Presentación

Amantes de mundos fantásticos, bisoños aventureros en busca de tesoros, criaturas de la noche, princesas estudiantiles y fanáticos de cachas de postín, ¡sed bienvenidos!. Invitados quedáis a rebuscar en nuestra colección de VHS, acomodar vuestras posaderas en una mullida butaca, darle al play, y disfrutar de lo bueno, lo malo y lo peor que dieron estas décadas.

ADVERTENCIA: Aquí no se escribe crítica cinematográfica (ni se pretende). Las reseñas son altamente subjetivas y el único objetivo es aprender y disfrutar del cine y, por supuesto, de vosotros.
Mostrando entradas con la etiqueta Los 90. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Los 90. Mostrar todas las entradas

Bandas de los 80 aún en activo IV: SIMPLE MINDS



Aunque formada en 1977 y habiendo sacado su primer disco dos años más tarde, el consenso es más que generalizado y no hay ningún tipo de problema en etiquetar a los Simple Minds como banda paradigmática de los 80, y ello no sólo por el hecho de haber desarrollado una mayor actividad discográfica en nuestra década favorita sino además por su tamaña influencia durante el transcurso de aquellos años, algo que se vería más que sellado gracias a ese himno generacional que es el "Don't You (Forget About Me)" incluido en la BSO de ese gran hito cinematográfico que fue "El Club de los 5" de John Hughes.


De Simple Minds se suele decir que son los "U2 escoceses" cuando la realidad pudiera ser bien distinta ya que hay voces que claman que es un poco lo contrario y que bien pudiera señalarse del mismo modo a los U2 como los "Simple Minds irlandeses". Mucha gente podría llevarse las manos a la cabeza al leer esto teniendo en cuenta quiénes son los U2, los millones de discos que han vendido y el ejército de fans que poseen a lo largo y ancho del mundo... vale, ¿y qué?. No todo es perfecto en esta vida y la originalidad en el mundo de la música es algo muy, muy raro: los grupos tienen sus influencias, éstas influencias suelen derivar de artistas anteriores por así decir pero, en el caso de U2 hay quienes opinan que no fue siempre tan así y digamos que, tras saborear un poco del sonido de los Simple Minds, se dice que discretamente recondujeron un poco el suyo. Fuera como fuese no es raro que, teniendo en consideración las veces que tourearon juntas ambas bandas y la buena relación existente entre sus 2 cantantes - que hasta hacían entrevistas juntos afirmando que se casarían juntos o se subían al escenario para acompañar al otro cuando tocaba con su banda - algo se pegase en una dirección o en la otra. Éste es simplemente uno de esos debates que siempre estará ahí para aquel que tenga ganas de enzarzarse bien en favor de una o de otra banda, pero lo que sí es indiscutible es que ambas fueron grandes exponentes del llamado "anthemic rock" o rock de himnos de los 80.

1979-1981: INICIOS DE OSCURIDAD Y EXPERIMENTACIÓN

Tras la formación de Simple Minds, pasaron dos años hasta que dieron luz no a uno ¡sino a dos discos!, lanzándose pues en aquel 1979 los largos Life In A Day y Real To Real Cacophony los cuales sonaban aún algo anclados a los 70. Sobre el primero hay que decir que supo conjugar muy bien el Post Punk y la New Wave ello a pesar de que es un disco del cual Jim Kerr, el propio líder de los Simple Minds, ha sido bastante crítico en lo relativo a su producción, lamentando que las canciones no transmitieran en el disco lo que sí hacían en directo. A pesar de no ser uno de los singles que sacaron de éste primer álbum, me quedo particularmente con el oscuro y delicioso "Pleasently Disturbed".


Como decía, tras Life In A Day poco después llegó Real To Real Cacophony, un disco que no entró en listas (ni tan siquiera su único single "Changeling") algo debido probablemente a su carácter particularmente experimental (en ocasiones con pinceladas de psicodelia) sobre todo en su lado A, siendo su lado B mucho más fácil de digerir y el que concentraba en mi opinión los mejores temas del disco, incluyendo este pedazo de "Premonition" con un Derek Forbes dándole duro al bajo.



Aunque sin éxito comercial, fue mayormente bien recibido por la crítica algo que quizá les animó a no tomarse descanso alguno e iniciar los 80 lanzando, tan sólo un año después del anterior, un nuevo disco de nombre Empires And Dance mediante el cual la banda no comenzaría a perfilar todavía ese sonido tan popular entre sus miles y miles de seguidores. El disco tenía temas que sugerían un Post Punk a veces - y a su manera - bailable, no siendo así en otras permitiéndose de nuevo la banda todas las licencias creativas que apetecía, algo que se puede percibir especialmente a partir del ecuador del disco.


Empires And Dance sí entraría en listas - cosa que no hizo su primer y animado single "I Travel" - pero no precisamente de manera fuerte. Para colmo y, a pesar de las buenas críticas, comercialmente no fue exitoso debido sobre todo a que su por aquel entonces discográfica - Arista - no distribuyó un gran número de copias, algo que quizás empujase a los Minds a fichar por Virgin Records donde sí hallarían un mayor éxito comercial.

1980 sería el año no sólo para éste tercer disco sino que lo fue también para llevar a cabo su primera actuación en España, teloneando ni más ni menos que al ex Genesis Peter Gabriel. Y sin intención de parar la locomotora, en 1981 sacarían un cuarto álbum de nombre Sons & Fascination / Sisters Feelings Call que en realidad se trataba de dos discos diferentes lanzados simultáneamente pero que finalmente pasarían a venderse como álbum doble. Con este trabajo (o trabajos) mantuvieron su perfil Post Punk / New Wave pero con ligeros coqueteos con el Rock progresivo. Consiguieron apertura internacional y en él se comenzaba a perfilar ese sonido por el cual tanto lo petaron en los 80. Para mi gusto algo lineal en su primera mitad y, a pesar de que ésta concentra los singles que fueron lanzados ("Love Song", "The American" y "Sweat In Bullet"), siento una especial predilección por un tema precisamente instrumental de nombre "Theme For Great Cities" el cual era completamente vanguardista y en el que todas las piezas del puzzle simplemente encajaban a la perfección.


