Lo bueno , lo malo y lo peor del cine de los setenta , ochenta y noventa.
Presentación
Amantes de mundos fantásticos, bisoños aventureros en busca de tesoros, criaturas de la noche, princesas estudiantiles y fanáticos de cachas de postín, ¡sed bienvenidos!. Invitados quedáis a rebuscar en nuestra colección de VHS, acomodar vuestras posaderas en una mullida butaca, darle al play, y disfrutar de lo bueno, lo malo y lo peor que dieron estas décadas.
ADVERTENCIA: Aquí no se escribe crítica cinematográfica (ni se pretende). Las reseñas son altamente subjetivas y el único objetivo es aprender y disfrutar del cine y, por supuesto, de vosotros.
Estos son tres pequeños comentarios sobre la trilogía de Subspecies que escribí hace poco para el fanzine Vídeo Arqueología que editan los amigos de Exhumed movies. Mantengo el formato original con el que fueron publicadas las reseñas.
SUBESPECIES / Subspecies
(Ted Nicolau) 1991- Rumanía / Estados Unidos
Intérpretes: Angus
Scrimm, Anders Hove, Irina Movila.
Tres estudiantes
norteamericanas viajan a Transilvania para completar sus estudios
sobre las costumbres de la región, pero quedarán atrapadas en medio
de una lucha fratricida entre dos hermanos vampiros.
Primera película
coproducida por Estados Unidos en Rumanía después de la caída del
comunismo en este país. Una obra curiosa al más puro estilo de
la mítica productora Full Moon Studio de Charles Band que atesora
todos sus recurrentes aciertos y fallos. Dio lugar a una saga
compuesta por cuatro partes dirigidas por Ted Nicolau: Subspecies
(1991), Bloodstone: Subspecies II (1993), Bloodlust: Subspecies III
(1994) y Bloodstorm: Subspecies IV (1998). Actualmente está en
desarrollo una quinta parte (también dirigida por Nicolau) que sería
una precuela de esta.
BLOODSTONE: SUBSPECIES II
/ Bloodstone: Subspecies II (Ted Nicolau) 1993 – Estados Unidos.
Intérpretes:
Anders Hove, Denice Duff, Kevin Spirtas.
Radu regresa y secuestra
a Michelle. Becky, la hermana de esta, tratará de encontrarla y
salvarla de las garras del temible vampiro.
Una secuela más
dinámica, sangrienta, terrorífica y con mejores efectos especiales.
Además da mayor protagonismo al personaje de Radu, lo cual es un
acierto pleno. Destaca un inicio que no da tregua donde se nos
muestra la resurrección de Radu y el asesinato de su hermano a manos
de este. También me gusta la ambientación y la caracterización de
los personajes. Una película superior en todos los aspectos a su
predecesora.
BLOODLUST: SUBSPECIES III
/ Bloodlust: Subspecies III (Ted Nicolau) 1994 – Estados Unidos.
Radu descansa en la
profundidad de su castillo junto a su amada Michelle. La hermana de
esta, Becky, sigue intentando rescatarla...
Esta tercera parte baja
un poco de nivel respecto a la segunda al no avanzar en la trama y
repetir básicamente lo ofrecido. Cuenta, sin embargo, con aspectos
interesantes como el hecho de profundizar en la psicología y
motivaciones de un Radu que es mostrado aquí como una pobre alma en
pena que nunca obtendrá su bien más preciado: el amor de Michelle.
Así Bloodlust: Subspecies III deviene en una suerte de trágica y
terrorífica historia de amor, una especie de La Bella y la Bestia
oscura y tétrica y, por supuesto, sin final feliz.
TÍTULO ORIGINAL: Indiana Jones and the Temple of Doom
AÑO: 1984
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Steven Spielberg
GUIÓN: Gloria Katz, William Huyck
MÚSICA: John Williams
FOTOGRAFÍA: Douglas Slocombe
REPARTO: Harryson Ford, Kate Capshaw, Jonathan Ke Quan, Amrish Puri, Roshan Seth, Roy Chiao, Philip Stone, Raj Singh, David Yip, Ric Young, Dan Aykroyd
PRODUCTORA: Paramount Pictures / Lucasfilm
GÉNERO: Aventuras. Acción. Fantástico. Precuela
PREMIOS:
- Oscar mejores efectos visuales (1985): Dennis Muren, Michael J.McCalister, George Gibbs, Lorne Peterson.
- BAFTA mejores efectos visuales (1985): Dennis Muren, Michael J.McCalister, George Gibbs, Lorne Peterson.
