Presentación

Amantes de mundos fantásticos, bisoños aventureros en busca de tesoros, criaturas de la noche, princesas estudiantiles y fanáticos de cachas de postín, ¡sed bienvenidos!. Invitados quedáis a rebuscar en nuestra colección de VHS, acomodar vuestras posaderas en una mullida butaca, darle al play, y disfrutar de lo bueno, lo malo y lo peor que dieron estas décadas.

ADVERTENCIA: Aquí no se escribe crítica cinematográfica (ni se pretende). Las reseñas son altamente subjetivas y el único objetivo es aprender y disfrutar del cine y, por supuesto, de vosotros.
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Homenaje a Ennio Morricone (Roma, 10 de noviembre de 1928 - 6 de julio de 2020), el genio heterodoxo que nos cautivó con sus bandas sonoras


Ochenters, acabamos de enterarnos del fallecimiento del genial compositor de bandas sonoras Ennio Morricone a los 91 años, tras ingresar en un hospital romano debido a una caída. Por ello, y casi a vuela pluma, vamos a hacer una breve semblanza de su vida y obra, que es la del propio cine.

MORRICONE, LEONE Y EASTWOOD
         Hay una anécdota muy curiosa sobre Leone y él: Ya se conocían desde antes de que le llamara en 1963 (cuando tan solo había compuesto música para el film El Federal), pero ninguno de los dos lo recordaba. Resulta que habían ido juntos al colegio de niños, en el barrio del Trastevere. Treinta años después, los dos se reencontraron y el director le invitó al cine a ver Yojimbo, de Kurosawa. A Leone le encantó, y a Morricone salió horrorizado. Pero de ahí salieron las ideas para La muerte tenía un precio, Por un puñado de dólares, y El bueno, el feo y el malo, las películas rodadas en Almería, y protagonizadas por Clint Eastwood, que lanzaron a la fama a los tres, y que renovaban por completo el western clásico (de hecho crearon un género nuevo, el spaguetti western), y en las que la partitura fue tan o más influente que los propios fotogramas.
       
LA MÚSICA DE MORRICONE
         Si Williams es un compositor clásico sinfónico, Zimmer o Jarre son más instrumentales, y así podríamos seguir, ninguno es tan heterodoxo y atípico como Morricone. Para él, la reverberación, el eco, un silbido, una flauta de pan, una guitarra eléctrica, una campana, todos los instrumentos le valían, y tenía un tacto especial para reconocer algo tan delicado y único, a la vez que universal, como la simple emoción. En este sentido, baste el ejemplo, no solo del tema principal de El bueno, el feo y el malo (1966), sino también e incluso más, el del climax final de la película, “El éxtasis del oro”, para muchos su composición más lograda.

SUS BANDAS SONORAS DE LOS 80
         Compositor de más de 500, bandas sonoras, Morricone ha trabajado con directores de la talla de Pier Paolo Pasolini, Lina Wertmuller, Roman Polanski, Bernardo Bertoluci, Oliver Stone o los españoles Luis Buñuel en Leonor (1975) o Pedro Almodóvar en Átame (1990). Entre sus composiciones más renombradas de nuestra querída década están La misión (1986), Los intocables de Elliot Ness (1987), o Cinema Paradiso (1988). Todas diferentes, todas distintas, todas con su toque maestro, porque, según sus propias palabras, Morricone se adaptada con su música a cada película.

CONCLUSIÓN
         Resulta chocante que con tantas y tan superlativas bandas sonoras en su haber, Morricone tan solo hubiera recibido el Óscar honorífico a toda una carrera en 2006, y solo en 2015 la estatuilla por un film de Tarantino, Los odiosos ocho. Sin embargo, los fans siempre recordaremos la flauta del pan de La Misión, el piano forte de Los intocables de Elliot Ness, la melodía de Cinema Paradiso, o la guitarra, el silbidos y los coros de voz de La trilogía del dólar. Siempre con nosotros el gran Ennio Morricone.


Por Víctor Sánchez Escritor @VíctorSescritor

Especial series de dibujos de nuestra infancia


Ochenters, vamos a echar la vista atrás hasta nuestra más tierna infancia para recordar aquellas series de dibujos que nos marcaron, nos han hecho como somos, y, sin duda, deberíamos poner a nuestros hijos. Como siempre, Lo hemos hecho con todo el cariño, no hemos podido dedicar largos comentarios a todas, y seguro que nos hemos dejado alguna, pero por lo menos encontraréis, aunque sea sólo mencionadas, las más simbólicas y representativas.