1982-1988: LAS MIELES DEL ÉXITO

Comienza esta nueva etapa para la banda con el lanzamiento en 1982 de un disco crucial para su carrera: New Gold Dream 81-82-83-84 mediante el cual dieron el campanazo, encontrando éxito comercial y críticas positivas al mostrarse al mundo con un sonido más abierto y digerible que seguiría percibiéndose en sus próximos 2 trabajos.
 
U2 declaró que su The Unforgettable Fire de 1984 estuvo muy influenciado por este New Gold Dream 81-82-83-84 de Simple Minds, influencia que realmente en realidad va más allá de éste disco de los de Glasgow abarcando también su siguiente - y todavía anterior al de los U2 - disco Sparkle In The Rain, álbum en el cual Simple Minds ya tenía bien sacada la punta a su sonido más popular con temas como "Up On The Catwalk", "East At Easter" o este "Speed Your Love To Me".


Justo al año siguiente, en 1985, Simple Minds tocaría techo en lo que al menos fue su labor durante la década de los 80, y ello debido a varios factores como fueron la interpretación - que no composición - del mítico "Don't You (Forget About Me)" canción capital - y bien capitalizada - que sigue siendo uno de los 100 singles más vendidos de la Historia gracias también al aparecer en esa - ya mencionada al principio del artículo - banda sonora de El Club de los 5, película para la cual se escribió. El segundo factor para que Jim Kerr y los suyos alcanzasen el cenit fue el lanzamiento de un nuevo y exitoso disco de nombre Once Upon A Time en el cual se incluirían entre otros temas ese grandioso himno que es "Alive And Kicking".


Sin embargo los Simple Minds fueron perdiendo algo por este camino de baldosas amarillas pues lo cierto es que el line up de la banda iba poco a poco variando y, el hecho determinante por el cual se pudo observar que a pesar de todo las cosas no marchaban internamente tan bien como parecía, fue la salida del gran Derek Forbes.


La marcha de quien en 1982 fuera elegido el mejor bajista del mundo y que a día de hoy sigue siendo el mejor bajista escocés de todos los tiempos - título que no parece que vaya a cambiar de manos en bastante tiempo - no fue desde luego una maniobra sensata, siendo de hecho - en palabras del propio Jim Kerr - un error lamentable. Esta salida no fue al parecer muy amistosa. Forbes clamó haber compuesto alrededor del 60% del nuevo disco y ni siquiera fue incluido en los créditos, si bien, al considerar que pronto sería llamado a una reunificación - alg que pasó en realidad bastante tarde - prefirió no tomar medidas legales.


A pesar de todo hubo un tercer factor para que los Simple Minds tuvieran una temporada excepcional en aquel 1985 al ser una de las bandas que participó - ya sin el Señor Forbes al bajo - en el mítico Live Aid junto con un listado de bandas y artistas tal que convertirían al más indiferente en todo un melómano de pies a cabeza.

Tras esto vendría una gira que desembocaría en el disco en directo Live In The City Of Light que mostraría parcialmente esa gira al recoger grabaciones de la actuación de 2 noches que dieron en 1986 en París.

 1989-2000: OCASO

Tras la gira antes mencionada, la banda se tomaría unas merecidas vacaciones. Si bien a nivel personal era algo más que necesario, a nivel profesional no fue probablemente el mejor momento para ello. Habían trabajado muy duro para llegar ahí, se habían ganado el éxito a costa incluso de haber perdido compañeros por el camino, pero era perfectamente comprensible que aunque no fuese un movimiento muy estratégico, había que echar un poco el freno. La vuelta tras ese periodo de asueto fue con el disco Street Fighting Years (precedido por el EP Ballad Of The Streets), un trabajo en el cual la banda parecía que continuaba de descanso pues se apreciaba una enorme pérdida de energía respecto de los anteriores trabajos, cambiando los himnos capaces de hacer temblar estadios, por canciones que parecían más propias de un Bryan Adams descafeinado y a punto de echarse la siesta que de esos Simple Minds que habían afianzado a sus fans escasos años atrás. Además de ser un álbum en mi opinión bastante aburrido, marcó un nuevo antes y después en la banda ya que las diferencias de status entre miembros fundadores y nuevos miembros habían crecido y así, en este clima enrarecido, se produjo la fuga de otro de los grandes talentos de la banda: el teclista y miembro fundador Mick Macneil, no siendo el único pues el que supliera a Derek Forbes tras su marcha, el bajista John Giblin, también decidió partir.

Finalizando con Street Fighting Years hay que decir que al menos creativamente los Simple Minds, en su eterno inconformismo a la hora de definir su sonido, se tomaron sus licencias como por ejemplo incluir un tema ciertamente folk como "Belfast Child", basado en una antigua canción celta de nombre "She Moved Though The Fair" y cuyo single consiguió el número 1 en UK a pesar de tener - hasta casi llegado el final - la frecuencia cardiaca de un elefante, pues la canción - aunque bonita - invitaba a dormir en sus primeros minutos.


Los lanzamientos de Simple Minds en los 90 pasarían apenas sin pena ni gloria, con el disco Real Life de 1991 se percibía casi lo mismo que ofrecía su trabajo anterior: una casi completa perdida de fuerza. Los Minds parecían haber envejecido 20 años de golpe y este nuevo álbum parecía sacado más por inercia o compromiso que otra cosa. Obviamente hablamos de buenos músicos y el disco sigue siendo audible - de hecho no lo hizo mal en los charts - pero ello no quita que me parezca aburrido e insulso en su mayor parte. Simplemente no eran los Minds de antaño y no es de extrañar que tras el mismo la banda terminara por romperse - cosa que en realidad duró bien poco - sacando tras este disco un recopilatorio de nombre Glittering Prize 1981-1992 que para colmo obviaba los 3 primeros álbumes - los cuales no fueron lanzados por Virgin - y que a pesar de ello se vendió bastante bien e incluso fue lanzando en diferentes versiones según la zona geográfica.



