Presentación

Amantes de mundos fantásticos, bisoños aventureros en busca de tesoros, criaturas de la noche, princesas estudiantiles y fanáticos de cachas de postín, ¡sed bienvenidos!. Invitados quedáis a rebuscar en mi colección de VHS, acomodar vuestras posaderas en una mullida butaca, darle al play, y disfrutar de lo bueno, lo malo y lo peor que dio una década.

ADVERTENCIA: Aquí no se escribe crítica cinematográfica (ni se pretende). Las reseñas son altamente subjetivas y el único objetivo es aprender y disfrutar del cine y, por supuesto, de vosotros.

De pelo en pecho (1985, Rod Daniel) Teen Wolf


Scott (Michael J.Fox) es un mediocre estudiante de instituto que juega en el peor equipo de baloncesto de la liga. En un momento dado, comienza a experimentar cambios físicos y perceptivos que afectan a su temperamento, pero lo que parecen ser cambios propios de la edad, son en realidad los primeros síntomas de su transformación en hombre lobo...


De pelo en pecho es una comedia juvenil con toques fantásticos que causó furor en el año de su estreno recaudando 80 millones de dólares con un exiguo presupuesto de 1 y medio. Pese a ser considerada como la primera película en tratar el tema de los lobos adolescentes, podemos señalar, sin embargo, a Yo fui un hombre lobo adolescente (1957) como la pionera, además, en 1981 Larry Cohen dirigió Full Moon Hight, pero De pelo en pecho es sin duda la más popular. La idea surgió del guionista Jeph Loeb (Comando, La ratera), fue dirigida por el recientemente fallecido Rod Daniel (De tal astilla tal palo, Superagente K-9, Beethoven 2) y está protagonizada por el archiconocido Michael J. Fox, quien aceptó el papel tras un parón en la serie Enredos de familia (1982-1989) debido al embarazo de Meredith Baxter-Birney. Fue a partir de este año cuando Fox comenzó a subir como la espuma, cosa que no es de extrañar al coincidir el estreno de Teen wolf y de Regreso al futuro (ambas en 1985). Aparte de su presencia rutilante, destacan las actuaciones de Jerry Levine (Stiles) y de Jay Tarses (el entrenador Finstock), ambos descacharrantes personajes, y del entrañable secundario James Hampton como el padre de Scott. 




El argumento, como muchas de esas desenfrenadas comedias juveniles ochenteras (¿no hace falta que os ponga ejemplos, verdad?), es completamente increíble, pero narrado con espontaneidad y naturalidad, y no tomándose a sí mismo muy en serio, por lo que resulta una película sin pretensión más que la de pasar un buen rato. Y es que nadie se puede creer que un hombre lobo adolescente reconvertido en estrella de baloncesto se ligue a la tía más buena del instituto y se vuelva tan popular que hasta se haya fabricado merchandising en torno a su figura . Pero vale, ¡eran los ochenta! Aún así, pone de relieve el arduo tránsito por el que tienen que pasar muchos adolescentes hasta alcanzar la madurez sexual acercándonos a temas como las primeras experiencias sexuales, el deseo por ser popular (tan de moda en los instis yanquis, y no sólo yanquis), los cambios hormonales y la lucha por ser el macho alfa de la manada . Temas trascendentales a parte, la película es puro cachondeo plagado de situaciones disparatadas, desde la cutre transformación a licántropo en mitad de un partido de baloncesto a "surfear" encima de una furgoneta a ritmo de "Surfing USA" de los Beach Boys.  

Debido a su éxito, Teen wolf dio lugar a una serie animada en 1986, una secuela en 1987 y a una serie de televisión en 2009.

TRAILER


Scanners (1981, David Cronenberg) Scanners


Los scanners son seres humanos con poderes mentales. Darryl Revok, el más poderoso y despiadado, es el jefe de un grupo que persigue el dominio de la humanidad. Cuando el doctor Paul Ruth descubre a un scanner llamado Cameron Vale, decide utilizarlo para acabar con el grupo. 


