Presentación

Amantes de mundos fantásticos, bisoños aventureros en busca de tesoros, criaturas de la noche, princesas estudiantiles y fanáticos de cachas de postín, ¡sed bienvenidos!. Invitados quedáis a rebuscar en nuestra colección de VHS, acomodar vuestras posaderas en una mullida butaca, darle al play, y disfrutar de lo bueno, lo malo y lo peor que dieron estas décadas.

ADVERTENCIA: Aquí no se escribe crítica cinematográfica (ni se pretende). Las reseñas son altamente subjetivas y el único objetivo es aprender y disfrutar del cine y, por supuesto, de vosotros.
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Lady Halcón (Lady Hawke, Richard Donner, 1985)


Ochenters, vamos con uno de los títulos más icónicos de nuestra querida década, Lady Halcón (Lady Hawke, El hechizo del halcón, El hechizo de Aquila, La dama halcón, Richard Donner, 1985), protagonizada por Matthew Broderick, Rutger Hauer y Michelle Pfeiffer. Un film con temática medieval de espada y brujería, que cuenta una historia de amor, aventuras  épicas, y fantasía, con un estilo moderno, y la música de Alan Parson Project.


LA TRAMA Y LOS PROTAGONISTAS

La trama comienza en las mazmorras de un castillo, de las que consigue escapar un joven llamado Phillipe Gastón (interpretado por un adolescente Matthew Broderick, al que conocíamos del clásico ochenter Juegos de guerra).  "Gastón el Ratón" es un habilidoso y escurridizo ladronzuelo de poca monta, que con algo de fortuna, consigue ser el primer preso en escapar de la prisión de Aquila.


Perseguido por los guardias, a los que manda el capitán Marquet (Ken Hutchison), es descubierto en una posada, en la que está almorzando un misterioso caballero, Etienne Navarre (un Rutger Hauger que acababa de ser el replicante Roy Batty de Blade Runner, y que esta vez hace de héroe y no de villano). En un combate desigual, en el que identificamos por primera vez en el cine el sello inconfundible del “sonido Alan Parsons”, Etienne toma partido por Gastón, y ambos derrotan a los guardias y consiguen escapar.
El joven se pega al caballero, al que acompaña siempre un fiel halcón, y ambos pasan la noche en una granja perdida del bosque. A medianoche, el joven tiene un encuentro con una bella y enigmática mujer acompañada de un lobo. Es la primera vez que vemos en pantalla a Michelle Pfeiffer, que nos cautivó y nos enamoró en el cine solo con aquel instante (de hecho, y para muchos fans, Pfeiffer nunca ha estado tan bella como en Lady Halcón).

Poco después, entra en escena el villano del film, el malvado y abyecto obispo de Aquila, interpretado de forma tan convincente por el británico John Wood, que le convierten en uno de los malos más logrados de los ochenta. El obispo ordena a su capitán Marquet, que mate a Navarre pero salve al halcón.
Así, en una persecución a campo abierto, los guardias entran en combate con nuestros héroes y, aunque consiguen escapar, el halcón es herido accidentalmente. Navarre insiste en llevarle a un monasterio abandonado, para que un solitario monje ermitaño, Imperius (interpretado por el secundario Leo McKern), sea quien le cure.


Allí, Gastón conoce por fin la naturaleza de los extraños sucesos que le han venido ocurriendo desde que se unió al caballero Navarre, y quiénes son en realidad esa extraña y bella mujer, el halcón y el lobo. Lo que cuenta Imperius es sin duda una de las historias de amor más bellas y emotivas de la historia del séptimo arte, la de Isabeau y Navarre, “siempre juntos, eternamente separados”. Victimas del lascivo y depravado obispo de Aquila, que deseoso de obtener el favor carnal de la noble doncella, no puede tolerar que ella y el capitán de su guardia ,Etienne Navarre, se amen de forma sincera. Por ello, y, presa de la ira, los expulsa de Aquila, y lanza sobre ellos un terrible conjuro: durante el día ella será el halcón, durante la noche él será el lobo, y solo podrán verse apenas un instante en el amanecer y el ocaso.
Mientras Isabeau se recupera de su herida, Navarre cuenta Imperius su intención de volver a Aquila, entrar a escondidas ayudado por Gastón, y matar al obispo. Sin embargo, el viejo monje le dice que si lo hace sin más, el hechizo será irreversible, pero que hay una posibilidad de romper el maleficio, y es hacerlo en un día sin luz y una noche sin oscuridad, en un próximo eclipse.
Ya sabéis que, aunque sea una película muy conocida, y que los ochenters hemos visto muchas veces, no nos gusta contar el final, pero sí os diremos que es de lo más épico y romántico.