Como decía antes el barco no se hundió por mucho tiempo y en el 95 hubo nueva ración de Minds con Good News From The Next World, álbum con críticas mixtas y éxito moderado. Sus 2 singles "She's A River" y "Hypnotized" no lo hicieron mal en listas pero tampoco consiguieron un número 1 en ninguna parte.



Casi parecía que la banda quería despertar con temas como "Night Music" pero no lograba retornar a las calidades de la primera mitad de los 80, algo que quizá contribuyó a que para el siguiente trabajo - ya en 1998 - se acudiese a Peter Walsh - productor de aquel mítico New Gold Dream 81-82-83-84 - y se produjera el regreso de Mel Gaynor a la batería así como del Señor Derek Forbes quien volvería para darle caña al bajo de nuevo en ese disco de nombre Nèapolis que, a pesar de lo que parecía indicar tamaños regresos y el hecho de que incluso hicieran algo como irse a grabar un videoclip al museo Guggenheim de Bilbao, no terminó de cuajar del todo...


... pues una vez más el trabajo de Simple Minds recibiría críticas mixtas y de hecho su nuevo sello - Chrysalis - se negaría a lanzar el disco en los EEUU siendo esto probablemente una de las razones por las que la banda lo abandonaría tras el tour que seguiría al disco. Derek Forbes, lamentablemente, transitaría de nuevo por un camino diferente - algo que no tardaría en hacer Mel Gaynor - al ver que esta reunificación parcial no funcionó tal y como era de esperar.

2001-2018: COMO EL VINO

Con unos Simple Minds saboreando su retiro - algo que Jim Kerr venía haciendo en Sicilia donde abrió por entonces el que sigue siendo el hotel que regenta - se vieron forzados a salir del mismo - especialmente por la cantidad de artistas italianos que iban a tocar a la puerta de Kerr en busca de consejo o una oportunidad para grabar - algo que llevaron a cabo mediante la firma de un contrato limitado con un nuevo sello el cual les recomendó que - de cara a obtener la atención de los medios y el público - realizaran un álbum de covers el cual se materializaría en 2001 con su Neon Lights, nombre en honor a un tema de Kraftwerk cuya versión fue incluida a la par que otras covers de artistas de la talla de David Bowie, The Velvet Aunderground, The Doors o Echo & The Bunnymen por citar algunos.
El disco no gustó a cierto sector de la crítica y de los fans - hay quien puede considerar un álbum de covers a esas alturas de su carrera un paso atrás - pero yo sin embargo debo romper una lanza en favor del mismo, no sólo por los artistas seleccionados para versionar sino además porque se aprecia un gran esfuerzo y cuidado por parte de los Minds teniendo como resultado algo que va más allá de lo simplemente audible, llegando a ser uno de esos discos que puedes escuchar de seguido sin saltar entre canciones.

(aquí el álbum completo)

Ese mismo año aparece un nuevo recopilatorio de nombre The Best Of Simple Minds que fue el más completo hasta la fecha - no olvidemos que Glittering Prize 1981/1992 obviaba completamente los inicios de la banda - y al siguiente, ya en el 2002, un nuevo largo de estudio ve la luz y recibe el nombre de Cry que, como en ocurre en ocasiones, fue leakeado y accesible para descarga antes de salir oficialmente. A pesar de no encontrar el respaldo de la crítica, sí lo hizo en un buen sector de sus fans y, particulamente, aprecio una producción cuidada y unas pistas en su mayoría convincentes, resultando en un álbum moderno, probablemente el mejor álbum de estudio desde 1985 lo cual no es una apreciación fácil de compartir teniendo en cuenta que hablamos de Simple Minds.


Lo genial de todo es que la banda parecía saber que estaba por el buen camino y ello desembocó 3 años más tarde en el disco Black & White 050505 en el que además se contaba nuevamente con Mel Gaynor a la batería. Este trabajo fue una excelente continuación del anterior, mejorando de hecho en muchos aspectos, sonando a los Minds de mitad de los 80 pero con un sonido modernizado, pulido y definitivamente maduro. Sin duda podría ocupar un puesto en el top 5 de sus mejores discos. El single "Home" fue elegido como mejor canción de Rock alternativo por las radios estadounidenses, algo gracioso teniendo en cuenta que el disco no fue lanzado oficialmente en EEUU.


Tras celebrar su 30 aniversario habiendo acompañado a INXS durante una gira, la banda se pone manos a la obra con el mismo coproductor de Black & White 050505 - Jez Coad - lanzando finalmente en el 2009 el decimoquinto disco de estudio - Graffiti Soul - con el que volvían a entrar en el top 10 de las listas de UK (algo que no pasaba curiosamente desde 1995). Este trabajo fue una decente - que no mejor - continuación de los 2 anteriores e incluso obtuvo una edición deluxe con un segundo disco de nombre Searching for the Lost Boys que añadía bastantes canciones en forma de muy agradecidas covers - al más puro estilo Neon Lights - de artistas como Siouxsie & The Banshees, Massive Attack o Neil Young entre otros, añadiendo más valor y complementando al disco principal.


Aprovechando el éxito recuperado tan arduamente, la banda decide sacar 2 recopilatorios en los años 2012 y 2013, el primero 5X5 Live y el segundo de nombre Celebrate: The Greatest Hits en honor al popular single del disco Empires And Dance de 1980.