- Jupiter Mejor actor internacional (1984): Harryson Ford
- Jupiter Mejor director internacional (1984) : Steven Spielberg
- Golden Screen (1985)
- Young Artist Award (1985): Ke Huy Quan
SINOPSIS: Indiana Jones Harryson Ford), junto con la cantante Willie Scott (Kate Capshaw) y su ayudante Tapón (Jonathan Ke Quan), huyén de Shangai para “caer” en la India tras un accidentado vuelo. Allí, los habitantes de un poblado desolado por una maldición, les piden ayuda para derrotar el mal que se oculta en un palacio maldito ...
Fortuna y Gloria
Cuando George Lucas le propuso a Spielberg dirigir En Busca del Arca Perdida le había vendido la idea como una trilogía, pero en realidad no tenía escritas las tres historias y tuvieron que inventarlas. Lucas no quería hacer una secuela de Indiana Jones en la que volvieran a aparecer nazis así que decidió que la nueva aventura sería una precuela.
Después de descartar varias líneas argumentales en las que se recuperaría el personaje de Marion (e incluso se introduciría a su padre) - como la de un mundo de dinosaurios en territorio chino, u otras historias en las que aparecía El Rey Mono y un castillo en Escocia -, Lucas escribió la base del guión definitivo: una historia en torno a un culto religioso que practica la magia negra , la esclavitud infantil y rituales de sacrificio humano,
Recurriría de nuevo a Lawrence Kasdan (había guionizado En busca del arca perdida) quien rechazó la oferta horrorizado por el argumento, y en su lugar se contrato a Willaed Huysck y a Gloria Katz (escribieron la historia de American Graffiti y colaboraron en Howard... un nuevo héroe). Estos conocían muy bien la cultura india y se basaron parcialmente en la película Gunga Din (1939, George Stevens) para recrear la historia. El libreto original de Lucas constaba con 20 páginas y llevaba por título Indiana Jones and the Temple of Death que finalmente se cambiaría por Temple of Doom.
La secta de Los Estranguladores, más conocidos como Thugs, en la que se basaron para crear la secta del culto a Kali, existió de verdad en la India desde la Edad Media hasta 1830. Esta secta es considerada la primera mafia del mundo y su modus operandi era trabar amistad con los peregrinos para después matarlos (muy a menudo por medio de la estrangulación) y después desvalijarlos. Según ellos cada asesinato evitaba la llegada de la diosa Kali por mil años. En el Libro Guinness de los Récords la secta thug consta como artífice de más de dos millones de asesinatos.
Diosa Kali
Lucas atribuye el tono más oscuro de El Templo Maldito a dos motivos: las respectivas separaciones de Lucas y Spielberg y que, del mismo modo que El Imperio Contraataca, la segunda parte de la trilogía de Indi debía de ser la más oscura de las tres. Debido a su violencia (a lo que también contribuyó Gremlins) forzó la creación de una nueva clasificación por edades: la PG-13.
Puesto que Indiana había recibido su nombre del perro de Lucas, el personaje de Willie fue nombrado así en honor a la perra de Spielberg y Tapón era el nombre del perro de Huyck.
Lucas, Huyck y Katz habían estado desarrollando el guión de Radioland Murders (1994, Mel Smith) desde principios de la década de los 70 y el número musical que abre la película (coreografiado por Danny Daniels) se tomó de este guión. Pero esta secuencia no fue lo único que reciclaron: escenas como la de la lucha en el club de Shanghai, la huida en avión, o la persecución en vagonetas por la mina se recuperaron de ideas originales para el guión de El Arca Perdida.
La elección de Harryson Ford como Indiana Jones es obvia, pero en cuanto al resto de personajes principales todos recordaremos a Jonathan Ke Quan como Tapón por su actuación como Data en Los Goonies. Quan fue elegido tras superar un casting de más de 6000 candidatos.
Amrish Puri es el temible (y terrible) Mola Ram. Un personaje terrorífico que se creó aunando elementos culturales aztecas, hawaianos, europeos y , por supuesto, hindús. La imagen de Mola Ram sacando el corazón del pobre joven sacrificado para después sostenerlo en su mano mientras lo consumen las llamas pertenece hoy al imaginario cinéfilo de cualquier nacido en los 80.
Por último, en cuanto al elenco principal, tenemos a la dulce y desesperante Willie, interpretada por Kate Capshaw (Black Rain). Su personaje fue creado para ser la antítesis de Marion, por lo que Capshaw tiñó de rubio su pelo castaño y basó su interpretación en las películas La reina de África y Dos en el cielo. Superó un casting en el que se presentaron más de 120 actrices, entre ellas una Sharon Stone que terminaría de comparsa de Richard Chamberlain en los exlotation made in Cannon Las Minas del Rey Salomón (1985, Jesse Huston) y Allan Quatermain y La Ciudad Perdida del Oro (1986, Jesse Huston).Fue durante el rodaje de El Templo Maldito donde Spielberg (recordemos que acababa de salir de una ruptura sentimental) y Capsahw comenzaron una relación que se extiende hasta la actualidad.
