Presentación

Amantes de mundos fantásticos, bisoños aventureros en busca de tesoros, criaturas de la noche, princesas estudiantiles y fanáticos de cachas de postín, ¡sed bienvenidos!. Invitados quedáis a rebuscar en nuestra colección de VHS, acomodar vuestras posaderas en una mullida butaca, darle al play, y disfrutar de lo bueno, lo malo y lo peor que dieron estas décadas.

ADVERTENCIA: Aquí no se escribe crítica cinematográfica (ni se pretende). Las reseñas son altamente subjetivas y el único objetivo es aprender y disfrutar del cine y, por supuesto, de vosotros.
Mostrando entradas con la etiqueta Brandon Lee. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Brandon Lee. Mostrar todas las entradas

El cuervo (1994/ Alex Proyas) The Crown

Una joya de culto, un homenaje póstumo a una estrella que se hizo leyenda, una película maldita, una BSO pegadiza , una de esas películas que aunque no te gusten, al final acabas viéndola. Hoy en Cine de los 80...The Crow

Cuerveando:
Con esta película quiero dar el cierre, a las que para mí han sido las tres mejores películas de la breve carrera del malogrado Brandon Lee, si bien he de decir, que el cariño que le profesaba en mi adolescencia a esta película, en cierto modo, he de reconocer que con el visionado en mi edad madura, no me ha llenado tanto como cuando la vi en su estreno en cines, hace ya veinticinco años.

Sinopsis:
Eric Draven ( Brandon Lee), es asesinado en víspera de su boda con Shelley Webster (Sofía Shinas) por la banda de Top Dollar ( Michael Wincott) en medio de la llamada noche del Diablo. Un año después regresará de la muerte con poderes sobrehumanos en busca de venganza 


Basado en las novelas gráficas de James O´Barr quien se haría cargo del guión y guiados por la dirección del por entonces novel Alex Proyas ( Dark City, Yo Robot), The Crow se convirtió en una obra de culto ya antes de su estreno.
El motivo fue la prematura muerte de su protagonista Brandon Lee, debido a una bala de fogueo, que acabó con su vida en medio de una escena sin aparente peligro (para los morbosos, la escena es aquella en la que entra en la habitación donde están asaltando a su prometida y recibe un balazo de Funboy, Michael Massee)
El caso es que parecía que al pobre Brandon le había perseguido la misma maldición que a su padre, Bruce Lee, es decir muerte en extrañas circunstancias en medio de un rodaje y el lanzamiento póstumo al estrellato, en caso de su padre tras el estreno de la mejor película de artes marciales de la historia ( en mi humilde opinión) Operación Dragón.
Los mentideros cinéfilos de aquellas época, siempre atribuían a que las mafias chinas, las temidas triadas, estaban metidas detrás del asunto, aunque nunca fue probada esa teoría.
LA PELÍCULA

Aunque Proyas prefería haber hecho toda la película en blanco y negro, para hacerla más acorde a las novelas gráficas en las que se basaba, las imposiciones de la distribuidora, hicieron que se decidiese por una mezcla de rojos y negros, que convirtieron a la otrora reina del automovilismo yankee, Detroit, en el perfecto decorado para ambientar una trama de venganza, con violencia salvaje, explícita, bañada en una banda sonora, que inundaba de brío todas y cada una de las escenas nocturnas (la venganza es en una noche eterna) y sobre todo una canción ,Burn de The Cure, que sería la seña de identidad de la película.

La historia es sencilla, joven resucitado que vuelve de la tumba en busca de venganza y así poder regresar y descansar eternamente con su novia. La manera de conducir la historia por parte del director, aunque a veces sea irregular, en conjunto es efectiva y especialmente impactante en la mayoría de las escenas de acción, como en la escena de la muerte de Tintin, atravesado por sus cuchillos o la que transcurre en la habitación en la que vemos como Eric taladra a jeringazos a uno de los secuaces de Top Dollar ( Wincott) o la muerte de Gideon  a manos de Dollar , atravesándole con un sable.
Si bien los desmadres eran continuos en el rodaje por parte del equipo de producción no por Brandon, al final el poso que dejó la película, fue la de una buena propuesta de cine de acción de los noventa, una historia de venganza y de amor del más allá, que hubiese supuesto el lanzamiento a la fama de Brandon Lee y que seguro le hubiese robado muchos papeles a los actioners de aquella época, especialmente a Van Damme que era quien más posibilidades tenía de sufrir su competencia.