MAZINGER Z

         Nuestra serie de aventuras por excelencia. La historia original se publicó como manga en Japón en 1972, e inmediatamente interesó a la Toei Animation para su adaptación televisiva, que ya la tenía lista para su emisión por la Fuji TV a finales de aquel año, y se emitió allí hasta 1974. Pronto llegó a todo el mundo, y también a España.
         La serie contaba con todos los ingredientes para fascinar al público infantil: Robots gigantes que volaban y lanzaban rayos, jóvenes protagonistas con los que te podías identificar, malvados villanos a los que combatir, y aventura a raudales.
         Todos recordamos su famosa canción de cabecera, el grito “¡planeador abajo!” o “¡puños fuera!” de Koji Kabuto (el chico que manejaba a Mazinger), o el famoso también “fuego de pecho” del robot femenino Afrodita A, compañera de Mazinger, y que pilotaba la joven y bella Sayaka Yumi, probablemente el primer amor platónico/televisivo que tuvimos de los chavales de la época (como Koji lo sería de la chicas).
         La serie original constaba de 92 episodios, de los que TVE compró 33 para su emisión a partir de 1978 en el horario estrella de la sobremesa de los sábados, después del telediario y antes de la película de Sesión de tarde. Como anécdota diremos hubo un glorioso momento, allá por 1979, en el que los sábados ponían Mazinger Z y los domingos La abeja Maya.
          Pese a que la serie fue todo un éxito, TVE no compró más capítulos, y la cortó de sopetón, casi sin avisar, para poner en su lugar Orzowei, una serie italiana con actores, temática muy distinta, ambientada en África, y que resultó bastante decepcionante.
 


VICKIE EL VIKINGO


         Sin duda, la más emblemática de las series de dibujos animados de nuestra infancia, y que TVE emitió por primera vez en 1975 los lunes por la tarde. La serie era una coproducción de las televisiones alemana y austriaca, ZDF y ODF, aunque la factura gráfica corrió a cargo de la prestigiosa productora japonesa Nippon Animation.         
         Al contrario que otras series de dibujos de entonces, como Heidi o Marco, que tenían una trama bastante melodramática e incluso lacrimógena, Vickie el Vikingo era una serie de aventuras, llena humor, optimismo y valores como la amistad, el compañerismo, el respeto a la diferencia, el trabajo en equipo, o el cuidado de la naturaleza.
         Los protagonistas eran los vikingos de la aldea sueca de Flak, liderados por Alvar, padre de Vickie, un niño curioso e inteligente, cuyas ideas sorprendentes e imaginativas salvaban todo tipo de situaciones, y le hacían imprescindible en cada viaje por mar en busca de tesoros.
         En esta serie cabe destacar también su preciosa banda sonora, compuesta por el especialista checosclovaco Karel Svoboda, que combinaba magistralmente los temas cantados que son casi himnos, con la potente música electrónica para las persecuciones, o bellas melodías para los finales felices.

LA ABEJA MAYA

         Si hasta ahora hemos hablado de series, digamos, “de personas”, La abeja Maya es una de esas historias tan propias de la literatura infantil protagonizadas por animales humanizados, que, si bien mantienen las funciones básicas de su especie (en su caso, vuelan, recolectan néctar y polen o hacen miel), por lo demás hablan y se comportan como humanos.
         La serie, de 1975, estaba basada en el libro del escritor alemán Waldemar Bonsels, y nos contaba las aventuras de una pequeña abejita junto con su amigo Willy, el saltamontes Flip, y el resto de los insectos del bosque.
         Al igual que Vickie el vikingo, La abeja Maya era una coproducción de la ZDF y ODF, producida por la Nippon Animation, y compartía con ella su espíritu alegre y optimista, y la preciosa música original de Karel Svoboda, que también forma parte de la banda sonora de nuestra vida.
         Como anécdota diremos que, aparte de lo comentado, Vickie el vikingo y La abeja Maya también compartieron sus voces españolas, ya que las dos dobladoras de los personajes principales de ambas series se intercambiaron los papeles: Matilde Vilariño era Maya e Ílvi, la amiga de Vickie, y Mari Pe Castro, que ponía la voz a Vickie, también lo hacía con el amigo de Maya Willy.

