Presentación

Amantes de mundos fantásticos, bisoños aventureros en busca de tesoros, criaturas de la noche, princesas estudiantiles y fanáticos de cachas de postín, ¡sed bienvenidos!. Invitados quedáis a rebuscar en nuestra colección de VHS, acomodar vuestras posaderas en una mullida butaca, darle al play, y disfrutar de lo bueno, lo malo y lo peor que dieron estas décadas.

ADVERTENCIA: Aquí no se escribe crítica cinematográfica (ni se pretende). Las reseñas son altamente subjetivas y el único objetivo es aprender y disfrutar del cine y, por supuesto, de vosotros.
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Efemérides - 23/06 - Batman (1989, Tim Burton)

 


El 23 de junio de 1989 se estrenó Batman.

Efemérides - 08/06 - Gremlins y Cazafantasmas

 El 08/06/1984, hace 38 años, se estrenaban Gremlins y Cazafantasmas ... ¡Menuda sesión doble!


Ficha técnica y artística

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Ficha técnica y artística

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La noche del cometa (1984, Thom Eberhardt) Night of the Comet

 


"Desde la profundidad de los tiempos había vagado por el universo siguiendo una órbita tan grande que su misma existencia fue desconocida por muchas generaciones. Pero ahora, en el declinar del siglo XX el visitante regresaba.

Los habitantes de La Tierra iban a recibir un regalo especial de Navidad. Contemplarían el cometa a una distancia jamás alcanzada. Los científicos habían vaticinado algo espectacular de proporciones estelares. Algo que no sucedía desde hacía 65 millones de años, desde la era en la que desaparecieron los dinosaurios prácticamente de la noche a la mañana.

Algunos pocos veían en este hecho algo más que una coincidencia, pero la mayoría no le concedió importancia..."

Bajo esta premisa se nos presenta una de esas películas que se ha convertido en un clásico de culto y que pese a ser serie B de un escaso presupuesto de 700.000 dólares terminó recaudando más de 14 millones.

Como os podéis imaginar la historia va de un cometa que pasa cerca del planeta Tierra. Esto provoca la muerte de casi toda la humanidad. La mayoría de los supervivientes se convierten en una especie de zombis caníbales y sólo han quedado indemnes una minoría de personas. Entre estas se encuentran las hermanas Belmont (Catherine Mary Stewart y Kelly Maroney), el camionero Héctor Gómez (Robert Beltran) y un grupo de científicos (típicos mad doctors) de actitud sospechosa entre los que se vemos a Mary Woronov, quien fue nominada al premio de mejor actriz en los Satur Awards. Otro que aparece unos minutos en pantalla es Michael Bowen, al que seguro recordaréis por su papel de Buck en Kill Bill 1 de Tarantino. Por cierto, la frase que pronuncia :”Me llamo Buck y vengo a follar” en realidad es una frase original de la película de 1976, Trampa Mortal dirigida por el finito Tobe Hooper.

Vendida como una película de zombis, se aleja sin embargo de esos derroteros (estos aparecen poco) y lo que nos encontramos es una teen movie en la que se mezclan varios géneros como el cine apocalíptico, el de zombies, el humor, la acción, la aventura ,el drama, el cine de adolescentes, y que no se toma en serio a sí misma,  homenajeando al mismo tiempo las películas de ciencia ficción de los 50, dando como resultado una obra única y diferente... Algo así como si el gran John Hugues hubiera incursionado en el subgénero apocalíptico.

Pero no dirige John Hughes, sino Tom Eberhardt, quien también escribió la historia, supongo que basándose en el avistamiento del cometa Halley en 1982 y que pasó junto a La Tierra en 1986. Eberhardt es un director poco conocido pero que había dirigido la interesantísima Sole Survivor: único Superviviente (1984). Su idea era la de realizar una película en la que una fuerte protagonista femenina se desenvolviera en un escenario post apocalíptico al puro estilo de The Omega Man (1971, Boris Sagal). Para escribir el guión se basó en las respuestas de dos chicas que conoció durante un rodaje a la pregunta de que qué harían en un futuro apocalíptico. Sus respuestas fueron acordes a como si vivieran una divertida aventura, así que este fue el enfoque que le dio el director.