Apuntes finales:

  • Michael Massee confesó antes de su muerte que seguía teniendo pesadillas con la escena en la que había disparado a Brandon y que nunca había podido recuperarse de aquel golpe ni había podido ver la película.
  • La escena final en la que nuestro protagonista es apuñalado mientras el villano cae de lo alto de la iglesia, guarda similitudes con el final de La Bella y la Bestia,idéntico final, pelea en lo alto de la iglesia y lluvia a raudales.
  • Tendría tres secuelas e incluso una serie protagonizada por Marc Dacascos, que sin duda es mejor que las secuelas y que es la que más se aproxima a la obra de James O´Barr.
Nota : 6/10





Rapid Fire (1992/ Dwight H.Little)

Tras la dar la bienvenida el mes pasado a nuestro blog, al añorado y tristemente fallecido, hijo de la celebérrima estrella de las artes marciales, Bruce Lee, volvemos de nuevo con una película protagonizada por Brandon Lee la cual supuso en su momento, su consagración como una de las estrellas del cine de acción de los años noventa y su plataforma para interpretar al Cuervo.
Hoy vamos a hablar de Rapid Fire o como suele decirse, una de hostias

De que va:

Va de un chavalín chino-americano (Brandon), que estudia Bellas Artes y que en medio de una recaudación de fondos en una galería de arte, presencia el asesinato del mecenas de la galería a manos de un mafioso de Chicago, en una trama con el tráfico de drogas como eje central.

Calentamiento:

En pleno auge de los machos alfa musculados ( Arnold, Van Damme, Stallone) la industria del cine buscaba nuevos talentos que compitiesen contra éstos y de aquella época surgieron figuras menos mazadas, como fueron Steven Seagal, Don "The Dragon"Wilson y Brandon Lee.
En él teníamos al prototipo ideal de repartidor de estopa: artista marcial, hijo de leyenda de las artes marciales y sobre todo, sobre todo, tenía algo que enganchaba, carisma y estilo. El muchacho enganchaba en sus apariciones, era todo muy real, muy de estar viendo a alguien que fuera de la pantalla ( salvando las distancias, claro está, no va a liarse a hostias cada tres por cuatro). podría ser nuestro amigo o vecino de al lado.
El caso es que desde el principio de la película, tenemos claro que al igual que en su película precedente, lo que vamos a encontrarnos es una escasa hora y media en la que no vamos a poder quitar la mirada de la pantalla, puesto que la acción es frenética y contínua a lo largo de todo el metraje, con un protagonismo indiscutible de Brandon, bien secundado por dos secundarios de lujo como  Raymond J.Barry ( Pena de Muerte, Sudden Death), haciendo el papel que más le pega, el de agente corrupto y el inolvidable y tristemente fallecido Powers Boothe ( Philipp Marlowe, Avengers, Agents of SHIELD) que aquí se marca el papel de poli en plan: soy poli hasta cuando voy al baño y me rasco las pelotillas.
Pero como no, en una película de hostias , faltan los que mejor las reparten, es decir, orientales y en este caso ese peso recae ...Al Leong sí, como no iba a aparecer el chino que siempre la palma, es un fijo en la alineación y de hecho os cuento un secreto, él que había trabajado con Bruce Lee, estaba muy orgulloso de compartir pantalla con su hijo y de hecho su papel favorito era el que interpretaba en esta película, porque por fin le habían dado comba, para mostrar sus dotes marciales y partirse el lomo de tú a tú con la estrella en ciernes que era por aquel entonces Brandon Lee y si no me creéis, ved la película y esperad a la secuencia , porque es un homenaje al cine de artes marciales en toda regla.
Aunque el bueno de Al no es realmente el verdadero villano, ese rol cae en otros dos actorazos como  Nick Mancuso (Alerta Máxima 1 y 2) como el mafioso que persigue sin tregua a Brandon Lee, por ser el testigo de un asesinato cometido por él y Tzi Ma ( Esta casa es una ruina, El Rascacielos), interpretando el rol del principal traficante de drogas al que busca Boothe y cuyo lugarteniente fue asesinado por Mancuso.
Las hostias:

Como buena película de hostias, la acción no tarda mucho en aparecer y aquí es cuando uno lo ve y piensa este chaval sabe repartir leña. Para la película Brandon a parte de sus conocimientos de Kung-Fu, había aprendido nociones de Wing Tchun, Muay Thai ,Kenpo y Jiu-jitsu y a fe de que todo ese conocimiento lo pateó en todas y cada una de las brillantes escenas marciales que tiene la película, de las cuales me quedo con cuatro:

  • Desde la que tiene lugar en la galería de arte, donde da muestras de una agilidad igual a la de su padre y donde en unos seis o siete minutos que dura la secuencia, es imposible dejar de mirar la pantalla y disfrutar de una imponente coreografía ( ojo al momento en el que desarma a uno de los mafiosos o el momento escalera).

  • Aunque personalmente, para mí la mejor secuencia es la que véis en esta imagen. Toda la coreografía diseñada dentro del piso en el que le tienen oculto, como testigo protegido, debería ser de obligada visión para muchos de los directores de acción actuales.Y por qué digo ésto, porque es un homenaje a Jackie Chan y su forma de pelear, usando todos los recursos a su alcance (incluso hay un poco de comicidad), es un homenaje al cine de hostias puro y duro y porque aquí le dieron vía libre a Brandon Lee  para que improvisase y sacase lo mejor de sí mismo y a fe que lo saca, desde patadas laterales, frontales, hostias con la nevera, con el puño, con la puerta ...para acabar con un final made in Martin Riggs.


  • Si bien junto que ésta anterior, la escena que tiene lugar en el restaurante del mafioso, no destaca por su corte marcial, sino más bien por convertir aquello en un asalto a la fortaleza totalmente desmadrado, sí quiero incidir en la camada de hostias que el pobre Brandon recibe a manos de Mancuso y Tony Longo su esbirro, con quien por cierto tendrá un Mortal Kombat de esos que nos gustan y que acaba de una manera digamos que aplastante ( mejor lo véis )
  • Y llegamos al final, ese final en ese pedazo de lavandería, de donde los chinarcos ( broma fácil, lo se) consiguen extraer la droga, mediante un ultraprocesado que permite sacarla de la ropa que lavan. Pero lo importante, lo que mola aquí de verdad, es el duelo final. Ver a Al Leong contra Brandon Lee, es una delicia para nuestros ojos y ves reminiscencias del cine de artes marciales de la mejor época de Bruce Lee y Chuck Norris, acción sin freno, se homenajea a Jackie Chan en muchos aspectos ( la escalera) y sobre todo, en ciertos momentos, parece que estemos viendo a Bruce Lee encarnado en su hijo, repartiendo estopa. Y sí el pobre Al la palma, pero la palma al menos con decencia y mostrándonos su gran nivel marcial
Porqué hay que ver las hostias:
Es una delicia, una pasada, puro cine de hostias sin tregua ni descanso. Es un homenaje al cine de artes marciales en cada secuencia en la que se da rienda suelta al malogrado Brandon Lee y qué narices, si Al Leong aguanta hasta el final, porque a darse de hostias con Brandon, eso ya merece la pena.

Nota: 8.5/10




Little Tokyo: Ataque Frontal (1991/Mark L.Lester) Showdown in little Tokyo

Volvemos a la acción, a las hostias como panes y al cine de artes marciales de los 90 con dos actioners, uno de creciente actualidad y otro tristemente fallecido hijo de la leyenda por excelencia de las artes marciales . Hoy nos vamos a Little Tokyo, hoy nos vamos de fiesta con Dolph Lundgren y Brandon Lee

SINOPSIS

Chris Kenner y Johnny Murata ( Lundgren y Lee) son dos policías que unen sus fuerzas para combatir una nueva mafia que se ha introducido en Little Tokyo en L.A. , la temida Yakuza regida con mano de hierro por el psicopáta nipón Yoshida ( Cary -Hiroyuky Tagawa)