PIPI CALZASLARGAS

Aunque no fuera de dibujos, “Pipi Calzaslargas” fue todo un fenómeno televisivo que marcó a nuestra generación. Estaba inspirada en los libros infantiles de la escritora sueca Astrid Lindgren, traducidos a más de 70 idiomas.
Su origen es muy curioso: Para confortar a su hija enferma durante su convalecencia en cama, Lindgren se inventó un personaje alocado y divertido, una niña peliroja llamada Pippi Långstrump, que llevaba dos trenzas casi horizontales, que vivía con un mono y un caballo, y era imaginativa y rebelde contra todo convencionalismo.
La serie, con guión de la propia autora, se rodó en 1968 y fue emitida por primera vez en Suecia en 1969. Dado su gran éxito internacional, TVE la tenía en su agenda, pero era tan rompedora para la época que no se atrevió a programar  su estreno hasta la agonía del régimen franquista, en 1974. Se emitía los domingos por la tarde y no nos la perdíamos.
Pese a que los niños y niñas adorábamos la serie, tuvo un cierto rechazo por parte de la España carpetovetónica y recalcitrante de entonces, que no la aceptó desde un primer momento, y solo recuerda de ella que en un capítulo se les veía probando un cigarrillo, como si ningún chaval de los sesenta o setenta, incluso ellos mismos, hubiera fumado o al menos dado una calada de chavales.
Desde los sectores más conservadores de la sociedad se creía que la serie era un “mal ejemplo”, al mostrar una niña que daba rienda suelta su imaginación, y animaba a sus amigos Tommy y Anika a jugar y divertirse con libertad, en contacto con la naturaleza, sin ataduras, y a hacer todo tipo de locuras, como caminar hacia atrás, pintarse la cara o dormir con los pies en la almohada (algo escandaloso e impensable parece ser). Por cierto, ese conservadurismo casposo y trasnochado lo representa en la serie la estirada señorita Prysselius, en contraposición con los Settergren, los tolerantes padres de Tommy y Anika. Por cierto, un personaje muy similar al que encontramos en la ya mencionada Heidi, representado por la odiosa Srta. Rottenmeyer, rezongando y protestando por todo, incluso de los maravillosos parajes de los Alpes suizos, y siempre tratando de coartar el espíritu libre y bondadoso de la niña, y su benéfica influencia sobre su amiga Clara, en contraposición con el adusto pero comprensivo abuelo.




LAS SERIES ESPAÑOLAS DE BRB

         Todos recordamos la cabecera de tantas series de nuestra infancia y adolescencia que llevaban el logotipo de BRB Internacional, la productora fundada en 1972 entre otros, por Claudio Biern Boyd, que comenzó como simple distribuidora de muchas de las series que estamos comentando, y otras como Los ángeles de Charlie, La pantera Rosa, Tom y Jerry, El bosque de Tallac, Banner y Flappy, Tom Sawyer o El osito Misha que fue la mascota de los Juegos Olímpicos de Moscú 80.
No fue hasta ese año, 1980, cuando BRB comenzó a producir sus propias series animadas. La primera de ellas fue Ruy el pequeño Cid, que contaba las aventuras infantiles del que luego sería héroe legendario del medievo español, y que le encargó a la Nippon Animation. Después vendrían Fútbol en acción (protagonizada por Naranjito, la mascota del Mundial España 82), David el Gnomo, D'Artacan y los tres mosqueperros o La vuelta al mundo de Willy Fog, imprescindibles en  la sobremesa de los sábados y que tampoco nos perdíamos.
         Contrariamente a lo que se pudiera pensar, otra legendaria y muy popular serie de animación española de la época, Don Quijote de La Mancha (1979), no fue producida por BRB sino que TVE se la encargó a los realizadores Cruz Delgado y José Romagosa, que pese al éxito cosechado, disolvieron su sociedad tras ella. Sin embargo, BRB sigue funcionando hoy en día, y ha distribuido series de referencia para nuestros hijos como Pokemon, y ha seguido produciendo dibujos propios, como los del oso deportista Bernie.