Durante estos años y los venideros Simple Minds manteniene alta su actividad a base de directos, no por ello dejando de lado las labores de estudio que vinieron a culminar con su decimosexto disco en 2014 el cual recibiría críticas merecidamente muy favorables y en el que el pop y el rock conjugaban bien con bases potentes y estupendos arreglos electrónicos.

 
A Big Music - que es como se llama este cuidadísimo trabajo -  le seguiría al año siguiente una nueva gira que los llevaría por un gran número de paises con lleno total en todos los conciertos. Durante este 2015 los Simple Minds actuarían también en los Billboard Music Awards para homenajear no sólo a la película de El Club de los 5 sino también a ellos mismos ya que 30 años antes habían conseguido por esas mismas fechas el número 1 con su consabido himno "Don't You (Forget About Me)".

En 2016 la banda lanzó Acoustic seguido de Acoustic In Concert en 2017. El primero de ellos fue - como su propio nombre insinúa - una grabación en acústico de parte de su repertorio, siendo el segundo disco la versión en directo del mismo.


Por fin - y tras celebrar ya el 40 aniversario de la banda - llegamos al presente año 2018 en el cual Simple Minds por supuesto sacarían un nuevo trabajo llamado en esta ocasión Walk Between Worlds, disco para el que se observan además nuevos cambios en el line up de la banda. Parte del repertorio del disco eran inicialmente canciones de Jim Kerr para su proyecto en solitario llamado LostBoy! cuyo primer y único trabajo vió la luz allá en el año 2010. Sin embargo decidió que estas nuevas canciones pasaran a formar parte de la esfera de Simple Minds - desde Big Music - facilitando así los últimos lanzamientos por parte de la banda.


Aquí en España hemos tenido la ocasión de recibir a los Simple Minds durante la presentación de este último trabajo - que todavía sigue tras varios meses desde su inicio - concretamente en Madrid, Valencia y - mi amada - Granada.

Finalizar este artículo sobre Simple Minds resumiendo algunos puntos clave:

- una de las mayores cualidades de los Minds ha sido siempre una inusual hambre de experimentación y cambios que los llevaría a tocar palos tan diversos como el Post Punk más "joydivisionero" de sus comienzos junto con el New Wave, el Rock de estadios, el Pop, el Folk y la Electrónica. Sus inicios fueron oscuros, experimentales y tristemente incomprendidos pero tras variar su sonido pudieron abrirse a un público mayor y con ello ser mundialmente conocidos, para bien y para mal.

- han sido comparados con razón a la par que injusticia con U2, perdiendo en cuestiones de popularidad por actitudes completamente diferentes respecto al manejo de la fama y el uso de la imagen pública. Simple Minds han sido al igual que U2 muy solidarios pero no han hecho de esa solidaridad casi un rasgo inherente a la banda fácilmente confundible con una estrategia de marketing.

- en 1985 tocaron techo y a partir de ahí, exhaustos tras un ritmo de trabajo frénetico, la presión de la fama y las diferencias internas, se echaron una siesta que les costó demasiado porque - siempre en mi opinión - no volvieron a sacar un disco verdaderamente redondo hasta entrado el nuevo milenio.

- el famosísimo "Don't You (Forget About Me)" fue tanto una bendición como una maldición al mismo tiempo.

- los cambios en el line up del grupo durante los años tuvieron efectos mayormente negativos - al menos a partir de mediados de los 80 - produciéndose la fuga de grandes talentos a pesar de los posteriores - y breves - reenganches que acontecieron.

- Nunca es tarde para rectificar, ponerse las pilas y volver con ello a hacer las cosas bien: borraría de un plumazo y sin dudarlo la mayor parte de lo que los Minds hicieron durante los 90 si bien la discografía del nuevo milenio es mayormente oro.

- cabe recordar que la influencia de Simple Minds sobre otras bandas y artistas durante todo el tiempo que ha permanecido activa ha sido enorme, encontrándonos entre el enorme listado de quienes han señalado dicha influencia o gran admiración grupos como U2, Depeche Mode, Tears For Fears, Manic Street Preachers, Smashing Pumpkins, Radiohead, Moby, Blur y un larguísimo etc.

Por último señalar que la extensísima labor musical de Simple Minds comprende además muchos otros lanzamientos bajo la forma de compilaciones, reediciones, etc... que evidentemente extenderían aún más este artículo, queriendo reflejar más que nada la discografía básica de la banda a la cual deseo física y musicalmente una muy buena salud.



BSO de nuestra vida I: Rocky


NOTAS ACLARATORIAS

* Mi intención no es hablar tanto de las películas como de su música, siendo inevitable en algún momento hacer referencia a alguna escena de las mismas lo cual podría llegar a calificarse como "spoilers" para aquellos lectores más jóvenes que se estén interesando por el cine añejo (¿quién podría culparles?).
 

* Este artículo, a pesar de la aparición y relevancia del personaje de Rocky que dentro del mismo tiene, no va a tocar el spin off "Creed", es más, opino que en España debimos habernos ajustado a llamarla "Creed" y no "Creed: La Leyenda de Rocky" pues con ello depositamos el protagonismo donde no correspondía (si Stallone está pasando el testigo, ¿a cuento de qué venimos nosotros a poner impedimentas?).
 
Aclarado lo anterior, quería empezar esta nueva subsección dentro de lo que es el apartado musical de nuestro blog con un ejemplo capital de lo que es preocuparse por una buena banda sonora, uno de esos acompañamientos musicales que simplemente marcan al procurar que un arte - en teoría - más visual que auditivo como es el Cine, ofrezca una experiencia mucho más completa hasta el punto de despertar en el espectador sensaciones cuando no sentimientos los cuales, de no contarse con ese apartado auditivo, quizá no hubieran despertado o al menos no al mismo nivel.