Scanners es la película más accesible (y rentable, tanto que daría lugar a una saga) de Cronenberg hasta el año de su estreno. Y es que lejos dejaba el contenido sexual de Shivers, Rabia o Cromosoma 3 como centro de su análisis y obsesiones. En su lugar, – aunque no deja de ser 100% Cronenberg – es una película mucho más convencional que fusiona el thriller, con el terror y la ciencia ficción, siendo la telepatía y la telekinesis los desencadenantes de otra de sus pesadillas. El guión lo escribió el propio Cronenberg basado ligeramente en Stereo (1969), uno de sus trabajos tempranos, y debido a que no estaba terminado al empezar el rodaje (por prisas de los productores), para el director fue un proceso de trabajo muy duro.

Dentro de la interesante propuesta de Cronenberg - donde apuesta por un terror metafísico (telekinesis y telepatía) alejado del terror físico que lo encumbró como el maestro fundador de "la nueva carne" (aunque repetiría la propuesta en La zona muerta) - destacan las actuaciones del siempre malo malísimo Michael Ironside como Darryl Revok y la de su némesis Cameron Vale (Steven Lack). Asimismo, el multipremiado David Shore (incluyendo tres Oscars por El señor de los anillos), y colaborador fijo de Croenenberg desde Cromosoma 3 (a excepción de La zona muerta), aporta una música tan dramática, trágica, intensa y grandilocuente como de costumbre. Pero no sólo la música es muy importante, también destacan mucho los efectos de sonido, sobre todo en lo referente a las escenas de las lecturas de pensamiento y en las de los "escaneados", donde por medio de voces distorsionadas y cacofonías, en el primer caso, y un pitido molesto y penetrante, en el segundo, se nos muestra de primera mano el sufrimiento que conllevan estas habilidades "scanners". 



En cuanto a la temática, Cronenberg repite puntos comunes con muchas de sus películas: experimentos científicos que se van de las manos, degeneración física y mental, mutaciones genéticas (el fármaco Ephemerol) científicos "locos", en este caso encarnado en el doctor Paul Ruth (Patrick McGoohan), un final impactante y un tratamiento de la violencia brutal. Respecto a este último punto hay que recordar la icónica imagen de la explosión de cabeza a cargo del supervisor de efectos especiales Dick Smith (El exorcista, Taxi Driver, El padrino y ganador de un Oscar por Amadeus) y de otro asiduo colaborador de Cronenberg, el ganador de un Oscar por el maquillaje de La Mosca, Stephan Dupuis.



TRAILER


El guerrero americano (1985, Sam Firstenberg) American Ninja


Joe Amstrong es un apocado y amnésico conductor de camiones del ejército americano destinado en Filipinas. Tras caer en una emboscada a manos de ninjas demostrará unas habilidades de combate que sorprenderán a todos. Junto a su compañero Jackson se verán envueltos en una trama que pondrá en peligro sus vidas mientras que Amnstrong descubrirá su pasado.


Después del tirón de la trilogía del ninja (La justicia del ninja, La venganza del ninja y Ninja 3: La dominación),cuyos comentarios podéis leer en el blog, Golan y Globus (los ínclitos fundadores de la Cannon) decidieron continuar con el mismo patrón en una nueva serie de películas protagonizadas por un occidental que conectase mejor con el público mayoritario. En un principio se pensó en Chuck Norris, pero Golan creía que estaba mayor y se descartó junto con Joseph Zito, quien iba a dirigir en principio. En su lugar, un desconocido Michael Dudikoff que no tenía ni idea de artes marciales (se nota poco, ¿eh?) fue elegido entre más de dos mil aspirantes por su parecido a James Dean mientras que Sam Firstenberg, quien había dirigido precisamente La venganza del ninja y Ninja 3: La dominación, se encargó de la dirección de una película que iba a llamarse American Warrior , pero que finalmente se tituló American Ninja.