LOS LOONEY TUNES Y HANNA-BARBERA

         No podemos dejar de recordar la avalancha de dibujos animados procedentes de Hollywood, como todos los de la factoría Disney, o los Looney Tunes, de la Warners Bros. Como no recordar las Merrie Melodíes (“fantasías animadas de ayer y de hoy presenta…”), al Pato Lucas, a Porky, el Correcaminos, Silvestre y Piolín, El gallo Claudio, Speedy González, o la estrella del estudio Bugs Bunny (“¿qué hay de nuevo, viejo?”). Todos ellos inseparables de sus creadores, los dibujantes y realizadores David DePatie, Fritz Freeling, Chuck Jones, o Tex Avery.
         Mención aparte merecen también los dibujos de Hanna-Barbera, un estudio de animación independiente fundado en 1957 por William Hanna y Joseph Barbera, que anteriormente habían trabajado para la Metro-Goldwin-Mayer. A ellos les debemos, entre otras, Los Picapiedra, Los Supersónicos, Tom y Jerry, El oso Yogui, Jonny Quest, Hong Kong Phooey, Pixie y Dixie, Maguila Gorila, Leoncio el león y Tristón, Pepe Pótamo, Don Gato, Canuto y Canito, o el gran Scooby-Doo.



LAS SERIES DEL MOMENTO QUE TAMBIÉN VEÍAMOS

Y bueno, para terminar mencionaremos también varias series emblemáticas de nuestra infancia, que, aunque no fueran “para niños” específicamente, pues también veíamos, cuando nos dejaban nuestros padres, como Curro Jiménez, Espacio 1999, Sandokan, Wonder Woman, El increíble Hulk, Starky y Hutch, Los hombres de Harrelson, Galáctica, Verano azul, o la ya referida Los ángeles de Charlie. Luego, ya entrados los 80, llegarían V, El coche fantástico, El Equipo A o MacGyver.



CONCLUSIÓN

Ochenters, suerte tuvimos de crecer con aquellas maravillosas series y dibujos, que, como ya hemos dicho, nos hicieron como somos, y, junto con otros referentes televisivos como Los payasos de la tele, Gloria Fuertes, Félix o Carl Sagan, y también cinematográficos, como los de La guerra de las galaxias, Star Trek, 007, Alien, Conan o Terminator, nos forjaron como mujeres y hombres con carácter, nobleza, generosidad y principios, pero también imaginación, inteligencia, curiosidad y sentido del humor. ¡Somos ochenters!


Por Víctor Sánchez Escritor @VíctorSescritor






















El Furor del Dragón (1972/ Bruce Lee) The Way of the Dragon/ Meng long guo jiang

Bienvenidos al debut como director de Bruce Lee, una joya de las artes marciales que permanece imborrable en la retina de muchos/as de aquellos/as que la hemos visionado bastantes veces. Una joya marcada indescriptiblemente por la mejor escena marcial jamás rodada hasta la fecha.
Bienvenidos a : El Furor del Dragón

La presentación:
Como he mencionado anteriormente, esta película fue el debut como director de Bruce Lee, doblando o triplicando sus labores, ya que ejercía tanto de director, como de guionista y actor y en parte productor tras su reciente firma de cooperación con Raymond Chow, que fuese el magnate del cine oriental de aquella época.
Es la primera película oriental rodada en occidente, con los problemas que ello suponía, ya que el rodaje tuvo que hacerse de manera express, al carecer el equipo de visados o permisos de trabajo, con lo que a lo sumo el rodaje debía de hacerse en tres semanas...se hizo en dos gracias al ritmo frenético de trabajo y según algunos obsesivo de Bruce, en su afán de tenerlo todo bajo control.
El desarrollo:
Para que nos hagamos una idea de lo frenético que fue el desarrollo de la película, una anécdota. Todo el rodaje se hizo sin sonido, es decir, todas las líneas de diálogo de los actores, fueron realizadas en post producción, incluso, el doblaje al inglés, tuvo un solo actor en esas labores, el propio Bruce Lee.
Desde el inicio queda claro quien lleva la voz cantante en la película, si bien hemos de decir, que la primera escena marcial de nuestro protagonista, no acontece hasta pasados los primeros treinta minutos de la trama, una trama bien sencilla, en la que Bruce interpreta a un joven que acude a Roma, con el fin de prestar ayuda a unos compatriotas, a quienes unos sicarios les tienen extorsionados, con el fin de que cedan a vender un pequeño restaurante.
Para que como hemos dicho todo fluyese con rapidez, Bruce, se rodeó de actores y actriz, a quienes conocía de toda la vida y que sabían de su manera de trabajar, por ello no es de extrañar que casi todo el casting de Furia Oriental, repitiese en esta película, incluso Bob Wall e incluyendo a Chuck Norris (entrenaban juntos) y el luchador coreano, aunque aquí su papel sea el de un luchador japonés Ing Sik-Whang
El puño del Dragón:
Como he mencionado anteriormente, las primeras escenas marciales de Bruce Lee, no discurren hasta pasados los primeros treinta minutos de la película.
Pero la espera como siempre, merece la pena y más si cabe teniendo en pantalla al Pequeño Dragón. En esta primera escena, nos trasladamos al patio trasero del restaurante, donde discurre la primera contienda contra los mafiosos italianos, un duelo entre el golpe de cadera del genio oriental y el boxeo italiano...consecuencia...espectáculo puro con un Bruce pletórico dando rienda suelta sus patadas laterales, sus mejores puñetazos y su potencia de lucha

