Presentación

Amantes de mundos fantásticos, bisoños aventureros en busca de tesoros, criaturas de la noche, princesas estudiantiles y fanáticos de cachas de postín, ¡sed bienvenidos!. Invitados quedáis a rebuscar en nuestra colección de VHS, acomodar vuestras posaderas en una mullida butaca, darle al play, y disfrutar de lo bueno, lo malo y lo peor que dieron estas décadas.

ADVERTENCIA: Aquí no se escribe crítica cinematográfica (ni se pretende). Las reseñas son altamente subjetivas y el único objetivo es aprender y disfrutar del cine y, por supuesto, de vosotros.
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El coche fantástico, serie (1982-1986, Glenn A Larson, Knigth Rider, El auto fantástico, El auto increíble)


 

“El coche fantástico' es una trepidante aventura de un hombre que no existe, en un mundo lleno de peligros. Michael Knight, un joven solitario embarcado en una cruzada para salvar la causa de los inocentes, los indefensos, los débiles, dentro de un mundo de criminales que operan al margen de la ley”

Ochenters, vamos a comentar una de las series más emblemáticas de nuestra querida década, EL COCHE FANTÁSTICO, que lanzó la fama al apuesto y apolíneo David Hasselhoff, y convirtió a KITT en uno de los referentes automovilísticos de los 80.

EL ARGUMENTO Y LOS PROTAGONISTAS


         El protagonista absoluto de la serie es Michael Knight (es constante el juego de palabras tanto en el título de la serie en inglés, Knight Rider, que se podría traducir como caballero andante o caballero montado, como en los títulos de los capítulos). Lo interpreta, como ya hemos dicho, David Hasselhoff, hasta entonces un joven actor casi desconocido, al que apenas habíamos visto en pequeños papeles en series, o en el film de serie Z Star Crash (1979), un remedo barato de La guerra de las Galaxias que hoy es casi un film de culto, en el que era el protagonista junto al icono del género de aventuras Caroline Munro.
         La serie convirtió a Hasselhoff en una estrella, y en uno de los iconos de los 80, con su melena rizada, su media sonrisa, su camisa desabrochada, su chaquetilla de cuero, y sus botas, que le daban un cierto aire de macarra. Como curiosidad diremos que el gran Hoff ha tenido posteriormente una exitosa carrera como cantante, y que, pese a su fama, tardó casi una década en conseguir que alguna cadena televisiva creyera en su siguiente proyecto, la luego exitosa Los vigilantes de la playa.
En EL COCHE FANTÁSTICO, Hasselhoff Interpreta a Michael Arthur Long, teniente de policía, que cae abatido junto a su coche, un Pontiac Trans-Am negro. Para su fortuna, es rescatado por una organización liderada por el magnate Wilton Knight, que, tras salvarle la vida y reconstruirle la cara, le cambia el nombre por el de Michael Knight, y le pone a trabajar para la Fundación para la Ley y el Orden en la lucha contra el crimen y la injusticia. Y lo hará al volante de su mismo vehículo, al que han dotado de la más avanzada tecnología, y han convertido en el poderoso e indestructible KITT (Knight Industries Two Thousand, en español Industrias Knight 2000), un coche dotado de un cerebro electrónico que le permite autoconducirse, y no solo hablar, sino incluso hacerlo con ironía y sentido del humor.
Como jefe en la Fundación, Michael tiene a Devon Miles, interpretado por el veterano Edward Mulhare, secundario en un montón de clásicos del cine de los 50, 60 y 70. Miles es un cincuentón flemático y estirado, que era el principal colaborador del magnate Wilton Knight, y asume la dirección de la Fundación tras su muerte.
A los dos les acompaña una joven mecánica, que es la encargada del mantenimiento y las averías de KITT. Aunque generalmente se considera que este personaje es Bonnie Barstow (interpretada por Patricia McPherson), en la temporada 2 fue April Curtiss (Rebecca Holden).
La historia de este personaje es muy curiosa: al parecer, al final de la primera temporada, y por un problema contractual, McPherson dejó la serie, y se contrató a Holden. Sin embargo comenzaron a recibirse cartas de los fans reclamando la vuelta de Bonnie y los productores se echaron atrás y así quedó hasta el final de la serie. Aunque para la generalidad de los fans, se considera que Bonnie Barstow es el personaje “oficial”, hay también un grupo numeroso que valora el personaje de April y en general la segunda temporada, donde se encuentran algunos de los mejores capítulos de la serie. En cuanto a diferencias, tanto ambas actices como el matíz que dan a sus personajes son muy diferentes. Mientras Patricia McPherson tiene el pelo liso, es alta y apolínea, y su personaje es formal y aséptico, Rebecca Holden es menuda, peliroja (con un cardado superochentero), con mucho sex appeal, y su personaje es cercano, divertido, y además tiene una gran química tanto con Michael como con KITT.
Como curiosidad os diremos que EL COCHE FANTÁSTICO fue la primera serie de televisión en la que un personaje femenino ocupaba el puesto de mecánico principal de del coche protagonista. Y estos arreglos se hacían casi siempre en carretera, a bordo de un camión negro con el emblema de la fundación, un caballo de ajedrez, al que KITT entraba en marcha, a través de una rampa levadiza.
En la cuarta y última temporada se añadió un personaje adicional, el controvertido Reginald Cornelius III o RC, interpretado por el actor de color Peter Parros, en teoría para dar un apunte cómico y étnico a la serie, aunque, la verdad, con poca fortuna, ya que en esta temporada la es cuando la serie más decae.