El guerrero americano, vista hoy, es una película de ninjas bastante normalita (yo prefiero mil veces La venganza del ninja o el desfase total de Ninja 3: La dominación) en la que no hay nada que destaque sobremanera (las coreografías de Mike Stone no están mal), pero que, no obstante , cuando eras un chavalete la sacabas hasta cinco veces del videoclub. Y es que uno flipaba en colores cual calidoscopio policromático con los ninjas rojos , negros , azules y les veías utilizar un mogollonazo de armas extrañísimas en medio de parajes tan selváticos como exóticos. Además el Dudikoff, pese a que era soso e inútil total, tenía un no se qué misterioso que molaba (era amnésico y desconocía su pasado), y complementaba muy bien con el carismático Jackson (el difunto Steve James que coincidiría en otras ocasiones con Dudikoff), quien, por cierto, sí que sabía de verdad artes marciales. La cosa ya era la rehostia si a esto le sumabas un maestro oriental , una tía buenorra (Judie Aronson) que se enrrollaba con el Dudi y un malote ninja con el que sabías fijo que iba a haber un duelo final.



En taquilla fue un bombazo recaudando diez millones de dólares y otros 28 en alquiler de VHS, ¡con un millón de presupuesto! Claro está esto dio lugar a una saga de un total de cinco películas (comentaré aquí hasta la tercera). Imaginaros la repercusión social que en cualquier carnaval de pueblo el disfraz predilecto de los más jovenzuelos fue durante una buena temporada el de ninja. Personalmente, la moda ninja no trastocó en absoluto mi trasnochada forma de vestir , aún así , como de chiquillo tenía ciertos toques de repelente niño Vicente , me dio por gastar mi ahorrillos en multitud de material gráfico sobre los ninjas y su entorno. Así , casualidades de la vida , nombres como Shuko , Kaginawa , Ashiko o Tetsubishi , eran tan familiares para mí como los de Manjarín o Luís Enrique para mis congéneres.

La conclusión , ¡oh seres atormentados por mi prosa fatua! , es que El guerrero americano podrá ser una película justita , pero cumplió una labor social de lo más importante promocionando el deporte y la vida sana (¿quién no se apuntó a Karate o a Judo por que quería ser un guerrero implacable?) , publicitó la cultura oriental tan por aquel entonces desconocida y se dio a conocer de forma masiva. ¿Cuántas buenas películas pueden decir eso?.


 

TRAILER


ENTRADAS RELACIONADAS

Perseguido (1987, Paul Michael Glaser) The Running Man


En el año 2017 la economía mundial se ha colapsado. Escasean la comida, los recursos naturales y el petróleo. Un estado policial dividido en zonas militares impone su ley con mano de hierro.

La televisión es controlada por el estado y un sádico concurso llamado PERSEGUIDO se ha convertido en el programa más popular de la historia. Las artes y los medios de comunicación están censurados. Aunque no se tolera disensiones, un pequeño movimiento de resistencia ha conseguido sobrevivir en la clandestinidad.


Cuando los gladiadores de alta tecnología no bastan para sofocar las ansias de libertad del pueblo se imponen medios más directos.


Ben Richards: Killian ... ¡Volveré!


Los 80 fue la década de los héroes de acción; Arnold Schwarzenegger , Stallone , Bruce Willis , Van Damme o Mel Gibson son los iconos indiscutibles de este género tan predecible como espectacular. Es fundamentalmente esta década la que explota la imagen de los protagonistas que copan todas las carátulas del VHS con poses de tipos duros. Además, tanto el nombre de los directores como, incluso, en ocasiones, el de la propia película pasaba a un plano secundario y entre colegas y familiares decíamos: "voy a ver una del Restallone", o "voy a alquilar una del Chochenaguer"; para nosotros, héroes inmortales que sustituirían a Aquiles o Héctor por Cobra, Rambo o Terminator.

Perseguido, pertenece sin duda a este género que supura testosterona y violencia en cada fotograma. Pese a todo, conforma una muy entretenida distopia futurista que se recrea en la violencia audiovisual para situar a ésta en el punto de mira de su crítica. Basada muy levemente en un relato de Stephen King (The Running Man), aunque escrito bajo el seudónimo de Richard Bachman, tiene, sin embargo, mucho más que ver con las películas Le prix du danger (1983) y Das Millonenspiel (1970), ambas basadas en un relato de Robert Sheckley titulado El precio del peligro (1958).