La importancia de una saga "vieja" - pero capaz de enganchar al público más novel estemos en el año en que estemos - como la de Rocky es a día de hoy incuestionable y ello por numerosas razones, pues la historia de Rocky es claro reflejo de ese sueño americano que quisieron vendernos en años mejores, siendo además la propia historia de su guionista y actor principal, Sylvester Stallone - quien evidentemente no necesita presentación - e igualmente, en cierta manera se nos imbuye la idea de que podría ser también nuestra historia, pues es ante todo una historia de superación, de ir más allá del dictado de nuestros propios límites para conseguir una gloria casi imposible pero finalmente alcanzable no sin un tremendo sacrificio personal, ya sea dejándote la cara en un ring, las neuronas hincando codos para una oposición o lo que sea, porque de lo que aquí se trata es que de un modo o de otro todos tenemos en nuestro interior un campeón rabiando, muríendose de ganas por abrirse paso en un mundo lleno de dificultades para finalmente comérselo.

Por lo anteriormente dicho, no es raro que mucha gente - guste de la música que guste en otros momentos - entrene todavía mientras escucha el repertorio de canciones que conforman la banda sonora de las distintas entregas de esta saga, pudiéndonos encontrar fácilmente con multitud de videos en youtube que, bien recogen canciones de las BSO, bien usan imágenes de las películas o simplemente buscan emular el espíritu de aquellas mediante otros temas no incluidos en los soundtracks originales pero que tienen en cierta manera ese toque.


Hablar de la música en las películas de Rocky es hablar - en buena parte - del trabajo de Bill Conti, quien además de haber compuesto bandas sonoras para varias de las entregas de la saga, ha hecho lo propio con más de una treintena de películas, ganando un Óscar en 1983 por su aportación al film "Elegidos Para La Gloria" siendo además nominado al mismo premio en otras ocasiones incluyendo - como no podía ser de otro modo - el tema principal de Rocky "Gonna Fly Now" (también conocido como "Theme From Rocky") una de las canciones más recurrentes de la saga y que sin embargo no aparece en la cuarta entrega de la misma la cual posee a todas luces el soundtrack más épico y notable de todas a pesar de tamaña ausencia.


Otra de las grandes marcas de agua de Bill Conti para con aquellas películas de Rocky en las que contribuyó con su música sería precisamente el tema "Going The Distance", canción cuyo segmento más característico y reconocible ("The Final Bell") se detona justo en el momento dramático por excelencia en las 4 primeras películas: el fin del combate estelar.


Otras canciones de Conti podrían escucharse en más de una ocasión durante el transcurso de la saga. Así pues, en Rocky III además de los clásicos "Gonna Fly Now" y "Going The Distance" sonarían también "Reflections" de la primera entrega así como "Conquest", empleada en la pelea de revancha contra Apollo Creed de la segunda entrega y que en la tercera gozaría del mismo uso precisamente en la pelea de revancha contra Clubber Lang (interpretado por un Mr. T con bastante mal café).


No sólo de Conti bebe la música de las primeras entregas de Rocky ya que otros artistas incluído Frank Stallone, el propio hermano de Sly - quien además rodaría algunas escenas peleando en Rocky III - participarían en ella. Así por ejemplo, la inclusión más excepcional para con el soundtrack de Rocky III sería el tema "The Eye of Tiger" de Survivor al cual debemos hacer justicia mencionando el hecho de que llegó a estar en EEUU durante 6 semanas consecutivas en el nº 1 allá por el año 1982. Esta canción - compuesta a petición de Stallone quien solicitó a Survivor algo similar que no idéntico a su otro tema "Poor Man's Son" - sirve además para envolver la filosofía deportiva de Apollo Creed, de cuando le comenta en varias ocasiones a Rocky acerca de "la mirada del tigre", ese instinto, ese hambre de victoria con el que Rocky lo había confrontado previamente y que necesitaba recuperar a toda costa si quería vencer a su nuevo rival.



Ya en la épica Rocky IV, resulta altamente curioso que cuando Vince DiCola tomó el testigo a la hora de hacerse cargo de la música - debido a que Conti estaba inmerso en las primeras películas de Karate Kid - esto trajera consigo la que considero - y no creo ser el único - la mejor banda sonora de la saga - aún con la ausencia del mítico "Gonna Fly Now" de Conti - no sólo por el hacer de DiCola sino por ciertos temas selectos - algunos de ellos de nuevo a petición personal del propio Stallone - que encajaban a la perfección con determinados momentos de la película y que además eran fiel reflejo del excelente rock de mediados de los 80.



A la vuelta del "The Eye of Tiger" de Survivor habría que sumarle 2 temas más de ésta banda como son "Burning Heart" y la tranquila "Man Against The World" pero tambien otros como el motivador "Hearts On Fire" de John Cafferty que sigue al "Training Montage" de Vince DiCola para conformar  ambos la parte de la película correspondiente al entrenamiento de Rocky antes de enfrentarse a Ivan Drago en Siberia, segmento de la película que eleva el nivel motivacional a la enésima potencia.

"NO PAIN!"

A este repertorio debemos añadirle entre otras canciones el "Double Or Nothing" de Kenny Loggins/Gladys Knight", el "One Way Street" de Go West y el mitiquísimo "No Easy Way Out" de Robert Tepper.


Evidentemente, al hablar de la BSO de Rocky IV no podemos dejar de mencionar el "Living In America" - de un venido arriba James Brown - que encajaba estupendamente en la escena de entrada de Apollo Creed al cuadrilátero antes de confrontar su aciago destino frente a un deslumbrado, atónito y "casi inocente" Drago en Las Vegas.