EL FORMIDABLE KITT
Como ya hemos comentado, el modelo de automóvil que se utilizó en la serie para encarnar a KITT fue un Pontiac Firebird Trans-Am V8, de color negro, que se ha convertido en todo un icono de la década de los 80, a la altura de otros vehículos legendarios como el Delorean de Regreso al Futuro, la furgoneta GMC Vandura  del Equipo A, o el Ford Grand Torino de Starsky & Hutch.
KITT tenía todo tipo de adelantos tecnológicos, scanner, cámaras, videoteléfono, un volante y un salpicadero futuristas, y sus características luces rojas del morro. Y cómo no mencionar su función más espectacular: el TURBO BOOST, un botón que lanzaba el coche en un salto volador que le permitía atravesar muros y pasar por encima de todo tipo de obstáculos: ríos, puentes, camiones, etc.

Para el rodaje de cada capítulo se utilizaban en torno a una decena de coches, de los que dos eran para los primeros planos, y el resto para las tomas lejanas y las escenas de riesgo. Estos últimos acaban casi todos en el taller de chapa.
En la cuarta y última temporada, a KITT se le añadieron vistosas innovaciones, como unos alerones laterales y traseros que se desplegaban cuando Michael activaba el modo superpersecución.
Como curiosidad, en uno de los capítulos, KITT “pierde la memoria”, que resulta ser un aparatoso artefacto que lleva bajo la carrocería (curiosamente muy similar a los reproductores de vídeo de entonces), y que encuentra por casualidad un niño, que es el que le ayuda cuando está perdido.


GARTZ Y KARR, LOS ARCHIENEMIGOS
         Tanto Michael como KITT se enfrentan, en tal vez los capítulos más recordados, a una especie de “versión malvada” de ambos. La de KITT es KARR (Knight Automated Roving Robot, o Robot Rodante Automatizado Knight), que parece en dos capítulos de la primera y tercera temporadas. Se trata de un prototipo diseñado también por Industrias Knight, pero que por un fallo de programación, resulta inestable y potencialmente peligroso.
         Por su parte, el “reverso tenebroso” de Michael es Gartz, hijo legítimo del magnate Wilton Knight, que es malvado y cruel. Odia a Michael porque le ve como un rival ilegítimo, y desarrolla un supercamión llamado Goliath para enfrentarse con KITT. Este personaje aparece en dos capítulos de la segunda temporada.
      Otro de los capítulos legendarios era en el que Michael y KITT se enfrentan a un grupo de moteros que quieren sembrar el caos en una pequeña localidad del medio oeste. Y como curiosidad, en este episodio, la estrella invitada era la actriz Anne Lockhart, a la que los ochenters recordamos como Sheba en Galáctica, estrella de combate.

        Y mencionaremos también el episodio en el que Devon se hace pasar por un excéntrico magnate tejano.


CONCLUSIÓN

Quién no ha hablado a su reloj para decir “KITT, te necesito”, y ha esperado recibir como respuesta un “¿Dónde estás, Michael?”. ¿Quién no recuerda su famosa sintonía?. EL COCHE FANTASTICO forma parte de nuestra esencia ochenter. Es una serie que ha trascendido la leyenda y forma parte de la iconografía de la década. También ha tenido versiones, remakes (bastante flojos, la verdad), y videojuegos. Así que ochenters, conectemos el TURBO BOOST y a volar.

Por Víctor Sánchez escritor













“V”, la serie (Kenneth Johnson, 1983-1985)


Ochenters, el mundo se detenía los sábados por la tarde cuando ponían “V”. Los que lo vivimos lo sabemos. Las calles estaban desiertas de chavalería y todos estábamos en casa a las siete de la tarde para ver a Diana, a Julie y a Donovan.
Por eso, esta serie tiene un puesto de honor en los iconos televisivos de los ochenta y nos dejó grabada para siempre la imagen de esa boca abierta de forma inverosímil para tragarse una rata.