Ford, Capsahw y Quan forman un tándem muy conjuntado y da lugar a escenas que desprenden química e hilaridad a partes iguales.
El director Steven Spielberg, los productores George Lucas, Frank Marshall y Kathleen Kennedy y el actor Dan Aykroyd tienen breves cameos en la escena del aeropuerto de Shanghai.
El gobierno indio no encontró muy gracioso el tema de la secta así que denegó el permiso para rodar en el norte de la India y en el Fuerte Amber. El rodaje se trasladó a Kandy (Sri Lanka) y el Palacio de Pankot, el poblado y el templo se recrearon a base de maquetas, fondos y decorados. La iluminación de Douglas Slocombe (que también fue director de fotografía en El arca perdida y lo sería en La última cruzada) ayudó muchísimo a disimular que la mayoría del rodaje transcurría en un estudio.
Se rodaron tomas adicionales en el cañón del río Snake en Idaho, en la montaña Mammoth, en el río Tuolumne y en el río de los Americanos, en el Parque nacional de Yosemite, en el Valle de San Joaquín, y en el aeródromo Hamilton. En Florida se grabaron los caimanes que simulaban los cocodrilos que devoran a Mola Ram.
Harrison Ford sufrió una hernia discal mientras montaba en elefante y por ello se instaló en el estudio una cama de hospital en la que se tumbaba entre escenas. Finalmente se detuvo la producción para que Ford se recuperara y el doble del actor, Vic Armstrong, lo sustituyó durante cinco semanas en las escenas donde no se le veía la cara.
Los supervisores de efectos visuales Dennis Muren y Joe Johnston y el equipo de Industrial Light and Magic se encargaron de los efectos especiales, mientras que la compañía Skywalker Sound ,encabezada por Ben Burtt, elaboró los efectos de sonido. Burtt grabó los gritos de Willie Scott y de la gente que se montó en la montaña rusa de Disneyland en Anaheim para usarlos en la escena de las vagonetas de la mina.
Indiana Jones y el Templo Maldito resultó una película bastante controvertida en cuanto a recepción crítica y de fans. Sin embargo , personalmente, es quizás la que más me gusta de la saga (soy así de rebuscado, es lo que hay).
Recuerdo perfectamente ver una y otra vez esta película en una cinta de VHS en la que las imágenes de Indi rompiendo las cuerdas del puente colgante eran cortadas intermitentemente por las de la serie Scooby-Do grabadas, por error, encima. Y es que eso jamás se podría olvidar.
Bromas aparte, El Templo Maldito resulta trepidante como película de aventuras y acción (y más trepidante pudo ser puesto que tras el primer visionado se ralentizó el montaje) y la incursión en el género del terror ofrece imágenes imperecederas grabadas a fuego en mi retina.
Y es que no se da tregua al espectador con un inicio en el que una monumental pelea se funde con un increíble salto en avión o esa frenética persecución por la mina que se creó combinando una montaña rusa y maquetas con muñecos parecidos a los actores con animaciones en stop motion. ¿Quién puede olvidar esa locura que supone cortar las cuerdas del puente colgante para ver cómo se precipitan los enemigos a un río repleto de cocodrilos hambrientos?
En cuanto al horror no sólo se nos asusta con imágenes ya icónicas como la de la apetecible cena a base de serpiente rellena, sopa de ojos, escarabajos gigantes o sesos de mono, la celda-trampa y esa miríada de bichos repugnantes o la ya mencionada y horripilante escena del sacrificio humano; la propia atmósfera de la película - con esos niños escuálidos esclavizados, Indi zombificado o los decorados de un templo repleto de calaveras, lava y fuego que remite al mismísimo infierno - produce un acongoje notable.
En taquilla , sin embargo, supuso otro éxito ya que recaudó más de 330 millones de dólares con un presupuesto de 28. Esto dio pie a que en 1989 se estrenase la tercera parte de las aventuras del Dr. Jones que próximamente, y Crom mediante, comentaré por estos lares ... ¡Seguidme! ¡Conozco el camino!
VIERNES 13 PARTE X JASON X, EL
MAL CAMBIA DE ROSTRO (2001, JAMES ISAAC) FRIDAY THE 13TH PART X JASON X
Queridos Ochenters, si
semanas atrás comenté y valoré los continuos esfuerzos por dar un final digno a
Freddy Krueger en su última cinta “La Nueva Pesadilla de Wes Craven” (lo
consiguiera Craven o no) hoy vamos a
ver un ejemplo de todo lo contrario. Un buen ejercicio de cine comercial
haciendo uso y provecho de la fama del personaje, filmando todo un despropósito
sin respeto hacia un villano tan importante en el género Slasher como es Jason Voorhees, así como hacia su madre Pamela Voorhees y a todas las víctimas
que una vez ajustició el bueno de Jason.