Llegamos ahora a Rocky V dando con ello un salto de 5 años en el tiempo hasta situarnos en 1990. Bill Conti se encuentra algo más desahogado y regresa para hacerse cargo de la orientación musical de la nueva entrega rescatando algún tema previo como su himno "Gonna Fly Now" o el "Take You Back" de Frank Stallone, pero además de este ejercicio de remember, el soundtrack pareció configurarse bajo la premisa de que "una nueva década debería ir acompañada de un nuevo sonido"  y, mientras que en las 2 anteriores entregas nos encontrabamos una fórmula más rockera, en Rocky V se apostó por algo tan distinto como el rap/hip hop de MC Hammer, MC Tab, Rob Base, el Electro-Hop de los SNAP! y hasta 3 canciones de Joey B. Ellis - que en ocasiones parecían más un cruce de MC Hammer con SNAP! precisamente - para adornar la "vuelta al barrio" de Rocky tras la debacle financiera con la que la familia Balboa se vió obligada a regresar a sus modestos orígenes.


Pero no todo lo que acompañaría a las piezas de Bill Conti en el soundtrack de Rocky V tendría ese toque llamémosle "black" o "urbano", pues la música del propio Sir Elton John aparecería estelarmente para añadir ya en los créditos un agradecido toque algo más ochentero.


Finalmente llegamos a la sexta película de la saga del púgil más famoso de la historia del Cine, la cual dejaría a un lado los números romanos para llamarse simplemente "Rocky Balboa", una nueva entrega en la que la coherencia del argumento se resentía más que nada por versar sobre la lucha de un melancólico y avejentado - pero parece ser que nunca suficientemente retirado - Rocky con el nuevo y joven campeón de boxeo del momento, pretendiéndose aquí más que nada realizar un ejercicio de nostalgia para conmemorar un poco el trigésimo aniversario del inicio de la saga.

En esta película, el autohomenaje se extendería por supuesto a la música de Bill Conti - regresando con su "Gonna Fly Now" - y de Frank Stallone - con hasta 3 canciones incluida la recurrente "Take You Back" - pero no se vuelve al rock de los 80 aunque sí se rescata - en una cierta proporción - la música de "barrio" de Rocky V.

 
En esta ocasión el soundtrack se caracteriza por una mayor sobriedad la cual resulta idónea sobre todo para amenizar la ingente cantidad de escenas que tienen lugar en el "Adrian's", el nuevo y elegante restaurante que regenta Rocky y que obviamente fue nombrado así en honor a su ahora difunta esposa. Nos encontramos pues con numerosas piezas de figuras de la música italiana/italoamericana -, desde Donizetti, Verdi y Pucinni hasta el gran Frank Sinatra.



A las composiciones de estos grandes genios y a los temas de Conti y F. Stallone ya comentados, habría que añadir otros tantos elementos como una rancherita por aquí, un poco de sonido "Motown" con Smokey Robinson & The Miracles por acá y varios temas por parte de grupos desde luego mucho más actuales como el "Somebody Told Me" de The Killers - que en mi opinión no pinta absolutamente nada -, el "Boy Looka Here" de Rich Boy y el "It's A Fight" de Three 6 Mafia en cuyo final podemos percibir guiños de tributo al comienzo del "The Eye Of Tiger" de Survivor, rescatando estas últimas 3 canciones algo del espíritu de la banda sonora de Rocky V pero de un modo evidentemente más actualizado.


Quisiera cerrar el artículo felicitando desde aquí al bueno de Sly puesto que ha dado la tremenda casualidad - no buscándose en ningún momento coincidir con el hecho de - que hoy es su 72 cumpleaños. Le deseamos desde aquí una muy buena salud y que siga dándonos más de esa pasión con la que se toma su trabajo como actor y que todo vaya bien de cara a Creed 2, película que desde luego esperamos con bastante hype y que probablemente será mejor incluso que la anterior entrega la cual estuvo bastante bien a mi juicio.



Feliz cumpleaños Sylvester y gracias a vosotros/as por vuestra lectura.


VÉRTIGO se escribe con B



--- PULSA PLAY PARA RETROCEDER EN EL TIEMPO---


Ah, la música de primera mitad de los 90... desde luego no se puede decir que no fuera una más que digna sucesión de la de los 80, más aun ante el hecho de que tuvimos variedad suficiente como para, en el caso de no haber todavía encontrado un sonido que nos llegara más que cualquier otro, no poder decir que no tuvimos oportunidad para ello. Y eso que por aquel entonces no teníamos las facilidades de hoy día para investigar, descartar y finalmente encontrar nuestra música, algo que por aquel entonces nos suponía estar completamente colgados de la radio y/o dejarnos una buena cantidad de pesetas en las tiendas de discos cuando no prestarnos vinilos y cassettes con los amiguetes (algunos de los cuales resultaron ser más amigos de lo ajeno que de nosotros/as mismos/as), obstáculos y limitaciones hoy fácilmente salvables a golpe de click y búsqueda de artistas similares en la web y tantas plataformas musicales que, dejándote o no los dineros, te permiten escuchar lo que sea, cuando sea y sin tener que limpiar o dar vuelta a los vinilos ni mucho menos rebobinar cassettes mediante lápiz o bolígrafo para así ahorrar en pilas para el preciado y siempre conveniente walkman. Otra cosa es que algunos prefiramos continuar haciendo aún algunas de esas cosas de antaño...

A los estilos que nos seguirían acompañando tras los 80 como el pop, el rock, el metal o por ejemplo la EBM se sumarían otros tantos fenómenos que desde luego merecerían cada uno por separado su propio artículo (y os aseguro que algunos de ellos tendrán su oportunidad en este santo blog), si bien este mes estimo oportuno dedicar mi artículo a un fenómeno dual o más bien a dos fenómenos que aunque juntos no se podría decir que estuvieran del todo revueltos. Me refiero a la maravillosa conjunción formada tanto por los recopilatorios Vértigo como por el programa de radio Bértigo (sí, con "B" y ya veremos por qué) de los 40 Principales, un programa de radio sumamente agradecido por todos quienes tuvimos ocasión de conocerlo y que desde luego dudo mucho que vuelva a repetirse, ni en su formato ni en sus formas, en emisora alguna de la actual o futura radio comercial.