LOS ESCENARIOS Y LA BANDA SONORA

La película fue rodada en Italia, en exteriores de las regiones de Lazio, Lombardía y Veneto. La ciudad ficticia de Aquila, que administra con mano de hierro el malvado obispo, mientras él lleva una vida de lujo y mujeres, se inspira en el nombre de la capital de los Abruzzos, L’Aquila, y su fortaleza es en realidad el castillo de Torrechiara en Parma. Para el lejano monasterio, lleno de trampas, en el que habita y se da a la bebida el monje Imperius, se escogieron las ruinas de Rocca Calascio.

En cuanto a los espectaculares parajes naturales, también se rodaron muy cerca de los castillos, en la pradera alpina de Campo Imperatore, donde, casi sin efectos especiales, y solo con recursos de cámara y un excelente montaje, se rodó la impresionante secuencia de la transformación del halcón y el lobo con las primeras luces del amanecer.
En cuanto a la banda sonora, es uno de los aspectos más innovadores, aparte del diseño de vestuario, de la película, aunque no está exento de cierta controversia. Siempre hay algún purista que pone en duda la idoneidad de una partitura con música electrónica de un grupo de rock progresivo, en una película de temática medieval, y que hubiera preferido una banda sonora al uso, con música clásica de orquesta. Siendo admiradores y reconociendo el valor de la música clásica en el séptimo arte, tenemos que decir que es precisamente la original banda sonora de esta película, la que le da una de sus señas de identidad. No hubiera sido igual de emotiva, impactante y arrebatadora con una música convencional, por muy deliciosa que fuera. Es ese contraste entre la trama antigua y la música moderna, e incluso como hemos dicho, el diseño de producción y el vestuario con toques contemporáneos (y no olvidemos tampoco la fotografía de Vittorio Storaro), lo que da vigor a la película, y la convierte en lo que es. De hecho Richard Donner no tuvo ninguna duda, y, desde que puso en marcha el proyecto, y mientras localizaba exteriores en Europa, encargó a su equipo que contactara con Alan Parsons, ya que era muy aficionado al grupo.
Por otro lado, este tipo de música en las películas era la moda en los ochenta, porque, aunque algunos nuevos directores como George Lucas o Steven Spelberg, seguían apostando por la música sinfónica (en el caso de ambos del insigne e inigualable John Williams), también hay otros directores del momento, como Ridley Scott o Peter Weir, que optan por compositores de música electrónica, como el genial Vangelis, u otros ya directamente procedentes del pop o el rock como Giorgio Moroder o Brian May. Y no solo para producciones de ambientación contemporánea o futurista, sino también para películas de época, como Gallipoli en el caso de May, o Carros de Fuego en el caso de  Vangelis.
En cuanto a la banda sonora en sí, Lady Halcón es “sonido Alan Parsons”, y tiene el sello inconfundible del grupo británico, que entonces estaba en la cresta de la ola, con éxitos tan ochenters como Prime Time o Don’t answer me. Sin embargo,  gran parte de la composición corrió a cargo de Andrew Powell, habitual director de orquesta en los LPs de la banda, con Alan Parsons en la producción (algo que le apasiona también), y en labores de ingeniero de sonido, y con el resto del grupo a los instrumentos. Al parecer, solo Eric Woolfson se mantuvo al margen.