La película transcurre en el año 2019 , Los Ángeles se han convertido en un estado totalitario controlado por las fuerzas del orden y una manipuladora y violenta televisión que idiotiza al pueblo, especialmente mediante el concurso estrella: Perseguido. En este programa, varios convictos deben escapar de sus perseguidores para, supuestamente, pagar su deuda con la sociedad; sólo hay una regla: todo vale. Así, Ben Richards (Arnold Schwarzenegger), apodado El carnicero de Bakersville, es condenado por un delito que no ha cometido y obligado a concursar en Perseguido con la compañía de varios compañeros de presidio. Los cazadores, como su propio nombre indica, son los encargados de perseguir y matar a los corredores con los más variados métodos: Subcero con un palo de hockey sobre hielo construido de afilado metal, Buzzsaw (Gus Rethwisch) con su motosierra, Dinamo (Erland van Lidth) suelta mortales descargas eléctricas y Fireball (Jim Brown) achicharrandolos con su lanzallamas. Ben Richards, antiguo policía experto en técnicas defensivas, aunque al principio sólo se propone salir con vida, terminará por querer por mostrar tanto su inocencia como la manipulación social del programa, para ello cuenta con la ayuda de sus amigos, a los que se une accidentalmente una compositora de música (Maria Conchita Alonso).

Como veis, una propuesta de por sí muy atractiva con malos tan icónicos como cojonudos, acción a raudales, una estética 100% ochentera, una estupenda banda sonora de Harold Faltermeyer (Top gun, Superdetective en Hollywood), y un Chuache en su línea soltando frases lapidarias a tutiplén: "Ahí tienes a Subcero, ahora menos que cero", "Asesino de mierda, te diré lo que pienso : voy a hacer que te comas ese contrato, pero deja sitio a mi puño porque te lo voy a incrustar en el estómago y romperte la columna". Aún así, se barajaron otros nombres para el papel de Richards, entre ellos los de Dolph Lundgren y Christopher Reeve; de hecho, en el guión original , Richards era un hombre de familia que luchaba por su hija, pero al elegir a Arnold cambiaron estas circunstancias. Pero el verdadero malvado de la película es Damon Killian (Richard Dawson), un cabronazo más despiadado e inmisericorde que los propios cazadores y que empleará todos sus métodos como director del programa con tal de ofrecer espectáculo a la masa y llenar sus bolsillos. Como secundarios aparecen Jesse Ventura en el papel de Capitán Libertad y Sven Ole-Thorsen ( Conan el bárbaro, Conan el destructor, Danko: calor rojo ...)





Si algo se le puede echar en cara a Perseguido es que (para bien o para mal; a mí me encanta) huele a serie b desde los créditos iniciales. Cosa curiosa (contó con un presupuesto más que decente de 27 millones), sino fuera porque Paul Michael Glaser, elegido entre Andy Davis (a quien sustituyó a los ocho días de rodaje) y George Pan Cosmatos, contaba con menos de dos semanas para preparar la película y ocho para rodar, llegando a reescribir el guión de Steven E. de Souza hasta en veinte ocasiones sobre la marcha. A este respecto pueden apreciarse multitud de errores (manchas de sangre que aparecen y desaparecen, errores de audio, de continuidad, de guión ...) además de una producción que da la sensación de ser más pobre de lo que demanda su presupuesto real. Schwarzenegger nunca estuvo de acuerdo con la sustitución de Andy Davis , considerando la visión Glaser como superficial con respecto a lo que podía dar la historia de sí.

En taquilla, lejos de ser un éxito, recaudó unos 37 millones de dólares y pese a recibir críticas dispares (se destacó mucho la actuación de Richard Dawson), hoy en día es una película muy bien valorada por los seguidores del cine de acción y de Arni.

Atención a los créditos finales ...


