en el casting para dar el paso a los actores candidatos en su lectura del libreto. Así, a lo largo de las interminables sesiones de selección, el tono sarcástico y descreído con el que Ford pronunciaba las frases del guión fue convenciendo más y más a George Lucas hasta el punto de ofrecerle el papel. Sin duda un gran acierto porque el personaje de Han Solo en la persona de Harrison Ford es sin duda el más redondo y el que aporta el componente que marca la diferencia a partir del momento en el que aparece en la cantina.
Los tres personajes, Luke, Leia y Han, se van a convertir en personajes icónicos como el joven noble e idealista, la princesa convertida en líder rebelde que no precisa ser rescatada, y el contrabandista sinvergüenza con buen corazón. Sin embargo y por diversas circunstancias, de los tres jóvenes actores que los encarnaron, sólo Harrison Ford tuvo una carrera al estrellato en Hollywood (a Hamill le marcó su accidente de coche que le desfiguró la cara y Fisher tuvo problemas con las drogas en los ochenta).

 
Como el film iba a rodarse en parte en los míticos estudios Pinewood de Londres, para el resto del reparto se recurrió a actores británicos. El legendario veterano de la escena inglesa Sir Alec Guinnes, el mítico coronel Nicholson de "el puente sobre el rio Kwai", sería el maestro Obi Wan, y la leyenda del terror de serie B clásico Peter Cushing, el malvado Grand Moff Tarkin.
En el guión jugaban un papel destacado dos robots, R2D2 y C3PO, uno pequeño y redondeado y otro alto y de aspecto humanoide inspirado en el que aparecía en el clásico del cine mudo "Metrópolis". Para el primero se optó por un actor de corta estatura, Kenny Baker, y el segundo fue a parar a un joven delgado y de voz meliflua, Anthony Daniels, que se decidió a aceptarlo tras ver en uno de los dibujos de Ralph McQuarrie su aspecto afligido y el parecido físico que guardaba con él mismo.
Finalmente, se precisaban dos actores de porte imponente para encarnar al compañero de Han Solo, el peludo Chewacca, y al villano del Film, Darth Vader, embutido en una coraza negra. El primero debía ser un hombre verdaderamente alto y se buscó por la zona de Londres hasta encontrar a Peter Mayew, un melenudo desgarbado de dos metros veinte de estatura, sin experiencia anterior y que trabajaba de celador en un hospital. Para el papel de Vader se recurrió a Dave Prowse, especialista en papeles de monstruo o forzudo en las películas británicas del género. Pese a que su presencia le hacía ideal, a Lucas no le convencía su voz y al final acabó siendo doblado por el actor afroamericano James Earl Jones.



EL RODAJE Y LOS ASOMBROSOS EFECTOS ESPECIALES
"La guerra de las galaxias" es una sencilla historia de aventuras con un argumento lineal y personajes arquetípicos, factor sin duda clave de su éxito y el modo en que ha penetrado en las mentes de grandes y pequeños. Tiene todos los ingredientes propios del género: Escenarios exóticos, acción, humor, una pizca de romance, los buenos, los malos, los rebeldes, el imperio, y, como hemos dicho antes, a Han Solo.
Para el rodaje el equipo primero se desplazó a lomos de mulas al interior de Túnez, muy cerca de una región llamada Tataouine (curiosamente parecido al nombre del planeta de los dos soles: Tatooine), para las escenas del desierto y las montañas donde viven Luke y Ben Kenobi y al que van a parar los dos androides al inicio del film. El calor era sofocante y hubo también alguna tormenta de arena. Cuenta Anthony Daniels cómo le tenían que hidratar por medio de una pajita a través del traje metálico de C3PO y varias veces se dejaron olvidado a Kenny Baker dentro del pequeño cabezudo R2 cuando se hacía un descanso. Las espectaculares escenas de la granja de humedad se rodaron en el subterráneo hotel Sidi Driss, en la localidad de Matmata y el exterior de la cantina de Mos Eisley en Djerba.