LA IDEA INICIAL, EL ARGUMENTO Y LAS TRES PARTES
En un principio, el creador de la serie, Kenneth Johnson, no había concebido una serie sobre extraterrestres invasores, sino una distopía sobre lo que podía ser la instauración de un régimen de tipo nazi en Estados Unidos, inspirado en la novela antifascista de 1935 “It Can't Happen Here” (No puede suceder aquí) de Sinclair Lewis.
Ese argumento no convencía a la NBC, que, en cambio, sí estaba interesada en producir una serie de ciencia ficción para aprovechar el tirón de las películas de “La guerra de las galaxias”. Johnson aceptó el cambio y retocó su historia. No obstante, las referencias a la idea inicial, aunque alegóricas, siguieron presentes. Sin ir más lejos, el emblema rojo y negro de los visitantes es muy similar a la bandera nazi con la esvástica.
Los llamados “visitantes”, llegan a la tierra en formidables naves ovaladas del tamaño de una ciudad. Inicialmente se muestran amistosos y tienen el mismo aspecto que los nosotros, pero pronto se revela su verdadera condición de perversos alienígenas reptilianos cuyo objetivo es la dominación del planeta para esquilmar sus recursos, especialmente el agua, y el sometimiento de la raza humana, que quieren utilizar en su mayoría como alimento, y el resto como esclavos o soldados en sus guerras con otras razas alienígenas.
El engaño es descubierto de forma casual por un avispado cámara de televisión, Mike Donovan, que, junto con la doctora Julie Parrish, organiza un grupo de resistencia a los invasores en la ciudad de Los Ángeles, cuyo símbolo es una letra V mayúscula que pintan con spray sobre los carteles propagandísticos de los visitantes. Pronto, el movimiento se extiende a todo el mundo.

         Aunque los fans solemos recordar “V” como un todo, la serie se divide en tres partes: “V”, que es el realidad un telefilm de dos episodios, “V, la batalla final” de tres, y la serie propiamente dicha de 20 capítulos de una hora de duración.
         En un resumen rápido, podríamos decir que en la primera parte vemos la llegada de los visitantes y la conquista del mundo, en la segunda su derrota aparente, y en la serie propiamente dicha, su regreso y una lucha continua hasta su sorpresiva e inesperada cancelación que pilló a Kenneth Johnson sin un final cerrado.

LOS PERSONAJES PRINCIPALES Y SECUNDARIOS
Los tres protagonistas principales son Donovan, Julie, y la malvada Diana.
Mike Dónovan (interpretado por el apuesto y musculoso Marc Singer, al que habíamos conocido en el cine con “El señor de las bestias” de 1982), es un cámara de televisión que graba por primera vez la nave extraterrestre y es invitado al interior, donde descubre por casualidad que el aspecto humano de los visitantes es un postizo sobre sus escamas de reptil. Las circunstancias lo convierten en líder de la Resistencia humana junto con la bióloga Julie Parrish (Faye Grant). Si Mike es el arquetipo de hombre de acción, Julie representa los valores de una líder: nobleza, inteligencia, entereza… Entre los dos flota siempre una continua tensión sexual no resuelta.
Frente a ellos, la mala, malísima Diana, una espléndida Jane Badler, que dota al personaje de una fuerza y un carisma que han convertido a Diana en la villana por excelencia de los ochenta (quizás junto a la pérfida Angela Channing de Falcon Crest). Badler era una belleza madura con un cuerpo escultural y una abundante melena negra cardada que la hacía enormemente atractiva (todos los adolescentes del momento la amábamos y la odiábamos a la vez), y el personaje adoptaba una pose y fulminaba con una mirada tan penetrante y destructiva como sus lapidarias frases.
 
En papeles secundarios encontramos tanto a jóvenes promesas, como a actores consagrados: el “lagarto bueno” Willie, interpretado por el icono del cine de terror Robert Englund, el luchador de la resistencia Elias (Michael Wright) o la jovencita Robin (Blair Tefkin), el líder de la quinta columna de los visitantes Martin (Michael Ashmore), que apoya en secreto a la Resistencia, o la joven híbrida Elisabeth (Jennifer Cooke), que es hija de Robin y el visitante Bryan, y posee poderes sobrenaturales con los que ayuda a la Resistencia. Elisabeth se enamora del guapo Kyle (Jeff Yagher), que combate al lado de Donovan en la tercera parte.
Entre el elenco, merecen mención aparte dos personajes carismáticos de la serie, uno por cada lado: Lydia por los visitantes, y Tyler por la Resistencia.
         Lydia, interpretada por la bellísima June Chadwick, es la lugarteniente y rival de Diana en la tercera parte. Ambas viven en conflicto permanente, y ponen igual empeño en combatir a la Resistencia como en combatir la una contra la otra. Se traspasan con sus miradas, e incluso a veces Lydia “se vuelve buena” con tal de chinchar a Diana. Su pelo rubio cardado también marcó tendencia, y su atractivo sex appeal incluso nos hizo flaquear a los fans enamorados de Diana, que nos movíamos en la incómoda y a la vez deliciosa dicotomía de amar platónicamente a las dos.
 