Warlock, el brujo (1989, Steve Miner) Warlock


Es 1961, a un hombre (Julain Sands) lo acusan de ser brujo y, por ello, es condenado a morir quemado en la hoguera. Pero justo antes de su ejecución, su celda es invadida por una extraña y misteriosa fuerza que consigue hacerlo desaparecer junto a Redferne (Richard E. Grant), el hombre que lo capturó. Trescientos años más tarde, ambos aparecen en Los Angeles ...


Yo soy aquel de cuya costilla antigua hizo nacer ...

Yo soy aquel cuya llegada las estrellas anunciaron ...

Yo soy aquel cuyo corazón fue forjado con el carbón más negro ...

Soy el que concluirá la obra magna del espíritu no nacido de Satanás.


Warlock, el brujo es un pequeño clásico de culto para muchos aficionados al cine fantástico entre los que, ¡oh, sorpresa!, me incluyo. Es una película que recuerdo con gran cariño y que alquilé infinidad de veces en el videoclub cuando era un chavalete, por eso me resulta sumamente placentero revisionarla y hablar de ella. Y es que lejos de perder ese encanto que me fascinó por entonces, la sensación de que estoy ante una joya de la serie b es más fuerte que nunca. Fantasía, terror, humor, viajes en el tiempo, brujería ... Abróchense los cinturones y síganme en la búsqueda del El Gran Grimorio ...

La idea y el guión corren a cargo de David Twohy, a quien mencionábamos hace poco al hablar de Critters 2, de quien también es guionista. Twohy pasó cerca de ocho semanas escribiendo una historia muy distinta a la final en la que se centraba en la persecución de un brujo en el siglo diecisiete que posteriormente volvería a ser perseguido en la actualidad, pero por razones presupuestarias tuvo que simplificar el guión. El dirige es Steve Miner (también produce), un director del que he comentado varias de sus películas como la grandiosa House: Una casa alucinante, o la segunda y tercera parte de Viernes 13. Fue Miner el que tuvo la idea de contratar a actores ingleses para los papeles de Warlock y de Redferne debido a que quería un acento inglés marcado como el de los colonos americanos del siglo diecisiete. Miner quedó impresionado con el casting de Richard E. Grant (Withnail y yo) y le adjudicó el papel de Redferne, para el de Warlock pensó en Julian Sands, quien en principio era reacio a actuar en una película de terror, pero tras leer el guión accedió. La música es obra del maestro Jerry Goldsmith y destaca mucho el tema principal. Los efectos ópticos hoy día resultan tan desfasados como entrañables y son obra de la compañía Perpetual Motion, aunque , en principio, se había pensado en Dreamquest: cambio obligado por motivos presupuestarios.


El grueso de la historia narra la búsqueda de Warlock, en el presente, de El Gran Grimorio, un libro dividido en tres partes que es considerado la biblia de Satán y que una vez completo revelará el verdadero nombre de Dios, que pronunciado al revés provocará el fin del mundo y coronará a Warlock como el hijo de Satanás. Para impedírselo, Redferne, contará con la ayuda de Kassandra (Lori Singre), una joven víctima de un maleficio de Warlock mediante el cual envejecerá 20 años cada días que pase. Ambos, cada uno por sus motivos, se lanzarán tras la búsqueda del temible brujo.
A mi juicio, la estructura recuerda a Terminator (1984, James Cameron). Y es que son varios los paralelismos existentes entre las dos películas: viaje en el tiempo, héroe que protege a chica y villano, persecución (aunque al principio son ellos los que persiguen al malo), desconfianza de Kassandra hacia Redferne por considerarlo loco al igual que Sarah con Kyle, asesinato del compañero de piso de Kassandra ... Pero no creáis que soy el único en pensar así, fueron muchos los críticos que hicieron esta comparación cuando se estrenó. No obstante, la película resulta muy entretenida y disfrutable.