Estéticamente La noche del cometa destila esencia ochentera destacando el uso de colores y una música muy atmosférica compuesta por David Campbell; momentazo aquel en el que las hermanas compran en un centro comercial desierto a ritmo de Girls Just Wanna Have fun, interpretada por Tami Holbrook (no por Cindy Lauper).

Con su papel de Regina Belmont, Catherin Mary Stewart logra su papel más conocido, y es que la chica se merienda al resto del reparto con su imponente presencia. De ella hemos hablado hace poco en la entrada de Este muerto está muy vivo.

En definitiva, una película cien por cien nostálgica y completamente recomendable que resume a la perfección el espíritu de la década.



Germán Fernández Jambrina



Lady Halcón (Lady Hawke, Richard Donner, 1985)


Ochenters, vamos con uno de los títulos más icónicos de nuestra querida década, Lady Halcón (Lady Hawke, El hechizo del halcón, El hechizo de Aquila, La dama halcón, Richard Donner, 1985), protagonizada por Matthew Broderick, Rutger Hauer y Michelle Pfeiffer. Un film con temática medieval de espada y brujería, que cuenta una historia de amor, aventuras  épicas, y fantasía, con un estilo moderno, y la música de Alan Parson Project.


LA TRAMA Y LOS PROTAGONISTAS

La trama comienza en las mazmorras de un castillo, de las que consigue escapar un joven llamado Phillipe Gastón (interpretado por un adolescente Matthew Broderick, al que conocíamos del clásico ochenter Juegos de guerra).  "Gastón el Ratón" es un habilidoso y escurridizo ladronzuelo de poca monta, que con algo de fortuna, consigue ser el primer preso en escapar de la prisión de Aquila.


Perseguido por los guardias, a los que manda el capitán Marquet (Ken Hutchison), es descubierto en una posada, en la que está almorzando un misterioso caballero, Etienne Navarre (un Rutger Hauger que acababa de ser el replicante Roy Batty de Blade Runner, y que esta vez hace de héroe y no de villano). En un combate desigual, en el que identificamos por primera vez en el cine el sello inconfundible del “sonido Alan Parsons”, Etienne toma partido por Gastón, y ambos derrotan a los guardias y consiguen escapar.
El joven se pega al caballero, al que acompaña siempre un fiel halcón, y ambos pasan la noche en una granja perdida del bosque. A medianoche, el joven tiene un encuentro con una bella y enigmática mujer acompañada de un lobo. Es la primera vez que vemos en pantalla a Michelle Pfeiffer, que nos cautivó y nos enamoró en el cine solo con aquel instante (de hecho, y para muchos fans, Pfeiffer nunca ha estado tan bella como en Lady Halcón).

Poco después, entra en escena el villano del film, el malvado y abyecto obispo de Aquila, interpretado de forma tan convincente por el británico John Wood, que le convierten en uno de los malos más logrados de los ochenta. El obispo ordena a su capitán Marquet, que mate a Navarre pero salve al halcón.
Así, en una persecución a campo abierto, los guardias entran en combate con nuestros héroes y, aunque consiguen escapar, el halcón es herido accidentalmente. Navarre insiste en llevarle a un monasterio abandonado, para que un solitario monje ermitaño, Imperius (interpretado por el secundario Leo McKern), sea quien le cure.


Allí, Gastón conoce por fin la naturaleza de los extraños sucesos que le han venido ocurriendo desde que se unió al caballero Navarre, y quiénes son en realidad esa extraña y bella mujer, el halcón y el lobo. Lo que cuenta Imperius es sin duda una de las historias de amor más bellas y emotivas de la historia del séptimo arte, la de Isabeau y Navarre, “siempre juntos, eternamente separados”. Victimas del lascivo y depravado obispo de Aquila, que deseoso de obtener el favor carnal de la noble doncella, no puede tolerar que ella y el capitán de su guardia ,Etienne Navarre, se amen de forma sincera. Por ello, y, presa de la ira, los expulsa de Aquila, y lanza sobre ellos un terrible conjuro: durante el día ella será el halcón, durante la noche él será el lobo, y solo podrán verse apenas un instante en el amanecer y el ocaso.
Mientras Isabeau se recupera de su herida, Navarre cuenta Imperius su intención de volver a Aquila, entrar a escondidas ayudado por Gastón, y matar al obispo. Sin embargo, el viejo monje le dice que si lo hace sin más, el hechizo será irreversible, pero que hay una posibilidad de romper el maleficio, y es hacerlo en un día sin luz y una noche sin oscuridad, en un próximo eclipse.
Ya sabéis que, aunque sea una película muy conocida, y que los ochenters hemos visto muchas veces, no nos gusta contar el final, pero sí os diremos que es de lo más épico y romántico.