IMPLICACIONES RELIGIOSAS DE LA PELÍCULA

Otro de los rasgos de originalidad de la película es el hecho de poner como villano a un obispo, un prelado de la iglesia, algo impensable por aquellos tiempos, en los que el tema religioso de mantenía al margen o se tocaba muy de pasada, para bodas o cosas parecidas, y los eclesiásticos eran tipos bonachones o santurrones, tratados siempre desde un punto de vista positivo. Muy distintos de el de esta película, un personaje además, para el que no se ahorra ni un ápice en aberración y maldad, siempre bajo esa falsa sonrisa bondadosa del “rogando pero con el mazo dando”.
Sin embargo, en el film se trata de, digamos, “esconder” lo evidente. Por ejemplo, pese a que el personaje luce vestimenta y oropeles de prelado, no lleva símbolos que lo asocien a la iglesia católica o a otra confesión (es un detalle que pasa desapercibido, pero que en sucesivas revisiones se puede comprobar). Además, en los diálogos también se deja constancia, aunque también pueda pasarse por alto, que se ha “apartado de Roma”, y cultiva las artes malignas.


CONCLUSIÓN

Lady Halcón es hoy en día todo un clásico de nuestra querida década, y, aunque fue ignorada en los Óscar, como era habitual por entonces con films que hoy son leyenda, fue todo un éxito que la muchachada fuimos a ver al cine. Los chicos nos enamoramos para siempre de Michelle Pfeiffer, y todos en general pudimos reencontrarnos con un Rutger Hauger con el que nos podíamos identificar. Por poner tan solo un mínimo pero al film, sería quizás el papel de Mathew Broderick, que da un poco el toque de humor y se aparta del tono épico y romántico que impregna el resto de la película (eso de que se ponga a hablar solo pues puede parecer gracioso o ridículo). Sin embargo, como fans incondicionales de la película, y que la vemos siempre que la reponen, solo nos queda relamernos con la más bella historia de amor de los 80, la de Isabeau y Navarre.


Por Víctor Sánchez Escritor @VíctorSescritor







Conan, el Destructor (1984, Richard Fleischer) Conan the Destroyer


TÍTULO ORIGINAL: Conan the Destroyer

AÑO: 1984

PAÍS: Estados Unidos

DIRECTOR: Richard Fleischer

GUIÓN: Stanley Mann

MÚSICA: Basil Poledouris

FOTOGRAFÍA: Jack Cardiff

REPARTO: Arnold Schwarzenegger, Grace Jones, Wilt Chamberlain, Tracey Walter, Sarah Douglas, Mako, Olivia d'Abo, André el Gigante.

PRODUCTORA: Dino de Laurentiis

GÉNERO: Aventuras. Acción. Fantástico. Espada y Brujería

SINOPSIS:

La Reina Taramis (Sarah Douglas) promete a Conan (Arnold Schwarzenegger) resucitar a Valeria con una condición: debe acompañar a su sobrina, la Princesa Jehnna (Olivia d'Abo), para que le traiga una llave mágica que sólo ella puede tocar. Pero esa llave es el cuerno del dios Dagoth al que Taramis pretende resucitar después de sacrificar a Jehnna...


Después del éxito de Conan, el Bárbaro, Dino de Laurentis no dudó en retomar las aventuras de Conan con su hija Raffaella de nuevo frente a la producción. El problema surgió cuando John Milius declinó participar en la secuela. 

El primer director en el que se pensó fue Roger Donaldson (Motín a bordo, No hay salida, Cocktail), pero este fue sustituido por Richard Fleischer  , un gran director artífice de grandes películas como 20.000 leguas de viaje submarino (1954), Los Vikingos (1958), Viaje Alucinante (1966), El estrangulador de Boston (1968 o Cuando el destino nos alcance (1973), pero que terminó sus días dirigiendo bodrios como Red Sonja. 

Como guionista se contrató a Roy Thomas , quien había sido asesor en Conan, el Bárbaro , y este quiso contar con la ayuda de su amigo Gerry Conway. Ambos eran figuras muy conocidas en el mundo del cómic. Thomas había lanzado Conan, el Bárbaro al cómic y Conway tenía una experiencia dilatada en este mundo.

Los guionistas se vieron obligados a escribir un total de cuatro libretos al no convencerle a Laurentiis ninguna de sus propuestas. Y cuando pensaban que el proyecto ya iba bien encarrilado, el productor reclamó más cambios , como el de la supresión de la escena más espectacular de la película por considerarla demasiado cara. Ante la protesta del dúo, Laurentiis los despidió y contrató en su lugar a Stanley Mann (El coleccionista, La maldición de Damien, Ojos de fuego). Al final, no sin antes recurrir al sindicato de guionistas, figuran como escritores de la historia de Conan, el Destructor.