Si algo a destacar es el carisma de Julian Sands interpretando a Warlock. La verdad es que es construye un villano espectacular: inmisericorde, cruel, odioso y sarcástico al mismo tiempo. Rápido conocemos de su carácter en la escena en la que, para conseguir su anillo, corta el dedo, sin previo aviso, al compañero de piso de Kassandra y luego lo mata arrancándole la lengua de un mordisco y escupiéndola a la sartén que hay sobre el fogón. Otra escena a destacar es en la que entabla una conversación con un niño y al enterarse que no está bautizado (con la grasa de alguien no bautizado los brujos pueden elaborar un elixir para volar) comienza a reírse y a balancearlo en el columpio; siendo la inocente criatura ignorante de su destino inmediato y quedando el espectador compungido aún si ver nada de lo que pasa después ...
El papel de Richard E. Grant, que interpreta a Redferne también nos ofrece grandes momentos, sobre todo cómicos, por el choque que le supone aparecer 300 años en el futuro y de la mano de Lori Singer (quien, al parecer, sufrió de verdad con el maquillaje) sufriremos lo que es envejecer 20 años cada día que transcurre ...



En taquilla sólo alcanzó los nueve millones pese a contar con un presupuesto de quince y ni siquiera fue estrenada el año en que concluyó su producción. Y es que debido a problemas financieros, su productora (New World Pictures) lo retrasó dos años hasta que fue lanzada, de forma bastante limitada, por Trimark Pictures. Un verdadera lástima para una película que hoy día es considerada de culto ...



TRAILER



Critters 2 (1988, Mick Harris) Critters 2: The Main Course


Han pasado ya dos años desde que las criaturas aterrorizaran por primera vez el pueblo de Grovers Bend y obligasen a emigrar a los Brown. Pero en plena Pascua, Brad Brown regresa justo a tiempo para comprobar cómo los huevos ocultos en su granja eclosionan y surge una manada letal. Afortunadamente, los cazarecompensas Ug, Lee y Charlie (ahora también cazarecompensas), acuden al rescate ...


Secuela de Critters (1986, Stephen Herek) que fue la última de la saga en estrenarse en cines . Repite la New Line Cinema como productora y esta vez dirige el mítico Mick Garris, quien debuta para la gran pantalla, y que junto a David Twohy (Warlock, el brujo; Pitch Black) escribe el guión. Pese a que Critters 2 está mucho más enfocada al humor que al terror de su predecesora, resultando así una película más apta para todos los públicos ,los resultados en taquilla no llegaron a cubrir el presupuesto de 4, pero en mi opinión una secuela muy digna y divertida.




Un gran acierto es dar mayor protagonismo a los cazarecompensas de la primera parte, Hug (Terrence Mann) y Lee (que ahora adopta el aspecto de la explosiva Roxanne Kernohan), a los que se ha sumado Charlie (Don Keith Opper), quienes, para no variar, siembran el caos en su cruzada contra los critters. A ellos se suma Scott Grimes en su papel de Brad Brown. Esta vez, la acción no se centra en el ataque a una familia, sino en ataques de critters por todo el pueblo, con la novedad de ser más numerosos y de tener capacidad para unirse en una gran bola critter gigante que devora todo a su paso. Como he dicho, el tono ligero es el que marca la tónica, y pese a haber muertes, predomina el humor negro frente a lo terrorífico o truculento: el ataque al "conejo de Pascua", la ocupación de la hamburguesería son ejemplos de esto. Otro momento cómico que resulta un guiño cinéfilo es cuando Lee casi adopta el aspecto de una figura de Freddy Krueger (la New Line fue la productora de Pesadilla en Elm Street). La música de Nicholas Pike también está al servicio del humor y se aleja de la atmósfera oscura del anterior compositor (David Newman), por su parte, en los efectos especiales repite la empresa de los hermanos Chiodo.



Critters 2 es una secuela entretenida que complementa perfectamente a la primera película y que debería haber puesto el punto y final a una saga cuyas tercera y cuartas partes nada aportan.




TRAILER


ENTRADAS RELACIONADAS



Critters (1986, Stephen Herek) Critters


La vida de la familia Brown se derrumba cuando unos letales carnívoros alienígenas llegan a su granja de Kansas. Atrapados en una pesadilla mortal, los aterrados Brown lucharán por sus vidas ...