LOS ESCENARIOS Y LA BANDA SONORA

La película fue rodada en Italia, en exteriores de las regiones de Lazio, Lombardía y Veneto. La ciudad ficticia de Aquila, que administra con mano de hierro el malvado obispo, mientras él lleva una vida de lujo y mujeres, se inspira en el nombre de la capital de los Abruzzos, L’Aquila, y su fortaleza es en realidad el castillo de Torrechiara en Parma. Para el lejano monasterio, lleno de trampas, en el que habita y se da a la bebida el monje Imperius, se escogieron las ruinas de Rocca Calascio.

En cuanto a los espectaculares parajes naturales, también se rodaron muy cerca de los castillos, en la pradera alpina de Campo Imperatore, donde, casi sin efectos especiales, y solo con recursos de cámara y un excelente montaje, se rodó la impresionante secuencia de la transformación del halcón y el lobo con las primeras luces del amanecer.
En cuanto a la banda sonora, es uno de los aspectos más innovadores, aparte del diseño de vestuario, de la película, aunque no está exento de cierta controversia. Siempre hay algún purista que pone en duda la idoneidad de una partitura con música electrónica de un grupo de rock progresivo, en una película de temática medieval, y que hubiera preferido una banda sonora al uso, con música clásica de orquesta. Siendo admiradores y reconociendo el valor de la música clásica en el séptimo arte, tenemos que decir que es precisamente la original banda sonora de esta película, la que le da una de sus señas de identidad. No hubiera sido igual de emotiva, impactante y arrebatadora con una música convencional, por muy deliciosa que fuera. Es ese contraste entre la trama antigua y la música moderna, e incluso como hemos dicho, el diseño de producción y el vestuario con toques contemporáneos (y no olvidemos tampoco la fotografía de Vittorio Storaro), lo que da vigor a la película, y la convierte en lo que es. De hecho Richard Donner no tuvo ninguna duda, y, desde que puso en marcha el proyecto, y mientras localizaba exteriores en Europa, encargó a su equipo que contactara con Alan Parsons, ya que era muy aficionado al grupo.
Por otro lado, este tipo de música en las películas era la moda en los ochenta, porque, aunque algunos nuevos directores como George Lucas o Steven Spelberg, seguían apostando por la música sinfónica (en el caso de ambos del insigne e inigualable John Williams), también hay otros directores del momento, como Ridley Scott o Peter Weir, que optan por compositores de música electrónica, como el genial Vangelis, u otros ya directamente procedentes del pop o el rock como Giorgio Moroder o Brian May. Y no solo para producciones de ambientación contemporánea o futurista, sino también para películas de época, como Gallipoli en el caso de May, o Carros de Fuego en el caso de  Vangelis.
En cuanto a la banda sonora en sí, Lady Halcón es “sonido Alan Parsons”, y tiene el sello inconfundible del grupo británico, que entonces estaba en la cresta de la ola, con éxitos tan ochenters como Prime Time o Don’t answer me. Sin embargo,  gran parte de la composición corrió a cargo de Andrew Powell, habitual director de orquesta en los LPs de la banda, con Alan Parsons en la producción (algo que le apasiona también), y en labores de ingeniero de sonido, y con el resto del grupo a los instrumentos. Al parecer, solo Eric Woolfson se mantuvo al margen.

IMPLICACIONES RELIGIOSAS DE LA PELÍCULA

Otro de los rasgos de originalidad de la película es el hecho de poner como villano a un obispo, un prelado de la iglesia, algo impensable por aquellos tiempos, en los que el tema religioso de mantenía al margen o se tocaba muy de pasada, para bodas o cosas parecidas, y los eclesiásticos eran tipos bonachones o santurrones, tratados siempre desde un punto de vista positivo. Muy distintos de el de esta película, un personaje además, para el que no se ahorra ni un ápice en aberración y maldad, siempre bajo esa falsa sonrisa bondadosa del “rogando pero con el mazo dando”.
Sin embargo, en el film se trata de, digamos, “esconder” lo evidente. Por ejemplo, pese a que el personaje luce vestimenta y oropeles de prelado, no lleva símbolos que lo asocien a la iglesia católica o a otra confesión (es un detalle que pasa desapercibido, pero que en sucesivas revisiones se puede comprobar). Además, en los diálogos también se deja constancia, aunque también pueda pasarse por alto, que se ha “apartado de Roma”, y cultiva las artes malignas.