Una mezcla de Slasher y
Ciencia Ficción que no sentó nada bien al bueno de Voorhees ya que ni se respetó la estética del personaje ni su
historia. Es motivo suficiente para que se considere la peor entrega, con
diferencia, de toda la saga (y mira que era difícil); entrega que más bien
parece tomarse a broma a sí misma, ridiculizando por completo el estilo que a
tantos fans enamoró.
Hoy, por fin y para dar
por finalizada la saga “Viernes 13” y
para bien del asesino Jason Voorhees,
vamos a hablar de “Jason X”, décima
entrega del famoso psicópata de Crystal
Lake. Como siempre, a partir de
aquí es inevitable hacer spoilers de la trama, aunque en este caso, casi lo
considero haceros un favor…
La historia se centraría cronológicamente
años después de “Freddy Vs Jason”, (aunque
se estrenó antes que ésta) Estamos en el año 2008 donde Jason, por fin, ha sido capturado por el gobierno y condenado por
un juez a la pena capital (imaginaos el juicio). El primer problema viene aquí,
pues Jason no puede morir y no por
falta de ganas y empeño de sus verdugos, pues probaron desde la silla eléctrica
a pelotones de fusilamiento e incluso la horca.
Aceptada la resistencia
del personaje a morir, deciden dar otro paso y dejarlo en cautiverio en una
prisión cercana a Crystal Lake,
prisión especialmente diseñada para Voorhees
(no os esperéis mucho de esta prisión, pues lo tienen atado con cadenas y
correas en una habitación a lo Hannibal
Lecter en “El Silencio De Los
Corderos”)
Bien, como decía y ante
la imposibilidad de acabar con su vida deciden lo que es más normal en 2008, dejarlo
en suspensión criogénica (a lo John
Spartan), para que, en algún momento del futuro, logren dar con un método
que sea capaz de ajusticiar al grandote y hacerle cumplir su pena capital.
El problema viene cuando
el Coronel Wimmer, (interpretado por David Cronnenberg, sí, el mismo que
dirigió “La Mosca” de Goldblum) acompañado de un grupo de
soldados quiere llevarse a “el bicho” (literal) al centro de Scraptown para investigar su capacidad
regenerativa del tejido dañado.
“Me llevo el bicho” – David Cronnenberg y
su bicho.
Petición a la que se
niega una de las protagonistas de esta cinta debido al riesgo que ello
conllevaría si Jason escapara, la
doctora Rowan LaFontaine,
investigadora gubernamental y encargada de la futura criogenización de Voorhees.
Cuando Wimmer y sus hombres van a la “celda” de
Jason, descubren que se ha escapado,
(no preguntes cómo) y ha puesto a un trabajador del centro en su lugar que
previamente lo había tapado con una manta por sentir terror ante la mirada de Jason (todo esto ocurre en menos de
cinco minutos) y aquí entra en escena de nuevo nuestro querido Voorhees y empieza a matar como sólo él
puede hacerlo, acaba con todos los soldados incluido Wimmer, que es ensartado como un trozo de carne de barbacoa.
Puntería nivel Jason Voorhees.
Rowan,
ante tal escena, corre a la cámara criogénica huyendo del asesino de Crystal Lake para tenderle una trampa y
criogenizarlo. Jason cae en la trampa
y es encerrado en la cámara criogénica machete en mano (que tampoco se sabe
cómo vuelve a reencontrarse con su machete, simplemente aparece en su mano)
Bien, el plan funciona a
la perfección y Jason queda atrapado
en la cámara iniciándose la secuencia de criogenización. Rowan se acerca para cerciorarse de que Voorhees está dentro y Jason,
que vengativo es un rato, atraviesa la puerta de la cámara criogénica con su
machete, hiriendo a Rowan y
provocando el cierre hermético de la habitación haciendo que todo lo que hay en
ella quede en estado de criogenia, incluida Rowan,
que queda atrapada junto al psicópata… Todo esto en menos de diez minutos de
metraje.
Los años pasan y el
planeta Tierra, literalmente, muere. No se sabe por qué ni cuando, simplemente
no hay vida en el planeta y por supuesto nadie en todo ese tiempo que aún había
vida intentó rescatar a Rowan y
traerla de la criogenia, simplemente se la abandona junto a Voorhees.
Pasada la época antigua y
en un futuro distante, entra en escena un grupo de universitarios de la nueva
época entre los que se encuentra un droide sexualizado llamado Kay-Em 14 (que es un droide pero
necesita traje de protección) los cuales van protegidos por mercenarios del
futuro autodenominados “Gorilas” los
cuales encuentran la cámara de criogenia. Como es normal la abren encontrando
dentro a Voorhees, y tras un rápido
análisis visual del personaje y dándonos información sobre el fatídico destino
del Hockey haciendo alusión a la máscara de Jason,
el cual será declarado deporte ilegal en 2024 vete a saber por qué, siguen
inspeccionando la sala y encuentran a Rowan,
igualmente en estado de letargo, la cual puede ser descriogenizada con éxito,
según el droide Kay-Em.