La cola del Dragón


Tras su primer combate contra la mafia, es lógico pensar en las represalias, que las hubo, las hubo y esta vez volvemos otra vez al patio trasero del restaurante, donde aquí no sólo pudimos ver a Bruce sacando a relucir todo su potencial marcial, sino que asistimos a una clase magistral del uso de los nunchakus. Una técnica prodigiosa, un ritmo frenético y un modo hipnótico de usarlos contra los esbirros de la mafia, que nos deja pegados a la pantalla y a nuestro asiento, atrapados por la belleza de lo que estamos viendo, una clase magistral.
Pero no queda aquí la cosa, si no que asistimos al uso por parte de Lee de unos dardos de madera, hechos por él y que los usa de manera certera para desarmar a los mafiosos que quedan en el restaurante ,consiguiendo expulsarlos del restaurante, incluyendo a su autoritario jefe Jonn T. Benn, quien fue reclutado..."porque pasaba por allí y daba el pego" y el pego lo daba con esa barba y esa manera chulesca de fumar puros.
El Furor del Dragón
Este bloque viene marcado por tres escenas que van aumentando la acción e intensidad hasta el combate final.
La primera acontece en las oficinas de la Mafia. Aquí Bruce ya no acude sólo, si no con sus compañeros y vuelve a mostrarnos el uso de los dardos y su estilo espectacular de lucha. Una escena hecha con mimo, en la que por primera vez atisbamos las dotes marciales de sus compañeros, sin abandonar esos planos cuidadosamente rodados en la ejecución de las coreografías por parte de Lee.
La segunda acontece cuando Colt ( Norris), Bob (Wall) y el luchador japonés ( Ing-Sik), acuden para solucionar los problemas de la Mafia.
Los dos segundos se baten en duelo contra Lee, un duelo donde yo me quedo con la paliza que Wall recibe de Lee ( cabe recordar que ambos eran amigos íntimos, ya que Bob había sido uno de los primeros alumnos de Bruce) a pesar de la amistad la mayoría de los golpes que vemos en la coreografía son reales, incluso la patada en las partes nobles, según contaría en años posteriores el propio Bob.
Y llegamos por fin a la que es considerada por muchos/as, de hecho yo me incluyo, como la mejor coreografía marcial jamás rodada .
Dos super estrellas marciales Chuck Norris el campeón del mundo de Karate , contra Bruce Lee el rey del Kung-Fu.
Norris había sido contratado por el propio Lee, ante la incredulidad de aquel que le espetó: ¿Quieres ganar al campeón de Kárate? a lo que Lee le respondió: No, lo que quiero es matar al campeón de Kárate.
Para que el combate fuese, digamos más memorable, Lee hizo engordar a Norris unos cuantos kilos, con el fin de que pareciese más grande y más imponente. Fue tal la obsesión de Lee con que la escena saliese perfecta, que estuvo cerca de cuarenta y cinco horas para que saliese a su gusto.
La complicidad entre ambos actores era absoluta y todo fue hecho de la manera más real posible ( sí el mato de pelo que en determinado momento Bruce arranca del pecho de Norris, es absolutamente real). Ver dos estilos tan opuestos en pantalla, es un espectáculo de obligada visión y más si vemos el principio, cuando el arrollador inicio de Norris hace tambalear al propio Lee, aunque luego ya veremos quien es el boss de la arena del Coliseum, un lugar donde por cierto carecían de permiso para rodar y donde las pocas escenas que realmente se rodaron allí, hubieron de ser rodadas a escondidas (desconocemos si el felino que se mantiene como único espectador estaba en el Coliseum o era parte del atrezzo, pero el pequeño gatito se convierte en un personaje más del combate).
Para el recuerdo nos quedan los momentos finales, con un Bruce desatado, encadenando una serie de golpes, que dejan cojo y manco al propio Norris, cerrando la escena con el fatídico y épico final tras unos intensos diez minutos de combate, que hoy, 47 años después  siguen imborrables en las retinas de muchos/as de nosotros/as.