CONCLUSIÓN

Lady Halcón es hoy en día todo un clásico de nuestra querida década, y, aunque fue ignorada en los Óscar, como era habitual por entonces con films que hoy son leyenda, fue todo un éxito que la muchachada fuimos a ver al cine. Los chicos nos enamoramos para siempre de Michelle Pfeiffer, y todos en general pudimos reencontrarnos con un Rutger Hauger con el que nos podíamos identificar. Por poner tan solo un mínimo pero al film, sería quizás el papel de Mathew Broderick, que da un poco el toque de humor y se aparta del tono épico y romántico que impregna el resto de la película (eso de que se ponga a hablar solo pues puede parecer gracioso o ridículo). Sin embargo, como fans incondicionales de la película, y que la vemos siempre que la reponen, solo nos queda relamernos con la más bella historia de amor de los 80, la de Isabeau y Navarre.


Por Víctor Sánchez Escritor @VíctorSescritor







Indiana Jones y El Templo Maldito (1984, Steven Spielberg) Indiana Jones and The Temple of Doom


TÍTULO ORIGINAL: Indiana Jones and the Temple of Doom

AÑO: 1984

PAÍS: Estados Unidos

DIRECTOR: Steven Spielberg

GUIÓN: Gloria Katz, William Huyck

MÚSICA: John Williams

FOTOGRAFÍA: Douglas Slocombe

REPARTO: Harryson Ford, Kate Capshaw, Jonathan Ke Quan, Amrish Puri, Roshan Seth, Roy Chiao, Philip Stone, Raj Singh, David Yip, Ric Young, Dan Aykroyd

PRODUCTORA: Paramount Pictures / Lucasfilm

GÉNERO: Aventuras. Acción. Fantástico. Precuela

PREMIOS:

- Oscar mejores efectos visuales (1985): Dennis Muren, Michael J.McCalister, George Gibbs, Lorne Peterson.

- BAFTA mejores efectos visuales (1985): Dennis Muren, Michael J.McCalister, George Gibbs, Lorne Peterson.

- Jupiter Mejor actor internacional (1984): Harryson Ford

- Jupiter Mejor director internacional (1984) : Steven Spielberg

- Golden Screen (1985)

- Young Artist Award (1985): Ke Huy Quan

SINOPSIS: Indiana Jones Harryson Ford), junto con la cantante Willie Scott (Kate Capshaw) y su ayudante Tapón (Jonathan Ke Quan),  huyén de Shangai para “caer” en la India tras un accidentado vuelo. Allí, los habitantes de un poblado desolado por una maldición, les piden ayuda para derrotar el mal que se oculta en un palacio maldito ...



Fortuna y Gloria

Cuando George Lucas le propuso a Spielberg dirigir En Busca del Arca Perdida le había vendido la idea como una trilogía, pero en realidad no tenía escritas las tres historias y tuvieron que inventarlas. Lucas no quería hacer una secuela de Indiana Jones en la que volvieran a aparecer nazis así que decidió que la nueva aventura sería una precuela.

Después de descartar varias líneas argumentales en las que se recuperaría el personaje de Marion (e incluso se introduciría a su padre) - como la de un mundo de dinosaurios en territorio chino, u otras historias en las que aparecía El Rey Mono y un castillo en Escocia -, Lucas escribió la  base del guión definitivo: una historia en torno a un culto religioso que practica la magia negra , la esclavitud infantil y rituales de sacrificio humano,
Recurriría de nuevo a Lawrence Kasdan (había guionizado En busca del arca perdida) quien rechazó la oferta horrorizado por el argumento, y en su lugar se contrato a Willaed Huysck y a Gloria Katz (escribieron la historia de American Graffiti y colaboraron  en Howard... un nuevo héroe). Estos conocían muy bien la cultura india y se basaron parcialmente en la película Gunga Din (1939, George Stevens) para recrear la historia. El libreto original de Lucas constaba con 20 páginas y llevaba por título Indiana Jones and the Temple of Death que finalmente se cambiaría por Temple of Doom.