Thomas y Conway provecharon su argumento para lanzar en 1990 el cómic Conan el Bárbaro: El Cuerno de Azoth. Robert Jordan novelizó la película. 




A parte de  Schwarzenegger como Conan y de Mako como “El hechicero” repite Poledouris como compositor con un main theme diferente al de la primera parte y Sven-Ole Thorsen como Togra, uno de los esbirros de Taramis. Grace Jones es la guerrera Zula, Tracey Walter es el ladrón Malak y  Wilt Cahmberlain (Bombaata) y André el Gigante (Dagoth) hacen pequeñín a Schwarzenegger. 
Jack Cardiff , quien ya había trabajado con Fleischer en varias películas, fue el director de fotografía y Carlo Rambaldi (La sangre de Drácula, Alien, E.T.) creó a Dagoth.

El rodaje transcurrió en México entre el 1 de noviembre de 1983 y el 10 de febrero de 1984. Contó con un presupuesto de 18 millones de dólares.



Conan, el Destructor es una obra coral de puro entretenimiento que representa la estructura clásica de las historias de aventuras (ida y vuelta del héroe) pasada por el tamiz del cómic, la serie B y el peplum en cuanto a estética (y a los escenarios de cartón piedra). Concebida, en principio, para huir de la violencia mostrada en su predecesora, y acercar su propuesta al cine de aventuras familiar , no consigue, sin embargo, lograr este objetivo al incluir escenas sangrientas como la lucha final en la que el cimmerio arranca con sus propias manos el cuerno de Dagoth; dios de claras reminiscencias lovecraftianas.

Donde sí se muestra más infantil es en algunas escenas deliberadamente cómicas como la de Zula explicando a la Princesa cómo conseguir un hombre, la luchas de brujos y las continuas payasadas de Malak, el ladrón. También resulta graciosa , aunque desgraciadamente no de forma consciente, es en algunos momentos ciertamente absurdos que restan fuerza al conjunto: el primer ataque de Bombaata a Conan, la pregunta del Gran Visir sobre la identidad de Conan cuando ya lo conoce al principio de la historia , Steve-Ole Thorsen como esbirro (se nota a leguas que es él y murió en la primera película).

Pese a estas pequeñas trabas, y  a la reticencia de muchos en aceptarla como secuela digna, personalmente es una película que me gusta bastante aunque se aleje de la épica solemne de Conan , el Bárbaro. Simplemente hay que dejarse llevar y disfrutar del puro entretenimiento y del espíritu aventurero que embarga a esta producción.

La recaudación fue de 31 millones de dólares, por lo que dio lugar a tratar de repetir éxito con una tercera parte que sería Conan el Conquistador, cosa que no sucedió. Pero esa es otra historia ...




Así fue como Conan lloró la pérdida de su amada Valeria. Durante mucho tiempo continuó sus aventuras en lugares muy distantes, y pisó ricos tronos. Hasta que, al fin, encontró su propio reino y colocó su corona sobre su agitada frente... Pero esta es otra historia.

GERMÁN FERNÁNDEZ JAMBRINA

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Conan, el Bárbaro (1982, John Milius) Conan the Barbarian




TÍTULO ORIGINAL: Conan The Barbarian

AÑO: 1982

PAÍS: Estados Unidos

DIRECTOR: John Milius

GUIÓN: John Milius, Oliver Stone (Novela: Robert E.Howard)

MÚSICA: Basil Poledouris

FOTOGRAFÍA: Duke Callaghan

REPARTO: Arnold Schwarzenegger, James Earl Jones, Sandahl Bergman, Max von Sydow, Ben Davidson, Sven-Ole Thorsen, Cassandra Gaviola, Gerry López, Mako, Valérie Quennessen, William Smith, Nadiuska, Jorge Sanz, Jack Taylor.

PRODUCTORA: Edward R. Pressman Production / Dino de Laurentiis Productions.