OPINIÓN
Recuerdo cuando alquilé esta película en el videoclub...la portada era una pasada y si a eso le sumabas que aparecía Ivan Drago y el hijo de mi idolatrado Bruce Lee, los pelos se me ponían como escarpias de la emoción.
Con apenas catorce años , mi imaginación y mi testosterona estaba en fase de ebullición y sumando os dos ingredientes anteriores , más los desnudos gratuitos, más las hostias como panes, el resultado final fue de quedarme grabada en la memoria, una película que para mí desde aquel entonces, se convirtió en una especie de película de culto...eso era el año 1991
Año 2019, veintiocho años después he vuelto a ver esta película, influenciado en cierta manera por tener a Lundgren de cierta actualidad con Aquaman y Creed II y por otro lado, porque creo que Brandon Lee se merecía un apartado en este blog.

Bien, pues vista de nuevo, queda decir que se me ha hecho corta, muy corta, apenas dura una hora y veinte minutos, pero un tiempo bien aprovechado donde se nos introduce en la acción sin ningún tipo de rodeos desde el minuto uno, cuando Kenner interviene en un combate ilegal de artes marciales para detener al organizador y se ve metido de lleno en el ring, repartiendo estopa como buen karateca que es (porque sí, el sueco es cinturón negro de karate Kyokushin y de taekwondo, amén de ser licenciado en biología y bioquímica).
El caso es que aquí ya conocemos a parte de la Yakuza, no al jefazo y sí al lugarteniente e intuimos por donde vana a ir los tiros (nunca mejor dicho).
De ahí nos trasladamos a un pequeño restaurante donde el chantaje de la Yakuza a la dueña, provoca que por primera vez se junten los dos protagonistas repartiendo mamporros y viendo como los genes marciales de Bruce Lee fueron transmitidos de buena manera a su vástago.

De aquí en adelante, lo que nos encontramos es la clásica buddy movie o película de colegas que tanto abundó en el cine de los ochenta, a partir de películas como Límite 48 horas o Arma Letal.
Es decir, uno es un pirado, el otro es el raciocinio en persona, uno cumple las normas, el otro se la pasa por el forro, uno es pulcro y elegante y el otro un hortera...
Vamos que sigue el patrón de estas películas pero a velocidad del rayo, mostrándonos una sucesión de coreografías marciales, mejor o peor rodadas ( casi lo último) pero que sirven como hoja de presentación para un Brandon Lee pre Rapid Fire y confirmaban a Dolph Lundgren como una alternativa macho alfa a Sly , Arnold o Van Damme.
El papel del villano recae en los hombros del señor Tagawa ( Yoshida) un villano sádico, ególatra, quizás haciendo uno de sus mejores papeles y dejando para el recuerdo la decapitación de la prostituta ,el espectacular tatuaje que llevaba y sin duda el final del film, con el duelo a katana entre él y Kenner /Lundgren, acabando con una de las mejores muertes que pudimos ver en aquella época y que puede llegar a ser comparada en cierto modo ( por el explosivo final) con la ocurrida en el final de Invasión USA.

Como no, no puedo olvidarme del bellezón de turno, que toda película de acción noventera u ochentera que se preste debe tener uno y en este caso el peso de esa interpretación recayó en los hombros de la espectacular Tia Carrere, marcando un papel de mera chica florero ( desnudo incluido) sin más que aportar a la trama que ser la testigo contra Yoshida y partenaire amoroso de Lundgren.

CONCLUSIÓN
No nos aporta nada nuevo al género, es más fue la primera película de la Warner en ser lanzada directamente a vídeo en la mayoría de los países donde se distribuyó.
Recuerda a  Tango y Cash sin ir más lejos, que se estrenó dos años antes, cambiando a Sly por Lee y Russel por Lundgren y ya puestos Hatcher  por Carrere ( si hasta las dos cantaban) e incluso coinciden en la trama del tráfico de drogas, pero aquí la espectacularidad de aquella se reduce y se remite sólo a las escenas marciales que como ya he comentado no ueron del todo bien rodadas a pesar de encontrarnos tras las cámaras con el responsable de Commando.
Pero a pesar de todo es una joya reinvindicable, por tant oen cuanto, atisbábamos las cualidades para el cine de acción que podía tener Brandon Lee  y que se verían refrendadas en su siguiente película Rapid Fire. pero esa...esa es otra historia

Nota :7/10