Por su parte, Ham Tyler, un, como siempre espléndido Michael Ironside (el villano de “Desafío Total”, esta vez en uno de sus contados papeles de bueno),  es un duro exagente de la CIA al que la Resistencia encarga los trabajos más difíciles. Es el contrapunto a Donovan y Julie, siempre a punto para sacar a pasear la Uzi y cargarse a cuantos más visitantes mejor. Por cierto, una de las razones por las que la Resistencia utilizaba armas convencionales y no las espectaculares pistolas y fusiles laser de los visitantes, no era la excusa de las balas de teflón o que no fueran detectadas como se decía en la serie, sino algo mucho más prosaico:  los disparos de los laser se añadían en postproducción de forma manual con un coste aproximado de 1000 dólares por disparo, por eso se usaban lo justo y solo vemos en contadísimas ocasiones a Donovan y los demás disparando con ellas.


REFERENCIAS Y LEGADO
Tras su cancelación en 1985, se mantuvieron los decorados y atrezzos en espera de que la serie se retomara con nuevas entregas que nunca llegaron. En 2009 se emitió un efectista remake de la serie, aunque sin el encanto de su antecesora, que también fue cancelado prematuramente.
         Hoy “V” es un clásico de la ciencia ficción televisiva y un referente de la década de los 80, recordado con cariño por los fans y los nostálgicos de esa época, y ha tenido notable influencia en producciones posteriores. Un ejemplo palmario es la superproducción cinematográfica “Independence Day” (Roland Emmerich, 1996), que copia literalmente de la serie la llegada de las naves a la Tierra y su gigantesca forma ovalada (aunque, evidentemente, con una factura digital mucho más lograda que los primitivos fundidos de la serie). También vemos lo mismo, aunque de forma más modesta, en la película española “Extraterrestre” (Nacho Vigalondo, 2012).

CONCLUSION
TVE programó en aquella época series emblemáticas los sábados por la tarde: “Los ángeles de Charlie”, “El Equipo A”, “MacGyver”, “La fuga de Golditz”, pero nunca una   con tanto impacto como “V”, que, como hemos dicho al principio, dejaba las calles vacías. ¿Recordáis la colección de cromos de “Teleindiscreta” con la mítica escena de Diana comiéndose la rata? ¿Quién no estuvo enamorada de Donovan y Kyle, o coladito por Diana, Lydia o Julie? ¡Qué tiempos aquellos! 
                                Por Víctor Sánchez González

























Eso (1990, Tommy Lee Wallace) It


“La ranita subía por la ramita 
Y entonces vino la lluvia y se llevó a la ranita 
Entonces vino el sol y la lluvia terminó 
Y la ranita…”

Laurie Anne antes de morir a manos de Pennywise
Así empezábamos la historia, y ya sabías que todo empeoraría a partir de aquí, pero… ¿qué tiene “IT (Eso)” de 1990 para que sea una película (o mine serie) de culto que nos evoca tanto a nuestra generación? Y, ¿por qué fue la causante de las pesadillas de muchos y la que nos descubrió la coulrofobia…?…

Quiero dejar claro antes de empezar que no hablaré de la nueva adaptación, si no de la cinta que más se acerca a nuestra niñez, con el gran Tim Curry interpretando a la maldición que sufre Derry cada treinta años (veintisiete en el libro), así como también mencionaré la obra original de Stephen King y os haré partícipes de varias curiosidades tanto de una como de otra que he ido recopilando con los años.

Algunos os preguntaréis (o quizá no) por qué me he decidido por la “alegre” (aterradora) canción de la pobre Laurie Anne para empezar, en vez de elegir alguna de las muchas escenas o frases clásicas que pueda haber y hay en “IT (Eso)”; quizá porque soy padre de una niña de seis años y me aterra cualquier similitud con la realidad o puede que sea porque ya desde el principio, conseguimos disfrutar por un momento de la felicidad y ternura de una niña pequeña que juega ajena a cualquier posible peligro y de un zarpazo, esta inocencia es sesgada al instante dando paso al horror más absoluto con el primer asesinato en pantalla a manos de un payaso loco, payaso que en un principio nos presenta a un personaje ridículo que nos provoca un sentimiento de burla, llegando a rozar casi el ridículo, a convertirse en el dueño de una mirada de lo más aterradora que en su día y aún hoy me deja una sensación de inquietud que pocos actores han podido hacerme sentir.