La secta de Los Estranguladores, más conocidos como Thugs, en la que se basaron para crear la secta del culto a Kali, existió de verdad en la India desde la Edad Media hasta 1830. Esta secta es considerada la primera mafia del mundo y su modus operandi era trabar amistad con los peregrinos para después matarlos (muy a menudo por medio de la estrangulación) y después desvalijarlos. Según ellos cada asesinato evitaba la llegada de la diosa Kali por mil años. En el Libro Guinness de los Récords la secta thug consta como artífice de más de dos millones de asesinatos.

Diosa Kali

Lucas atribuye el tono más oscuro de El Templo Maldito a dos motivos: las respectivas separaciones de Lucas y Spielberg y que, del mismo modo que El Imperio Contraataca, la segunda parte de la trilogía de Indi debía de ser la más oscura de las tres. Debido a su violencia (a lo que también contribuyó Gremlins) forzó la creación de una nueva clasificación por edades: la PG-13.

Puesto que Indiana había recibido su nombre del perro de Lucas, el personaje de Willie fue nombrado así en honor a la perra de Spielberg y Tapón era el nombre del perro de Huyck.

Lucas, Huyck y Katz habían estado desarrollando el guión de Radioland Murders (1994, Mel Smith) desde principios de la década de los 70 y el número musical que abre la película (coreografiado por Danny Daniels) se tomó de este guión. Pero esta secuencia no fue lo único que reciclaron: escenas como la de la lucha en el club de Shanghai, la huida en avión, o la persecución en vagonetas por la mina se recuperaron de ideas originales para el guión de El Arca Perdida.

La elección de Harryson Ford como Indiana Jones es obvia, pero en cuanto al resto de personajes principales todos recordaremos a Jonathan Ke Quan como Tapón por su actuación como Data en Los Goonies. Quan fue elegido tras superar un casting de más de  6000 candidatos.

Amrish Puri es el temible (y terrible) Mola Ram. Un personaje terrorífico que se creó aunando elementos culturales aztecas, hawaianos, europeos y , por supuesto, hindús. La imagen de Mola Ram sacando el corazón del pobre joven sacrificado para después sostenerlo en su mano mientras lo consumen las llamas pertenece hoy al imaginario cinéfilo de cualquier nacido en los 80.

Por último, en cuanto al elenco principal, tenemos a la dulce y desesperante Willie, interpretada por Kate Capshaw (Black Rain). Su personaje fue creado para ser la antítesis de Marion, por lo que Capshaw tiñó de rubio su pelo castaño y basó su interpretación en las películas La reina de África y Dos en el cielo. Superó un casting en el que se presentaron más de 120 actrices, entre ellas una Sharon Stone que terminaría de comparsa de Richard Chamberlain en los exlotation made in Cannon Las Minas del Rey Salomón (1985, Jesse Huston) y Allan Quatermain y La Ciudad Perdida del Oro (1986, Jesse Huston).Fue durante el rodaje de El Templo Maldito donde Spielberg (recordemos que acababa de salir de una ruptura sentimental) y Capsahw comenzaron una relación que se extiende hasta la actualidad.

Ford, Capsahw y Quan forman un tándem muy conjuntado y da lugar a escenas que desprenden química e hilaridad a partes iguales.

El director Steven Spielberg, los productores George Lucas, Frank Marshall y Kathleen Kennedy y el actor Dan Aykroyd tienen breves cameos en la escena del aeropuerto de Shanghai.





El gobierno indio no encontró muy gracioso el tema de la secta así que denegó el permiso para rodar en el norte de la India y en el Fuerte Amber. El rodaje se trasladó a Kandy (Sri Lanka) y el Palacio de Pankot, el poblado y el templo se recrearon a base de maquetas, fondos y decorados. La iluminación de Douglas Slocombe (que también fue director de fotografía en El arca perdida y lo sería en La última cruzada) ayudó muchísimo a disimular que la mayoría del rodaje transcurría en un estudio.
Se rodaron tomas adicionales en el cañón del río Snake en Idaho, en la montaña Mammoth, en el río Tuolumne y en el río de los Americanos, en el Parque nacional de Yosemite, en el Valle de San Joaquín, y en el aeródromo Hamilton. En Florida se grabaron los caimanes que simulaban los cocodrilos que devoran a Mola Ram.

El diseñador de producción fue Elliot Scott (Dentro del Laberinto, ¿Quién engañó a Roger Rabbit?).