Y aquí se sucede una de
las escenas estúpidas (sin perdón) de la cinta con uno de los personajes
cómicos, Azrael (del estilo Jar Jar Binks) que la emprende a golpes
con la cámara de criogenia ya abierta, pues se le ha quedado pegada a la mano una
taza que estaba congelada. Ante los golpes, Jason
se tambalea aún machete en mano y cae cercenándole el brazo a Azrael. Como podréis suponer, en este
futuro lejano, pues estamos en 2455, esto es como el que se clava una astilla
y, tras un adhesivo que funciona como contención de la herida y analgésicos
contra el dolor, deciden volver a la Grendel,
su nave espacial y llevar a ambos especímenes del pasado con ellos.
Azrael y su brazo
De vuelta en la Grendel y con todo dispuesto para
empezar con el proceso de vuelta a la vida de Rowan, entra en escena el profesor Brandon Lowe, que se hace cargo de dirigir el trabajo de despertar
a Rowan y encarga a tres de sus
alumnos que hagan un análisis completo a Jason
en un laboratorio anexo.
Para regenerar los
cuerpos criogenizados (o cercenados como en el caso de Azrael y su brazo) depositan los cuerpos en una máquina que analiza
cada tejido del cuerpo y lo recompone con nanotecnología y lo que ellos llaman
“hormigas” que son una especie de gusanos digitales que se introducen en el
cuerpo para reparar células dañadas. Inician el proceso.
Mientras traen a la vida
a Rowan, los estudiantes del doctor
empiezan con el escaneo del cuerpo congelado de Jason, pero vete a saber por qué, dos de los tres estudiantes al
cargo no aguantan su pasión (deben ser las feromonas que desprende el cuerpo
congelado de Jason) y deciden ir a
otra habitación a dar rienda suelta a sus deseos carnales.
Mientras, en el
laboratorio anexo, Rowan es descriogenizada
con éxito y acepta rápidamente que han pasado más de cuatrocientos años desde
su criogenia y que va en una nave espacial… Tras esto, el profesor Rowe se pone en contacto con Dieter Pérez, de la estación espacial Solaris para comunicar sus hallazgos y
así poder vender los dos especímenes nuevos. Todo muy profesional. Ante estos
descubrimientos, Dieter no muestra el
más mínimo interés, pues en esta época ya hay mucha gente descriogenizada y no
es nada nuevo.
Ante la desesperación del
profesor por su necesidad de dinero, Dieter
descubre que uno de los dos especímenes criogenizados es Voorhees, del cual conoce toda su historia y por el que sí pueden
conseguir una fortuna.
“Nos ha tocado la gorda” – Profesor Brandon
Rowe
Aquí se sucede otra de
las escenas absurdas de la cinta, pues tras las negociaciones aparece una de
las alumnas del profesor que lo reclama para juegos carnales sadomasoquistas
con unas pinzas en mano (existen droides prácticamente humanos y máquinas que
regeneran tejidos a la perfección pero se siguen usando los mismos juguetes
sexuales de hace cuatrocientos años) y una botella de champán en la otra.
“Profesor, creo que ha llegado el momento
de hablar de mi examen…”
Mientras, la única
persona que parece tomarse en serio su trabajo, una de las alumnas más
avanzadas del profesor, cotillea bajo la máscara de Jason para ver qué guarda su portador. Tras este momento
mínimamente interesante, nos pasan a la siguiente escena.
“¡Aprobada!” – Profesor Brandon Rowe
Sí, es el profesor
vestido con un picardías violeta al cual le están retorciendo los pezones con
las pinzas para placer masoquista. Imaginaos las caras de los espectadores en
el cine.
Pero no contentos con
esto pasamos a la siguiente escena, donde vemos al “técnico” encargado del mantenimiento
de Kay-Em colocándole pezones al
droide, porque bien sabido es que los droides quieren tener pezones, pues los
humanos los tienen…
Es cierto que una de las
señas clásicas de la saga “Viernes 13”
son sus continuas referencias a la sexualidad desinhibida adolescente, pero al
menos, estaban dentro de un contexto moderadamente lógico; aquí pasamos a estar
en una nave de exploración medianamente normal con estudiantes, soldados,
robots y profesores que de buenas a primeras entran en un bucle de escenas
sexuales sinsentido como si Jean-Baptiste
Grenouille hubiese esparcido por el aire su última creación antes de ser
ejecutado.