El viento y el león (The wind and the lion, John Milius, 1975)


Ochenters, os traemos el comentario de todo un clásico del cine de aventuras, El viento y el león, con el que iniciamos una serie dedicada al maestro John Milius en la que también comentaremos su clásico ochenter Amanecer Rojo.
La película está protagonizada por Sean Connery y Candice Bergen, en los papeles principales, acompañados, entre otros, por Brian Keith y John Huston.

AMBIENTACIÓN HISTÓRICA
         La película se basa en un incidente que ocurrió en realidad, el secuestro del comerciante norteamericano de origen griego Ion Hanford Perdicaris y su hijo, en mayo de 1904, por parte del líder rebelde Mulei Ahmed al-Raisuli, un personaje singular, mitad bandido, mitad líder carismático, y aspirante al trono de Marruecos. En el incidente tuvo que intervenir el propio presidente Theodore Roosevelt, en plena campaña de reelección (como se refleja en la película). 
       El pesidente mandó una escuadra de buques a las costas marroquíes para forzar al sultán a que pagara el rescate de 70.000 dólares bajo la proclama “Perdicaris vivo o Raisuli muerto”. Al final el sultán accedió, y El Raisuli fue recompensado, pero pronto cayó en desgracia y volvió a las montañas. Hubo un momento en que El Raisuli hostigaba a los franceses en el sur y Ab-El-Krim a los españoles en el norte.
Este suceso que inspira la trama, conocido como el incidente Perdicaris,  fue recogido por la historiadora  Barbara Tuchman en un artículo de la revista American Heritage, y relatado también en el libro de Rosita Forbes, The sultan of the mountains; the life story of Raisuli, escrito en 1924.
Para la película, y en un alarde de ingenio y habilidad, John Milius sustituyo la insulsa figura del maduro comerciante, por la atractiva Eden Perdicaris, interpretada por la bellísima Candice Bergen, lo que añadía además, una tensión sexual permanente con el personaje de El Raisuli (Sean Connery en uno de sus mejores personajes).
         Cineasta antes que historiador, Milius se tomó todavía más licencias a la hora de contar la historia. Por ejemplo, añadió de su cosecha la marcha en perfecta formación, y entrada triunfal a tiro limpio, de una escuadra de marines en el palacio del sultán, una secuencia espectacular desde el punto de vista cinematográfico, sin duda, aunque, en la realidad, desembarcaron un número muy pequeño de marines, provistos de armas cortas, y solo para proteger el consulado estadounidense. También incluyó la presencia de tropas alemanas del Kaiser en territorio de Marruecos, cosa que no sucedió y carece de rigor histórico.
Lo que si queda retratado con bastante fidelidad es la personalidad y carisma del líder tribal El Raisuli, si bien su aspecto real difería un poco del de  Connery, algo, por otra parte, habitual en Hollywood.
También se refleja con precisión cómo el continente africano, en plena era colonial, era una tarta que se intentaban repartir las viejas potencias europeas, franceses, ingleses, belgas, alemanes, mientras potencias emergentes como EE. UU., o Japón eran “convidados de piedra”.
         Además de rezumar toda la esencia del cine de Milius, El viento y el león también recoge el legado de la gran novela de aventuras de Verne o Kipling, y de clásicos del celuloide como Gunga Din, Las cuatro plumas, o La fortaleza escondida de Kurosawa.