“No puedo dormir… Me come el payaso” (Bart Simpson)
Y creo que esto es la base de la película; una historia de niños y para niños, con problemas de su día a día los cuales son muy reales y, por desgracia, coetáneos a nuestra realidad alternativa a Derry (abusos sexuales, maltrato infantil, acoso escolar…) pero que, no contentos con esto, tienen que lidiar con un malvado demonio que los acosa y que despierta para alimentarse cada treinta años, siendo su dieta, como ya sabéis, las almas asustadas y aterradas, preferiblemente de niños, ya que son los que sienten un terror puro y prácticamente los únicos que pueden verlo.

Pero, ¿qué puedo ofreceros yo para que tenga sentido vuestra lectura y no me linchéis en el  intento? Para empezar, os pido que os pongáis las gafas de la infancia (que no nostalgia, al menos por el momento) y os trasladéis a la época en la que sentíais verdadero terror, en donde mirabais bajo la cama por si vuestro miedo estaba ahí esperando. “IT” trata sobre ese miedo, el terror real y poético que sentíamos de pequeños, trata sobre el terror infantil.

Estaréis de acuerdo conmigo en que el cine de terror ha tomado una variante un poco extraña en el tiempo, donde premia el susto repentino que os hace saltar sobre la butaca, acompañado de una previa aceleración del corazón. Eso, permitidme la licencia amigos, no es miedo. “IT” por el contrario no peca de ese sobresalto fácil, no usa la tensión que nos causa saber que algo va a pasar y termina pasando, si no que te lleva por un camino agradablemente tétrico y nostálgico que no causa terror alguno a mi yo adulto, pero sí que lo causó a mi yo de niño. Pero entonces, ¿por qué disfruto de esta adaptación a día de hoy como lo hice el primer día? (Ahora sí es el momento de ponerse las gafas de la nostalgia) pues porque vive en el recuerdo, me traslada a mis miedos más antiguos y tiene ese encanto dentro del género del terror añejo de telefilm cutre y añejo (aceptémoslo, es realmente cutre y con interpretaciones igualmente pobres) que hoy rara vez podemos encontrar, si incluso la música que nos acompaña en la entrada es nostalgia sonora, si no haced esta prueba, poned la película y cuando suenen los primeros acordes decid con voz áspera “Historias de la cripta” y casará a la perfección. Extrapolaros a esa época donde el miedo era el misterio, era esa primera vez que te dejaban solo en casa y, a pesar de conocértela como la palma de la mano era realmente terrorífica, a esas noches en casa ajena donde pasabais horas contando historias de terror, a cuando llamabas a mamá o a papá (o a quien sea que os crió) porque había algo en el armario y de manera condescendiente te decían que durmieras cuando tú veías perfectamente un par de ojos mirándote fijamente desde el interior… Intentad recordar todas esas sensaciones y meted todos esos recuerdos en una coctelera, podréis sacar las mismas sensaciones que os evocaron películas como “Cuenta Conmigo”, “El Resplandor” o la película que nos concierne “IT” (Sí ya, todas adaptaciones de King, pero me vienen al pelo).

Pero no divaguemos más y vayamos a lo que importa, a la historia, pero no sin antes contaros un poco por encima la de la obra original que se omite en la película. Agárrense a donde puedan porque aquí Stephen King entra en modo DDA “Drogas y Alcohol Activados” (y a pesar de la broma no lo es tanto, pues tardó dos años en desintoxicarse por completo tras “IT”)  y crea una de las historias más bizarras que se han leído jamás en sus muchísimos relatos, advertidos estáis:

Empezamos en el Macrocosmos, en donde una entidad suprema conocida como “El Otro” decide crear a una Tortuga Gigante (que representa El Bien) y que vaga por el Macrocosmos, y a su hermano, una entidad maligna (sí, el hermano de la tortuga como ya podéis imaginar es “Eso”) conocida también como la devoradora de mundos.

Un día, la tortuga se puso enferma y vomitó, y de este vómito salió el Universo que conocemos. “Eso” por su parte, llegó a la tierra (tierra que vomitó su hermana la tortuga gigante junto al resto del universo) en un gran cataclismo muy similar al impacto de un meteorito, ¿aterrizando dónde? pues en lo que en un futuro sería conocido como el pueblo de Derry.