Ante tal desarrollo de
lascivos acontecimientos, Jason (¡por
fin!) no tiene más remedio que despertar para poner orden (pues ya sabéis cómo
se pone cuando la gente disfruta de sus cuerpos) y empieza a hacer lo que mejor
sabe, matar. Lo curioso de esta película es que estás deseando que Jason empiece a hacer su trabajo con
tanto personaje mediocre suelto, te identificas más con Voorhees que con los pobres venidos del futuro. Bien, como decía Jason empieza a matar, y lo hace
empezando por el único personaje “normal” que hay en toda la cinta, la única
persona que rechaza los placeres de la carne y está trabajando, Adrienne Thomas, interpretado por Kristi Angus.
Si lo llego a saber…
Eso sí, por lo menos nos deja una de
las mejores muertes de toda la cinta.
Tras esta muerte, Jason encuentra una sierra quirúrgica
del futuro enorme, (que es su machete 2.0) y empieza a cercenar a cuanto se
pone en su camino con alguna escena que parece sacada de Scooby Doo.
Cuando Rowan descubre que Jason va con ella a bordo, la intentan tranquilizar diciendo que
está criogenizado, pero ante su insistencia en deshacerse del cuerpo, deciden
ir a verlo (ya todos desahogados) y como era de esperar, Jason no está. Entran en alerta máxima y los “gorilas” (los mercenarios del futuro), empiezan a buscar por toda
la Grendel a Voorhees.
Todos perecen a manos de Jason, y debo hacer mención a la
“muerte” del sargento Brodski interpretado
por Peter Mensah (300, Avatar…) pero
no por su epicidad si por lo estúpido de su guion.
Era joven… Necesitaba el dinero – Peter
Mensah tras Jason X
Os pongo en situación, Jason atraviesa a Brodski (Mensah) con una
barra puntiaguda de metal y éste, un personaje fuerte y decidido, dice la siguiente
frase:
-“Con
sólo un pinchazo no vas a acabar con este perro viejo...”
Tras esta frase de macho
alfa, Jason lo atraviesa con la
sierra quirúrgica y dice lo siguiente:
-“Sí,
ahora sí…”
Seguimos; a punto de
llegar a la estación de investigación Solaris,
Voorhees acaba con la vida de Lou, piloto de la Grendel lo que provoca que la nave choque con la estación, la cual
explota… Así es, la Grendel sigue
adelante (un poco afectada, menos mal) pero la Solaris explota… Para que os hagáis una idea, es como si lanzáis un
petardo contra un cohete y el cohete explota quedando el petardo intacto. Tras
esto, se suceden las típicas escenas de pánico y varias muestras de carencias
de civismo de los tripulantes del futuro que se animan unos a otros a que
asomen las cabezas por las puertas por si Jason
está detrás de ellas. Ya habiendo acabado con la vida de todos los tripulantes
de la Solaris tras el impacto (cosa
que les viene a dar igual) deciden usar el transbordador de escape para salir
de la Grendel, y nuevamente, se
sucede una de las escenas más absurdas del cine Slasher/Ciencia Ficción.
Tenemos a Kay-Em 14 y al técnico
encargado de ella (el de los pezones) que le pide que analice las
probabilidades de éxito de ir al transbordador a lo que responde el droide con
un cálculo del 12%. El técnico enfadado le pregunta si no hay alguna posibilidad
de mejorar las probabilidades y entonces, se besan... Creedme que todo esto
sucede así. Como podréis imaginar todo sale mal y el transbordador termina
explotando.
No puedo dejar de
comentar la trama sin mencionar la escena más ridícula de toda la cinta, vuelvo
a poneros en situación. Con el resto de tripulación acorralada por Jason y ante lo que parece una muerte
segura de los personajes que quedan, entra en escena una remozada Kay-Em 14 envuelta en cuero pero que
ahora es ninja y sabe Kung Fu, la cual propina una brutal paliza a Jason, que termina descuartizado a
tiros.
“¿Quién es tu mamaíta?” – Kay-Em 14
Y dejan lo que queda de Jason en la máquina de regeneración (muy
inteligente) la cual se cortocircuita y empieza a escanear el cuerpo, pero al
ver que no hay suficiente materia orgánica cancela el proceso, pero no se sabe
bien por qué, esta cancelación es denegada por la propia máquina que busca un
sucedáneo celular sintético por la habitación para regenerar a Jason dando el siguiente resultado.
Como podréis imaginar,
esta aberración de Jason, conocido
como Uber-Jason o Jason modificado, fue con mucho, lo que
más indigno a los fans de la saga. Un Voorhees
robotizado más semejante a RoboCop
de Verhoeven que al villano que todos
conocíamos.
Quiero que entendáis el
nivel de cutrez del que hace gala todo el metraje y de cómo se va superando
para mal y alimenta la desesperanza del espectador que busca comprender qué
está ocurriendo. Empeñada en acabar con Jason
Voorhees, New Line Cinema apostó
por una idea que ya sonaba mal en el papel y que terminó siendo peor en movimiento.