Después, el equipo voló a Londres para rodar las escenas espaciales y el interior de la Estrella de la Muerte. Aquí los problemas fueron otros, los impresionantes soldados de asalto resbalaban por el suelo pulido y les era difícil moverse, se aprecia en las algunas tomas, y además el casco les dificultaba la visión, de ahí la famosa escena en la que uno de ellos se golpea con una puerta que se coló en el montaje final y se ha hecho tan famosa. Carrie Fisher contaba cómo los actores se quejaban a Lucas por algunas frases que tenían que decir, como cuando la cautiva princesa Leia es presentada al gobernador Tarkin y le dice que éste "sujeta con la correa su fiel perro Vader" o cuando Guinness no entendía por qué Obi Wan tenía que decirle a Luke "tu camino discurre por sendero distinto al mío", pero George Lucas se mostraba inflexible con los textos, lo que era motivo de mofa entre el grupo de actores jóvenes mientras los veteranos actuaban con exquisita profesionalidad. Eso sí, el achacoso Peter Cushing, aquejado de juanetes en los pies, no soportaba las botas de su uniforme, y, tras rodar su primera secuencia, pidió a Lucas que las siguientes le fueran tomadas en plano medio, a lo que el director accedió, y el resto de sus escenas las hizo en zapatillas de deporte. Otra de las anécdotas más famosas del rodaje es la escena en la que Luke y Leia tienen que saltar de un lado a otro de un precipicio al estilo Tarzán. No tenían dobles y la altura era de unos diez metros (el efecto de abismo se consiguió puliendo el suelo para que hiciera de espejo). Se decidió que lo intentaran los dos actores sujetos al cable con unos arneses ocultos en su ropa. Sorprendentemente la escena salió bien a la primera y se rodó en una sola toma.




Mientras tanto, en California, se trabajaba en los complicados efectos especiales. Al ser una disciplina en decadencia en la que los estudios no invertían y que seguía anclada en tecnologías de los años treinta como los fundidos, los fondos pintados o el stop motion que por entonces solo manejaba el maestro Ray Harryhaussen, ninguna de ellas servía para la complejidad visual de esta epopeya espacial por lo que directamente los efectos especiales en su mayoría hubo que inventarlos de la nada. Para ello, Lucas había creado una división en su pequeña productora Lucasfilm Ltd. llamada Industrial Light & Magic (ILM), formada sobre todo por jóvenes entusiastas de patilla y pelo largo con relativa experiencia que a menudo afrontaban retos imposibles. 
Trabajaron sobre todo con maquetas y el operador John Dykstra tuvo que desarrollar la cámara Dykstraflex capaz de hacer cientos de combinaciones visuales para las escenas de naves y batallas espaciales, el holograma de la princesa Leia pronunciando su famosa frase "ayúdame Obi-Wan Kenobi, eses mi única esperanza" o el ocaso de los dos soles del planeta Tatooine. Para la impresionante y característica banda sonido, el especialista Ben Burt recurrió a grabar objetos cotidianos como batidoras o a subirse a torres eléctricas para golpear cables de alta tensión y así obtener el legendario sonido de los disparos o las espadas de luz.





Las escenas previas a la batalla final de Yavin pertenecen a la ciudad maya de Tikal en la selva de Guatemala, donde se ambienta también la apoteósica última secuencia de la entrega de medallas en la sala del trono; como Lucas no tenía extras suficientes para llenar toda la pantalla se utilizaron algunos soldados de cartón, algo que también se puede intuir cuando se visiona al detalle la película original.


LA BATUTA TRAS LA GUERRA
Las bandas sonoras del género en aquella época eran de música contemporánea o muy extraña, al estilo de "El planeta de los simios", pero Lucas no quería eso, sino una música sinfónica, épica, como la de los grandes clásicos de aventuras del Hollywood dorado. Fue su amigo Spielberg el que le recomendo a John Williams, que había compuesto la inquietante banda sonora de Tiburón. Fue la mejor decisión, la simbiosis perfecta, no es posible entender la trascendencia del fenómeno Star Wars sin la música de Williams.