Por aquellos tiempos (so pena de repetirme en cuanto a ésto puesto que me encanta decir que) la música en la radio era música y no como con la de la radio actual que, salvo contadas excepciones, ni es música "ni es ná". Por supuesto las discográficas continuaban sacándose de la manga de cuando en cuando alguna boys (o girls) band cuando no otros tantos subproductos engendrados en la probeta de algún productor musical sin demasiados escrúpulos ni humanidad (hoy en día la mayoría), pero aún con todo el panorama musical era ciertamente formidable y, aunque muchos lloraban todavía la pérdida de Kurt Cobain, la sensación de que había vida musical más allá de su muerte era más que evidente, te gustara o no el Grunge. La vida simplemente sigue, pues cuando el mundo se para por un hecho como aquel, lo hace en realidad tan sólo por un instante que se alargará mentalmente en la medida en que cada uno quiera, no siendo ni mucho menos necesariamente así para el resto.

Vértigo... la irrupción en el mercado del primer recopilatorio de Vértigo en 1995 constituyó una sacudida musical sólo equiparable a un golpe seco y autoritario sobre una mesa demasiado atestada de compilaciones del tipo "Los 100 mayores éxitos de los 80" o megamixes del corte Máquina Total, Lo + Duro, Bolero Mix, etc. Había mucho rock alternativo tan bueno como variopinto diseminado por ahí y Vértigo fue probablemente si no el primero al menos el mayor esfuerzo por reunir un muestrario de calidad tal como para decir "joder, es que me lo compro". El hecho de que fuera anunciado en televisión mostrando la portada de aquel chaval de mirada desafiante mientras sonaba el "Do What I Say" de los Clawfinger contribuyó enormemente a que a día de hoy siga siendo recordado con añoranza no sólo como el fantástico catálogo musical que fue sino además como un auténtico símbolo generacional y de rabiosa juventud.



El recopilatorio abría con el "Sympathy For The Devil" de los Rolling Stones versionado por los Guns 'N Roses, cover que poco antes había sido incluida en la magnífica película Entrevista Con El Vampiro. A esta introducción le seguirían canciones de grupos como Green Day, Collective Soul, The Jesus & Mary Chain, Weezer, Aerosmith, REM, Sonic Youth, Elastica... o lo que es lo mismo, una alineación de cojones. Al compedio de 20 temas le seguiría posteriormente un segundo volumen de nombre "+ Vértigo" el cual vino a intentar repetir la fórmula del primero con otros 20 temas, una portada similar (esta vez con una chica) que aunque no desprendía la misma fuerza que la del primero,  presentaba en esta ocasión una fórmula con una mayor apertura de sonido que la ofertada por el primer Vértigo, encontrándonos ahora con grupos como Moloko y Poe los cuales se salían ciertamente del canon más guitarrero del Vértigo original pero sin perderse la esencia de ofrecer algo "alternativo". Cabe aclarar que ambos grupos fueron radiados a través de Los 40 Principales pero ¿se les podría colgar por ello la etiqueta de grupos convencionales?, la respuesta es claramente NO, respuesta que tampoco variaría para tantísimos otros grupos contenidos en estos recopilatorios como Ocean Colour Scene, Ministry, White Zombie o unos Def Con Dos más venidos arriba que nunca gracias a su contribución en la banda sonora de la mítica película de El Día de la Bestia.


No estamos hablando de discos con artistas o grupos destinados a contentar a una mayoría borreguil / sin demasiadas pretensiones musicales a la que cualquier cosa que le pongas durante un viaje en coche le va a parecer bien (cuando no le va a dar exactamente igual)  puesto que de lo que estamos hablando es de compilaciones destinadas a satisfacer la curiosidad, el ansia de saber más por parte de ciertos sectores de gente, de gente joven e inconformista, que estaba encontrando en la música una energía multiforme que los alentaba a seguir día a día en esa dura y temprana etapa de la vida para la cual las canciones de gente como Alejandro Sánz o Laura Pausini ni les servía ni les decía una puta mierda, hablando en plata.


Tras esos 2 primeros volúmenes de Vértigo (de 1995 y 1996) les seguirían otros 2 más (años 1998 y 2000) los cuales fueron lanzados ya no por MCA Records sino por Sony Music Media, compañía que por supuesto introduciría un notable cambio de cara a las portadas pero que procuró mantener un poco la labor y el espíritu de los anteriores al incluir en los listados de canciones a artistas y grupos tan variopintos como buenos (cada uno en su ámbito) como Oasis, Prodigy, Manic Street Preachers, Primal Scream, Björk, The Cranberries, Marilyn Manson, Rob Zombie, Ska-P, Portishead y un tan largo como diverso etcétera...  y fue quizá este hecho de que se diversificara tanto desde aquel primer Vértigo que la popularidad / nº de ventas de los recopilatorios fue disminuyendo cada vez más respecto del rotundo éxito conseguido en 1995. La grabadoras de cds en las torres de los PC contribuirían también a ese descenso en las ventas que alentaría la idea de no sacar más volúmenes, cosa que quizá también contribuiría a que la radio y televisión musicales se fueran también transformando en una suerte de latinadas (tipo Ricky Martin, Chayanne, Shakira...), indiemoderneces varias así como en una mayor apuesta por los artistas y grupos españoles.

Tras hablar del impacto de estos recopilatorios - cuya esencia, como si de la fórmula de la Coca Cola se tratara, quiso copiar la mismísima Pepsi al lanzar su propio recopilatorio de nombre "Generation Next Music" en 1998 - toca comentar acerca de ese programa de radio que fue Bértigo, conducido por un misterioso locutor el cual muchos años más tarde, los mortales que no pululabamos por las oficinas de Los 40 Principales en los 90, pudimos saber que se trataba ni más ni menos que de Santiago Alcanda, señor cuya carrera en los medios sólo puede calificarse como "larga y acojonante cuando no absolutamente envidiable" por gente como yo que, gracias a programas de radio como aquel del que vamos a tratar, comenzamos en su día a soñar también con la idea de convertirnos en locutores de radio, sueño que en mi caso se cumplió parcialmente (al emitir de manera no profesional durante casi una década).