Harrison Ford sufrió una hernia discal mientras montaba en elefante y por ello se instaló en el estudio una cama de hospital en la que se tumbaba entre escenas. Finalmente se detuvo la producción para que Ford se recuperara y el doble del actor, Vic Armstrong, lo sustituyó durante cinco semanas en las escenas donde no se le veía la cara.

Los supervisores de efectos visuales Dennis Muren y Joe Johnston y el equipo de Industrial Light and Magic se encargaron de los efectos especiales, mientras que la compañía Skywalker Sound ,encabezada por Ben Burtt, elaboró los efectos de sonido. Burtt grabó los gritos de Willie Scott y de la gente que se montó en la montaña rusa de Disneyland en Anaheim para usarlos en la escena de las vagonetas de la mina.




Indiana Jones y el Templo Maldito resultó una película bastante controvertida en cuanto a recepción crítica y de fans. Sin embargo , personalmente, es quizás la que más me gusta de la saga (soy así de rebuscado, es lo que hay).

Recuerdo perfectamente ver una y otra vez esta película en una cinta de VHS en la que las imágenes de Indi rompiendo las cuerdas del puente colgante eran cortadas intermitentemente por las de la serie Scooby-Do grabadas, por error, encima. Y es que eso jamás se podría olvidar.

Bromas aparte, El Templo Maldito resulta trepidante como película de aventuras y acción (y más trepidante pudo ser puesto que tras el primer visionado se ralentizó el montaje) y la incursión en el género del terror ofrece imágenes imperecederas grabadas a fuego en mi retina.

Y es que no se da tregua al espectador con un inicio en el que una monumental pelea se funde con un increíble salto en avión o esa frenética persecución por la mina que se creó combinando una montaña rusa y maquetas con muñecos parecidos a los actores con animaciones en stop motion. ¿Quién puede olvidar esa locura que supone cortar las cuerdas del puente colgante para ver cómo se precipitan los enemigos a un río repleto de cocodrilos hambrientos?

En cuanto al horror no sólo se nos asusta con imágenes ya icónicas como la de la apetecible cena a base de serpiente rellena, sopa de ojos, escarabajos gigantes o sesos de mono, la celda-trampa y esa miríada de bichos repugnantes o la ya mencionada y horripilante escena del sacrificio humano; la propia atmósfera de la película - con esos niños escuálidos esclavizados, Indi zombificado o los decorados de un templo repleto de calaveras, lava y fuego que remite al mismísimo infierno - produce un acongoje notable.





En taquilla , sin embargo, supuso otro éxito ya que recaudó más de 330 millones de dólares con un presupuesto de 28. Esto dio pie a que en 1989 se estrenase la tercera parte de las aventuras del Dr. Jones que próximamente, y Crom mediante, comentaré por estos lares ... ¡Seguidme! ¡Conozco el camino!

GERMÁN FERNÁNDEZ JAMBRINA

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Conan, el Destructor (1984, Richard Fleischer) Conan the Destroyer


TÍTULO ORIGINAL: Conan the Destroyer

AÑO: 1984

PAÍS: Estados Unidos

DIRECTOR: Richard Fleischer

GUIÓN: Stanley Mann

MÚSICA: Basil Poledouris

FOTOGRAFÍA: Jack Cardiff

REPARTO: Arnold Schwarzenegger, Grace Jones, Wilt Chamberlain, Tracey Walter, Sarah Douglas, Mako, Olivia d'Abo, André el Gigante.

PRODUCTORA: Dino de Laurentiis

GÉNERO: Aventuras. Acción. Fantástico. Espada y Brujería

SINOPSIS:

La Reina Taramis (Sarah Douglas) promete a Conan (Arnold Schwarzenegger) resucitar a Valeria con una condición: debe acompañar a su sobrina, la Princesa Jehnna (Olivia d'Abo), para que le traiga una llave mágica que sólo ella puede tocar. Pero esa llave es el cuerno del dios Dagoth al que Taramis pretende resucitar después de sacrificar a Jehnna...


Después del éxito de Conan, el Bárbaro, Dino de Laurentis no dudó en retomar las aventuras de Conan con su hija Raffaella de nuevo frente a la producción. El problema surgió cuando John Milius declinó participar en la secuela. 