LOS PROBLEMAS PREVIOS AL ESTRENO
Aunque cueste creerlo, "La guerra de las galaxias" estuvo a punto de no estrenanse. El rodaje en Túnez lleno de contratiempos, los costosos escenarios y efectos especiales, y la poca fé que el estudio tenía en el éxito de la película, pese a contar con el apoyo inequívoco de Ladd Jr., provocaron que los directivos de Fox exigieran un recorte en el presupuesto. En la negociación, Lucas renunció a gran parte de su salario y otros beneficios de taquilla a cambio de quedarse con el merchandising, una parte del negocio poco explotada en la época a la que Fox no daba importancia y que cedió con gusto con tal de ahorrar en una cinta que veían como excesivamente cara y destinada al fracaso. Un gran error de la productora y una gran jugada para Lucas porque los productos relacionados con la película fueron y son hoy en día todo un éxito.
Todos estos problemas generaron A George Lucas una crisis de ansiedad que incluso le impidió participar en parte en el montaje final, que completó su esposa entonces, Marcia, que era montadora, e influyó también posteriormente en su decisión de no dirigir las siguientes películas.
Inseguro con el resultado de su obra y aún sin terminar, Lucas ofreció un pase privado en su casa a sus amigos entre los que se encontraban Brian De Palma, Martin Scorsese, Steven Spielberg o su mentor Francis Ford Coppola. Como la película estaba en plena fase de posproducción, les mostró un premontaje al que le faltaban aspectos claves en el resultado final como la banda de sonido, la música y las escenas de la batalla final de aeronaves, que había sustituido por tomas de cazas de la segunda guerra mundial, pero los que estaban allí eran personas experimentadas y acostumbradas a los copiones o las tomas en bruto y podían hacerse cargo. Todos la visionaron en silencio y al final, cuando Lucas les preguntó, su respuesta fue desalentadora con frases como "¿dónde vas con eso?", "incomprensible", "te la vas a pegar" o "chico, ni la estrenes". Solo uno de los presentes mostró una postura distinta y ese fue Steven Spielberg, que se acercó a él, le estrechó la mano y le dijo algo así como "es la bomba, vas a triunfar".


LA MEJOR PELÍCULA DE TODOS LOS TIEMPOS
El film se estrenó en verano, casi de tapadillo en menos de cuarenta salas de Estados Unidos; en un primer momento funcionó gracias al boca a boca y poco a poco fue convirtiéndose en un fenómeno mundial y la película más taquillera de todos los tiempos. Enganchaba desde el primer minuto, con los acordes atronando, las letras saliendo desde abajo sobre el fondo estrellado y ese destructor imperial entrando entre disparos por encima de nuestras cabezas y que avanzaba y avanzaba, y parecía no acabarse nunca. Era tan real. Nos cambió la vida. Somos la generación de Star Wars. Que la fuerza nos acompañe.

Por VICTOR SANCHEZ GONZALEZ



Muy pronto la segunda entrega
"EL IMPERIO CONTRAATACA" (Empire Strikes back, Irving Kersner, 1980)












Los fantasmas atacan al jefe (1988, Richard Donner) Scrooged



Lluvia radiactiva.



Drogadicción.



Terrorismo internacional.



Asesinos en las autopistas.



Ahora, más que nunca, debemos recordar el verdadero significado de la Navidad.



No se pierdan la inmortal obra de Charles Dickens Cuento de Navidad.



Su vida puede depender de ello.




Bill Murray llevaba cuatro años de hiatus desde que protagonizó Cazafantasmas (1984, Ivan Reitman) - exceptuando su cameo en la escena del dentista de La pequeña tienda de los horrores (1986, Frank Oz) -, pero aún seguía siendo uno de los cómicos favoritos de Saturday Night Live y por ello el interés de la audiencia no dejaba de crecer al igual que un caché que se disparó hasta la astronómica cifra de seis millones de dólares. Aprovechando el éxito de Cazafantasmas la película se promocionó con el siguiente eslogan: "Bill Murray está de vuelta contra los fantasmas, pero esta vez son tres contra uno".

La idea de crear una película a medida para Murray fue del ejecutivo Michael Ovitz quien también propuso al polifacético Richard Donner (que también produce) como director después de que Sydney Pollack rechazase la oferta. 