GÉNERO: Aventuras. Acción. Fantástico.

PREMIOS:

  • Ganadora del Globo de Oro a Nueva Estrella del año en una película: Sandahl Bergman
  • Ganadora del Saturn Award a Mejor actriz: Sandahl Bergman

SINOPSIS: En la Era Hiboria, el ejército comandado por Thulsa Doom (James Earl Jones) saquea una pequeña aldea de Cimmeria asesinando a los adultos y esclavizando a los niños. Uno de los pequeños supervivientes (Arnold Swachzenegger) es Conan, un joven que cuando crezca no descansará hasta cobrar venganza por la muerte de sus padres y de su pueblo. 



El personaje de Conan nació en 1932 de la mano de Robert .E. Howard en la revista Weird Tales. Si bien su impacto inmediato fue modesto, a partir de 1966 tuvo un gran resurgimiento con la publicación de una serie de libros de bolsillo sobre el cimmerio que se hicieron muy populares. Poco después el personaje emprendió una vida independiente debido a un creciente número de seguidores que continuaron las historias de Howard. En 1982 ya estaban a la venta al menos 65 libros en rústica de tres diferentes editoriales, además de una serie de revistas de Marvel relacionadas con Howard y una tira de prensa que aparecía en cerca de 100 diarios. Con la película, Conan renació una vez más.

Conan, El Bárbaro(1982, John Milius) se concibió como película por primera vez en 1975 por el productor ejecutivo Edward R.Pressman quien, deseoso de encontrar una película para Arnold Schwarzenegger, fue introducido en el arte de Frank Frazetta. Pressman, junto con el productor asociado Edwars Summer contrataron a Oliver Stone como guionista. El guión original de Stone era una auténtica locura: estaba ambientada en un futuro postnuclear y contaba con ejércitos de mutantes. Además, Stone barajó la opción de una saga de doce películas.

El proyecto, como era de esperar, fue rechazado por los grandes estudios. Así que Pressman y Summer lo vendieron a Dino de Laurenttis, quien contrató a John Milius como director, a su hija Raffaella como productora y ellos siguieron vinculados con sus funciones originarias: productor ejecutivo y productor asociado.




La elección de John Milius como director no pudo ser más acertada ya que compartía con Robert.E.Howard la misma interpretación vital: sólo los más fuertes sobreviven. Milius no dudó en impregnar toda la película con este filtro darwiniano en cuanto a fondo (hablaré después sobre la influencia de la idea del superhombre nietzscheano), y en cuanto a forma: todos los protagonistas y especialistas destacaban por su físico. También dotó a la producción del espíritu bélico que le embargaba desde sus años jóvenes (Milius fue voluntario en la guerra del Vietnam, pero fue rechazado por ser asmático).

El rodaje comenzó el 7 de enero de 1981 y la fecha de finalización fue exactamente la programada: 20 de mayo. El presupuesto fue de 20 millones de dólares.

Aunque se consideraron países como Canadá, Checoslovaquia , Alemania y Yugoslavia, España fue elegida por la variedad de terreno que ofrecía. Además, Milius ya conocía nuestro país al haber rodado El viento y El León. Las localizaciones principales fueron Madrid y Almería. Otras localizaciones secundarias fueron Ávila, Talamanca, Segovia y Cuenca. Para el rodaje de interiores se acondicionaron como platós dos almacenes y un hangar de aviones del ejército de Madrid. En Talamanca se utilizó un convento abandonado para las secuencias, tanto de interiores como de exteriores, de la taberna. Las escenas de “La Rueda del Dolor” se rodaron en la llanura de Ávila. Valsaín (Segovia) fue el escenario para la invasión e incendio del poblado de Conan. Cuenca y su “Ciudad encantada” y Almerimar (Almería) completan las localizaciones exteriores.

En total se emplearon entre 5.500 y 6000 personas para el rodaje, entre actores, personal administrativo, equipo técnico y artístico y extras. De estas personas, cerca de 20 componían el reparto principal, sobre 100 eran papeles secundarios , y entre 270 Y 300 componían el equipo técnico y artístico. El resto, 5000 o más, eran extras y especialistas de todas las nacionalidades.