Allí “Eso” pasó los años y esperó pacientemente la llegada de los humanos, pues sabía que el ser humano llegaría a la tierra, para alimentarse de los miedos de las personas, especialmente de los niños, y entrando en un estado de hibernación, despertaría cada treinta años provocando una ola de violencia y desastres en el lugar que aterrizó, o sea, en Derry

Tortuga gigante del Macrocosmos que simboliza El Bien
Como es normal, todo esto se omite en la película de “IT” (imaginad las vueltas que tuvieron  que dar pensando en cómo explicar esto en la pantalla sin que la gente se girara hacia el proyector encogiéndose de hombros y gritando “¡¿pero qué es esto?!”, así que optaron por la mejor decisión y directamente lo mentaron muy por encima).

Ahora, si aún queda alguien mentalmente sano, y que no esté delante de un espejo gritando “REDRUM” podemos proseguir con el artículo.

La película por el contrario empieza en un Derry ya poblado, y tras la muerte de la pequeña Laurie Anne se nos presenta a uno de los personajes claves, Mike Hanlon (interpretado por Tim Reid que después veríamos interpretando al padre de una de las gemelas en “Cosas de Hermanas”) que deambula por la escena del crimen de la pequeña buscando respuestas a ese grotesco crimen, aunque ya las conoce.

Tras esto y recopilando alguna prueba, decide volver a reunir a la pandilla de “Los Perdedores”, sus amigos de la infancia, para pedirles que cumplan con la parte del trato que hicieron aquel día en el verano de 1958, cuando eran unos niños; volver a por “Eso”, también conocido como el payaso Pennywise, si es que volvía a la vida.

Primera derrota de Pennywise a manos de Los Perdedores en el verano de 1958
A partir de aquí y durante la primera parte de la película se nos presenta a cada personaje ya adulto que, recordando a modo de flashback, nos cuenta aquel verano y cómo fue su primer encontronazo con Pennywise. Para ello nos mete en situación y nos explica los miedos de los niños ya adultos. Esto es la primera parte, básicamente, unos niños aterrorizados que, apoyándose en la fuerza de la amistad y la unión, consiguen derrotar al mal (literalmente).

Si bien conocéis el resto de la historia, no veo necesaria volvérosla a contar (para eso ya está la cinta o el libro de King) pero sí recordar varias escenas que aún hoy me parecen sublimes:

-La primera escena que a todos nos viene a la cabeza es la de Georgie y el barquito de papel “S.S. Georgie”, aquí vemos al hermano de Bill el Tartaja (porque era tartamudo el pobre) el cual recibe un barquito de papel hecho por el propio Bill

Bill con su hermano Georgie antes de su muerte
Georgie baja al sótano mandado por Bill porque tienen que pegar el barquito de papel con parafina para que no se desarme, tras esto Georgie sale a la calle a estrenar su barco de papel, (Es curioso ver que Georgie tenga pánico al sótano y a bajar por sus oscuras escaleras pero ver a un payaso en una tétrica alcantarilla le parezca de lo más normal). La escena en sí es bastante simple, hasta que alcanzamos uno de los puntos más recordados de la película, la primera aparición con texto de Pennywise. Aquí vemos lo gran actor que es Tim Curry y lo mucho que lograba transmitir con tan poco (y encima vestido de payaso). A partir de aquí y el famoso “Todos flotan” la cosa empieza a ponerse realmente interesante. Cierto es que la obra original no es para todos los públicos, pues describen con absoluta perfección todo lo que ocurre a cada una de las víctimas de “Eso”. Y no sé a vosotros pero esta parte de la historia me recuerda a otra de King… A ver, una familia de cuatro que pierde a un hijo e ignora al que sigue con vida porque no pueden soportar el dolor de la pérdida… ambos protagonistas escriben relatos y cuentos por afición y terminan siendo escritores de renombre en la edad adulta… Así es, la base de la historia de Bill y Georgie es muy similar a la de Gordie y su hermano, Denny Lachance. Qué obsesión tiene este hombre por familias desestructuradas por decesos traumáticos…

La mayor de los cuatro condados
-Pasemos a la siguiente escena memorable, y ésta es la escena de las duchas del joven Eddie Kaspbrak, a pesar de lo realmente cutre de los efectos especiales (quedaba sólo un año para el estreno de “Terminator 2” que nos dejó a todos boquiabiertos pero se les perdona porque en los 90 era imposible tener el presupuesto de las grandes producciones de la televisión de hoy día) vemos nuevamente como “Eso” en tono de humor, consigue aterrar a otro de los pequeños acosándolo hasta la desesperación. Esta escena no estuvo exenta de polémica, pero esto lo trataremos más adelante.