La historia es una actualización de Cuento de Navidad de Charles Dickens (Scrooged es un juego de palabras con el apellido Scrooge, su protagonista) plagada de humor negro y concebida para el lucimiento del actor. Los encargados del guión fueron Mitch Glazer y Michael o´Donoghue, quien había trabajado con Murray en Saturday Night Live, pero el propio Murray llegó a reescribir partes del guión e incluso incluyó a familiares y amigos del Saturday Night en el reparto.



La película abre con la fantástica y oscura melodía de Danny Elfman (Los Simpson, Bitelchus, Batman ...) que nos transporta al hogar de un Papá Noel que se defiende a tiro limpio de sus asaltantes con la ayuda de sus elfos, Mamá Noel y ... Lee Majors ... Claro está es un anuncio de televisión de la cadena IBC. Después de un par de comerciales más se da paso al de Cuento de Navidad, la obra de Dickens que va a ser interpretada en directo en televisión el día de Nochebuena. Pero a Frank Cross (Bill Murray), el director de la cadena, le horroriza este anuncio y nos muestra uno de cosecha propia que define a la perfección su carácter despiadado: la audiencia debe sentir miedo de perderse el programa. 



Frank es un ejecutivo terrible, sin compasión ni sentimientos, que a costa de llegar a la cima laboral se ha quedado solo abandonando por el camino a su encantadora novia Claire (una deliciosa Karen Allen) y a su familia y amigos. Una noche recibe la visita de su difunto ex jefe Lew Hayward (John Forsythe) quien le avisa de que va a recibir la visita de tres fantasmas : el del pasado (David Johansen), el del presente (Carol Kane) y el del futuro. Es su última oportunidad para redimirse antes de que sea demasiado tarde ... En medio de este berenjenal, su jefe (Robert Mitchum), le obliga a trabajar codo con codo con el insoportable Brice Cummings (John Glover), un antiguo compañero de Universidad de su hijo cuyas intenciones van más allá de la desinteresada ayuda a Frank...

A partir de este momento Frank revivirá (paralelamente a como lo hace Scrooge en la obra) momentos vitales de su pasado, presente y futuro que le ayudarán a darse cuenta de sus errores al tiempo que intentará recuperar a Claire. 





Los fantasmas atacan al jefe derrocha humor, pero también fantasía; y en esto mucho tiene que ver los efectos especiales y visuales y el grotesco maquillaje de Thomas Burman y Bari Dreiband-Burman (nominados al Oscar al mejor maquillaje por este trabajo).
En cuanto el humor, resulta en ocasiones negro, y en otras cargado de mala leche (como las que recibe Frank de la mano del fantasma del presente: genial). La piedra angular de este humor, es, como no, un Bill Murray desatado al que se le dio casi total libertad para la improvisación (y cuando no se le daba el la cogía). El problema es que a veces resulta genial y completamente tronchante y en otras sencillamente cargante. Esto es de vital importancia para comprender algunas escenas que elevan a niveles estratosféricos la palabra histrionismo. El pobre Richard Donner ha señalado lo difícil que resultó trabajar con Murray debido a sus recurrentes desvaríos y la verdad es que a veces se pasa muy de largo, resultado en ocasiones hasta un pelín incómoda su actuación : como en el final que culmina con todos cantando Put a Little Love in Your Heart ... Demasié pal body ...

En taquilla resultó un éxito recaudando más de 60 millones de dólares (en EEUU) con un presupuesto de 32. 

GERMÁN FERNÁNDEZ JAMBRINA


Canal de YouTube




Inauguramos nuevo canal de You Tube para este 2018. De momento estamos en período de pruebas, iremos poco a poco. Aquí os dejo un par de vídeos ...





Panorama Eléctrico: una aproximación al Synthwave


Algo tendrán los 80 para que varias décadas después de su teórica conclusión continúen acompañándonos. Este hecho tan cierto como la muerte (que curiosamente no parece afectar a la época en cuestión) trasladado al ámbito de la música es algo incluso apreciable de una manera aún mayor: basta con encender el televisor y que no tarde en aparecer un anuncio cuyas imágenes se acompañen de una canción de aquellos años. Igualmente al navegar por el dial de una radio el encontrarnos con una emisora cuya programación verse mayormente sobre música de los 80 será cuestión de pocos segundos.