El simple hecho de que la cuña de Bértigo emplease el tema "A Warm Place" de Nine Inch Nails ya era de por sí una pasada (más aún recordemos para un programa incluido en la parrilla de Los 40 Principales) pero si a ello le sumas el acompañamiento del siguente speech en plena mitad de una década de los 90 cuyo cine de ciencia ficción aprobó y con nota, el resultado era simplemente la hostia.


“Nochevieja de 1993. Un coche todo terreno se cruza violentamente en la vida de Jacinto Vergara, un joven de 21 años a quien sus amigos apodaban Mister Rock. Un mes y un dí­a más tarde su cuerpo sale del coma y sus ojos no ven más que un torso inmóvil, pero su corazón late, siente con fuerza. El 27 de marzo de 1994 los avances de la ciencia consiguen conectar su mente a un ordenador. Es el prototipo meta-3. Ha nacido Bértigo".

 
Maese Bértigo, que era como se hacía llamar el amigo Santiago Alcanda (aka Jacinto Vergara aka Mister Rock)  era un personaje que iba mucho más allá de cómo lo describía esa presentación de la cual sacamos fácilmente la idea de que el locutor se hacía pasar por una especie de cyborg / ser reanimado, físicamente incompleto y dependiente de máquinas de soporte vital básico gracias a las cuales hacer resonar su moribunda e insurgente voz a través de las ondas, sino que a esta caracterización física habría que sumarle unas notas de psicología que mayormente se traducían en un comportamiento altamente antisistema que intercalaba profundidad y elocuencia con habituales y agradecidos escupitajos verbales dirigidos a todo el mundo (siendo los demás miembros del equipo de locutores de Los 40 Principales un objetivo bastante frecuente), algo que resulta totalmente inconcebible, en unos tiempos como estos en los que "es más fácil sentirse ofendido que respirar" y en los que la más mínima reprobación / condena en las redes sociales puede costarle a uno su puesto de trabajo cuando no su propia reputación.

Entre otras posibles causas que se barajan (o mejor dicho se suman) para que Bértigo desapareciera tan prematuramente de la faz de la radio (pudiéndose hablar fácilmente de censura) y que ni siquiera a día de hoy podamos encontrar ni una sóla grabación en la web (nostálgicos, desempolvad vuestras cintas de cassette) ni tan siquiera información sobre el programa en la página de la emisora, podemos listar entre otras el hecho de que cuando a Maese Bértigo le salía de los circuitos no se cortaba ni un cable en poner algún tema (por el cual sentía especial fijación o porque sí) hasta 5 veces durante una misma emisión... otra razón más podría ser que para finalizar el programa ponía siempre una grabación que conjugaba sonidos bélicos (ametralladoras disparando) y una voz en alemán que fácilmente podría tratarse de un discurso de Hitler (eso sí, no confundamos: la intención era simple y llanamente escandalizar al personal).

Como podréis imaginar leyendo un poco el cómo se las gastaba el amigo Alcanda en su programa, cuando fueron lanzados los recopilatorios antes comentados, a Maese Bértigo se le fue totalmente el chip, buscando a toda costa desvincular su Bértigo de los Vértigo, gritando en más de una ocasión "¡BÉRTIGO SE ESCRIBE CON B, CABRONESSS!".

Aún queda mucho en mí de ese chaval de 14 años que de noche y ya en la cama, auriculares prestos, se disponía durante una hora a escuchar los desvaríos de Maese Bértigo, personaje más propio de una emisora de radio pirata local que de una comercial de ámbito nacional, y gracias a ello desmarcarse del estudiante de notables y sobres que era de día y de quien nadie sospechaba que lo flipaba con este verdadero paradigma de la radio en el cual podías escuchar una música (Nirvana, Manolo Kabezabolo, Terrorvision, Stone Temple Pilots, Smashing Pumpkins, Pearl Jam, Green Day, Pantera, Sepultura...) que en prácticamente su mayoría ni de coña oirás hoy en la misma cadena en la que se emitió.

En estos tiempos tendentes a la distopía en los que el desencanto sociopolítico y la inacción generalizada se acuestan con el secuestro cerebral propiciado por el uso y abuso de las nuevas teconologías, necesitamos más que nunca a Maese Bértigo para poner (no orden sino) caos en todo esto, pues sólo destrozando el actual sistema radiofónico y musical podremos conseguir una juventud más provechosa e inteligente, una que empiece a dejar de creer que "el éxito se mide en followers" o que para alcanzarlo basta con vender tu alma al Diablo de la televisión y no dar un palo al agua. Requerimos a Maese Bértigo para que, entre temazo y temazo, se cague en todo y en todos e involuntariamente propicie a los chavales de hoy ganas de cuestionar lo que las estúpidas pantallas de sus teléfonos les muestran.

¡Larga vida a la música de los 90 y larga vida a Bértigo!.

Nota: desde aquí agradecer a Frikiplaster (muy especialmente por sus esfuerzos en intentar recuperar algo del programa) así como a Fonoteca40 pues gracias a éstas páginas he recordado más de un dato y además, teniendo en cuenta que Los 40 Principales no cuentan ya con un archivo en condiciones sobre tiempos pasados, éstas páginas/blogs y otros foros mantienen el nombre de Bértigo en internet de tal manera que puedo decir que estoy cuerdo, que fue real y no me lo he inventado, que éste pedazo de programa de radio EXISTIÓ Y NOS ENCANTÓ.

Otros artículos musicales por Root Wounds para Cine de los 80:

- BANDAS DE LOS 80 AÚN EN ACTIVO I : DEPECHE MODE
- PANORÁMA ELÉCTRICO: UNA APROXIMACIÓN AL SYNTHWAVE