No olvides lavarte detrás de las orejas
-Otra de mis escenas preferidas es en la biblioteca de Derry con la cabeza (Perdedora) en el frigorífico; como bien sabéis, el ya adulto Stanley no lleva muy bien volver a oír a Mike, su amigo de la infancia, que le pide cuentas y que cumpla con el trato, por lo que decide suicidarse. Esta muerte la aprovecha Pennywise y usando la crueldad que lo caracteriza, se aparece ante todos sus amigos (Perdedores) justo después de enterarse del suicido de su amigo, como la cabeza decapitada de Stanley, y a ver esta grotesca situación entran en un estado de terror que no pueden soportar.


Y eso que anteriormente maquillaba cadáveres con Dan Aykroyd...
-Y mi favorita y anterior a la tercera mencionada, es el primer reencuentro de Bill Denbrough adulto con Pennywise, el cual está cavando tumbas. En ese momento Bill no sabe por qué lo está haciendo y claro está, Pennywise no le dice nada, salvo que debe de elegir una de las tumbas, menos la última que ya está ocupada, por Stanley, muerte de la que se enterará más adelante.
 - ¿Cuál prefieres para ti? ¡Oh! Excepto aquella del final... - Pennywise
Son sólo una selección de las grandes escenas con las que cuenta esta película y si habéis visto la cinta, las recordaréis al instante.

He de reiterar que disfruto mucho de cada parte de Curry (permitidme las confianzas con “El Señor de las Tinieblas”) y que si no fuera por él, la película perdería por enteros. Las sobreactuadas actuaciones, desde mi punto de vista, en las escenas de El Club de los Perdedores ya adultos, hacen que la película baje algunos (muchos) puntos. Incluso el difunto John Ritter (“Apartamento para Tres” o “Este Chico es un Demonio”) o Harry Anderson (“Juzgado de Guardia”) no consiguen que sus interpretaciones brillen, quedando en actuaciones que pasarían con más pena que gloria. Por el contrario los niños (la mayoría) sí hacen un buen trabajo, consiguiendo que empatices con ellos y sientas ganas de saber cómo acabará su epopeya con Pennywise.

Por otro lado la película, a pesar de sufrir numerosos recortes de metraje (pues la original duraba cuatro horas) hasta el montaje final, no estuvo exenta de polémica (y eso que no salen muchas escenas de la historia de King que aún hoy crean controversia).
Recordad que estábamos en 1990 y que la gente se escandalizaba con algunos temas (hoy ya escandalizan todos los temas), ¿a qué me refiero? pues por ejemplo a la escena antes citada del pequeño Eddie en las duchas; os resumo, un niño desnudo es acosado por duchas que van creciendo y que expulsan chorros de agua caliente y a gran presión sobre el joven, pero no contentos con esto, oímos a Pennywise decir desde el sumidero “Esto es muy estrecho para mí, tendré que agrandarlo un poco” o “Creo que te gustará lo que hay aquí abajo”, escenas que en su día se polemizaron por su posible sentido sexual.


Pero si no queréis algo tan rebuscado podemos ir directamente con la pequeña Beverly Marsh y las constantes señales de acoso sexual por parte de su padre, el cual muestra signos de deseo por su hija.


En la obra de King por el contrario, la sutileza y los mensajes subliminales para leer entre líneas no lo son tanto, y nos golpea con cada párrafo a modo de maza de incomodidad. En ella podemos encontrar historias mucho más duras que en la mini serie y a continuación os cito algunas.

-En el libro, hay escenas de homofobia, abusos sexuales, racismo... Una de las escenas del libro (basada en hechos reales en los que Stephen King se inspiró), es la muerte de un chico homosexual a manos de tres adolescentes, el cual es arrojado por encima de un puente cayendo al río donde lo espera Pennywise para llevárselo y devorarlo. (Y, repito, este asesinato está basado en hechos reales y King lo usó para su libro)

-A Eddie le aterrorizaban los vagabundos por ser un foco de infecciones, en un encontronazo con uno de ellos, el vagabundo le ofreció hacerle una felación a Eddie por 25 centavos, cuando Eddie echó a correr el vagabundo le gritó que se lo haría gratis.

-En la novela hay habitantes de Derry que persiguen y matan a homosexuales simplemente por el hecho de serlos y debido a la homofobia de la que hacen gala. Además, podemos encontrar frases escritas por Derry como la de El Puente de los Besos
“Clavos en los ojos a todos los maricas, en el nombre de Dios” – Muy cívico…

-Podemos ver constantes ataques de racismo. Por ejemplo, el padre de Henry Bowers es uno de los ejemplos más claros. Padre que transmite este racismo a su hijo y haciéndole creer que los negros son el origen de todos los males de su familia. En la novela también se narra como una legión de gente blanca de Derry, integrantes del Ku Klux Klan incendió el club afroamericano “Black Spot”. 