RODADA EN ESPAÑA
         Milius quiso dotar a la película del ambiente de grandiosidad y orientalismo de clásicos como Lawrence de Arabia o El Cid. Por ello eligió los escenarios de Almería, Sevilla y Madrid, para rodar la mayor parte del film (como haría posteriormente para su epopeya épica Conan el Bárbaro, en 1980, rodada íntegramente en España). También se desplazó a Tanger y Fez para rodar las espectaculares escenas de desierto y playa, aunque la mayor parte del equipo y los extras siguieron siendo españoles. Por cierto, el grupo de marines que asalta el palacio son en su mayoría soldados españoles de reemplazo, y, curiosamente, las escenas en las que el presidente Roosevelt (un excelente y muy bien caracterizado Brian Keith), aparece cazando en Yellowstone, se rodaron en la sierra de Madrid.

LOS PROTAGONISTAS
         Para los personajes principales de la película, Milius, pensó, en un primer momento, en Omar Sharif como Raisuli y Faye Dunaway como Eden Perdicaris, pero el actor egipcio no aceptó, y Dunaway estaba enferma. Pensó entonces en Anthony Quinn, que sin duda hubiera bordado el papel, pero al final recayó en un espléndido Sean Connery, sin duda en una de sus mejores interpretaciones.  Milius, reconoció que había escrito el personaje de Eden pensando en Julie Christie (reviviendo así la pareja Sharif-Christie de Doctor Zivago), sin embargo, Candice Bergen lo encarna a la perfección con esa sutil mezcla de sensibilidad y firmeza que aporta al personaje.
         Milius también quiso contar con Orson Welles, que interpretaría al mismísimo Charles Foster Kane, de Ciudadano Kane, pero el personaje ficticio era propiedad de la RKO y no pudo usarse, por lo que la cosa se diluyó, y se conformó con apareciera el personaje real que lo inspiró, William Randolph Hearst, queriendo influir en el presidente Roosevelt (Brian Keith). También podemos ver al director John Huston, en su faceta de actor, como uno de los colaboradores del presidente, el secretario de estado, John Hay. Incluso aparece en un cameo el propio John Milius, conocido aficionado a las armas, como un oficial alemán que muestra al sultán de Marruecos el funcionamiento de la ametralladora Maxim. Y, como curiosidad, el capitán del pelotón de marines es Steve Kanaly, que luego se haría famoso en televisión como el capataz del rancho de los Ewing en Dallas.  


CONCLUSIÓN
         La película tuvo una excelente acogida de crítica y público, y hasta fue alabada por el entonces presidente de EE. UU., Gerald Ford. Obtuvo dos nominaciones a los Óscar, una de ellas por la excelente banda sonora de Gerry Goldsmith (inspirada claramente en la partitura de Maurice Jarre para Lawrence de Arabia), pero aquel año competía con la imbatible y mítica Tiburón de John Williams, que se llevó la estatuilla.
Hoy en día,  El viento y el león está considerada todo un clásico, y uno de los films emblemáticos de su director, el gran John Milius.

Por Víctor Sánchez González

Próximamente AMANECER ROJO (1984)







Stan Lee: El animador de nuestra infancia



El pasado 12 de Noviembre, una leyenda nos dejaba, un hombre que con su desbordante imaginación , fue el que modeló la infancia de varias generaciones, de la mía y la anterior a la mí en particular, ya que fuimos los primeros que vivimos el trasvase del papel al medio audiovisual de sus más grandes creaciones. Como habréis adivinado queridos y queridas ochenters, él no es otro que Stan Lee, Excelsior.

Bio:
Nacido el 28 de Diciembre de 1922 en el seno de una familia de rumano-judíos, el joven Stanley Lieber trabajó desde bien pronto en labores a tiempo parcial, como escritor de obituarios y noticias para el Centro Nacional de Tuberculosis, repartidor de sandwiches para el Rockefeller Center o vendiendo suscripciones del Herald Tribune, mientras daba forma a lo que él realmente quería hacer, que no era sino que escribir la Gran Novela Americana.
Con la ayuda de su tío Robbie Salomon entró a formar parte de Timely Comics ,en 1939 , siendo el semillero de que lo llamaríamos Marvel Cómics.
Aquí cambia su nombre por el de Stan Lee y en 1941 tras rellenar los tinteros de los dibujantes de la revista, debuta en el escrito Capitán América frustra la venganza del traidor, donde además se originará el famoso efecto rebote del escudo del Capi.
Es en este año, 1941 , cuando idea su primera creación conjunta: The Destroyer y a partir de aquí...el resto es historia conocida.