Otra producción que le salió bastante rentable a la New Line Cinema, no comparable al éxito que supuso Pesadilla en Elm Street, pero nada desdeñable al recaudar la cantidad de 13 millones de dólares con un presupuesto de 2. Dio lugar además a una tetralogía en la que se pueden destacar las dos primeras partes y olvidar la tercera y la cuarta. Critters es un clásico ochentero muy ameno y divertido que conjuga ciencia ficción, terror y humor negro y se suma a la lista de películas en la que sus protagonistas son unas criaturas que sembrarán el desastre como es el caso de Gremlins, Hobgoblins, Munchies y Ghoulies. Critters, supone una película genuina de serie b, mientras que Hobgoblins, Munchies y Ghoulies, son una recalcitrante serie z; Gremlins, sin embargo, es una producción de primera categoría (de la Amblin de Spielberg, nada menos).

Pese a que pueda parecer que Critters surgió para subirse al carro del éxito de Gremlins, la verdad es que su guión (Domonic Muir), fue escrito antes que comenzase la producción de la película de Joe Dante. Entre sus actores destaca la presencia de Dee Wallace, Scott Grimes, M.Emmet Walsh, Billy Zane, Terrence Mann y Don Keith Oper. Dirige Stephen Herek (Las alucinantes aventuras de Bill y Ted, Rock Star), la música está compuesta por el premiado David Newman y de los efectos especiales se encargó la compañía de los hermanos Chiodo. 


La historia comienza en un asteroide conformado como una cárcel de máxima seguridad en la que están esperando la llegada de ocho critters, criaturas de apetito insaciable por a carne, pequeño tamaño, dientes de piraña y rodeados de púas como las del erizo que pueden lanzar a placer. Los critters lograr huir en una nave antes de ser encarcelados, pero para darles caza se envía a dos cazarrecompensas (de aspecto humanoide , pero con un rostro informe que puede mimetizarse con cualquiera que ellos elijan y así cobrar apariencia) de gatillo fácil y consecuencias francamente destructivas. Como veréis, este inicio puede recordarnos a, por ejemplo, el comiezo de El terror llama a su puerta (otra joya de serie b), cambiando las babosas por critters. Y cuando estas aterrizan en La Tierra, concretamente en un pueblo de la américa profunda situado en Kansas, la temática ya nos remite directamente a Gremlins, salvando las distancias, porque la carga de terror, sangre y mala leche (sobre todo por parte de las voraces criaturas) es muy superior.

 
A esta atmósfera terrorífica ayuda mucho la música del ya nombrado David Newman, así como que el grueso de la acción se desarrolle de noche y que se centre en el acoso de los critters a la familia Brown en su granja; el aspecto de los critters, con esos ojos rojos, enormes dientes y púas venenosas, y sus inmisericordes ataques en los que no dudan en mutilar y devorar todo a su paso, hacen el resto. No obstante, el humor está muy presente durante todo el metraje como durante las escenas de unos cazarecompensas - uno ha adoptado el aspecto de un cantante de rock famoso (Terrence Mann), y el otro cambia varias veces de aspecto para sorpresa de los habitantes del pueblo – que en su búsqueda de critters provocan más destrozos que ayuda. Otros momentos muy graciosos son las referencias a Cazafantamas en el logo de la camiseta de los jugadores de bolos o la conversación de un critter con un peluche de E.T. preguntándole: ¿Esta no es tu casa, verdad? Y acto seguido devorarle la cabeza (recordemos que Dee Wallace era Mary, la madre de Elliot en ET).



En cuanto a los actores, a parte de Wallace, destaca la actuación de un joven Scott Grimes que fue nominado a la categoría de mejor actor joven en varios festivales. Hablando de personajes, mis favoritos son el cazareompensas Ug (Terrence Mann) y el paleto alcohólico Charlie (Don Keith Opper) obsesionado con los extraterrestres. Como curiosidad señalar que existe un final alternativo algo más amargo para los Brown, puesto que no recuperan su casa.

En definitiva, un clásico ochentero muy disfrutable e indispensable.




TRAILER


FINAL ALTERNATIVO



ENTRADAS RELACIONADAS

Critters 2