-Una de las escenas más polémicas del libro y que más controversia creó (y crea), es la escena en la que Beverly Marsh de niña decide entregar su virginidad a todo el club de Los Perdedores para hacerles recobrar la confianza, sí, como lo oís. 
Os pongo en situación, la joven Beverly al ver a los perdedores atrapados en las cloacas y desesperanzados por no encontrar la salida, toma una decisión para unir al grupo, y es acostarse con todos y cada uno de ellos. Y de forma bastante explicita, Stephen King nos describe todo el proceso (incluso se menciona el tamaño de los atributos de los chicos). Posteriormente y harto de que se le preguntase por esta escena, King confesó que quería hacer una metáfora del paso de la niñez a la edad adulta, pero resultó ser la descripción de una escena con erótico resultado (como diría aquel).

Recientemente, y con el estreno de la nueva adaptación, (y en este aspecto coincido con él) el propio Stephen King aún no entiende cómo una escena de sexo escandalizó tanto pero por el contrario las grotescas y horribles muertes de niños a manos de Pennywise o de los mismos habitantes de Derry se acepten de buen grado. 
Dejando la crueldad a un lado, debemos reconocer que la historia que “IT” nos cuenta no está muy alejada de lo que a día de hoy ocurre en el mundo, y por eso, quizá, incomode mucho más. 

Dando ya los últimos trazos a mi primer escrito (espero que no último pero eso ya depende de vosotros), no me gustaría despedirme sin dejaros algunos datos que, cuanto menos, son interesantes:

-Pennywise aparece en otras novelas de King, por ejemplo en la novela de “Los Tommyknockers”; uno de los personajes que atraviesa en coche la ciudad de Derry ve a “Eso”, aunque estando bajo el influjo de los gases emitidos por una nave extraterrestre, cree que es una alucinación.
En la novela “El Cazador de Sueños”, uno de los protagonistas llega a una torre depósito, donde hay una placa en homenaje a los caídos firmada por “Los Perdedores” pero una mancha de spray emborrona sus nombres con la frase “Pennywise está vivo”

-En la escena que se narra el incendio provocado en el club “Black Spot”, se menciona a un cocinero afroamericano llamado Dick Halloran que advirtió a todos de lo que iba a ocurrir ya que tenía “habilidades” especiales. Este personaje es el mismo Dick Halloran de uno de los libros más famosos de King, “El Resplandor”.

- ¿Te gustaría un helado, Doc? - Dick Halloran "El Resplandor"
-En la novela, “Eso” toma muchas formas distintas para aterrorizar a cada uno de “Los Perdedores” tomando la forma de los peores temores de aquellos a quienes ataca, aunque la que más usa es la del payaso Pennywise. Algunos de las demás transformaciones que leemos de “Eso” son un ave gigante, un leproso, una momia, Paul Bunyan, un hombre lobo o Georgie, el hermano fallecido de Bill.

-Tim Curry, a pesar de negarse a interpretar a Pennywise en un principio por no querer soportar largas horas de maquillaje, pues venía de interpretar a “El Señor de las Tinieblas” en “Legend”, llegó a obsesionarse con el personaje. Durante el rodaje, siempre llevaba puesto el traje de Pennywise aún sin tener que rodar ninguna escena. Esto llegó a incomodar a algunos de sus compañeros de reparto.

¿Queréis un globo?
-En un principio, se pensó en George A. Romero para dirigir “IT” pero se desestimó la idea ya que había que censurar demasiadas partes de la obra de King, y sabían que Romero haría especial hincapié en esas escenas gore y sexuales que querían evitar a toda costa.

-“Eso”, tenía anatomía femenina. En su forma final de araña, pone huevos que son destruidos por Ben. Ciertamente esta forma de araña es la forma que “Eso” tomó aquí en la tierra, quedando su forma real en otro universo, en un mundo muy lejano al físico, por lo que jamás se da a conocer su verdadera forma. “Eso” llama a este mundo “Los Fuegos Fatuos”, lugar del que nunca podrías salir, pasando a ser un demente viviendo en infinita oscuridad para toda la eternidad.

-En la escena de la cena en el restaurante, ninguno de los actores sabía qué iba a ocurrir realmente con las galletas de la fortuna, sus reacciones son totalmente naturales e improvisadas.

Por supuesto, espero que no os quedéis sólo en la película e indaguéis en sus muchas curiosidades que no os he contado.

Ahora sí, por fin os dejo libres, y me despido en dirección hacia “Los Fuegos Fatuos” esperando haber conseguido que os pique un poco la curiosidad y volváis a ver “IT, Eso” con los ojos con que la visteis cuando erais pequeños, en donde Pennywise aún estaba vivo y podía robaros el sueño, a lo Freddy Krueger.

Espero que hayáis disfrutado la lectura, y recordad, que todos flotan aquí abajo…