El infame guion fue
escrito por Todd Farmer (“San Valentín Sangriento 3D”) y dirigido
por Jim Isaac (“The Horror Show”, “Hombre
Lobo”…) contando con un presupuesto inicial de once millones de dólares y
con una recaudación en taquilla de diecisiete millones.
Hago lo que quiero… con mi Jason – Todd
Farmer.
Su BSO fue nuevamente
dirigida por Harry Manfredini,
habitual de toda la saga, dando como resultado una BSO más cercana al telefilm
que a una producción de cine, os dejo su tema principal.
Para ir terminando y como
siempre, os dejaré algunas curiosidades de la cinta para quitaros un poco del mal sabor de boca.
-El nombre del personaje
de Adrienne, es en realidad un
homenaje a Adrienne King, actriz
principal de “Viernes 13”
-El guionista Todd Farmer dijo que se inspiró en “Alien, El Octavo Pasajero” para
preparar el guion de “Jason X”
-“Jaxon X” es la película de la saga “Viernes 13” con el mayor número de muertos: veintiocho en total
-La versión americana de “Jason X” sufrió algunos cortes para
pasar la clasificación para menores de dieciséis años. La versión de la
película exhibida en los demás países no sufrió ningún corte.
-A pesar del desastre en
taquilla y en crítica, salió a la venta numeroso merchandising, pues iba a vender
igual, de la película, como figuras basadas en la nueva versión de Jason Voorhees
O la nueva máscara
metalizada
En definitiva y para dar
por finiquitada la saga “Viernes 13”,
esta cinta no será recordada como algo a tener en cuenta dentro de la franquicia,
aunque sí como ejemplo a evitar. Sin salvación alguna, Jason Voorhees terminó siendo una caricatura futurista de lo que
algún día fue gracias a New Line Cinema
que buscaba beneficios a cualquier precio. Por lo menos, siempre podréis
revisitar las primeras partes de la saga y volver al campamento Crystal Lake para disfrutar de las
matanzas que otrora nos hacían saltar del sillón ante un incombustible y
maltratado Jason Voorhees.
Me despido queridos
Ochenters con el sabor agridulce que esta décima película me dejó en su primer
visionado y me ha vuelto a dejar durante este escrito, esperando que, al menos,
os haya resultado entretenida la lectura.
Supermán ha decidido eliminar
todas las armas nucleares de la Tierra estrellándolas contra el Sol. Pero Lex
Luthor ha creado un doble del héroe que siembra el caos en todo el mundo.
Además, la hija del dueño del periódico donde trabaja Clark Kent encuentra al
joven tan atractivo que sólo contribuye a causarle más problemas. (http://www.filmaffinity.com/es/film409036.html)
Madre de Dios, ¡esta película es
deleznable! Menudo punto y final más cutre casposo para la saga protagonizada
por Reeve. Nadie se merecía esto, joder. Pero claro, como muchos de los
desastres cinematográficos habidos y por haber, este también tiene su historia …
Después de la tercera entrega,
los Saklinds (qué tíos más pesados) trataron de ampliar el universo Superman
con Supergirl (1984). Como los resultados tampoco fueron para tirar cohetes y
ya la recaudación de la tercera parte del hombre de acero había sido
relativamente floja, consideraron que la fórmula estaba agotada y decidieron devolver
los derechos nada menos que a la Warner. Pero resulta que como la productora estaba
ocupada en otros proyectos terminó por co-producir la película, ¡con la Cannon
de Golan y Globus! Vamos, que la Warner les dio 37 millones de dólares para que
nuestros primos favoritos hiciesen la película a su gusto. Estos 37 millones
son una cifra modesta si se comparan con las cantidades invertidas en las dos
primeras películas, está claro, pero teniendo en cuenta que para la tercera el
presupuesto fue de 39, pues no era tan descabellada la cosa. El problema es que
por entonces la Cannon no pasaba por su mejor momento, y los primos judíos, más
listos que una ardilla, pensaron : “oye primo, ¿y por qué en vez de invertir
los 37 millones de dólares le metemos sólo 17 y los otros 20 los utilizamos
para pagar pufos y producir otros clásicos cutre casposos?” Y así fue. Total, 17 millones de dólares para la cuarta película
de una saga cuya primera parte había costado 55, ¡casi nada! Evidentemente, con
ese presupuesto, no se pudo contratar a un equipo de efectos visuales decente, y
este es uno de los lastres más grandes de toda la película, porque son
absolutamente mierdosos. Hasta los títulos de crédito son cutres, y no digamos
las escenas de vuelo, en que se ve perfectamente una pantalla con imágenes detrás
de Superman, la hostia, vamos. A esto hay que sumar que el dinero se agotó
antes de finalizar la película, por lo que muchos de esos efectos ya malos de
por sí fueron reutilizados en varias escenas. Una producción 100% Cannon.
