Presentación

Amantes de mundos fantásticos, bisoños aventureros en busca de tesoros, criaturas de la noche, princesas estudiantiles y fanáticos de cachas de postín, ¡sed bienvenidos!. Invitados quedáis a rebuscar en nuestra colección de VHS, acomodar vuestras posaderas en una mullida butaca, darle al play, y disfrutar de lo bueno, lo malo y lo peor que dieron estas décadas.

ADVERTENCIA: Aquí no se escribe crítica cinematográfica (ni se pretende). Las reseñas son altamente subjetivas y el único objetivo es aprender y disfrutar del cine y, por supuesto, de vosotros.

Homenaje a Ennio Morricone (Roma, 10 de noviembre de 1928 - 6 de julio de 2020), el genio heterodoxo que nos cautivó con sus bandas sonoras


Ochenters, acabamos de enterarnos del fallecimiento del genial compositor de bandas sonoras Ennio Morricone a los 91 años, tras ingresar en un hospital romano debido a una caída. Por ello, y casi a vuela pluma, vamos a hacer una breve semblanza de su vida y obra, que es la del propio cine.

MORRICONE, LEONE Y EASTWOOD
         Hay una anécdota muy curiosa sobre Leone y él: Ya se conocían desde antes de que le llamara en 1963 (cuando tan solo había compuesto música para el film El Federal), pero ninguno de los dos lo recordaba. Resulta que habían ido juntos al colegio de niños, en el barrio del Trastevere. Treinta años después, los dos se reencontraron y el director le invitó al cine a ver Yojimbo, de Kurosawa. A Leone le encantó, y a Morricone salió horrorizado. Pero de ahí salieron las ideas para La muerte tenía un precio, Por un puñado de dólares, y El bueno, el feo y el malo, las películas rodadas en Almería, y protagonizadas por Clint Eastwood, que lanzaron a la fama a los tres, y que renovaban por completo el western clásico (de hecho crearon un género nuevo, el spaguetti western), y en las que la partitura fue tan o más influente que los propios fotogramas.
       
LA MÚSICA DE MORRICONE
         Si Williams es un compositor clásico sinfónico, Zimmer o Jarre son más instrumentales, y así podríamos seguir, ninguno es tan heterodoxo y atípico como Morricone. Para él, la reverberación, el eco, un silbido, una flauta de pan, una guitarra eléctrica, una campana, todos los instrumentos le valían, y tenía un tacto especial para reconocer algo tan delicado y único, a la vez que universal, como la simple emoción. En este sentido, baste el ejemplo, no solo del tema principal de El bueno, el feo y el malo (1966), sino también e incluso más, el del climax final de la película, “El éxtasis del oro”, para muchos su composición más lograda.

SUS BANDAS SONORAS DE LOS 80
         Compositor de más de 500, bandas sonoras, Morricone ha trabajado con directores de la talla de Pier Paolo Pasolini, Lina Wertmuller, Roman Polanski, Bernardo Bertoluci, Oliver Stone o los españoles Luis Buñuel en Leonor (1975) o Pedro Almodóvar en Átame (1990). Entre sus composiciones más renombradas de nuestra querída década están La misión (1986), Los intocables de Elliot Ness (1987), o Cinema Paradiso (1988). Todas diferentes, todas distintas, todas con su toque maestro, porque, según sus propias palabras, Morricone se adaptada con su música a cada película.

CONCLUSIÓN
         Resulta chocante que con tantas y tan superlativas bandas sonoras en su haber, Morricone tan solo hubiera recibido el Óscar honorífico a toda una carrera en 2006, y solo en 2015 la estatuilla por un film de Tarantino, Los odiosos ocho. Sin embargo, los fans siempre recordaremos la flauta del pan de La Misión, el piano forte de Los intocables de Elliot Ness, la melodía de Cinema Paradiso, o la guitarra, el silbidos y los coros de voz de La trilogía del dólar. Siempre con nosotros el gran Ennio Morricone.


Por Víctor Sánchez Escritor @VíctorSescritor

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