Jorge Manrique tenía toda la razón con lo de que "cualquier tiempo pasado fue mejor", es algo que no nos costará nada admitir echando la vista atrás y comparando nuestra juventud con el presente: simplemente fue una época más feliz, todo parecía más mágico y genuino que lo que vivimos ahora, tanto por aquella inocencia ya perdida como por el hecho de que aún no habíamos sido engullidos por la tecnología. Las canicas y las porterías hechas con 2 piedras han dado paso a las apps y las redes sociales, y buena parte de ese calor en nuestra interacción como infantes se ha perdido tras la frialdad de una pantalla de móvil, tablet u ordenador.

Sociologías aparte y volviendo a la música, si estás aquí leyendo esto seguramente compartirás mínimamente esa máxima de Manrique. Seamos claros: la música de hoy APESTA. Por supuesto me refiero a la comercial, a la que nos meten por todas partes, la que oyes cuando te montas en el autobús de camino al trabajo y que bien te estará esperando al llegar a éste; la que te pondrán en una de esas cada vez menos frecuentes salidas nocturnas, menos frecuentes no porque te hagas viejo/a sino porque, si tienes un mínimo de buen gusto te sentirás completamente fuera de lugar y tiempo. Y es que podrán decir que somos unos carcas por renegar de estos "artistas enlatados", vanos productos de sello discográfico y Autotune que parecen transmitir la idea de que para triunfar en la música lo menos importante es la música en sí.


Pero como es habitual toda transgresión suele encontrar una respuesta, aunque sea indirecta, y es aquí que la más comúnmente aceptada como mejor década musical parecía tener algo que decir al respecto. Y es que se venía diciendo desde hace mucho tiempo, normalmente por alguna estupidez relativa a la moda, pero ahora es completamente cierto que LOS 80 HAN VUELTO, es más llevan un tiempo con nosotros y mucha gente no se había percatado hasta la irrupción de otras variables en la ecuación como el rescate de algunas películas y sagas hollywoodienses de aquella década o el enganche originado por esa serie de televisión ambientada en los 80 que es Stranger Things. Porque los 80 nunca murieron, sólo se echaron a dormir, toda vez que quienes tuvimos la suerte de vivir en esa época hemos mantenido encendida la llama en nuestro interior.


Así pues, no sólo íbamos a comprobar el despertar de los 80 a través del cine y la televisión, musicalmente nos encontramos ante un fenómeno que, si bien no es el único esfuerzo por traer de vuelta el sonido ochentero, merece especial atención por el simple hecho de que se ha creado una verdadera comunidad en torno al mismo, una muy auspiciada por el auge de las redes sociales. Este fenómeno no es otro que el Synthwave, también conocido por otros nombres como el Retrowave que, aunque parte esencialmente de mediados de los años 2000, es a principios de la década de 2010 cuando logra un pico de notoriedad, ello gracias entre otras cosas a que éste sonido puede apreciarse en una película como "Drive" con Ryan Gosling compartiendo elenco con Bryan Cranston, Christina Hendricks y Ron Perlman, algo que sin duda contribuyó a que canciones como el "Nightcall" de Kavinsky o "A Real Hero" de College junto con Electric Youth llegaran a un mayor público al cual de seguro esos sintes ochenteros les causarían tanta extrañeza como curiosidad al comprobar que efectivamente no eran realmente canciones de los 80 pero tenían un "no sé qué" que automáticamente le hacía volver la vista atrás.


Por todo esto, el concepto del Synthwave (actual) se puede resumir en música hecha hoy (con las ventajas y la producción de sonido que ello comporta) pero que suena a la del ayer (buscando ese encanto o esa magia que la música mainstream actual ha perdido notablemente por el camino). Dentro del Synthwave podemos encontrar diferentes clases o corrientes que confluyen de manera tan estrecha como paralela y esto es así porque, a pesar de que entre unos y otros artistas de este subgénero se puedan apreciar ciertas diferencias, al final todos se suelen rodear de una estética e imaginería similar en las portadas de sus discos, en los videos que acompañan a sus canciones, en las camisetas que lanzan al mercado y por supuesto, una marcada influencia ochentera en el uso de teclados y sintetizadores. Luces de neón, máquinas recreativas, las palmeras y las chicas en bikini y patines del paseo marítimo de alguna playa californiana, los coches deportivos clásicos, paisajes que parecen sacados de la película "Tron" o de alguno de los ordenadores de maricastaña (véanse Amstrand, Spectrum, etc...) son sólo algunos de los elementos de esa citada imaginería con la que el Synthwave se viste a la hora de inspirarse en la creación de su sonido o para acompañar a éste.