Los elegidos como protagonistas fueron Arnold Schwarzenegger, Sandahl Bergman y Gerry López. 

Poco me voy a extender hablando de Schwarzenegger, simplemente decir que interpreta a Conan (de niño , Jorge Sanz) en su primer gran papel, y que a raíz de el se convirtió en una superestrella. Y es que muy difícil resulta imaginar a otra persona encarnando al cimmerio.

Sandahl Bergman destacó en All That Jazz, sobre todo con el número de baile “Air erotica”. Desde los cinco años se preparó como bailarina estudiando ballet clásico, jazz, tap, y, con José Greco, flamenco. Sus mentores de baile fueron Michael Bennett y Bob Fosse. Debutó como actriz y bailarina en 1971, con el musical Coco, y continuó con Gigi, Follies, Mack y Mabel … En Conan interpreta su primer papel protagonista, el de Valeria, por el que recibió el Globo de Oro a la actriz revelación. Después sólo  trabajaría en pequeños papeles en cine y televisión.

Nacido en Hawai, Gerry López era una leyenda del surf que ya había trabajado con Milius en El gran miércoles (1978) interpretándose a sí mismo. Puede decirse que Conan es su debut cinematográfico.  Interpreta a Subotai, un guerrero con claras reminiscencias mongólicas; de hecho, su apariencia está claramente inspirada en Gengis Kan.

El trío de malvados es sensacional. James Earl Jones interpreta a Thulsa Doom, Ben Dasvidson es Rexor y  Sven Ole Thorsen es Thorgrim.


James Earl Jones fue la voz de Darth Vader y su caracterización de Doom con esos ojos azules, piel negra y cabello largo y lacio, le confieren el aspecto de otra especie de hombre, el último de una raza extinta (dicen que tiene más de mil años, se comenta en varias secuencias). 

Ben Davidson (Rexor) medía 2,03 metros de altura y pesaba 122 kilos, había sido estrella del fútbol americano y practicante de lucha grecoromana. 

Steve-Ole Thorsen medía 1,95 metros y pesaba 127 kilos, era especialista en karate , powerlifting y culturismo. 





La mayoría de las escenas fueron interpretados por sus tres protagonistas a pesar de que hubiera escaladas y saltos desde gran altura. A esto contribuyó que ya estuvieran en una gran forma física al destacar en sus respectivos mundos: culturismo, baile y surf. Además, fueron entrenados en kendo bajo la dirección del maestro japonés Kiyoshi Yamazake. El no emplear especialistas dotó a las actuaciones de mayor realismo. Aún así, tanto Arnold como Sandhal no se libraron de resultar heridos. Hay una anécdota sobre las heridas que Arnold sufrió cuando fue atacado por el perro en el túmulo; al parecer, Milius le dijo: "El dolor es pasajero, el cine eterno".


Para que se mantuvieran en forma se cuidó al detalle su alimentación y entrenamiento. Se les equipó con un gimnasio completo que les seguía por las localizaciones de la película e incluso muchos actores y miembros del equipo se sumaban al entrenamiento al final del día fortaleciendo de este modo la moral general. 

En los papeles secundarios tenemos a William Smith como padre de Conan y la bella Nadiuska su madre. Mako es Akiro, el hechicero (narrador de esta historia y compañero de andanzas en la segunda parte donde cobra más protagonismo) y Cassandra Gava la bruja que seduce a Conan. Valérie Quennessen es la Princesa Yasimina, y, el recientemente difunto Max Von Sydow el Rey Osric.

Contamos con los siguientes cameos. John Milius, en una escena del mercado de la antigua Shadizar, vende “lagarto en un palo” (escena eliminada). El diseñador de producción (Ron Cobb) ofrece a Conan y Subotai “Loto negro de Estigia”. La esposa de Milius, Celia Kaye, y la de Ron Cobb, Robin Love, interpretan a devotas de la secta de Set en una escena de La Montaña del Poder de Thulsa Doom. Y el secretario de John Milius (Saralo) aparece brevemente como el luchador del foso al que Conan decapita.