El primer director en el que se pensó fue Roger Donaldson (Motín a bordo, No hay salida, Cocktail), pero este fue sustituido por Richard Fleischer  , un gran director artífice de grandes películas como 20.000 leguas de viaje submarino (1954), Los Vikingos (1958), Viaje Alucinante (1966), El estrangulador de Boston (1968 o Cuando el destino nos alcance (1973), pero que terminó sus días dirigiendo bodrios como Red Sonja. 

Como guionista se contrató a Roy Thomas , quien había sido asesor en Conan, el Bárbaro , y este quiso contar con la ayuda de su amigo Gerry Conway. Ambos eran figuras muy conocidas en el mundo del cómic. Thomas había lanzado Conan, el Bárbaro al cómic y Conway tenía una experiencia dilatada en este mundo.

Los guionistas se vieron obligados a escribir un total de cuatro libretos al no convencerle a Laurentiis ninguna de sus propuestas. Y cuando pensaban que el proyecto ya iba bien encarrilado, el productor reclamó más cambios , como el de la supresión de la escena más espectacular de la película por considerarla demasiado cara. Ante la protesta del dúo, Laurentiis los despidió y contrató en su lugar a Stanley Mann (El coleccionista, La maldición de Damien, Ojos de fuego). Al final, no sin antes recurrir al sindicato de guionistas, figuran como escritores de la historia de Conan, el Destructor.


Thomas y Conway provecharon su argumento para lanzar en 1990 el cómic Conan el Bárbaro: El Cuerno de Azoth. Robert Jordan novelizó la película. 




A parte de  Schwarzenegger como Conan y de Mako como “El hechicero” repite Poledouris como compositor con un main theme diferente al de la primera parte y Sven-Ole Thorsen como Togra, uno de los esbirros de Taramis. Grace Jones es la guerrera Zula, Tracey Walter es el ladrón Malak y  Wilt Cahmberlain (Bombaata) y André el Gigante (Dagoth) hacen pequeñín a Schwarzenegger. 
Jack Cardiff , quien ya había trabajado con Fleischer en varias películas, fue el director de fotografía y Carlo Rambaldi (La sangre de Drácula, Alien, E.T.) creó a Dagoth.

El rodaje transcurrió en México entre el 1 de noviembre de 1983 y el 10 de febrero de 1984. Contó con un presupuesto de 18 millones de dólares.



Conan, el Destructor es una obra coral de puro entretenimiento que representa la estructura clásica de las historias de aventuras (ida y vuelta del héroe) pasada por el tamiz del cómic, la serie B y el peplum en cuanto a estética (y a los escenarios de cartón piedra). Concebida, en principio, para huir de la violencia mostrada en su predecesora, y acercar su propuesta al cine de aventuras familiar , no consigue, sin embargo, lograr este objetivo al incluir escenas sangrientas como la lucha final en la que el cimmerio arranca con sus propias manos el cuerno de Dagoth; dios de claras reminiscencias lovecraftianas.

Donde sí se muestra más infantil es en algunas escenas deliberadamente cómicas como la de Zula explicando a la Princesa cómo conseguir un hombre, la luchas de brujos y las continuas payasadas de Malak, el ladrón. También resulta graciosa , aunque desgraciadamente no de forma consciente, es en algunos momentos ciertamente absurdos que restan fuerza al conjunto: el primer ataque de Bombaata a Conan, la pregunta del Gran Visir sobre la identidad de Conan cuando ya lo conoce al principio de la historia , Steve-Ole Thorsen como esbirro (se nota a leguas que es él y murió en la primera película).

Pese a estas pequeñas trabas, y  a la reticencia de muchos en aceptarla como secuela digna, personalmente es una película que me gusta bastante aunque se aleje de la épica solemne de Conan , el Bárbaro. Simplemente hay que dejarse llevar y disfrutar del puro entretenimiento y del espíritu aventurero que embarga a esta producción.

La recaudación fue de 31 millones de dólares, por lo que dio lugar a tratar de repetir éxito con una tercera parte que sería Conan el Conquistador, cosa que no sucedió. Pero esa es otra historia ...




Así fue como Conan lloró la pérdida de su amada Valeria. Durante mucho tiempo continuó sus aventuras en lugares muy distantes, y pisó ricos tronos. Hasta que, al fin, encontró su propio reino y colocó su corona sobre su agitada frente... Pero esta es otra historia.

GERMÁN FERNÁNDEZ JAMBRINA

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