Por un lado podemos encontrar ese Synthwave vocal en el cual, además de la voz, la melodía juega un papel fundamental. Un claro ejemplo de esto lo encontramos en Le Cassette, proyecto encabezado por Adam Mcnab, el propietario de la que es comúnmente aceptada como la mejor voz dentro del estilo. Con sólo un disco en su haber ("Left To Our Own Devices" de 2014) Le Cassette ya cuenta con una auténtica legión de fans cuya paciencia parece ser que se verá recompensada en breves con el lanzamiento de un EP y un posterior LP, porque lo bueno siempre se hace esperar. Otras grandes voces y proyectos del Synthwave vocal los encontramos en los rusos Tesla Boy, la canadiense (y muy colaborativa con otros artistas) Dana Jean Phoenix, la banda finlandesa Freeweights, el enigmático (y en constante evolución) Trevor Something o el español (y genial) Maxthor quien además de haber hecho covers de algunos temas épicos de los años 80, cuenta con lanzamientos que aunque todavía escasos no dejan de ser sobresalientes.


Por otra parte, está el Synthwave más "arcade" por así decir, encontrándonos aquí con proyectos en los que la voz queda (en el 90% de los casos) desterrada frente al total y absoluto protagonismo de una programación en ocasiones desbocada. Los temas de este tipo de Synthwave están ampliamente infuenciados y de hecho podrían confundirse fácilmente con la banda sonora de videojuegos y películas retrofuturistas de los 80 (rozando en ocasiones o llegando incluso a lo Cyberpunk) de no ser por las ventajas de la anteriormente citada producción de hoy en día. Tal es el calado de este tipo de Synthwave que de hecho ha llegado a conformar la banda sonora de múltiples videojuegos entre los cuales destaca sin duda Far Cry 3: Blood Dragon, título que rezuma genialidad retro no sólo en el apartado musical (a cargo completamente de Power Glove) sino también en el aspecto visual y prácticamente en todo lo demás. Otros grandes artistas de este Synthwave no vocal serían Perturbator, Lazerhawk, Betamaxx, Dream Fiend y un larguísimo etcétera. En España tenemos como máximo representante a Nightcrawler.


En los últimos tiempos han ido surgiendo otros tipos de Synthwave como por ejemplo el oscuro o Dark Synth, el cual está más directamente influenciado o parece evocar a las bandas sonoras de películas de terror de los 80 añadiendo a sus pistas sonidos y elementos horripilantes y asustadizos normalmente sobre una base electrónica mayormente rápida. Entre los artistas más destacados del Dark Synth tenemos a Carpenter Brut, GosT e incluso gente como Nightcrawler y Perturbator anteriormente citados, pues no es raro encontrar en su experimentación a gente que haga uno y otro tipo de Synthwave, en ocasiones de oficio y en otras a través de las colaboraciones.


Todo esto no viene a ser sino un vistazo muy general sobre el Synthwave para cuya comprensión y apreciación reales se precisan horas y horas de escucha musical, algo para lo que es ciertamente recomendable empezar a través de los fantásticamente adornados videos en youtube, publicados bien por los propios artistas, bien por los principales sellos discográficos en los que éstos se mueven, destacando soberanamente New Retro Wave (el cual arrastra consigo además una auténtica comunidad) y Telefuture Records.



Mi consejo respecto al Synthwave es ser paciente y no creer que escuchando 3 o 4 canciones se conoce o ya se ha escuchado todo lo que se tenía que escuchar para poder juzgar puesto que, como he expuesto anteriormente, el Synthwave es bien diverso y el que no es apropiado para una persona, lo será sobremanera para otra.

El Synthwave no es el único esfuerzo de cara a que los 80 continúen con nosotros musicalmente, pero esto lo veremos más adelante aquí, en el blog de Cine de los 80.

Por Root Wounds.