Las serpientes fueron centrales al ser objeto de culto por parte de la secta de Thulsa Doom.  Milius declaró que las serpientes estuvieron involucradas en muchos de los cultos de la antigüedad (Set fue una deidad serpiente en el Oriente Medio, y recordemos la serpiente del Jardín del Edén) y que tienen mucho que ver con la sexualidad (y la sexualidad con el control de la mente). 

En total se emplearon 35 serpientes reales entre anacondas, pitones y boas, de longitudes entre 1 y 3 metros. Su adiestrador era un mexicano nacido en Bélgica y residente en Madrid, el Dr. Tiva, quien también supervisó la enorme serpiente mecánica de Nick Allder y las lentes de contacto de “ojo de serpiente” que utilizó el actor James Earl Jones durante su “transformación”.

En cuanto a los efectos especiales de Nick Allder -ganador de un Oscar por Alien (1979, Ridley Scott)- destaca la construcción de una serpiente mecánica de 10 metros de largo que era impulsada por un ariete hidráulico capaz de mover 90 toneladas. La serpiente fue construida en gran parte con materiales específicos de aeronaves. Ron Cobb diseñó el exterior, Peter Voysey produjo el modelo y Allder diseñó y construyó la mecánica interna, además de encargarse de la soldadura. El interior de la serpiente parecía un avión.





Aquello que no nos mata
nos hace más fuertes

(Friedrich Nietzsche)


La obra se abre con esta frase del filósofo alemán (frase que cobra todo su sentido en el desarrollo de la trama). A continuación vemos la inserción de los créditos sobre una pantalla completamente negra mientras escuchamos retumbar unos tambores de guerra y la voz grave y solemne del narrador (Akiro, el mago) dice ...

En aquellos tiempos, cuando los océanos separaron el Atlantis, y surgió el amanecer de los soles de Aries, hubo una época increíble en la que Conan estaba destinado a llevar la joya de la corona de Aquilonia sobre unas tierras en peligro. Sólo los suyos fueron los que muy particularmente pudieron contar su saga. 

Yo quiero contar todo sobre aquella época de suma aventura...


La música épica de Basil Poledouris irrumpe a la par de la imagen de una espada (la espada del padre de Conan) que está siendo forjada en el fuego.

El comienzo es simple y llanamente portentoso.



La historia está ambientada en la Era Hiboria, un período ucrónico creado por Howard para su obra. Milius no duda de aprovechar sus conocimientos históricos para repletar la narración de referencias a épocas históricas pasadas y símbolos culturales pretéritos: ciudades megalíticas, la crucifixión de Conan, túmulos, vestimentas vikingas , pirámides (La Montaña del Poder) ...

Para componer la banda sonora se había pensado en Ennio Morricone, pero al final fue Basil Poledorius (El lago azul, Robocop, La caza del Octubre Rojo) el creador de una música esencial al soportar un relato con pocos diálogos. Poledorius lo enriquece mediante una música épica y grandilocuente y plagada de guiños a tiempos ancestrales.

Swachzenegger tenía clarísimo que su interpretación como Conan debía de ser fundamentalmente física e hierática, al más puro estilo de muchos de los personajes de su idolatrado Clint Eastwood. Para lograr esto no dudó en pedir a Milius que lo tratase como a un perro entrenado (y a Milius,  como buen militar frustrado,  le entusiasmo la idea).


Los conceptos de fuerza, poder y voluntad son núcleo central. Por ejemplo, Doom , con su mirada - que interpretada como una mirada hipnótica se podría reinterpretar como una acción de poder y voluntad - somete a una madre de Conan quien, en principio, defiende a su hijo con uñas y dientes para terminar rindiéndose por completo antes de que muera decapitada mientras sostiene la mano de su pequeño. Pero este favor le será devuelto cuando, en el tramo final, Conan cobra su ansiada venganza decapitándolo (también tras una lucha previa de miradas), de una forma brutal y despiadada. 

Por eso no es casualidad que en su inicio se cite la frase de Friedrich Nietsche, ni que tanto Howard como Milius (ambos lectores voraces) admirasen al alemán y volcasen en sus respectivos trabajos de Conan (uno como escritor y creador y otro como cineasta) el concepto del superhombre nietzscheano.