Stan the Man, Excelsior:
Tras la II Guerra Mundial, nuestro querido bigotudo fue dando tumbos de un lado a otro, pero sin dejar el mundo de los cómics, cosa que por otra parte no le satisfacía para nada, ya que seguía empeñado en escribir la Gran Novela Americana, pero a finales de los años 50 todo cambió y todo gracias a la que sería su antagonista en los años venideros: DC.
DC había actualizado a The Flash, había creado la Liga de la Justicia, formando un grupo de héroes sin miedo, sin tachas, sin fallos, en una palabra, perfectos. Martin Goodman, viendo el éxito que tenía, encargó a Stan  la creación de un grupo de súper héroes que fuesen el contrapunto a los héroes DC.
Stan  se lo tomó como una última oportunidad, donde ya no tenía nada que perder ,puesto que estaba cansado de los cómics y había decidido dejarlo todo, de modo que haciendo caso a su mujer, se lanzó a crear unos héroes con taras, con defectos, menos súper y más humanos, con problemas y angustias como la gente normal y de esa idea y junto al dibujante Jack Kirby nacieron Los 4 Fantásticos, basados a su vez en otros personajes que el propio Kirby había creado para DC: Challengers of the Unknown.
Tras el arrollador éxito , volvería a aunar fuerzas con Kirby, creando Hulk, Thor, Iron Man y los X-Men, con Bill Everett crearía Daredevil y con Steve Ditko Dr Strange  y la creación de la que siempre se sintió más orgulloso The Amazing Spider-Man que a la postre sería el buque insignia de Marvel y el fiel reflejo de los cambios en la sociedad, porque este personaje fue el usado por Lee para romper el código de ética de los cómics impuesto hasta entonces, ya que incluyó un episodio en el que Norman Osborn flirteaba con LSD y en aquella época,(1971) tales libertades no estaban permitidas en los cómics, pero hete aquí que esta publicación abrió los ojos a los mandamases del código y desde aquel entonces se volvieron más abiertos, más modernos ( no hay más que ver la cantidad de héroes y heroínas homosexuales, drogadictos y violentos que pululan en los cómics actuales).
No contento con ésto y al igual que DC, crearía su propio grupo de super héroes, The Avengers .
Pero claro, no sólo fue dibujante, no vayáis a creer no, fue guionista, de hecho fue el que guionizó la primera serie de Spider-Man  para TV, si bien no quedó nada contento con aquella serie. Algo más contento quedó con Hulk: The series, donde hizo su primer cameo, en el llamado Juicio de Hulk. 
Tras estas series, no volvió a aparecer hasta Mallrats, con el que para quien escribe ésto hizo el mejor cameo posible y luego en los últimos diez años lo veríamos en todas y cada una de las películas del Universo Marvel, siendo el único que ha aparecido en todas ellas.

Su última aportación visible  al universo de la pequeña y gran pantalla y que desde aquí recomiendo que veáis, es la serie Stan Lee´s Lucky Man, recién finalizada y donde también hizo sus cameos el jovial Stan y que nos muestra un poder único, el de la Suerte, la buena y la mala según se mire.
Hay rumores sobre una película sobre su vida, proyectos inacabados, una autobiografía...es decir que a pesar de su muerte, ha dejado obra para largo y un legado imperecedero que seguirá uniendo generaciones venideras, como hizo con la de nuestros abuelos, con la de nuestros padres y la de nuestros padres con la nuestra y la nuestra unirá con la de nuestros hijos.

¿Sabías que?
  • Insistía en que su personajes debían tener un punto débil
  • Todos los nombres y apellidos de sus personajes debían empezar por la misma letra : Stephen Strange, Peter Parker Reed Richards, Otto Octavius...
  • Desde el 2 de Octubre de 2009, ese día se le conoce como el Stan Lee´s day
  • Era un fanático del baseball, deporte que siguió fielmente hasta sus últimos días
  • Creó el Método Marvel: creaba una sinopsis, se la pasaba al dibujante y en base a esos dibujos, escribía los diálogos, de ahí que muchas veces no se supiese quien era el verdadero creador de la historia