En cuanto a los actores, recuperaron
a los secundarios habituales. Hackman y Margot Kidder regresan con el
protagonismo de antaño. Otras incorporaciones fueron las de la, por entonces de
moda, Mariel Hemingway, y el por entonces desconocido Jon Cryer (hoy día famosísimo
debido al éxito de la serie Dos hombres y medio). Reeve, pese a ser reticente, aceptó enfundarse de nuevo el traje de
Superman a condición de colaborar en el guión y que le produjeran su proyecto
El reportero de la calle 42 (1987). Así que con el grueso de la plantilla clásica
de Superman al completo sólo faltaba encontrar director. Aunque parezca increíble
al primero que se le ofreció el puesto fue a Richard Donner, que rechazó por
encontrarse preparando Arma Letal. Después fue a Richard Lester, quien tampoco aceptó.
Otros que rechazaron fueron ¡Wes Craven y Paul Verhoeven! Finalmente fue Sidney
J Furié (El Ente, Águila de acero) elencargado de llevar adelante este despropósito.
Vamos con la historia. El marco es La Guerra Fría entre EEUU y la URSS. Harto de una escala armamentística
sin parangón, un niño escribe una carta a Superman pidiéndole que se deshaga de
todas las armas nucleares. Al principio Superman duda, porque no quiere
interferir en asuntos humanos, pero finalmente lanza todo el armamento nuclear
al sol y lo destruye. Luthor que se ha escapado de la cárcel con la ayuda de su
sobrino Lenny (Jon Cryer ) consigue material genético de Superman y al mandarlo
con uno de los misiles nucleares al sol crea al Hombre Nuclear (Mark Pillow,
cuya voz en la película es la de Hackman), un superhombre que obedece sus órdenes
y que ha sido creado para matar a nuestro héroe. Vale, la historia parece que
promete y un supervillano nuclear parece la hostia. Pues no amigos, porque nada
se salva de la quema.
Esa subtrama en la que Clark es
acosado por Lacy Warfield (Mariel Hemingway) alcanza cotas inenarrables en esa
patética doble cita de estos dos con Superman y Lois. Lo de que Clark descubra
su identidad a la primeras de cambio a Lois para pedirle consejo y acto seguido
volver a borrarle la memoria con un beso (como el final de la segunda parte), da pena. Hay sucesos increíbles como que las
armas nucleares sean lanzadas al sol en una red, o que lleven aLacy a volar por el espacio (¡que en el
espacio no hay aire, idiotas!). Las escenas en la Fortaleza de la Soledad, con
esos dos viejos puesto ahí sin ton ni son, cutrísimas. ¡Y que hay de la nueva
visión del albañil que gasta Super! Sí , amigos, ¡Superman reconstruye La
Muralla China con una mirada! ¡ Acojonante! Pero lo peor de todo , con
diferencia, es el antagonista de Superman. Porque lo que se nos ofrece es uno
de los personajes más grotescos e infames de toda la historia del cine. El tío nace
en el espacio vestido como una drag queen y cuando se presenta a Luthor no deja
de decir: “matar a Superman”, como un auténtico cretino. El Hombre Nuclear es
El Marilis Solar amigos, El Bujarrón Atómico que cuando se mosquea afila sus
uñas y araña a Superman en una de las escenas de lucha más bochornosas que uno
recuerda. Para colmo, ese arañazo dejaa
Superman hecho caldo - se parece al personaje de Lestat al final de
Entrevista con el vampiro (1994) - , ¡a saber dónde metería la mano! Para terminar, esa resolución en la que Clark
utiliza el cristal verde para curarse (tras el arañazo del Super Marilis) tampoco
tiene sentido, por no hablar de un final tan chorras …
Originalmente, la película iba a
durar 135 minutos, que fueron recortados
a 90. Para eso eliminaron escenas aquí y allá. Estas escenas se incluyen en algunas
ediciones de DVD. Yo las he visto y os aseguro que desde entonces las
pesadillas son recurrentes. Acabo de decir que el Hombre Nuclear es uno de los
peores villanos de la historia del cine. Pues bien, varias de esas escenas
eliminadas nos muestran a otro supervillano, creado antes del Hombre Atómico,
que es todavía peor. Un Super Lerdo que eleva la capacidad intelectiva del
Hombre Atómico a la de Einstein. Con eso lo digo todo. Otras escenas eran las
del rescate de una niña absorbida por un tornado o cuando Superman salva a unos
militares soviéticos de un misil accionado por el Hombre Atómico.
Como habréis podido adivinar, los
beneficios de Superman IV fueron un batacazo estrepitoso, que ni siquiera
cubrieron los gastos de producción. El peor de los finales posibles para una
saga que mereció correr mejor suerte.