Además, el hecho de que la idea de fuerza es central queda más que patente al conocer que Milius había concebido Conan como una trilogía en la que la primera parte versaría acerca de la fuerza bruta, la segunda sobre de la responsabilidad y la tercera acerca de las tradiciones y la lealtad.

Milius no se corta en presentarnos a Conan como un superhombre nietschano en cuanto a su moral y a un superviviente darwiniano en cuanto a su fortaleza. Durante la secuencia de la Rueda del Dolor vemos como , mediante una elipsis temporal, uno tras otro, todos los que acompañan a nuestro héroe girando la rueda van desapareciendo , hasta que se nos muestra a un único hombre en pie: Conan. Cuando es "liberado" de este tormento es condenado a luchar a muerte como gladiador. En una sangrienta carrera meteórica en el foso, Conan se transforma en un guerrero implacable que ya es instruido en la lectura y la escritura, además de en el arte de la lucha.

 -Conan, ¿qué es lo mejor de la vida?

-Aplastar enemigos. Verlos destrozados. Y oír el lamento de sus mujeres.

Finalmente , Conan es liberado. Pero en otro acto de este prototipo nietscheano ni siquiera da las gracias. Simplemente huye y , con la espada que encuentra en el túmulo, corta sus propias cadenas para ejercer la libertad tal y como él la contempla: saqueando, robando , matando para satisfacer todos sus apetitos primarios: sexo, sed, comida; de la forma más bárbara y animal posible. Y por supuesto ,su sed de venganza hacia los hombres que le arrebataron todo. De hecho, es más fuerte este deseo que el amor que siente por la propia Valeria. En este aspecto, Thulsa Doom, su némesis, actúa como el verdadero motor impulsor de las motivaciones de Conan, como él mismo se encarga de recordarle previamente a su crucifixión y en el final. 
Durante la batalla en los aposentos megalíticos de Mako, el hecho de quebrar la espada de su padre en las manos de Rexor, podría representar el símbolo de superar la sombra del recuerdo y de la influencia del progenitor, para abrazar la libertad plena y conducirse de forma autónoma por la vida.




Otra cualidad del superhombre es el odio a la religión, y Conan detesta la religión y la magia. En cuanto a la primera, sólo desea exterminar a la secta de Set y el dios en el que cree, Crom, es, como dice su padre, un dios que está en la tierra, que, aunque Conan respeta, lo ve como un igual. La magia representaría un juego sucio: los problemas deben solucionarse por la propia fuerza y destreza , no mediante poderes externos.

Esto es lo que dice cuando lo vemos rezar por primera y única vez a Crom:

Crom, jamás te había rezado antes, no sirvo para ello. Nadie, ni siquiera tú recordarás si fuimos hombres buenos o malos, por qué luchamos o por qué morimos. No... lo único que importa es que dos se enfrentan a muchos. Eso es lo que importa. El valor te agrada, Crom, concédeme pues una petición, concédeme la venganza. Y si no me escuchas.... ¡vete al infierno ! 


Pero Conan también es un personaje que sufre, sangra y pierde (otra vez remito la frase de Nietsche: Aquello que no nos mata nos hace más fuertes), para después resurgir fortalecido y destruir a su enemigo: en su primera pelea en el foso su ingenuidad lo lleva casi a la muerte, es arrestado por los soldados de Osric al yacer inconsciente de la borrachera, y queda al borde de la muerte tras su primer encuentro con Thulsa Doom (de adulto). 


En mi opinión nos encontramos con una gran película y un clásico imprescindible de los ochenta que ofrece acción y entretenimiento, pero que esconde ricas interpretaciones para quien quiera indagar y ver más allá del mero envoltorio. En taquilla fue un éxito recaudando cerca de 70 millones de dólares con , recordemos, un presupuesto de 20.

Así fue como Conan devolvió a su hogar a la caprichosa hija del rey Osric y, no teniendo ningún otro motivo que le retuviera allí, él y sus  compañeros se dirigieron hacia el Oeste. Muchas guerras y enemistades tuvo que desentramar. Honor y temor cubrieron su nombre y, con el tiempo, llegó a convertirse en rey por sus propios méritos.

Pero esa es otra historia...

GERMÁN FERNÁNDEZ JAMBRINA

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